Durante casi veinte años, Carmen Cervera consiguió algo poco habitual en una de las grandes sagas españolas: mantener a sus hijas alejadas del foco mediático. Las imágenes de Carmen y Sabina Thyssen siempre fueron contadas y las apariciones públicas, excepcionales. Sin embargo, esa discreción empieza poco a poco a quedar atrás.Las mellizas, nacidas en 2006, ya son adultas y comienzan a escribir su propio camino. Aunque siguen compartiendo una vida tranquila en Andorra junto a su madre, cada una ha ido desarrollando una personalidad muy distinta, algo que también empieza a reflejarse en sus estudios, sus intereses y el papel que podrían asumir en el futuro dentro del patrimonio familiar.Todo ello coincide con el momento en el que la baronesa Thyssen ha decidido reforzar la protección de su legado. Tras los problemas de salud que sufrió hace unos meses, trascendió que había impulsado diferentes trámites para garantizar el futuro patrimonial de sus hijas bajo la legislación andorrana.Noticia relacionada general No No Los planes de Tita Cervera para blindar la herencia que dejará a sus hijas Álex AnderDos hermanas, dos caminos muy diferentesAunque comparten fecha de nacimiento y una educación prácticamente idéntica, Carmen y Sabina siempre han mostrado perfiles muy distintos.La propia Carmen Cervera ha explicado en varias ocasiones que cada una ha encontrado su espacio. En una entrevista concedida a Espejo Público definía así a la menor de las dos: «Sabina es mi hija bohemia. Ella es más artista que Carmen. Como estudiante, Sabina siempre ha sido más pancha que su hermana».La baronesa también hablaba entonces del carácter de Carmen, mucho más centrado en los estudios. «Es una de las mejores estudiantes de su colegio. Ella solo estudia, estudia y estudia. A veces le digo que pare, pero ella me dice: ‘Mamá, tengo nosecuantos exámenes hoy’», recordaba entre risas en el programa.Esa diferencia de personalidades continúa marcando sus vidas hoy.Carmen, cada vez más cerca del legado ThyssenDe las dos hermanas, Carmen es quien poco a poco ha ido adquiriendo una mayor presencia pública.Después de finalizar su formación internacional, comenzó sus estudios universitarios y mantiene una estrecha vinculación con el mundo del arte, un ámbito que ha estado presente en su educación desde pequeña gracias a las clases de historia del arte, música, piano y ballet que recibió durante su infancia.Su nombre empieza además a sonar como una de las piezas clave del futuro del legado familiar. En los últimos años ha acompañado con mayor frecuencia a su madre en algunos actos institucionales y ha pronunciado incluso sus primeras intervenciones públicas, dejando entrever que la baronesa ya prepara el relevo generacional.No es casual. Carmen Cervera nunca ha ocultado la ilusión que le hace ver a su hija interesarse por un patrimonio artístico al que ha dedicado gran parte de su vida.GtresSabina, la más desconocida de la familiaSabina, en cambio, ha elegido un camino completamente distinto.Mucho más cómoda lejos de las cámaras, mantiene un perfil muy bajo y apenas existen imágenes recientes de ella. Sus redes sociales permanecen cerradas y rara vez acompaña a su madre en los compromisos públicos.Su gran pasión siempre ha sido la creatividad. El dibujo, la ilustración y los cómics ocupan buena parte de su tiempo y, según ha contado la propia baronesa, posee además una enorme facilidad para los idiomas y una sorprendente capacidad para imitar acentos.Mientras Carmen parece sentirse cada vez más cómoda en el entorno institucional de la familia, Sabina continúa apostando por una vida mucho más discreta, fiel a una personalidad reservada que ha mantenido desde niña.Una infancia protegida y un futuro todavía por escribirLas mellizas crecieron primero entre la Costa Brava y Suiza antes de establecerse definitivamente en Andorra, donde la familia encontró la tranquilidad que buscaba lejos de la presión mediática.Allí estudiaron en un colegio internacional y disfrutaron de una formación muy vinculada al arte, la música y los idiomas, pilares que Carmen Cervera siempre ha considerado fundamentales en su educación.Ahora, con ambas ya adultas, el futuro empieza a dibujarse de forma diferente para cada una. Mientras Carmen parece destinada a asumir un papel cada vez más visible dentro del universo Thyssen, Sabina continúa demostrando que su prioridad sigue siendo mantenerse al margen de la exposición pública.Dos hermanas prácticamente idénticas al nacer, pero con personalidades muy distintas que, sin perder el fuerte vínculo que las une, han terminado construyendo caminos propios dentro de una de las familias más conocidas del panorama social español.
El gesto de Carmen cambió por completo al descubrir que Diego Matamoros estaba en su mesa de la boda de Marieta y Suso.
El 2026 nos ha dado muchas alegrías, pero también nos ha hecho derramar alguna lágrima, especialmente al conocer todos los famosos que nos han dejado este 2026. Homenajeamos con un último adiós a todos ellos en este listado.
El actor volvió a apoyar al equipo entrenado por Luis de la Fuente en directo, en el estadio de Dallas, pero de manera menos polémica.
La popular actriz turca se ha tomado un tiempo de descanso para dedicarse a su familia y sus otras facetas: cantante, fundadora de una compañía de teatro y Embajadora de la ONU.
El lateral del Chelsea y de la selección española confiesa que si ‘La Roja’ gana el Mundial se hará un nuevo tatuaje relacionado con el equipo.
Irene acudió al concierto de Juan Luis Guerra en el Icónica Santalucía Fest de Sevilla y se pronunció sobre esta nueva historia de amor.
El artista cántabro ha hecho balance de cómo es su vida actual y todas las situaciones novedosas que está viviendo, como la mayoría de edad de su hija.
El extenista siempre ha demostrado su pasión por Manacor, su localidad natal, y su apego a la isla que le vio nacer y crecer y donde reside con su mujer Mery Perelló y sus dos hijos, Rafalet y Miquel. Descubre los secretos de esta localidad que bien merece una visita.
A sus 67 años acumula casi 40 de experiencia en la interpretación, pero el actor que es hoy no se hubiese construido sin atravesar una infancia atravesada por el contexto de la dictadura en A Coruña, su ciudad natal.