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DJ Nando Costa, conocido por amenizar las noches en la Sala Stereo de Alicante y reclamado en numerosos festivales españoles, atraviesa el momento más doloroso de su vida y así lo ha contado en sus redes sociales, donde ha anunciado que ha perdido a su mujer, la abogada Begoña Rodríguez, madre de su única hija, Abril, aunque sin desvelar la causa de la muerte.El dolor es infinito y así lo ha expresado el propio DJ Nando Costa es una desgarradora y emotiva carta abierta publicada en sus redes que comienza así: «Este es el último vídeo de mi carrete. Mi pequeña de las dudas infinitas. No iba a publicar nada. De hecho, creo que esta será mi despedida de aquí durante mucho tiempo. Quizá para siempre, pero tenía que dedicar estas palabras al amor de mi vida», comienza el artista advirtiendo ya de su inminente desaparición del mundo virtual. «Porque sí, Bego, tú fuiste y siempre serás el amor de mi vida. También fuiste mi mejor amiga, mi ‘marida’, como te gustaba decir cuando la gente te preguntaba. Siempre decíamos que tú, baby Abril y yo éramos una empresa, y que para que funcionara teníamos que estar los tres juntos y unidos en todo. Y así era. Éramos un equipo», escribía DJ Nando Costa en su dramática carta.«Demasiado pronto»El DJ alicantino no ha revelado la causa de la muerte de su mujer, se lo queda para sí, aunque sí ha sugerido que todavía está shock por lo sucedido: «Pero la vida ha decidido arrancarte de nuestro lado demasiado pronto, y todavía no soy capaz de entenderlo ni jamás lo entenderé. Eras mi faro entre la niebla, frase que siempre contábamos a la gente que la llevábamos tatuada los dos, eras la persona que siempre encontraba la manera de iluminar cualquier momento oscuro. Y no sé qué voy a hacer sin ti. Es injusto… Terriblemente injusto», manifestaba en sus redes.«Recuerdo el día que me enamoré de ti como si fuera ayer. Y recuerdo también el día que me diste el mejor regalo que podía recibir jamás, nuestra baby Abril«, escribe Nando Costa en su cartaNando Costa recordaba así Begoña: «Siempre estabas para todo el mundo. Por eso todos te llamaban ‘Mamá Bego’. Porque cuidabas, escuchabas, ayudabas y querías como pocas personas saben hacerlo». Y rememoraba los buenos tiempos: «Recuerdo el día que me enamoré de ti como si fuera ayer. Y recuerdo también el día que me diste el mejor regalo que podía recibir jamás, nuestra baby Abril«. Añadía de forma lírica: «Recuerdo aquellas noches sin dormir, agotados, pero riéndonos juntos y apoyándonos para no volvernos locos. Recuerdo cada abrazo, cada viaje, cada festival. Y recuerdo cómo te quería la gente. Cómo te conocían más a ti que a mí, y eso que el artista era yo. Porque donde tú llegabas, dejabas huella».Un adiós con mucho dolorSu recuerdo es imborrable para él «porque tenías esa forma tan especial de hacer sentir importantes a los demás, sobre todo a mí siempre apoyándome en todo». Entonces, Nando Costa se rompía: «No sabes cuánto te voy a echar de menos. Mi vida nunca volverá a ser la misma sin ti al lado. Pero también sé que me pedirías que fuera fuerte, que cuidara de Abril, que siguiera adelante por ella, pero te prometo que lo intentaré, te prometo que intentaré estar a la altura de la madre maravillosa que tuvo. Te prometo que haré todo lo posible para que crezca sabiendo quién eras y cuánto la querías. Te quiero mucho».La historia es terrible. El DJ ha perdido a su mujer a pocas semanas de celebrar su segundo aniversario de boda, cuando ya eran padres de su única hija, a quien llaman cariñosamente baby Abril. «Verte caminando hacia mí con ese pedazo de vestido que llevabas fue una fantasía y tu cara al ver mi chaleco de Dragon Ball fue un poema. Gracias por ser mi súper compi de locuras y por ser la mamá de todos y sobre todo, de baby Abril, mi faro entre la niebla. Te quiero«, escribía entonces, antes del drama. Begoña Rodríguez era abogada penal y de familia y en las redes sociales explicaba «el derecho sin líos» a sus 2.000 seguidores. Compaginaba sus post didácticos y profesionales con imágenes personales. Su última publicación es del 8 de agosto, con imágenes de un festival al que acudió junto a su marido.
