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The Chicago singer is taking her 2016 album on the road this November
Just Beyond Endless Mountain was inspired by the Swedish folk music of Kristian Mattson’s childhood
Ishmael Butler introduces his new LP with “Ahh World (I Won the Alpha Bet)”
Charles Courtenay ocupa un lugar privilegiado dentro de la aristocracia británica, pero hay una parte de su propia historia familiar que considera difícil de defender en pleno siglo XXI. El XIX conde de Devon sabe que su título no llegó hasta él por ser el primogénito, sino por una circunstancia mucho más sencilla: era el único hombre entre cuatro hermanos.Ahora quiere que eso cambie para la siguiente generación. Courtenay ha defendido que las mujeres puedan heredar en las mismas condiciones que los hombres y que su hija mayor, Lady Joscelyn, tenga las mismas posibilidades que su hermano Jack cuando llegue el momento de sucederle al frente del condado y de la propiedad familiar.Su reivindicación no es solo teórica. Si las reglas actuales se aplicaran de forma diferente, su propia hermana mayor, Lady Rebecca Wharton , habría sido la heredera del título que hoy ostenta. «Soy el menor de cuatro hijos muy capaces; soy el conde porque soy el único hombre», reconoce. Y añade: «Eso es injusto en los tiempos que corren e inapropiado».Un título que llegó por ser el único hijo varónLa historia de los Courtenay está ligada desde hace siglos al territorio de Devon y a Powderham, la propiedad que actualmente permanece bajo el control del conde. Se trata de una fortaleza del siglo XIV situada junto al estuario del río Exe y rodeada por unas 1.400 hectáreas de terreno.Courtenay recibió el título y la responsabilidad sobre la propiedad en 2015, tras la muerte de su padre. Desde entonces, una de sus preocupaciones ha sido mantener un patrimonio familiar que necesita una inversión constante para seguir funcionando. Pero también ha aprovechado su posición para cuestionar precisamente las normas que hicieron posible que él se convirtiera en conde.La paradoja es evidente: si nada cambia, será su hijo menor, Jack, quien herede el condado. Su hija Joscelyn, pese a ser la primogénita, quedaría fuera de esa sucesión únicamente por ser mujer. Es una situación que el aristócrata considera difícil de justificar cuando incluso la Corona británica ha eliminado la preferencia masculina de sus propias reglas sucesorias.Courtenay ha llevado esta cuestión al debate político y reclama que se equiparen las normas de sucesión de los títulos hereditarios. Su argumento va más allá de su propia familia: considera que una mayor presencia femenina al frente de grandes propiedades podría transformar también la relación de estas familias con las comunidades en las que viven.«Si, en una generación, la mitad de quienes poseen una finca o un señorío fueran mujeres, enviaría un mensaje positivo. Sería la hija y no el hijo quien encargara las obras y estuviera al frente del negocio local. El hecho de que reservemos este lugar dentro de nuestra sociedad únicamente a los hombres está mal».Una batalla que comenzó también en WestminsterSu defensa de la reforma coincide con el final de una etapa política para el propio Courtenay. El aristócrata formó parte de la Cámara de los Lores como uno de los pares hereditarios, pero la reforma aprobada este año puso fin a la presencia de los 92 miembros que todavía conservaban su escaño por esta condición.Aunque ya no tiene representación parlamentaria, continúa participando en diferentes consejos y comités vinculados al West Country. Y mantiene su postura sobre una aristocracia que, en su opinión, necesita encontrar su lugar en una sociedad que ha cambiado considerablemente.Entre sus argumentos está precisamente el precedente de la Familia Real. «El patriarcado genera muchas razones para no desmontarlo, pero