1. Isla
Fue la última canción que entró al disco. “La pusimos al principio porque es narrativa: la persona sola, ¿qué hace para relacionarse con otros?”, dice Schanton. Cerati había pedido un tema con imaginería de mar, pensando el disco “como Artaud”. “La imagen que abre la letra –el incendio de vidrios– viene de Rimbaud”, dice Schanton, filtrado por la tradición de citarlo que tiene Spinetta en el rock argentino. Es la canción más percusiva del álbum: la “batería” es Leo golpeando el traste de su guitarra. “Tiene todo hecho con la guitarra, el bajo, la parte percusiva”, dice Dorfman. En todo el disco no hay guitarra eléctrica formal: “Le decía a Leo que me parecía hiperfogonero”, continúa Schanton. “Podés agarrar una guitarra y tocarlo por completo”.
2. Morrissey
“La canción tiene cadencia de tango y eso la hace muy argentina”, dice Schanton. El periodista y el músico fueron juntos a ver a Morrissey –Leo además fue telonero del show del exThe Smiths– y ahí vieron a una pareja besándose sin prestarle atención a la letra. “¿Sabrán ellos lo que está diciendo Morrissey?”, se preguntaron. Esa misma noche Schanton le mandó la letra por mail. “Al toque me salió la melodía también, como ‘Nadie salva’, como todo. Todo fue rapidísimo”, cuenta Leo. “Cuando veo las letras de Schanton, ya veo la música. Yo soy el Elton, en ese caso”. Schanton asegura que solían trabajar así: “Él con un loop y la guitarra, yo con un papel. A veces salía un porro, ponía el loop, y ahí aparecía la letra”. Leo la cantaba solo con guitarra hasta que Cerati le hizo la producción: “La producción del baile fue la clave de la canción para mí”, dice. La versión del disco es distinta a la del single –Cerati la tocó y la reprogramó–. El videoclip, el primero de Leo, lo dirigió Claudio Divella, antes de que saliera el álbum. Lo filmaron en Trumps, la disco en Bulnes y Libertador, un clásico de la época. “Alquilaba un lugar, me llevaba tres o cuatro bailarinas, dos bolas de espejos, y a improvisar”, cuenta Divella. Leo se jugó entero: “Nadie lo conocía, había que salir a la cancha con un videoclip y le puso el cuerpo. Dijo: este soy yo. Bailó con esa cosa de los brazos como de goma, esos movimientos tan hipnóticos”.
3. Amor al arte
Cita, sin citarlos en serio, a Joseph Beuys, Yves Klein y Malevich –el arte conceptual del siglo veinte convertido en frase hecha pop–, algo que Schanton compara con Charly García citando Un perro andaluz. “Esto es puro Leo, con samples”, dice Bergallo escuchándola de nuevo. Ahí está el falsete de Cerati, sin acreditar: “Sí, hizo coros, con falsete”, confirma Leo. En la sesión se cagaban de risa: en un momento la cantaban en broma, medio al estilo Pimpinela, y a Bergallo le encantaba lo ridículo que sonaba. Sobre el aporte de Cerati, Bergallo resume algo que vale para todo el disco: “Estaban como en un siete, y Gustavo las llevaba a un diez. Ya venía muy bien. Se nota que es Leo y Gustavo lo texturizó un poco más”.
4. Eco
“Es un tema 100% de Pablo”, dice Leo. Schanton le mandó una grabación con acordes que Leo describe como “raros”; él los reacomodó a su manera: “Lo que hacía era cuadrarlo más. Ahí la abrís y la hice más a mi estilo”. Se llamaba internamente “Respiración medicinal” –tiene el bajo de Nalé con un segundo bajo sobregrabado, “muy funquero”, dice el bajista–. Bergallo se la hizo escuchar de nuevo con Nalé al lado, señalándole en tiempo real dónde tocaba Cerati sin acreditarse. Cerati quería que fuera el simple del disco, pero no llegó a serlo.
5. El amor es ciego
“Otra que es toda composición entera de Pablo”, dice Leo. Tiene dos baterías mezcladas. A Diego Fosser (baterista de Suárez) lo trajo el propio Nalé –eran vecinos y se habían hecho amigos ni bien Fosser se mudó al lado de su casa–. A Pedro Moscuzza lo trajo Cerati. “Tiré tomas con Pedro y con Diego”, cuenta Nalé. “El groove de Pedro, los feels de Fosser: editamos eso y lo armamos así. Y quedó bueno”, dice Dorfman. Para el color del tema, “pensamos en New Order”, asegura Nalé. Años después, Cerati llamó a Schanton mientras grababa con Shakira, para preguntarle si la letra podía adaptarse de “vos” a “tú”. “El tema tiene dos problemas”, le respondió Schanton. “Está escrito con vos. Y está escrito por un varón”. No funcionó. “Podría haber sido millonario”, dicen los dos, cada uno por su lado, como remate del mismo chiste.
6. Humo
La escribió Schanton en un avión, yendo a San Martín de los Andes. La describe como una canción “sobre la nada”, un ejercicio antiperiodístico. Cerati toca la quena que se escucha en el tema, y ahí, al igual que en “Mar”, usaron su guitarra Chet Atkins de la época de Signos, de Soda Stereo. “Yo le dije que me encantaría usar su guitarra y el me dijo: ‘Acá la tenés’”. La voz está grabada con un micrófono tipo armónica: “Gustavo le dio ese micrófono para darle ese sonido envolvente, más acotado”, dice Bergallo.