Mariló Montero es una de las presentadoras de televisión más reconocidas en nuestro país. A lo largo de su trayectoria ha puesto rostro a programas de gran audiencia en La 1, Canal Sur y Telecinco, además de participar ‘El desafío’ en Antena 3 y ganar ‘Masterchef Celebrity 10’. Esta exposición la convierte en un personaje público de gran interés para la audiencia. Cada aparición en la pequeña pantalla reaviva la curiosidad por su vida personal. La gente sabe que la presentadora está soltera porque ella misma lo aclaró en ‘ HOLA! ‘ y que mantiene una relación de amistad con su gran amor. Su exmarido y padre de sus dos hijos, Alberto Herrera y Rocío Crusset , es el reputado periodista Carlos Herrera, ahora casado con Pepa Gea.El presente personal de Montero es un ámbito conocido para el público, pero pocas personas han leído sobre su pasado. La propia Mariló ha hablado en contadas ocasiones sobre su infancia en Navarra y la forma en que su experiencia moldeó el carcácter que hoy demuestra frente a las cámaras. Ahora con 61 años , quedan lejos aquellos años que pasó al borde del río en Estella (Navarra) . Nació el 28 de julio de 1965 con el nombre completo de María Dolores Leonor Montero Abárzuza, pero siempre se le llamó de forma cariñosa con el nombre de Mariló. Se crió junto a sus tres hermanos, Salvador, Francisco y José Ignacio.La infancia de Mariló MonteroSu infancia estuvo marcada por la situación humilde de su familia. Sus antepasados se dedicaron al oficio de la zapatería y regentaban una tienda de venta y arreglo de zapatos en el pueblo. En la década de los 60, cuando Mariló era una niña, la localidad sufrió unas inundaciones que arrasaron el negocio .«Mi madre nos contaba que solo tenía una muda para los tres hijos y la lavaba cada noche» Mariló Montero Presentadora de televisiónAnte esta repentina falta de trabajo, el padre de los Montero buscó una solución. Siendo gaitero y habiendo colaborado en la zapatería, dio un giro a su carrera y se marchó a Alemania para trabajar en una mina. Dejó en navarra a su mujer y cuatro hijos, que salieron adelante hasta que él volvió con un nuevo empleo. Se le otorgó el cuidado del matadero local. «En mi casa hubo ruina» , recordó Mariló a ‘Diario Montañés’. «Mi padre era músico. Estuvo en Alemania y en Nueva York tocando la gaita. También era zapatero remendón. Pero hubo unas inundaciones y se arruinó. Fue a Alemania, trabajó en la mina. Volvió a Estella y le hicieron administrador del matadero. Teníamos huerta».Tres hermanos, una cocina y una enfermedadLa presentadora profundiza en esos años de necesidad en otras declaraciones a ETB y unas que recoge ‘Semana’: «Fue la ruina total». Todavía recordaba el ejemplo de su madre , fallecida a los pocos años, en esa situación. María del Carmen « era una mujer valiente y muy trabajadora », explicó, «nos contaba que solo tenía una muda para los tres hijos y la lavaba cada noche».La casa para la familia administradora del matadero era estrecha y apenas tenía dos dormitorios. «Hasta los 13 años dormía en una cama plegable en la cocina », comentó la navarra. «La cocina era el espacio donde estábamos todos juntos, el lugar donde yo dormía. En mi hogar había dos dormitorios: en uno estaban mis tres hermanos mayores y, en el otro, mis padres».«La cocina era el espacio donde estábamos todos juntos, el lugar donde yo dormía» Mariló Montero Presentadora de televisiónSus hermanos y ella estuvieron muy unidos durante esa época. Jugaban a orillas del río, «allí pasaba momentos maravillosos pescando cangrejos y bañándome en la alberca. En mi memoria siguen estando presentes el musgo y las hojas secas del otoño». Cuando jugaban al fútbol, siempre le tocaba encargarse de la portería.Ellos derrochaban vitalidad mientras que su madre «cuidaba los jardines» y «siempre estaba cosiendo en el cuarto de estar». A los pocos años falleció de una esclerosis lateral amiotrófica. Con todo esto, Mariló Montero recuerda su infancia con una sonrisa: «Fue tremendamente feliz y plena».