se puede hacer. La familia real lo ha hecho; solo hace falta que alguien se siente y haga el trabajo», sostiene.Su posición no implica, sin embargo, que reniegue del papel histórico de los títulos hereditarios. Courtenay ha defendido públicamente la importancia de conservar determinadas instituciones y considera que las familias aristocráticas tienen una responsabilidad que va más allá de conservar un apellido.De hecho, su propia relación con Powderham se ha convertido en una parte esencial de su vida. Su objetivo, explica, no pasa por acometer una transformación espectacular del castillo, sino por entregárselo a la siguiente generación en unas condiciones mejores de las que lo recibió.Del mundo de la abogacía a la vida en PowderhamAntes de asumir el condado, Courtenay había seguido un camino bastante alejado de la imagen tradicional de un aristócrata británico. Estudió en Cambridge y ejerció como abogado especializado en propiedad intelectual. Su vida dio un giro cuando conoció en 2002 a la actriz estadounidense AJ Langer durante una gira de rugby en Las Vegas.La pareja se casó en 2004 y vivió durante años en California. Tras la muerte del padre de Courtenay, ambos regresaron definitivamente a Inglaterra junto a sus dos hijos, Joscelyn y Jack, para hacerse cargo de Powderham. El matrimonio se separó en 2023 y se divorció en 2024.La experiencia de vivir fuera de Reino Unido también modificó su manera de entender el patrimonio que había recibido. Courtenay explica que aquella etapa le permitió contemplar desde otra perspectiva la responsabilidad de conservar las instituciones históricas británicas y el vínculo de su familia con Devon.«Mi familia fue instalada aquí alrededor de 1160, en el castillo de Okehampton, en los confines salvajes del imperio de los Plantagenet, para defender sus intereses, y creo que eso se me ha quedado. Me gusta ser la voz del interior rural», asegura.También rompió con una tradición familiar en la educación de sus hijos. Joscelyn y Jack estudiaron en colegios públicos de la zona, una elección deliberada después de que Courtenay y Langer regresaran a Inglaterra. «Para mis padres, la educación local no era una opción, pero no pienso que sea necesario acudir a un colegio privado para tener éxito o alcanzar tus objetivos», explica.El futuro de un castillo que lleva siglos en manos de la familiaLa otra gran cuestión que ocupa al conde es garantizar que Powderham pueda seguir funcionando. El castillo no es únicamente una residencia familiar: la propiedad recibe visitantes y desarrolla diferentes actividades para contribuir a su mantenimiento.Courtenay reconoce que conservar un patrimonio de estas características es una tarea complicada. Su filosofía pasa por evitar grandes proyectos que puedan convertirse en una carga para sus sucesores y apostar por una gestión sostenible que permita mantener vivo el conjunto.«Llevamos 700 años gestionando un negocio familiar pequeño o mediano de forma sostenible», afirma. «Puede que Powderham no esté en perfecto estado, pero al menos sigue funcionando como un conjunto».En ese contexto, la cuestión de quién heredará el título adquiere todavía más importancia. Hoy, la legislación señala a Jack como futuro conde de Devon. Pero Charles Courtenay quiere que su hija tenga la posibilidad de continuar también con el legado familiar.La reforma que reclama no cambiaría únicamente el nombre de quien aparezca al frente de los Courtenay. Para el aristócrata, supondría eliminar una regla que considera anacrónica y abrir la puerta a que las mujeres puedan ocupar en la nobleza el mismo lugar que ya tienen en otros ámbitos de la sociedad británica.Y, en su caso, significaría algo especialmente simbólico: que la próxima generación pueda decidir quién está mejor preparado para continuar con Powderham sin que el sexo vuelva a ser el factor determinante.
