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Queens of the Stone Age revealed the title and release date of their upcoming album in a bloody teaser video starring frontman Josh Homme and guitarist-keyboardist Dean Fertita. The LP, titled Perfecth, is set to arrive on September 30th. Get Queens of the Stone Age Tickets Here The 90-second clip…

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Phil Collins has opened up about the “dark times” set in by alcohol addiction, the health issues that put him on the brink of death, and the sobriety he’s maintained for three years. In parts of interview with Prog published Saturday by Louder, the Genesis drummer and singer talked about…

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Pocos pintores como Stephen B. Whatley pueden decir que tienen sus obras expuestas en el mismísimo Palacio de Buckingham , que han sido recibidos por la Reina Isabel II y que artistas como Barbara Windsor y Julie Walters hayan pasado por sus lienzos. Whatley se ha afianzado en el panorama artístico de Reino Unido y se ha convertido en uno de los profesionales más conocidos del mundillo del arte británico cuando se trata de inmortalizar a personas célebres y monumentos históricos.Nacido en Londres en 1965, estudió en las escuelas de arte de Ipswich, Norwich y en la Universidad de Londres. Pero hubo un momento exacto en su vida en que descubrió su don para la pintura expresionista. Según revela a ABC, a la edad de 16 años perdió a su madre en un accidente automovilístico: «Me devastó y, desde entonces, todo se convirtió en una lucha por sobrevivir a ese dolor y saber instintivamente que necesitaba expresarme. A menudo digo que ‘el arte me salvó la vida’ ».Su entrada al mundillo llegó cuando conoció al expresionista David Bomberg en la escuela de arte, y supo que sería una gran inspiración. «Nunca intenté simular a ninguno de estos artistas, pero sus visiones me motivaron… mi propio expresionismo se desarrolló instintivamente con el tiempo».En este sentido, el pintor tuvo claro cuál fue la experiencia que más impulsó su carrera. En 1999 recibió una carta del Museo del Transporte de Londres, conocían su trabajo y actuaban como agentes de la Colección Real. Le preguntaron si le interesaría recibir un encargo para pintar dos cuadros para el Palacio de Buckingham.«Me invitaron a elegir entre la Sala de Música o la Gran Escalera en el interior. Opté por la segunda. Durante dos días, el silencio allí era asombroso », admite. Su trabajo no acabó ahí ya que, al mes siguiente, pintó al aire libre la vista este del Palacio de Buckingham desde Green Park. A día de hoy las pinturas se encuentran exhibidas en la residencia oficial londinense de su majestad, el Rey Carlos III. Stephen B. Whatley pintando el Palacio de Buckingham CedidaSu compromiso con la realeza británica fue a más. En el año 2000, el artista recibió el encargo de pintar una vibrante serie de 30 cuadros emblemáticos para la Torre de Londres. Todos ellos ‘in situ’. Entre ellos se encontraban lugares emblemáticos de la aristocracia como ‘Queens House’ (la casa de la Reina). La cual se edificó en 1616 para el Rey Jacobo I como casa para su esposa Ana de Dinamarca y que, diez años después, fue retomada por el Rey Carlos I para su mujer Enriqueta María . ‘La gran escalera’ por Stephen B. Whatley. CedidaToda su serie aparece de forma permanente a lo largo del paseo público que conecta la estación de Tower Hill con la Torre de Londres . Cuatro años más tarde, tanto la Reina Isabel II como el Duque de Edimburgo reconocieron su labor en una recepción oficial en el Salón de Banquetes de la Torre de Londres. Allí Whatley cuenta la curiosa anécdota que tuvo con su majestad.«La Reina Isabel se acercó a saludarme, mostraba un aura amable y humilde. Estábamos de pie cerca de uno de mis cuadros sobre las Joyas de la Corona y le comenté que para pintar las joyas estuve encerrado ‘durante una semana’ en ‘La Jewel House’ (la casa de las joyas). Ella totalmente perpleja, preguntó ‘¿durante una semana?’», explica Stephen B. Whatley sobre su experiencia: «Le expliqué que era para dedicar una hora al día a realizar estudios del natural, antes de que ‘Jewel House’ abriera al público. Mientras sonreía y se daba la vuelta para marcharse, se giró de nuevo, miró por encima del hombro y me dijo en voz baja: ‘ ¡ Me alegro de que te hayan dejado salir!’».