La muerte de Harald V de Noruega ha colocado inevitablemente a su familia en el centro de todas las miradas. Con Haakon convertido en el nuevo Rey, hay una pregunta que vuelve a sobrevolar la historia de la Corona noruega: qué habría ocurrido si su hermana mayor, Marta Luisa, hubiera aceptado el destino que durante un tiempo estuvo sobre la mesa.La primogénita de Harald y Sonia, durante su adolescencia, tuvo la posibilidad de convertirse en heredera. La ley sucesoria acabaría cambiando años después para establecer la igualdad entre hombres y mujeres, pero aquel cambio no tuvo carácter retroactivo. Y Marta Luisa , además, nunca quiso que la Corona cambiara de manos.Su respuesta, cuando apenas tenía 15 años, terminó marcando su vida. Haakon continuó como heredero y ella pudo construir un camino muy diferente al de su hermano. Un camino alejado de la institución, pero también atravesado por algunas de las experiencias más dolorosas y controvertidas que ha vivido la Familia Real noruega.La adolescente que tuvo que decidir si quería ser reinaCuando Marta Luisa nació, el 22 de septiembre de 1971, ser la hija mayor no era suficiente para ocupar el trono. La legislación noruega establecía entonces la preferencia del varón, por lo que el nacimiento de Haakon, dos años después, le situó automáticamente por delante de ella en la línea sucesoria.Sin embargo, la situación llegó a plantearse de nuevo cuando Marta Luisa era adolescente. Según contó la propia princesa años después a la revista ‘Insider’, la entonces primera ministra Gro Harlem Brundtland consideró que debía revisarse aquella norma y acudió a hablar con la familia sobre la posibilidad de modificar el sistema.«Yo fui feliz mientras crecía, nunca estuve nada celosa pero cuando tenía 15 años, la primera ministra en ese momento era una mujer, y entonces pensó que esto no estaba bien. Recuerdo que vino a nuestra casa, con el abuelo, y debatimos sobre si deberíamos cambiar el sistema para que yo fuera reina», recordó.La propuesta no era menor para una adolescente. «Me dijeron, «¿qué quieres, Marta?», y yo respondí: «Tengo 15 años, no sé nada de estas cosas». Para mí era… uf. Mucha presión. Realmente es una vida que debes elegir y comprometerte al 100%», explicó en la misma entrevista.La decisión final fue mantener el orden sucesorio y Marta Luisa nunca ha ocultado que aquello supuso un alivio. «Estoy feliz porque mi hermano sea el primero en la línea de sucesión, está haciendo un trabajo increíble», aseguró sobre Haakon, que acaba de asumir la Corona tras el fallecimiento de su padre.Marta Luisa de Noruega. GtresUna vida lejos del camino que siguió HaakonLa reforma de la Constitución noruega llegó finalmente en 1990 y estableció la primogenitura absoluta, pero solo para los nacidos a partir de ese momento. Marta Luisa no pudo beneficiarse de la modificación y Haakon siguió siendo el heredero.Su hija mayor, Ingrid Alexandra, sí representa esa nueva generación. La joven, nacida en 2004, ocupa el primer lugar en la línea de sucesión después de su padre, por delante de su hermano pequeño, Sverre Magnus.Marta Luisa, por su parte, fue construyendo una vida cada vez más alejada del modelo tradicional de la realeza. Aunque conservó su condición de princesa por nacimiento, fue tomando decisiones que terminaron distanciándola de las funciones oficiales de la Casa Real.En 2002, coincidiendo con el inicio de una nueva etapa personal y profesional, renunció al tratamiento de Alteza Real. Después desarrolló diferentes actividades relacionadas con la literatura, la fisioterapia y las terapias alternativas, un terreno que le generó una considerable controversia dentro y fuera de Noruega.El matrimonio, el divorcio y la tragedia de Ari BehnEse mismo año, Marta Luisa se casó con el escritor Ari Behn. Juntos tuvieron tres hijas: Maud Angelica, Leah Isadora y Emma Tallulah. Durante años formaron una de las parejas más conocidas de la Corona noruega, hasta que su matrimonio llegó a su fin.La separación se produjo varios años después y la tragedia golpeó a la familia en diciembre de 2019. Ari Behn, que había sufrido problemas de salud mental y una profunda depresión, murió por suicidio el día de Navidad. Tenía 47 años.La pérdida dejó una profunda huella en Marta Luisa y en sus tres hijas. La princesa habló posteriormente del duro proceso personal que atravesó tras la muerte de su exmarido, una tragedia que marcó uno de los capítulos más dolorosos de su vida.Fue también un periodo en el que su vida personal volvió a cambiar por completo. Meses antes del fallecimiento de Behn, Marta Luisa había hecho pública su relación con Durek Verrett, un chamán estadounidense con quien inició una relación que desde el primer momento generó un enorme interés y no pocas críticas.Marta Luisa de Noruega y su exmarido, Ari Behn. GtresEl amor por el que se alejó definitivamente de las funciones realesLa relación con Durek Verrett llevó a Marta Luisa a revisar una vez más su vínculo con la Casa Real. En 2019 alcanzó un acuerdo con sus padres para no utilizar su título de princesa en actividades empresariales y comerciales.La separación entre sus proyectos personales y su condición como miembro de la familia real se reforzó en 2022, cuando anunció que dejaba de desempeñar funciones oficiales para poder centrarse en sus actividades privadas junto a Verrett.La decisión también afectó a la forma en que ambos podían utilizar la imagen de la familia real. El acuerdo establecía límites claros para evitar que la institución quedara vinculada a sus actividades comerciales, audiovisuales o en redes sociales.Aun así, Marta Luisa conservó su título de princesa. «De acuerdo con los deseos del rey, la princesa mantendrá su título», explicó entonces el Palacio. Ella, por su parte, aseguró en un vídeo publicado en Instagram que daba ese paso «para que la calma regrese a la Casa Real».Marta Luisa y su esposo, Durek Verret, en el día de su boda. GtresLa Princesa que eligió otra vidaMarta Luisa y Durek Verrett se casaron en agosto de 2024. Su boda fue la culminación de una relación que había convertido nuevamente a la princesa en una de las figuras más mediáticas —y también más controvertidas— de la Familia Real noruega.Hoy, tras la muerte de Harald V y la llegada de Haakon al trono, la historia de Marta Luisa vuelve a adquirir una dimensión especial. La Corona pudo haber tenido otro rostro. Ella era la primogénita y hubo un momento en el que la posibilidad de convertirla en heredera llegó a plantearse seriamente.