Bom Bini , la firma de moda impulsada por Fabiola Martínez ha echado el cierre. La exmujer de Bertín Osborne ha decidido poner fin, al menos por ahora, a una de las aventuras empresariales que emprendió tras iniciar una nueva etapa personal y profesional. La marca, que llegó a contar con una tienda física en uno de los centros comerciales más conocidos del norte de Madrid, ya no continúa con su actividad de cara al público. Sin embargo, lejos de tratarse de una decisión definitiva, la propia empresaria asegura que se trata de una pausa obligada para reorganizar sus prioridades y estudiar cuál será el futuro del proyecto.Ha sido la propia Fabiola Martínez quien ha explicado a este medio los motivos que la han llevado a tomar esta decisión. «Sí, he tenido que aparcar el proyecto Bon Bini porque no llegaba a todo y sola es muy difícil sostener la gestión y la administración . Así que he metido el freno para reestructurar mi lista de prioridades… y en eso estoy ahora, tomando decisiones y reestructurando el plan», explica. Unas palabras con las que deja claro que el cierre responde a una cuestión de organización y de viabilidad, más que a una falta de confianza en la marca que creó con tanta ilusión.La venezolana puso en marcha Bom Bini en 2024, un proyecto muy personal con el que quiso trasladar su propio estilo a una colección de prendas y complementos pensados para el día a día. El nombre de la firma, que significa «bienvenido» en papiamento, reflejaba precisamente la intención con la que nació la marca: crear un espacio cercano y acogedor para sus clientas. En la presentación del proyecto, Fabiola explicaba que llevaba tiempo dando forma a esta idea y que suponía un paso importante dentro de su faceta como empresaria , una etapa que inició después de su separación de Bertín Osborne.La firma dio un paso más con la apertura de una tienda física en el centro comercial Moraleja Green, en Alcobendas, uno de los complejos comerciales con mayor afluencia de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, mantener ese establecimiento terminó convirtiéndose en un reto difícil de asumir. «La tienda la cerré, económicamente era imposible sostener la inversión (alquiler alto y poco retorno)», reconoce ahora con total sinceridad. Una explicación que pone de manifiesto las dificultades a las que también se enfrentan los pequeños negocios en un momento especialmente complejo para el comercio físico y que deja claro que si retoma esta actividad no será contando con un local propio.Pese al cierre del establecimiento, Fabiola Martínez no da el proyecto por perdido . De hecho, insiste en que la empresa continúa existiendo mientras estudia cuál será el siguiente paso. «La sociedad sigue activa hasta que decida qué hacer», afirma. De este modo, deja abierta la puerta a que Bom Bini pueda regresar en el futuro bajo un formato diferente o con una estructura más adaptada a sus circunstancias actuales.Su prioridad son sus hijosDespués de varios años centrada en sacar adelante distintos proyectos profesionales mientras continúa volcada en el cuidado de sus hijos, Fabiola Martínez reconoce que ha llegado el momento de reorganizar su tiempo y priorizar. El cierre de Bom Bini supone un punto y aparte, pero no necesariamente un punto final para una marca que nació con una fuerte carga personal y que, según sus propias palabras, todavía mantiene opciones de reinventarse cuando las circunstancias sean las adecuadas.La venezolana siempre ha reconocido que el cuidado de sus hijos ocupa el primer lugar en su vida , especialmente el de Kike, que nació con una lesión cerebral y requiere una atención constante. Precisamente esa experiencia personal fue la que la llevó a impulsar la Fundación Bertín Osborne, de la que actualmente es presidenta, una entidad que trabaja para ofrecer apoyo, información y recursos a familias con hijos con discapacidad. Compatibilizar esa labor con nuevos proyectos empresariales no siempre resulta sencillo y, por eso, ahora ha optado por reorganizar sus prioridades antes de decidir cuál será el siguiente paso de Bom Bini. Una decisión que, según sus propias palabras, responde a la necesidad de encontrar un equilibrio entre su faceta como empresaria y el compromiso personal y social que mantiene desde hace años.
Tras semanas de especulaciones sobre la posible boda entre Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez , la pareja ha anunciado este martes que finalmente han contraído matrimonio en una ceremonia privada en Cascais (Portugal).En un post de Instagram conjunto, han publicado una imagen en la que se ven los anillos de ambos , con un texto con sus iniciales separadas por el emoticono de un corazón️.Las especulaciones sobre la boda vienen de largo este verano. De hecho, se esperaba la ceremonia de enlace el pasado fin de semana en Madeira, según publicó el medio británico ‘The Sun’. Sin embargo, no se produjo.Más de un centenar de personas se juntaron en la catedral de Funchal esperando a Cristiano y Georgina, pero nunca aparecieron. Se comprometieron hace exactamente un añoEl círculo se cierra tras el anuncio del compromiso entre ambos también en Instagram, hace exactamente un año , el 11 de agosto de 2025. Acompañando a una imagen del anillo de compromiso, con un gran diamante, Georgina escribió: «Sí, quiero. En esta y en todas mis vidas».La pareja tiene cinco hijos juntos : Eva María y Mateo, de 9 años, Alana, de 8 años, y Bella, de 4. Además, Cristiano tiene un hijo, Cristiano Jr., de 16 años, de una relación previa.
