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Balmoral no solo era el refugio de verano de Isabel II y Felipe de Edimburgo . Durante décadas, la residencia escocesa se convirtió en uno de los pocos escenarios donde la Familia Real podía desprenderse, al menos durante unas semanas, del protocolo y disfrutar de una vida mucho más doméstica. Allí, las comidas también tenían un componente familiar: había quien se ocupaba de la barbacoa, quien preparaba los postres e incluso quien terminaba fregando los platos.El castillo, adquirido por el Príncipe Alberto en 1845, fue durante el reinado de Isabel II el escenario de buena parte de sus veranos junto a sus hijos, nietos y bisnietos. Los días transcurrían entre paseos a caballo, excursiones, pesca, caza y comidas al aire libre, una tradición que permitía a los Windsor compartir tiempo juntos en un ambiente mucho más relajado.Y si había una figura especialmente ligada a las barbacoas familiares, esa era Felipe. El marido de Isabel II disfrutaba especialmente de ponerse frente a las brasas y preparar la comida para los suyos. Una faceta que le valió el sobrenombre de «el mago de la barbacoa» y que ha quedado en el recuerdo de quienes trabajaron durante años para la familia.Felipe de Edimburgo y su pasión por las brasasDarren McGrady, chef de la Reina Isabel II durante 15 años, conoció de primera mano aquella faceta del príncipe. Según explicó, a Felipe «le encantaba cocinar y le importaban mucho la comida y las recetas». El príncipe no se limitaba a encender la barbacoa, sino que también se interesaba por los ingredientes y por la manera de prepararlos.«A menudo preguntaba con qué podíamos marinar los ingredientes y qué verduras había en el huerto. Después se encargaba de preparar el plato principal», recuerda McGrady. Entre sus especialidades estaban las carnes a la parrilla, especialmente el cordero, el venado y las salchichas, acompañadas de patatas asadas directamente sobre las brasas.Eso no significa que sus barbacoas fueran siempre perfectas. El propio chef recuerda que Isabel II se tomaba con humor los pequeños accidentes culinarios de su marido: «La reina se reía cuando su marido, al hacer una barbacoa, quemaba las hamburguesas». Una escena doméstica que poco tiene que ver con la imagen solemne que suele acompañar a los miembros de la Familia Real.Felipe también encontraba ayuda dentro de su propia familia. La princesa Ana se sumaba ocasionalmente a las tareas relacionadas con la comida e incluso bajaba a la cocina para preparar parte del menú. «A menudo bajaba a la cocina y decía: «Esta noche me toca a mí preparar el entrante, ¿qué puedo poner?»», cuenta McGrady.El Príncipe Eduardo, entre tortitas y frutos del jardínOtro de los Windsor que disfrutaba participando en la preparación de las comidas era el príncipe Eduardo. En su caso, la repostería ocupaba un lugar especial. El chef recuerda que el hijo menor de Isabel II y Felipe tenía especial predilección por los dulces y que solía pedir al personal que preparara la masa de las tortitas.Después llegaba su parte favorita: rellenarlas. «Después, él mismo las rellenaba con cosas como frambuesas o fresas del jardín y helado», explica McGrady. Los productos cultivados en la propia finca tenían así también un papel protagonista en algunos de los momentos gastronómicos de la familia durante sus estancias en Escocia.La participación de los Windsor en estas tareas refleja una dinámica que se alejaba de la imagen habitual de una familia permanentemente atendida por su personal. Balmoral permitía a sus miembros asumir pequeñas responsabilidades cotidianas y disfrutar de una rutina mucho más informal.Y la persona que protagonizó una de las escenas más sorprendentes fue precisamente Isabel II. La monarca, que había sido servida durante buena parte de su vida, tenía la costumbre de ponerse manos a la obra después de las comidas.GtresIsabel II también fregaba los platosLa reina solía ponerse unos guantes amarillos de plástico y dirigirse a la cabaña de Balmoral para lavar la vajilla. Una costumbre que mantenía incluso cuando entre sus invitados había personas que ocupaban algunos de los cargos más importantes del país.El biógrafo Gyles Brandreth recoge en su libro ‘Elizabeth. An Intimate Portrait’ el testimonio del antiguo primer ministro británico David Cameron, quien fue testigo directo de una de aquellas escenas. «No me lo estoy inventando», aseguró Cameron antes de contar lo que había ocurrido durante una comida.«Me senté y el príncipe Felipe, junto con Su Majestad la Reina, sirvieron la cena, recogieron la mesa y lavaron los platos, mientras yo me quedé sentado charlando con los demás invitados», relató el ex primer ministro. Una imagen difícil de imaginar en cualquier otro escenario oficial de la monarquía.