Jesús Calleja es uno de los presentadores de televisión más reconocidos de nuestro país y, además, es padre . Esta faceta de su vida personal es, al igual que sus programas, toda una historia de valentía, generosidad y riesgo. Un proyecto familiar en su situación siempre fue un reto a superar y, más difícil si cabe, si se decidía a adoptar, pero también se atrevió a ello. Hoy recordamos esta historia que termina con un final feliz. Nos remontamos a finales de los años 90. El leonés se encontraba en Nepal como otras tantas veces a causa de sus aventuras televisivas . Recordemos que a lo largo de su vida ha viajado en más de 60 ocasiones al país asiático y que domina el lenguaje nepalí. Ese viaje fue uno más hasta que conoció a Ganesh.Ganesh era un niño local que a su corta edad -tenía alrededor de 7 años – trabajaba como guía turístico en el Himalaya . Acompañó al montañero por la cordillera y allí conectaron en el primer instante. El presentador relató aquel episodio en 2017 durante su participación en ‘Mi casa es la tuya’: «Era salado como él solo, se inventaba todo y era un mentirosillo, pero se buscaba la vida».Ninguno se imaginó que años más tarde se volverían a encontrar y compartirían un hogar. Calleja volvió a encontrarse con el niño en uno de sus siguientes viajes, con la gran sorpresa de que su situación había empeorado. Ganesh había contraído una tuberculosos celebral y vivía en un hospicio en condiciones muy precarias.Jesús Calleja adoptó a su hijo GaneshAsí lo recuerda: « Vivía rodeado de ratas como en una perrera». El pequeño guía tenía dos grandez amenazas contra su vida: el ambiente y su enfermedad. «Una vida muy difícil, muy compleja, muy peligrosa, estaban expuestos a todo lo que te imaginas y más» y «no había ninguna esperanza de vida , y al final sobrevivió», reconocía en otra entrevista con Risto Mejide.Jesús Calleja y su hijo Ganesh. TelecincoJesús Calleja, viendo el sufrimiento del pequeño y de otros como él, decidió dar un giro a su vida y adoptarle. Este gesto le permitió traer a Ganesh a España para que pudiera recibir un tratamiento de calidad para su tuberculosis. El presentador tenía alrededor de 30 años y ninguna experiencia como padre. « Cuidé a un hijo sin tener mucha idea de cómo se hacía », le confesó a Bertín Osborne. Hoy, con 61 años y cientos de viajes a sus espaldas, Calleja es un orgulloso padre de 3 hijos. Después de Ganesh, el presentador acogió a Sundari, un amigo de Ganesh, y a la hermana de este segundo, Suresh. Los cuatro formaron un hogar en León y desde entonces han mejorado su calidad de vida. Otros dos hijos llegados de NepalSundari agardeció la valentía del presentador al adoptarles en una intervención en el mencionado formato de Bertín Osborne: «Jesús es un ángel, un dios, gracias a él que mi madre está viva y mi hermano Ganesh también, ya que les ayudó, gracias a él yo también conseguí venir aquí».Hoy en día, Calleja y Gandesh trabajan codo con codo en la productora audiovisual de Zanskar Producciones. El nepalí forma parte del equipo técnico y operativo de las expediciones del leonés. En 2013, Ganesh se casó con su esposa Ana en la Catedral de León y unos años después nació su hijo Nyamgal , convirtiendo formalmente al comunicador en un orgulloso abuelo.