«Fue un momento que atesoro», admite. Tras estos dos grandes encargos, recibió varios otros de lugares arquitectónicos, como la sede de la ‘BBC’ londinense o, más recientemente su pintura en Victoria Harbour, en Hong Kong. «Para mí pintar al aire libre y con gran inmediatez, hace que absorbe su inmensidad, volumen y características», señala Whatley.Hong Kong, por Stephen B. Whatley. CedidaEl retratista de los famosos británicosMás allá del arte contemporáneo y el expresionismo, su figura también se centra en el retratismo. «Me gusta pintar a personas que admiro y tengo un gran interés en el mundo del espectáculo, por lo que he pintado a bastantes actores». Algunas de las personas que pasaron por su lienzo fueron las actrices Barbara Windsor y Julie Walters; la presentadora de televisión Sarah Greene y ‘el rey del trabajo en Derechos Humanos’ Michael Mansfield, quién defendió el caso del accidente de Lady Di.Barbara Windsor con su retrato. CedidaEl pintor admite que lo curioso es que una inmensa mayoría de las personas que pasaron por sus bocetos se quedaban asombrados por el parecido que ensamblaban, no con ellos, sino con sus seres queridos. La actriz Julie Walters admitió que se había capturado «un parecido con su madre en el retrato, especialmente en los ojos». Sarah Green, por otro lado, relató en una carta enviada posteriormente al artista que «a su padre se le saltaron las lágrimas porque pudo ver a su madre en el retrato».La presentadora Sarah Greene en 2006. CedidaPrevio a las elecciones estadounidenses, en 2008, Stephen B. Whatley realizó un retrato en honor a Barack Obama. Fue seleccionado como una de las imágenes que aparecieron publicadas en la revista ‘TIME’ en enero de 2009. «Este sigue siendo uno de mis retratos más populares. Es gratificante saber que aportó arte a las personas que descubren mi trabajo».Obama, publicado en la revista ‘TIME’. CedidaAhora el artista ha decidido probar otra faceta, también artística. Recientemente, recibió un encargo de la actriz de Hollywood Mamie Van Doren para dar expresión a las imágenes de su última obra. «A finales de 2023, me envió un correo electrónico diciendo que le gustaría encargarme que ilustrara sus memorias. Nuestra colaboración fue muy transparente, ya que leí sus manuscritos y ella me compartía sus recuerdos para ayudarme a describir los episodios eclécticos de su vida», ha desvelado.Entre monumentos, retratos y tributos, la versatilidad de un pintor como Stephen B. Whatley enriquece su obra. «Soy un pintor expresionista. Durante mucho tiempo, las fórmulas vacías se han adueñado del arte moderno… pero jamás elegí seguir esa corriente. Mi expresionismo nace de la pasión, del corazón y del alma. ¡La pintura no ha muerto!».
Tamara Gorro atraviesa uno de los momentos personales más delicados de los últimos años. La creadora de contenido ha vuelto a abrirse con su ‘Familia virtual’ para explicar que necesita priorizar su salud y centrarse en su recuperación tras haber pasado unos días ingresada, una decisión que ha sido recibida con miles de mensajes de apoyo y también algunas críticas por no querer compartir su diagnóstico, algo que a su salida del hospital ella misma ha dicho que no le preocupa porque lo hace con el fin de proteger a sus niños. Desde hace años ha hecho de la naturalidad una de sus principales señas de identidad, compartiendo tanto los momentos felices como aquellos más complicados. Mientras continúa dando pasos para recuperarse, su trayectoria profesional demuestra que, además de una de las ‘influencers’ más populares de España, ha construido un patrimonio basado en diferentes negocios, desde que comenzó a trabajar en televisión comenzó a invertir en paralelo y eso le ha servido para que ahora no todo su trabajo dependa de su imagen.Su nombre empezó a hacerse conocido gracias al extinto programa ‘Mujeres y Hombres y Viceversa’. Después de participar en varios formatos de entretenimiento, Tamara consiguió hacerse un hueco en la pequeña pantalla gracias a su espontaneidad y cercanía . Aquella exposición pública supuso el punto de partida de una carrera que, con el paso del tiempo, fue evolucionando hacia nuevos ámbitos. Las redes sociales se convirtieron en una oportunidad para seguir creciendo profesionalmente y conectar de una forma mucho más directa con el público. Hoy suma millones de seguidores entre las diferentes plataformas, una comunidad que le ha permitido trabajar con algunas de las principales marcas nacionales e internacionales y convertir su imagen en una auténtica empresa.El