Años después de regresar a Telemundo para ponerse nuevamente en la piel de Juan Reyes, Cimarro sostiene que el veto continúa. Su denuncia ha coincidido además con una petición pública de ayuda para encontrar trabajo en España.

La actriz ha compartido unas imágenes de lo que están siendo estas primeras semanas después del fallecimiento de su progenitor.

El actor responde a las preguntas sobre sus interacciones en redes sociales con la cantante, el estado de su corazón y los motivos de su distanciamiento.

El delantero valenciano se muestra entusiasmado con su nuevo reto en París donde se vuelve a reencontrar con su el padre de su expareja, Sira Fernández.

La tensión entre Belén Esteban y Julia Janeiro suma un nuevo capítulo, aunque esta vez la respuesta llega desde el entorno de la colaboradora y con un mensaje muy diferente al que muchos podían esperar. Después de que la hija de Jesulín de Ubrique calificara a Belén de «meme televisivo» y «la sombra de Jesulín», la periodista Leticia Requejo ha contado cómo ha recibido la de Paracuellos estas declaraciones.Lejos de mostrarse afectada, Belén Esteban estaría disfrutando de sus vacaciones con absoluta normalidad. Así lo ha asegurado Requejo, que ha explicado que las palabras de Julia no han alterado el día a día de la colaboradora ni han provocado, por el momento, una reacción pública por su parte.El enfrentamiento comenzó después de que Belén compartiera una fotografía de su hija Andrea Janeiro y escribiera que «mi hija no es una ‘nepobaby’ mientras que otras sí». Un comentario que muchos interpretaron como una referencia a Julia y que llevó a la joven a responder públicamente ante las cámaras de ‘Europa Press’.Belén Esteban, tranquila y de vacacionesLa reacción de la colaboradora ha sido revelada por Leticia Requejo en televisión. «Me encantaría contar que Belén se ha quedado en shock con las palabras de Juls Janeiro pero la verdad es que no es así», aseguró la periodista en El verano se mueve, antes de explicar que la situación tampoco le habría resultado especialmente sorprendente por los antecedentes.Requejo fue todavía más contundente al describir el estado de ánimo de Belén: «Yo lo que os puedo decir es que Belén está tranquilísima, tanto es así que esto le ha pillado en plenas vacaciones y sigue gozándosela. Estas aportaciones de Juls no le han cambiado su día a día».La misma versión ha sido respaldada por Marisa Martín Blázquez, que aseguró en ‘El verano se mueve’ que, según personas «muy, muy, muy próximas a Belén», la colaboradora se encuentra también «muy tranquila». Según explicó, los mensajes sobre la polémica comenzaron a llegarle cuando las declaraciones de Julia se hicieron virales, pero no habrían cambiado su actitud durante sus días de descanso.La explicación de Belén sobre su mensaje a AndreaUno de los puntos que más interés ha generado es qué pretendía decir exactamente Belén cuando utilizó el término nepo baby. La publicación estaba dedicada a Andrea Janeiro, a quien quiso reivindicar por haber construido su trayectoria lejos de la popularidad de sus padres. Sin embargo, la elección de la frase provocó que muchos