Finalmente ocurrió lo que muchos auguraban a comienzos de semana: el Rey Harald estaba en sus últimos días. El anuncio de su fallecimiento a los 89 años en el Hospital Nacional de Oslo llegaba apenas un día después de informarse del «agravamiento» de su salud. Toda Familia Real ha permanecido cerca de él en el final y el Príncipe Haakon se ha quedado en vigilia durante toda la noche. Antes se había visto a la Reina Sonia salir unas horas a descansar. Mientras tanto, miles de ciudadanos noruegos se agolpaban a las puertas del centro rezando mientras esperaba la noticia que les heló la sangre.Ha sido una noche larga y llena de incertidumbre. Sin embargo, el sistema de comunicación tejido alrededor de Harald funcionó hasta el anuncio final porque hubo ninguna filtración. Ni un detalle morboso de esos que tantos titulares alimentan. Luto riguroso, guardia en palacio y agendas anuladas fue lo confirmado antes de la defunción.Toda Noruega ha contenido la respiración durante estas horas. Es cierto que el Rey Harald lleva meses con la salud deteriorada, pero nadie pensó en esto hace diez días, cuando ingresó en el hospital para, decían, hacerse un control rutinario. «La salud del rey ha empeorado», fue el comunicado que puso a todo el país en tensión. Empezando por la familia y terminando por los súbditos.Idas y venidas toda la nocheLas salidas y entradas al hospital, con ese trasiego de coches oficiales, era el cuadro nocturno que se podía observar en las puertas del Hospital Nacional, acordonado ante la presencia de miles de ciudadanos preocupados que se quedaron a hacer noche en la calle. Más allá del monarca y su adiós ya confirmado, los Príncipes Haakon y Mette-Marit se han convertido en protagonistas porque ellos son ahora el presente de la Corona del país nórdico.Más allá del monarca y su adiós ya confirmado, los Príncipes Haakon y Mette-Marit se han convertido en protagonistas porque ellos son ahora el presente de la Corona del país nórdicoLlamaba la atención el riguroso luto que ambos llevaban desde primera hora de la mañana. Igualmente, se ha puesto en valor el esfuerzo de la princesa, convaleciente por su delicada operación de trasplante de pulmón a cuenta de su fibrosis. Ella ha querido acompañar a su marido y su suegro en estas horas tan difíciles. El Príncipe Haakon no se ha separado de su padre un solo minuto en toda la noche.Para sorpresa de muchos, el medio ‘Vart Land’ publicaba una fotografía de Marius Borg, el hijo mayor que tuvo Mette-Marit antes de casarse con Haakon, en el Hospital Nacional. Está condenado a cuatro años de prisión. La presencia del conflictivo muchacho dio una idea de la magnitud de lo que estaba ocurriendo en el hospital.Un país sumido en el silencioTodo el país parecía parado y sumido en el silencio al conocer la muerte del Rey Harald. Tanto el primer ministro como el presidente del Parlamento cancelaban su actividad política. La agenda política quedaba relegada a un segundo plano ante el cariz de los acontecimientos mientras Oslo se quedaba sin flores, muchas de ellas en las manos de los ciudadanos que aguardaban noticias del Rey Harald desde hacía horas a las puertas del Hospital Nacional y otras muchas depositadas en las proximidades del Palacio Real.«La salud del Rey no ha cambiado», era el último comunicado que había hecho público la Casa Real noruega antes de la terrible actualización: «Ha fallecido». Queda el luto, el funeral y la despedida antes de saludar el comienzo irremediable de una nueva etapa para para la Corona noruega: la del Rey Haalon y la Reina Mette-Marit.
Europa no solo ha perdido al rey más longevo del Viejo Continente. Harald V de Noruega era también el gran nexo de unión de la realeza europa. En él convergían los hilos de sangre de prácticamente todas las Casas Reales de Europa. Perteneciente a la Casa de Glücksburg, su árbol genealógico no era una mera sucesión de nombres, sino un mapa de la historia europea escrito en las venas de sus protagonistas. Esta red de consanguinidad sitúa a la Corona de Oslo en el epicentro de una diplomacia silenciosa y afectiva. Por el lado paterno, Harald V era nieto de los Reyes de Dinamarca e Inglaterra, mientras que su rama materna lo conecta directamente con el reino de Suecia. Estas uniones se tradujeron en vínculos directos de hermandad y primos hermanos con los actuales monarcas de las reinos vecinos.La conexión más íntima de la monarquía noruega se encuentra en Bruselas y Luxemburgo. La madre de Harald, la Princesa Marta de Suecia, era hermana de la Reina Astrid de Bélgica. Este nexo convertia al Rey Alberto II de los belgas en primo hermano del Rey Harald V. Por consiguiente, el actual Rey Felipe de los belgas era su primo segundo. Esta misma línea materna une al soberano noruego con el Gran Duque Enrique de Luxemburgo, quien resulta ser también su primo segundo.En los reinos nórdicos, las relaciones no hacen más que estrecharse. El abuelo paterno de Harald V, el Rey Haakon VII, nació como príncipe de Dinamarca antes de asumir el trono noruego en 1905, y era hermano del Rey Cristian X de Dinamarca. Es decir, la Reina Margarita II de Dinamarca y Harald V eran primos segundos, con lo que el actual monarca danés, Federico, es primo tercero del quien desde ahora ostentaré el trono noruego, Haakon. Con Suecia ocurre algo parecido: el Rey Carlos XVI Gustavo compartía antepasados directos con Harald a través del Rey Óscar II de Suecia, reforzando la histórica identidad compartida de las tres coronas nórdicas.Tataranieto de la Reina VictoriaMás allá de sus vecinos inmediatos, las raíces de Harald V alcanzan la histórica Reina Victoria de Inglaterra. Era su tatarabuela. Su abuela paterna fue la Princesa Maud de Inglaterra, hija del Rey Eduardo VII. Gracias a este linaje, Harald V era primo segundo de la Reina Isabel II y mantiene un parentesco en tercer grado con el Rey Carlos III. De hecho, debido a este parentesco tan cercano, el monarca de Noruega figuraba formalmente, aunque en un puesto remoto, dentro de la línea de sucesión oficial al trono británico. Este vínculo con Reino Unido, asocia también a Harald V con la Casa Real española. El Rey Felipe VI de España y el soberano noruego comparten a la reina Victoria como antepasada común. Asimismo, al vínculo dinástico se complementa el afectivo. En su juventud, Harald tenía una relación muy estrecha con la entonces Princesa Sofía de Grecia. En Atenas, de hecho, veía con buenos ojos una unión entre ambos.