espíritu emprendedor de Tamara GorroEn la actualidad, aunque la creación de contenido continúa siendo una parte importante de su actividad, Tamara ha apostado desde hace años por diversificar sus ingresos . Una de las piezas clave de ese proceso ha sido la puesta en marcha de una agencia especializada en marketing, comunicación y gestión de imagen; en 2017 dio de alta Shanmi Media, y a través de este proyecto desarrolla campañas publicitarias, asesora a marcas y trabaja en estrategias de comunicación adaptadas al entorno digital. En el último año que se puede consultar la sociedad mantuvo un total activo de 133.000 euros, lo que denota que la empresa tiene solvencia.Otro de los negocios que forman parte de su patrimonio se encuentra en Ibiza, una isla con la que mantiene un vínculo muy especial desde hace años. Allí tiene un yate llamado ‘Gogga’ que gestiona a través una empresa dedicada al alquiler de embarcaciones de recreo, un sector que concentra una gran actividad durante la temporada estival y que utiliza para rentabilizar su inversión en el barco , que, cuando no está alquilado, también disfruta ella junto a sus hijos y ahora también junto a Cayetano Rivera con quién mantiene una relación desde hace meses.Tamara Gorro en su barco ‘Gogga’. RRSS La embarcación está totalmente equipada; mide 9,78 metros de eslora y tiene capacidad para once personas . Dispone de cabina, baño, zona de solárium y equipamiento para actividades acuáticas como snorkel o paddle surf. Y se alquila en la temporada desde Semana Santa hasta octubre aproximadamente por entre 1.400 y 1.600 euros al día. Este proyecto empresarial amplía todavía más su perfil como inversora.Propiedades en Madrid e IbizaY precisamente Ibiza ocupa un lugar destacado dentro de su patrimonio inmobiliario . Allí se compró una casa en 2023, de la que es única propietaria, en la que pasa largas temporadas y que se ha convertido en uno de sus refugios habituales. A través de sus publicaciones ha mostrado en diferentes ocasiones algunos rincones de la casa, siempre preservando los espacios más privados. La isla representa para ella un lugar de descanso, desconexión y reuniones familiares, especialmente durante los meses de verano, cuando aprovecha para reducir el ritmo de trabajo y disfrutar de unos días junto a sus hijos.A esta propiedad se suma su vivienda habitual en Madrid, una vivienda unifamiliar que compró junto a Ezequiel Garay cuando aún estaban casados y que es en la que siguen viviendo ella y sus hijos cuando están en Madrid . El inmueble forma parte de las inversiones inmobiliarias que ha realizado gracias al crecimiento de su carrera profesional y refleja la estabilidad económica alcanzada tras años de trabajo en diferentes ámbitos.Las propiedades de Madrid e Ibiza representan dos de los activos más visibles de su patrimonio, aunque no son los únicos . Su principal valor económico continúa estando ligado a su actividad profesional. Las colaboraciones publicitarias, la creación de contenido, los contratos comerciales, sus empresas y sus inversiones forman un conjunto que ha ido creciendo de forma progresiva durante los últimos años . Lejos de limitarse a la exposición en redes sociales, Tamara ha construido una estructura empresarial que le permite mantener diferentes líneas de negocio y de la que en estos momentos de salud complicados en los que seguro que le apetece estar menos expuesta seguro se siente muy orgullosa.Trabajo como colaboradoraLa televisión también sigue formando parte de su vida laboral. Aunque actualmente su presencia en este medio es más puntual que en los primeros años de su carrera , continúa participando como colaboradora en ‘Y Ahora Sonsoles’ un día a la semana. Esa relación con la pequeña pantalla mantiene vivo el vínculo con el medio que impulsó su popularidad y completa una carrera que ha sabido adaptarse a los cambios del sector audiovisual y al crecimiento del entorno digital.Precisamente esa capacidad de adaptación explica buena parte de su evolución profesional. Muchas personalidades que alcanzaron la fama en televisión encontraron en las redes sociales una nueva forma de comunicarse con el público, pero Tamara ha ido un paso más allá al convertir esa exposición en una oportunidad para emprender . La creación de empresas, la inversión en diferentes sectores y la gestión de su propia marca personal han sido constantes durante los últimos años y han contribuido a consolidar un patrimonio diversificado.