señalaran directamente a Julia como posible destinataria.Ahora, Leticia Requejo ha trasladado la versión del entorno de Belén: «Lo que me trasladan por parte de Belén es que lo hace para ensalzar la figura de su hija, que en ningún momento habla de Juls, y que ‘nepo babies’ hay muchas, que está Juls pero hay muchas otras que todo conocemos».Precisamente ahí estaría una de las claves de la respuesta de la colaboradora: según esta explicación, Belén no habría escrito el mensaje pensando específicamente en Julia y no entendería por qué la joven se habría dado por aludida. Marisa Martín Blázquez también aseguró que, de acuerdo con el entorno de Belén, la intención era únicamente «ensalzar a su hija» y poner en valor su esfuerzo.Su respuesta al «meme televisivo» de JuliaTampoco parece haber causado especial impacto en Belén la otra gran frase pronunciada por Julia. La joven llegó a definirla como «un meme televisivo» y aseguró que «parece que odia mi existencia una persona que me dobla la edad». Además, reivindicó que sus padres, Jesulín de Ubrique y María José Campanario, tienen «respeto y clase».Ante estas palabras, Requejo ha contado que Belén tampoco considera el término «meme» un ataque. «Para Belén, ser el meme de España no es un drama ni un mal calificativo. Está orgullosa de ser el meme más usado de este país», explicó la periodista, que añadió que la colaboradora no se habría sorprendido porque no sería la primera vez que Julia se pronuncia en estos términos.Por ahora, Belén no ha respondido personalmente a Julia. Sus últimas publicaciones en redes sociales están centradas en sus vacaciones y en el tiempo que está pasando con su familia, sin ninguna referencia directa a la polémica.El inesperado encuentro entre Belén y JuliaEn medio de esta guerra de declaraciones ha salido a la luz, además, un episodio que ayuda a entender que la relación entre ambas no siempre habría sido distante. Leticia Requejo ha contado que hace aproximadamente tres o cuatro años coincidió con Julia en casa de Belén mientras hacía guardia periodística frente a la vivienda de la colaboradora.Según su relato, Julia «entró a visitar a Belén» acompañada por quien era entonces su pareja, aunque él se quedó fuera de la propiedad. Requejo considera que aquel episodio demuestra que la relación entre ambas había sido «relativamente buena» en los últimos años y que, precisamente por ello, Belén no habría entendido las declaraciones realizadas ahora por Julia.Horas después de que este encuentro saliera a la luz, la propia Julia confirmó que efectivamente había acudido a casa de Belén. «Sí, eso es verdad», reconoció, aunque aclaró el motivo de aquella visita: había ido «para llevar a Andrea, porque habíamos quedado para verla mi padre y yo».De momento, por tanto, el enfrentamiento queda en un punto de espera. Julia ha mantenido sus contundentes declaraciones y ha asegurado que no piensa cambiar su postura, mientras que Belén continúa disfrutando de sus vacaciones sin entrar públicamente en la polémica. Su entorno, eso sí, deja abierta la posibilidad de que la colaboradora termine dando su propia versión cuando decida hacerlo.