La muerte de Harald V pone fin a más de tres décadas de reinado y abre una nueva etapa para la monarquía noruega. Su hijo, Haakon, ha heredado la Corona y, con él, Mette-Marit se convierte en reina consorte de Noruega, culminando así una historia que comenzó muy lejos de los palacios y que hace 25 años parecía difícil de imaginar.La nueva reina llegó a la Familia Real en 2001, cuando contrajo matrimonio con el entonces príncipe heredero. Su pasado, alejado de los círculos aristocráticos, convirtió aquella boda en uno de los acontecimientos más controvertidos de la monarquía noruega contemporánea. Mette-Marit tuvo que enfrentarse entonces a una opinión pública que cuestionaba su idoneidad para convertirse en princesa heredera y explicar abiertamente algunos de los episodios de su juventud.Ahora, convertida en reina, lo hace además en uno de los momentos más complejos para la institución. A las dificultades de salud que ha atravesado durante los últimos años y a la polémica por su relación con Jeffrey Epstein se suma la situación judicial de su hijo mayor, Marius Borg Høiby , que ha provocado una enorme atención mediática y ha puesto a prueba a la Familia Real.Una joven sin pasado aristocrático que llegó a la CoronaMette-Marit Tjessem Høiby nació en Kristiansand en 1973 y creció en una familia sin vínculos con la aristocracia. Sus padres se separaron cuando tenía 11 años y durante su juventud llevó una vida completamente alejada del protocolo y las obligaciones que posteriormente asumiría como miembro de la Familia Real.Ella misma reconoció antes de su boda que había atravesado una etapa especialmente rebelde. Durante aquellos años pasó temporadas en Australia y Londres, trabajó como camarera y vivió una juventud marcada por las fiestas, las drogas y relaciones sentimentales que posteriormente se convertirían en uno de los principales argumentos de sus detractores.Antes de conocer a Haakon tuvo además una relación con Morten Borg, padre de su primer hijo, Marius. El entorno de algunas de sus antiguas parejas y el pasado familiar de Mette-Marit alimentaron el escrutinio público cuando se anunció su compromiso con el heredero.El romance con Haakon había comenzado a finales de los años noventa y los dos llegaron a convivir antes de que la Casa Real anunciara oficialmente su compromiso en diciembre de 2000. Ocho meses después, el 25 de agosto de 2001, se dieron el ‘sí, quiero’ en la catedral de Oslo.El respaldo de Harald fue decisivoLa llegada de Mette-Marit a la Familia Real no estuvo exenta de dificultades. Durante los meses previos a la boda tuvo que explicar públicamente su pasado y convencer a una parte de la sociedad noruega de que aquella etapa había quedado atrás.Pero contaba con el respaldo de quien ahora ya no está: Harald V. El monarca defendió el derecho de su hijo a casarse por amor y recordó en una biografía publicada en 2020 sus propias dificultades para contraer matrimonio con Sonia Haraldsen, una mujer sin origen aristocrático. Harald llegó a amenazar con renunciar al trono si no podía casarse con ella.Con los años, Mette-Marit fue consolidando su papel institucional. Su agenda se centró especialmente en la cooperación internacional, la juventud, la literatura, la sostenibilidad y la salud mental. Desde 2006 ejerce como embajadora de buena voluntad de ONUSIDA y ha participado en diferentes iniciativas relacionadas con el VIH y la lucha contra el estigma.Ahora, aquel respaldo de Harald adquiere un significado especial. La mujer a la que el rey defendió frente a las críticas se convierte, tras su muerte, en la nueva reina consorte del país.GtresEl caso Epstein que volvió a ponerla en el focoLa nueva reina llega al trono acompañada también por algunas controversias recientes. Una de las más delicadas fue la relacionada con