La investigación contra Thomas Markle , padre de Meghan Markle, ha dado un nuevo paso en Filipinas. Un tribunal de la ciudad de Cebu ha autorizado a la Policía a examinar los dispositivos digitales que fueron incautados en su antigua vivienda, después que los investigadores no pudieran acceder a su contenido sin una orden judicial. La medida permitirá analizar los discos duros y otros aparatos entregados a las autoridades en el marco de las acusaciones por presunta posesión de pornografía infantil. La denuncia fue presentada por Thomas Markle Jr., hermano de la duquesa de Sussex, quien aseguró haber encontrado archivos comprometedores entre las pertenencias de su padre. Según su testimonio, el material podría contener «cientos, si no miles» de fotografías y vídeos de menores. El hombre, de 81 años, ha rechazado tajantemente los señalamientos y los ha calificado de «mentiras repugnantes».El caso ha vuelto a colocar a Meghan en una situación especialmente delicada. La duquesa de Sussex expresó la semana pasada su «profunda consternación» ante las noticias y recordó que años atrás había recibido información sobre acusaciones contra su padre. Mientras las autoridades filipinas avanzan con el análisis del material, la Policía británica también ha anunciado que trasladará los señalamientos a organismos policiales de otros países.La Justicia filipina autoriza el análisis de los dispositivos incautadosLa autorización judicial, concedida este jueves 29 de octubre por un juez de Cebu, supone un avance en las pesquisas que se siguen en Filipinas. Según han informado ‘The Times’, los investigadores ya pueden acceder a los discos duros y demás dispositivos que permanecían bajo custodia policial, pero cuyo contenido no había podido ser examinado hasta contar con el permiso correspondiente.El material llegó a manos de las autoridades después de que Thomas Markle Jr., de 60 años, denunciara a su padre y entregara cuatro cajas con objetos y aparatos electrónicos. En su declaración, aseguró que había encontrado un vídeo en un teléfono que había pertenecido a Thomas Markle y que, según su interpretación, mostraba un supuesto abuso de menores. También afirmó haber visto una fotografía en la que su padre aparecía en la cama junto a una niña que, según describió, parecía ser menor de edad.La Policía deberá determinar ahora qué contienen realmente los archivos, cuál es su procedencia y si existe algún elemento que permita sostener las acusaciones. La autorización para examinar los dispositivos no implica que se haya demostrado la existencia de material ilegal ni que Thomas Markle sea culpable de los hechos denunciados.Thomas Markle niega las acusaciones y su hijo insiste en que se investiguenEl padre de Meghan ha rechazado las acusaciones formuladas por su hijo y las ha descrito como «mentiras repugnantes». También ha sugerido que podría haber sido víctima de una trampa. Thomas Markle reside actualmente en Estados Unidos, donde se encuentra en un centro de rehabilitación, después de que el pasado año le amputaran una pierna.El fiscal regional de Cebu explicó a la BBC este jueves que Thomas Markle Jr. mantenía su intención de que las autoridades investigasen lo que había encontrado y consideraba que su padre «tenía que responder por ello». La cadena pública británica también ha obtenido imágenes del registro realizado por la Policía filipina y el Centro de Protección de Mujeres y Niños, en las que se observa la revisión de las cajas entregadas por el denunciante, que contenían cintas VHS antiguas y ordenadores desmontados.La denuncia inicial fue revelada por ‘The Sun’ hace una semana. Desde entonces, las autoridades filipinas han continuado recabando información para esclarecer los hechos. El FBI también ha confirmado que conoce las acusaciones y que prestará apoyo a las autoridades del país asiático cuando sea necesario.Thomas Markle, padre de Meghan Markle. GtresLa Policía británica trasladará las acusaciones a otros paísesEl caso ha tenido también una derivada en Reino Unido, después de que Meghan asegurase que en 2018 recibió una carta dirigida a la Policía Metropolitana de Londres y a la Oficina de Protección Especializada de la Realeza en la que se alertaba de «acusaciones preocupantes e inquietantes» contra su padre. Según explicó la duquesa, en aquel momento le comunicaron que la información ya estaba siendo investigada.El pasado 24 de octubre, la Policía Metropolitana reconoció haber recibido una carta en 2019 que contenía varias acusaciones relacionadas con la presunta posesión de pornografía infantil. También confirmó que había trasladado esa información a los duques de Sussex, pero no a otras autoridades para que se investigaran los hechos. Este jueves, la institución anunció que remitirá las acusaciones a organismos policiales de otros países.«Nuestra intención es hacer una serie de remisiones a organismos competentes de aplicación de la ley en el extranjero en relación con las acusaciones contenidas en la carta. Ese proceso está en marcha y se completará en los próximos días», declaró el comandante Adam Slonecki a ‘Reuters’. Meghan Markle recuerda por qué se distanció de su padreTras conocerse la denuncia, la duquesa de Sussex difundió un inusual comunicado en el que aseguró estar «profundamente consternada por las noticias». En el mismo texto, explicó que había recibido información sobre acusaciones contra su padre años atrás y expresó su deseo de que las autoridades esclarecieran los hechos y garantizaran la protección de los menores.«Confiaba en que las autoridades estaban haciendo lo mismo por otras familias. Aunque la magnitud de lo que ahora se ha descubierto es más repugnante de lo que uno podría imaginar, mi más sincera esperanza es que se haga justicia plenamente y que la prioridad siga siendo la seguridad y la protección de los niños inocentes», afirmó. Meghan también quiso aclarar que su distanciamiento de Thomas Markle y su decisión de impedir que tuviera contacto con sus hijos, Archie y Lilibet, respondían a la voluntad de protegerlos.La relación entre padre e hija quedó rota en 2018, antes de la boda de Meghan con el príncipe Enrique. Thomas no acudió a la ceremonia celebrada en Windsor y tampoco pudo acompañarla al altar por una dolencia cardíaca. La ruptura se produjo en medio de la polémica por unas fotografías del enlace que habría intentado vender a los medios. Dos meses después, concedió una entrevista a ‘The Sun’ en la que describió a su hija durante la boda como «aterrorizada, muy estirada y con una sonrisa falsa de pánico».Desde entonces, Thomas no ha conocido a sus dos nietos, Archie y Lilibet. Incluso llegó a plantearse emprender acciones legales para poder verlos. Ahora, mientras la investigación en Filipinas entra en una nueva fase, el análisis de los dispositivos incautados será determinante para establecer si las acusaciones de su hijo cuentan con respaldo probatorio.
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