Balmoral no solo era el refugio de verano de Isabel II y Felipe de Edimburgo . Durante décadas, la residencia escocesa se convirtió en uno de los pocos escenarios donde la Familia Real podía desprenderse, al menos durante unas semanas, del protocolo y disfrutar de una vida mucho más doméstica. Allí, las comidas también tenían un componente familiar: había quien se ocupaba de la barbacoa, quien preparaba los postres e incluso quien terminaba fregando los platos.El castillo, adquirido por el Príncipe Alberto en 1845, fue durante el reinado de Isabel II el escenario de buena parte de sus veranos junto a sus hijos, nietos y bisnietos. Los días transcurrían entre paseos a caballo, excursiones, pesca, caza y comidas al aire libre, una tradición que permitía a los Windsor compartir tiempo juntos en un ambiente mucho más relajado.Y si había una figura especialmente ligada a las barbacoas familiares, esa era Felipe. El marido de Isabel II disfrutaba especialmente de ponerse frente a las brasas y preparar la comida para los suyos. Una faceta que le valió el sobrenombre de «el mago de la barbacoa» y que ha quedado en el recuerdo de quienes trabajaron durante años para la familia.Felipe de Edimburgo y su pasión por las brasasDarren McGrady, chef de la Reina Isabel II durante 15 años, conoció de primera mano aquella faceta del príncipe. Según explicó, a Felipe «le encantaba cocinar y le importaban mucho la comida y las recetas». El príncipe no se limitaba a encender la barbacoa, sino que también se interesaba por los ingredientes y por la manera de prepararlos.«A menudo preguntaba con qué podíamos marinar los ingredientes y qué verduras había en el huerto. Después se encargaba de preparar el plato principal», recuerda McGrady. Entre sus especialidades estaban las carnes a la parrilla, especialmente el cordero, el venado y las salchichas, acompañadas de patatas asadas directamente sobre las brasas.Eso no significa que sus barbacoas fueran siempre perfectas. El propio chef recuerda que Isabel II se tomaba con humor los pequeños accidentes culinarios de su marido: «La reina se reía cuando su marido, al hacer una barbacoa, quemaba las hamburguesas». Una escena doméstica que poco tiene que ver con la imagen solemne que suele acompañar a los miembros de la Familia Real.Felipe también encontraba ayuda dentro de su propia familia. La princesa Ana se sumaba ocasionalmente a las tareas relacionadas con la comida e incluso bajaba a la cocina para preparar parte del menú. «A menudo bajaba a la cocina y decía: «Esta noche me toca a mí preparar el entrante, ¿qué puedo poner?»», cuenta McGrady.El Príncipe Eduardo, entre tortitas y frutos del jardínOtro de los Windsor que disfrutaba participando en la preparación de las comidas era el príncipe Eduardo. En su caso, la repostería ocupaba un lugar especial. El chef recuerda que el hijo menor de Isabel II y Felipe tenía especial predilección por los dulces y que solía pedir al personal que preparara la masa de las tortitas.Después llegaba su parte favorita: rellenarlas. «Después, él mismo las rellenaba con cosas como frambuesas o fresas del jardín y helado», explica McGrady. Los productos cultivados en la propia finca tenían así también un papel protagonista en algunos de los momentos gastronómicos de la familia durante sus estancias en Escocia.La participación de los Windsor en estas tareas refleja una dinámica que se alejaba de la imagen habitual de una familia permanentemente atendida por su personal. Balmoral permitía a sus miembros asumir pequeñas responsabilidades cotidianas y disfrutar de una rutina mucho más informal.Y la persona que protagonizó una de las escenas más sorprendentes fue precisamente Isabel II. La monarca, que había sido servida durante buena parte de su vida, tenía la costumbre de ponerse manos a la obra después de las comidas.GtresIsabel II también fregaba los platosLa reina solía ponerse unos guantes amarillos de plástico y dirigirse a la cabaña de Balmoral para lavar la vajilla. Una costumbre que mantenía incluso cuando entre sus invitados había personas que ocupaban algunos de los cargos más importantes del país.El biógrafo Gyles Brandreth recoge en su libro ‘Elizabeth. An Intimate Portrait’ el testimonio del antiguo primer ministro británico David Cameron, quien fue testigo directo de una de aquellas escenas. «No me lo estoy inventando», aseguró Cameron antes de contar lo que había ocurrido durante una comida.«Me senté y el príncipe Felipe, junto con Su Majestad la Reina, sirvieron la cena, recogieron la mesa y lavaron los platos, mientras yo me quedé sentado charlando con los demás invitados», relató el ex primer ministro. Una imagen difícil de imaginar en cualquier otro escenario oficial de la monarquía.

Años después de regresar a Telemundo para ponerse nuevamente en la piel de Juan Reyes, Cimarro sostiene que el veto continúa. Su denuncia ha coincidido además con una petición pública de ayuda para encontrar trabajo en España.

La actriz ha compartido unas imágenes de lo que están siendo estas primeras semanas después del fallecimiento de su progenitor.