7. Cerca
“Yo quería que usáramos el autotune todo al palo, como Cher”, cuenta Leo. “Le dije: ‘Esto se va a poner de moda después’. Y a Gustavo, al principio, no le gustaba”. Terminaron de acuerdo, pero con una condición de Cerati: no lo iban a usar para corregir la voz, sino como efecto en vivo, algo que Leo compara directamente con cómo se graba el trap hoy. “Me dijo: ‘Te lo pongo, y vos jugá con el efecto en el auricular mientras cantás’. Le cuento esto siempre a los pibes del trap que se me acercan: Cerati fue la primera persona que yo vi hacer eso”.
8. Por qué
Nace de una imagen real. “La casa de piedra con la hiedra existe. Yo la vi en San Marcos Sierras”, dice Schanton. Tiene piano de José Aguilar, un músico de Moreno que tocaba con Leo cuando vivía allá. El tema está pensado con la referencia de Max Martin, el productor de Backstreet Boys, que estaba de moda en esa época: “A Gustavo no le gustaba mucho ese tipo de sonido, pero a mí sí”. Aun así, Cerati programó la batería del tema a pedido de Leo. Ahí también toca Leandro Fresco, con un Nord Lead 2 rojo: “Un sonido sintetizado muy simple, dos intervenciones muy chiquitas, para contrastar esa parte acústica que predomina en el disco”, cuenta. “Esto fue grabado en 2000, sonaba novedosa esa mixtura”.
9. Muerto
Es, junto con “Alguien”, uno de los dos cortes que quedan solo con guitarra y voz –ambos en re mayor, según el propio sistema de tonalidades que Leo usa para sus canciones–. La grabaron con la guitarra que Cerati le pidió prestada a Pedro Aznar, después de probar trece guitarras distintas. “La escuchaba y decía: ‘No, no me gusta’. La cantaba de nuevo. ‘No, otra vez’. Yo no trabajaría así, soy mucho más impulsivo. Pero tuve la suerte de que él sí”.
10. Nadie salva
Se escribió en 1999. Leo programó el ritmo con un programa que estaba de moda en esa época llamado Tractor, y sampleó una batería de un disco de Michael Jackson –probablemente de Off the Wall, uno de sus favoritos–. “Para mí es uno de los temas más lindos del álbum”, dice. Cuando salió el video, “vino Adriana Varela y me dijo que le encantaba ‘Nadie salva’. Alejandro Lerner también”. Schanton la lee como una expresión de ese momento político: “Es el final del menemismo, así como en el 82 con Malvinas cae la dictadura, acá cae el proyecto de Menem”.
11. Mar
“Cuando Leo piensa que el disco tiene que llamarse Mar, no conocía el mar”, dice Schanton. “Roberto Jacoby lo llevó a conocerlo”. La palabra funciona como “mar y amar”. Nalé escucha ahí una referencia de rock clásico: “Me suena a Vox Dei, a Manal”. Cerati coincidía. Una noche, en el auto, con Charly García adentro, sonó el tema, y dijo: “Vox Dei”. Fresco usó dos muestras con su sampler Akai S500: “Un ruido blanco emulando el mar, y otro sonido más procesado, con un poco más de vuelo. Le da un color más electrónico al track. Escuchándolo hoy, me encanta cómo se fundieron esas participaciones. Todo gracias a Gustavo. Yo grabé y él decidió los planos, cómo usar ese material dentro de la canción”.
12. Poesía rock
Se burla del cliché de la “poesía rock” como género. Es simple, en sol mayor, sin estribillo claro –“pero la podés cantar igual”, dice Leo, “con formato de canción sesentosa, medio Beatles”–. Cerati toca la eléctrica, la única de todo el álbum, con una Parker, la misma que ya había sonado en “Ella usó mi cabeza como un revólver”, de Soda Stereo. Tan orgulloso estaba del tema que se lo mostró a Charly García en su limusina.
13. Renacer
Es la única canción del disco compuesta enteramente por Leo. La escribió en la época de Avant Press, probándola con una computadora. “Mi mamá era medio bruja. Yo estaba en el cuarto, concentrado haciendo música, y ella venía a sahumar todo, rezando, mientras yo seguía componiendo. Tengo esa imagen de ‘Renacer’. Yo haciendo la canción, mi vieja rezando alrededor”. Entró al álbum por Bergallo, que había grabado a Avant Press tocándola en vivo, mucho antes, en un casete. Cuando faltaban temas para completar Mar, se acordó de ella. Nalé estuvo en la sesión de voces: “Gustavo tirado del pucho, Leo cantando, tirando una voz, una mejor que la otra, todas coros, todas voces distintas”.
14. Alguien
“Es al revés de ‘Nadie salva’”, dice Schanton. “Es la persona vista desde el otro: hay alguien que me está esperando, pero yo no lo sé”. Leo la escucha como una canción de cuna. “Automáticamente se me arrancó la emoción, y dije: ‘Qué bueno que el disco se va con esta canción’”. Le gusta esa sensación de quedarse solo con la guitarra al final.
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