su relación con Jeffrey Epstein, cuya correspondencia con Mette-Marit fue difundida públicamente y generó una fuerte reacción en Noruega.La entonces Princesa heredera terminó reconociendo su falta de criterio por no haber investigado más sobre el pasado del financiero estadounidense. En aquel momento expresó también su «profunda simpatía y solidaridad con las víctimas de los abusos cometidos por Jeffrey Epstein».El episodio se sumó a otros problemas que han golpeado a la Familia Real en los últimos años. Una institución que durante décadas se había situado entre las monarquías más populares de Europa llegó a afrontar un descenso de su respaldo ciudadano, mientras diferentes escándalos afectaban a miembros del entorno más cercano al heredero.Para Mette-Marit, sin embargo, la controversia no termina ahí. Su llegada al trono coincide con una de las situaciones familiares más complicadas que ha tenido que afrontar: el proceso judicial de su hijo mayor.Marius Borg Høiby, la gran sombra familiar de la nueva reinaMarius Borg Høiby, nacido de una relación anterior de Mette-Marit, no forma parte de la línea de sucesión ni desempeña funciones oficiales dentro de la monarquía. Sin embargo, su situación judicial se ha convertido en uno de los asuntos que más presión han ejercido sobre la Familia Real.El joven fue detenido en 2024 después de un incidente violento en Oslo y posteriormente quedó acusado de numerosos delitos, entre ellos varias violaciones, violencia de género, amenazas y delitos relacionados con drogas. Høiby ha negado las acusaciones más graves, aunque durante el proceso reconoció otros hechos.El caso tuvo además una dimensión especialmente dolorosa para Mette-Marit. Mientras su salud empeoraba y los médicos estudiaban la posibilidad de un trasplante pulmonar, su hijo permanecía detenido en Oslo. La princesa heredera, Haakon y el príncipe Sverre Magnus llegaron a visitarlo en prisión.En uno de los permisos concedidos durante el proceso, Marius pudo reunirse con su madre en la residencia familiar de Skaugum. «Ver a mi madre en casa fue una experiencia muy diferente a verla en la prisión de Oslo», afirmó ante el tribunal. «Era una madre completamente distinta, y fue increíblemente maravilloso verla».Ahora, Mette-Marit afronta su nueva condición de reina con esta situación todavía vinculada a su vida familiar. Aunque Marius no tiene ningún papel constitucional y su situación no modifica la línea sucesoria, el caso supone inevitablemente un desafío para la imagen pública de la nueva reina.GtresUna reina marcada también por su saludA las controversias familiares se suma el delicado estado de salud de Mette-Marit. La nueva reina fue diagnosticada de fibrosis pulmonar en 2018, una enfermedad crónica que durante los últimos años ha obligado a reducir su agenda oficial y a cancelar compromisos.Su situación llegó a agravarse hasta el punto de que sus médicos anunciaron que había sido incluida en la lista de espera para un trasplante pulmonar. «La progresión de la enfermedad pulmonar de la princesa heredera es grave», declaró el especialista Are Holm al comunicar la decisión médica.Ahora, tras la muerte de Harald y la llegada de Haakon al trono, Mette-Marit comienza una etapa completamente nueva. De aquella joven que tuvo que defender públicamente su pasado para poder casarse con el heredero queda ahora una reina consorte que deberá acompañar al nuevo monarca mientras la Corona afronta una transición generacional y varias crisis de reputación.Su historia dentro de la Familia Real comenzó precisamente con una apuesta por el amor frente a las convenciones. Más de dos décadas después, aquella decisión tomada por Haakon y respaldada por Harald ha llevado a Mette-Marit hasta el lugar que durante años parecía improbable: el de reina de Noruega.
