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Pepe Rodríguez es el dueño y chef del restaurante El Bohío, situado en Illescas (Toledo). Y se ha convertido en uno de los rostros más conocidos de la gastronomía española gracias a sus 13 años como jurado en el programa ‘MasterChef’. En una charla en el pódcast ‘Se me Antoja’, el cocinero ha dejado de lado los fogones para hablar de su faceta más personal, defendiendo con naturalidad una fe que le acompaña desde su infancia y que define como el pilar fundamental de su felicidad.Para el chef manchego, la religión no es una moda ni un descubrimiento tardío, sino una constante que ha marcado su trayectoria vital. «Soy un hombre creyente toda la vida desde niño», afirma.El vínculo de Pepe Rodríguez con la religión Pepe Rodríguez explica que este acercamiento a la religión nació gracias a la influencia de su madre: «Era muy creyente, mi padre no era un hombre creyente, era un tío muy normal, pero mi madre sí era bastante creyente». El chef considera que la fe no es algo que se pueda forzar: «Es un don, unos lo tienen y otros no. Qué suerte haberla tenido»En este sentido, el cocinero reivindica la potencia de sus propias creencias. «Yo soy feliz porque creo que me ayuda para todo y me hace ver también cuál es mi perspectiva de futuro», expresa.Esta visión le permite relativizar los problemas cotidianos y centrarse en lo importante: «Sé que a esto le quedan cuatro días. Voy a vivirlos a gusto, voy a vivirlo bien e intentar vivirlo lo mejor posible con el resto de la gente».El chef se define como un «tipo creyente y practicante» que prefiere la naturalidad frente al pudor que a veces genera hablar de religión por miedo a parecer «arcaico». Para él, creer en algo es una necesidad humana y él tiene la fortuna de contar con un motivo «tan poderoso, tan potente y tan elemental» para estar en el mundo.La labor de la Iglesia a pie de calleDurante la entrevista, Rodríguez también ha querido distinguir entre los altos cargos de la Iglesia y la labor a pie de calle. Aunque respeta la figura del Papa, admite que se siente mucho más identificado con la labor del Padre Ángel en la iglesia de San Antón en Madrid.«Me interesa esa iglesia donde está el tío del día a día», confiesa. Para Pepe Rodríguez, ese es el verdadero sentido del cristianismo: «Una iglesia que es lo que debe ser la iglesia. A eso vino Jesús, ¿no? Se pone a cuidar a los más necesitados y a los pobres».
Luis Zahera es uno de los mejores actores españoles del momento. Su fama es casi tan grande como su carisma. Y ambos comparables a la larga lista de éxitos que se amontonan en su dilatada trayectoria profesional, tanto en el cine como en la pequeña pantalla, e incluso en los teatros o en su carrera como cómico.Sin embargo, mucho antes de toda esa vorágine de papeles de malo y de chistes socarrones, Luis Zahera también fue un niño ‘normal’. Un chico que ni siquiera pensaba en subirse a las tablas como un sueño o como una meta aspiracional. Un joven que solo disfrutaba de sus veranos en A Peruca, una pequeña aldea gallega situada en el municipio de Rois, en la provincia de La Coruña, y que forma parte de las parroquias de Seira y Oín.Este rincón de Galicia ha pasado a ser conocido precisamente por ser el paraíso estival del actor. Un paraje que le trae muy buenos recuerdos, donde se sentía libre y casi salvaje. Para él siempre fue una suerte conocer este tipo de vida de la que guarda increíbles memorias tal y como reconocía en una entrevista ‘La Script’.¿Cómo fue la infancia de Luis Zahera?Zahera acudía a este pequeño refugio de la Galicia profunda porque sus padres tenían allí una casa alquilada. Y recuerda que pasaba sus veranos entre el ganado. «Tuve la fortuna de conocer el mundo de la aldea. Tuve una infancia de ver mucho bicherío, ahí convivías con animales».Eso era para él el auténtico paraíso. Un mundo muy diferente al que conocen los niños de hoy en día, pero que no hubiera cambiado por nada del mundo. «Yo fui en los carros de vaca hechos de madera que pasaban el río y el eje hacía un ruido muy estridente». Por ello, habla con tanto cariño de su tierra y de sus orígenes. Y quizás allí fue cuando empezó a desarrollar su gran amor por ella y por la naturaleza.«Era una educación de antes en la que te daban bofetadas» Luis Zahera, sobre su infancia ActorLuis guarda muy buen recuerdo de aquellas tardes y también de su vecina Rosa. «De niño me encantaba darle de comer a los cerdos. Me acuerdo de que ella se fue y cogí el caldero y se lo tiré a tres cerdos y metí los brazos con ellos». Aquello le acarreó una importante riña, ya que como niño no supo ver el peligro que había tenido su imprudencia. Cosas de quienes crecen libres y sin ataduras.Sin embargo, no todo en su infancia fueron aldea y campo. Evidentemente, también había tiempo para el colegio. El actor estudió en los Hermanos de La Salle, en Galicia, en la década de los 70. Y aquello también era una enseñanza de otro tiempo, muy diferente a la actual, con una disciplina que quedó atrás. «Una educación de antes en la que te daban bofetadas».Sin embargo, aquella época también dejó buenos recuerdos en el actor, ya que empezó a interesarse por las historia. Concretamente, por la de los santos. «Yo tenía nueve años y el hermano Celestino y el hermano Marcelino nos contaban milagros e historias… y a mí me encantaban. A los santos se les revelaba algo, el misterio de la Santísima Trinidad, que no hay Dios que lo entienda».Sin embargo, el cambio más grande le llegó cuando descubrió su vocación. Fue como un enamoramiento fugaz, como un hechizo. La definición de flechazo. «Fue mi hermana Ángeles la que me llevó al teatro y noté algo. Qué cosa más divertida, más alucinante». Así surgió su vocación por actuarZahera se quedó prendado de aquel espectáculo y de lo que eran capaces aquellos actores. Al momento tuvo claro que él quería experimentar aquella sensación de estar al otro lado, dando vida a un texto. «Me impresionaron esos tipos contando una historia en un escenario, haciendo el tonto. Tuve la suerte de saber en una fracción de segundo que era lo mío».Y, como no, también formaban parte de su infancia sus padres, con dos roles muy marcados. Su padre, el de la ausencia y el de quien se cree que su figura es el eje desde la distancia. «No gobernaba nada, era mi mamá la que gobernaba». Para el actor era su madre la que de verdad llevaba las riendas. «Es maravilloso vivir en un matriarcado, creo que son todo ventajas y que deberían gobernar las mujeres».Sin embargo, siempre le llamó la atención la figura misteriosa de su padre. «Tenía dos hermanastras y nos enteramos de mayores que no se comunicaba con ellas. Ese señor era un enigma». Además, recuerda que tenía dos caras porque en casa «no daba un beso ni un abrazo», pero fuera les «llamaba muchísimo la atención que era muy agradable».