La estilista Mayte Campos ha revelado que ha sido diagnosticada de cáncer poco después de anunciar que se había quedado embarazada.Campos, que viste a las estrellas de Telecinco, ha publicado un post en su cuenta de Instagram en el que revela el diagnóstico de cáncer. « Quería desaparecer. Apagarlo todo . Pero he decidido no hacerlo. Por ti, por nosotras», reflexiona en la publicación.La estilista asegura que pretendía alejarse de las redes sociales durante su embarazo, pero que el diagnóstico le ha hecho cambiar de idea. «He decidido quedarme y mostrar una realidad que jamás imaginé vivir. No porque sea fácil, sino porque quizá, al otro lado de esta pantalla, haya alguien que necesite leer estas palabras. Si mi historia consigue acompañar, aliviar o hacer sentir menos sola a una sola persona, ya habrá merecido la pena», cuenta.«Mientras estaba hundida en el pozo de mis propios pensamientos, abrí Instagram casi por inercia», confiesa en el vídeo que ha publicado. «Y, de repente, aparecieron dos vídeos que consiguieron sacarme de mi realidad durante unos segundos. Solo unos segundos. Pero fueron suficientes para recordarme que, incluso en los días más oscuros, puede aparecer un pequeño destello de luz», relata.«Nos toca librar nuestra primera batalla juntas»Campos reflexiona sobre lo inesperado en su vídeo, y admite haber idealizado el embarazo, admitiendo que puede haber problemas inesperados. « Siempre imaginamos el embarazo como una etapa perfecta . Y sé que no siempre lo es. Pero, de verdad, si estáis sanas, tenéis un techo donde dormir y podéis alimentaros, ya estáis viviendo un auténtico sueño. Ojalá esta reflexión os ayude a valorar un poco más todo aquello que, a veces, damos por hecho», dice.El pos finaliza con una reflexión final dirigida a su futura hija : «Para nosotras, hija mía, ese sueño ha dado un giro inesperado. No era el camino que imaginábamos, pero será el nuestro». «Ahora toca afrontar. Nos toca librar nuestra primera batalla juntas. No te voy a soltar . Y prometo que voy a pelear con todas mis fuerzas por las dos», asegura.
El deporte y la alimentación son fundamentales en la salud. Cada vez es más habitual que famosos y celebridades compartan con sus seguidores los hábitos que llevan a cabo para mantenerse en forma y sentirse bien por dentro y por fuera.Una de ellas es Paula Echevarría , la actriz y modelo es una de las protagonistas de ‘A la deriva’, la nueva serie de Atresmedia que llegará a la plataforma Atresplayer el domingo 20 de septiembre.La asturiana ha contado a la revista ‘CLARA’ cuál es su rutina de ejercicio físico a la semana, qué le aporta mentalmente el deporte y algunos detalles de su alimentación.Paula Echevarría, 48 años: «Hago ballet dos días a la semana, entrenamiento de fuerza otros dos y también cardio»La actriz desgrana su rutina física semanal. Los lunes y miércoles los dedica al ballet. Los martes y jueves al entrenamiento de fuerza. Y otros dos días a la semana los dedica a hacer cardio. «Pero cardio despacito, caminando. Yo lo de correr no lo llevo nada bien», matiza.Solo descansa del deporte un día a la semana, lo que demuestra su compromiso con el ejercicio físico. Así lo explica Paula Echevarría: «Es que me gusta. Y me sienta muy bien entrenar. Porque sé que cuando termine me voy a encontrar muchísimo mejor. Y ya estoy preparada para irnos a cenar algo, a tomar algo o lo que sea».Gran parte de los beneficios de hacer deporte se ven reflejados en nuestra apariencia, pero para la actriz esta no es su prioridad. «Yo soy mucho más persona después de hacer ejercicio que antes. No lo hago por verme bien por fuera, lo hago por sentirme bien por dentro. Y luego además tienes el plus de que encima te ves bien por fuera cuando lo haces», afirma.En una entrevista a ‘Mujerhoy’, explicó cuál fue el momento en el que empezó a hacer ballet: «Cogí 33 kilos en el embarazo y necesitaba encontrar algo que me enganchara. Me gustó muchísimo».Desde entonces, esta disciplina le ha ayudado a sentirse mejor física y mentalmente: «Empecé a notar cambios muy rápido. Te compacta el cuerpo, afina y alarga el músculo. No me quita energía, me la da. Cuando entreno estoy mejor, me siento más activa y hasta descanso mejor».