La vida sentimental del Rey Harald de Noruega es la viva imagen del romanticismo. Un hombre que se casó con su primer y único gran amor, su mujer de toda la vida, una relación por la cual luchó y desafió a su familia. ¿Casarse con una plebeya? Sí, él lo hizo posible. Una relación secreta que duraría nueve años antes de su boda. Sonia de Noruega le había robado el corazón para siempre.Ni romances públicos ni privados. Harald de Noruega fue hombre de una sola mujer. Toda una rareza que él defendió desde que vio a esa joven para quedar deslumbrado hasta el final. Mantuvo una relación secreta con la plebeya Sonia Haraldsen durante casi una década, ya que inicialmente estaba prohibida. Según se cuenta, hasta amenazó con permanecer soltero de por vida si no podía casarse con ellaLos clásicos han escrito en las novelas románticas tópicos como aquel que dice que no existen reglas escritas para enamorarse y que a veces basta una mirada o un simple roce. Que no se puede elegir dónde, cuándo ni de quién enamorarse y que el amor puede vencerlo todo. Muy sentimental, y para muchos una cursi utopía, pero la historia del Rey Harald V de Noruega y la Reina Sonia demuestra que el cuento puede ser real. Esta fue una historia auténtica de un amor prohibido de quien por entonces era un príncipe heredero que se enamoró perdidamente de una plebeya y que a la postre contaría con un final de cuento de hadas.Una regla no escrita en la monarquíaDesde que existen las monarquías, estas se han regido por una regla no escrita por la cual se obligaba al monarca y a sus herederos a casarse con una persona de la realeza o la nobleza. Si bien es un hecho históricamente raro, existen casos reales de plebeyos que se casan con miembros de la realeza y Sonia de Noruega es la muestra más palpable.La pareja se conoció en junio de 1959, en una fiesta organizada por su amigo en común, Johan Stenersen. Fue amor a primera vistaLa pareja se conoció en junio de 1959, en una fiesta organizada por su amigo en común, Johan Stenersen. Fue amor a primera vista. En agosto del mismo año, el príncipe invitaría a Sonia a su baile de graduación y allí serían fotografiados juntos por primera vez. Y, por supuesto, fue una relación bastante controvertida, ya que muchos pensaban que el príncipe heredero no debería involucrarse sentimentalmente con una plebeya noruega, pero Harald haría caso omiso a las opiniones ajenas -y menos ajenas- y dejaría claras sus intenciones desde el principio: estaba enamorado de Sonia y con ella se casaría. Y nadie más.Harald y Sonia de Noruega, con su primer hijo, Haakon, recién nacido en 1970. GtresHarold y la negativa del Rey Olav VSegún se ha contado, el padre de Harald, el Rey Olav V, desconocía al principio que su hijo estuviera enamorado de una plebeya. Al enterarse de sus intenciones, intentó persuadirlo para que pusiera fin a su relación con Sonia, ya que debía casarse con una dama de la realeza. Una relación verdaderamente prohibida. Olav contaba con hacer valer su conocida capacidad de persuasión y pensaba que solo sería una obsesión momentánea de su hijo. Confiaba en «reconducirlo». Pero no conocía la terquedad de Harald, al menos en cuestiones sentimentales.Olav V contaba con hacer valer su conocida capacidad de persuasión y pensaba que solo sería una obsesión momentánea de su hijoEse matrimonio era cosa impensable para el Rey Olav V, algo que creía que tendría un impacto negativo en la joven monarquía noruega e incluso podría ponerla en peligro. Muchos políticos y periodistas noruegos compartían esta opinión y presionaban al príncipe heredero para que desistiera y se casara con una princesa en lugar de con una «chica del pueblo».Harald y Sonia de Noruega, en una imagen de 2007. GtresSin embargo, y después de varios intentos de persuasión, Harald se plantaría para dejarle clara una cosa: permanecería soltero de por vida a menos que pudiera casarse con su único amor, de nombre Sonia Haraldsen. Una amenaza mucho más seria que la de pasar por el altar con una plebeya. Su apoyo incondicional a Haakon y Mette-MaritEl príncipe heredero estaba a punto de cumplir 30 años en 1967 y estaba poniendo en grave riesgo a la monarquía con su decisión de permanecer soltero. Era Sonia o ninguna. Las dos hermanas de Harald ya estaban casadas con plebeyos, lo que significaba que no estaba claro quién sería el heredero al trono si Harald no tenía descendencia.Sonia y Harald de Noruega, en una imagen de mayo. GtresPasarían nueve años antes de que el rey Olav V diera finalmente su bendición y aprobara el matrimonio entre su hijo y Sonia. Su esperanza de que rompieran por cualquier motivo se había desvanecido. La pareja contrajo matrimonio el 29 de agosto de 1968 en Oslo y fue así cómo Sonia, la «chica del pueblo», se convirtió en princesa de Noruega y posteriormente en reina.Olav V falleció en 1991 y la pareja se convirtió en el Rey Harald V y la Reina Sonia. Cuando su hijo, el príncipe heredero Haakon, les comunicó su intención de casarse con una madre soltera, Mette-Marit, lo apoyaron incondicionalmente y ni siquiera consultaron al gobierno. No había razón. Había toda una historia detrás.

El ya nuevo monarca ha salido del hospital donde ha fallecido el rey Harald para iniciar el relevo en el trono noruego. Así, acompañado por su hija, la princesa heredera Ingrid Alexandra, ha acudido a su primera reunión oficial con el Gobierno.

La Familia Real española se suma al resto del mundo en su despedida al rey Harald de Noruega, con quien guardaban una relación de lo más estrecha y especial todos y cada uno de sus miembros.