La joven se esfuma del hogar de los Luján tras descubrir quién es su padre, pero el caos que desatará esta marcha va a ser la verdadera revolución de la telenovela en los próximos episodios.

La Academia de Cine ha utilizado sus redes sociales para comunicar el fallecimiento del intérprete conocido por sus papeles en ‘Cerrar los ojos’ o ‘El buen patrón’.

El madrileño vive y ha vivido siempre el fútbol con una pasión desmedida; tanto, que llegaron a pensar que estaba loco, y su familia acabó cansada de su afición: «En mi casa estaban hartos de que yo viera tanto fútbol».

La actriz de ‘Mundos opuestos’ ha dejado huella en varios proyectos, pero el público español recuerda especialmente el primero en el que la vimos en nuestro país por el profundo peso dramático de su personaje.

La pareja ha cumplido con su tradición estival de visitar Nueva York, y estos han sido los lugares que les han enamorado en este nuevo viaje a la Gran Manzana.

Tener una cocina con pocos metros cuadrados puede ser un auténtico drama, pero estoy seguro de que tengo las claves para que empieces a verlo de otra manera y aproveches al máximo su espacio.

Como ávido lector, el actor y cómico se ha apasionado por una novela que explora desde una belleza delicada y pausada el amor en un contexto tan duro como el de los años 80, en el que el estigma del SIDA opacaba los vínculos sinceros.

Acaba de publicar ‘Ríete de las bodas’ y prepara su nueva novela para noviembre. Para disfrutar de sus libros, DIEZ MINUTOS te ofrece 5 de sus títulos favoritos.