Lamine Yamal ha dejado de guardar el secreto. El futbolista del FC Barcelona ha abierto por fin la puerta de la celebración con la que quiso festejar sus 19 años y, a juzgar por las imágenes que han comenzado a circular, la noche estuvo a la altura de una temporada difícil de superar. Música en directo, rostros conocidos y una estética marcada por un color fueron algunos de los ingredientes de una fiesta que reunió a su círculo más cercano.El cumpleaños tuvo lugar el pasado 12 de agosto en la finca Mas de Sant Lleí, en Vilanova del Vallès, después de que el jugador tuviera que posponer la celebración. El 13 de julio, el día de su cumpleaños, se encontraba todavía concentrado con la Selección disputando el Mundial, que terminó conquistando junto a sus compañeros. Casi un mes después, pudo reunirse con familiares, amigos y compañeros para brindar por sus 19 años y por su reciente título mundial.Aunque durante los últimos días ya habían trascendido algunos detalles del evento, son ahora las fotografías y vídeos compartidos por el propio Lamine y algunos de los protagonistas de la noche los que permiten conocer cómo fue realmente la fiesta. Una celebración privada en la que el rosa se convirtió en el gran protagonista y en la que tampoco faltaron algunos de los nombres más conocidos del entorno del futbolista.Una noche teñida de rosa y con música en directoEl propio Lamine ha resumido la esencia de la celebración con dos palabras: ‘Pink Party’. El futbolista ha compartido en Instagram varias imágenes y vídeos en los que se puede comprobar que el código cromático estuvo presente tanto en la decoración como en los estilismos de algunos de los asistentes. Él mismo eligió una camiseta rosa ajustada, combinada con vaqueros y uno de sus característicos relojes de alta gama.La música fue otro de los grandes reclamos de la noche. Lamine pudo disfrutar de las actuaciones de artistas como Morad, Myke Towers, Bad Gyal, Ryan Castro y Grupo Frontera , además de diferentes DJ que se encargaron de mantener el ambiente durante la celebración. Precisamente, Grupo Frontera ha sido uno de los encargados de mostrar nuevas imágenes de la fiesta, en las que se ve al futbolista bailando y disfrutando junto a los artistas.La lista de invitados también estuvo marcada por la presencia de varios compañeros del Barça. Gavi, Koundé, Eric García, Raphinha, Balde, Frenkie de Jong y Pau Cubarsí, entre otros, acompañaron al delantero en una noche que reunió a alrededor de un centenar de personas. También acudieron otros rostros conocidos como Dulceida y Alba Paul.RedesRedesLamine e Inés García, juntos y a juegoEntre las fotografías que han salido a la luz hay además una presencia especialmente significativa: la de Inés García. La creadora de contenido sevillana acudió a la celebración y protagonizó junto a Lamine algunas de las imágenes más comentadas de la noche, en las que ambos aparecen sonrientes y muy cercanos.Su presencia llega después de varias semanas en las que los rumores sobre una posible crisis habían acompañado a la pareja. Tras sus vacaciones en Saint-Tropez, ambos habían reducido considerablemente el contenido que compartían juntos en redes sociales, algo que alimentó las especulaciones sobre un posible distanciamiento. Las imágenes de la fiesta muestran, sin embargo, que Inés estuvo junto al futbolista en una fecha tan señalada.Además, los dos parecieron seguir el mismo código de vestimenta. Mientras Lamine optó por el rosa claro, Inés escogió un espectacular minivestido fucsia de Bonet Studio, completamente cubierto de pedrería. La propia Inés también ha compartido algunas fotografías de la celebración. Junto al carrusel escribió «Noche rosa mágica», una publicación a la que Lamine respondió directamente con «Mi mujer», acompañado de un corazón. El comentario del futbolista supera ya los 20.000 ‘me gusta’, convirtiéndose en otro de los gestos que han dejado claro que ambos continúan juntos.RedesRedesUna fiesta retrasada por el MundialPara entender por qué Lamine ha celebrado ahora sus 19 años hay que remontarse al pasado 13 de julio. El cumpleaños del futbolista coincidió con la recta final del Mundial y, en lugar de organizar una gran fiesta, tuvo que conformarse con una celebración mucho más íntima durante su concentración con la Selección Española.La situación cambió después de que España se proclamara campeona del mundo. Tras unos días de vacaciones y una vez reincorporado a la rutina profesional, el delantero pudo finalmente organizar el gran evento que tenía pendiente. La elección del escenario tampoco fue casual: la celebración tuvo lugar en Mas de Sant Lleí, una finca medieval situada en Vilanova del Vallès, a unos 15 kilómetros de Barcelona.El espacio cuenta con unas 40 hectáreas de terreno, jardines, lagos y un helipuerto privado, además de diferentes zonas destinadas a grandes celebraciones. Un entorno pensado para preservar la intimidad que permitió a Lamine disfrutar de la noche junto a los suyos lejos de miradas indiscretas.La fiesta supone además un cambio respecto a la celebración de su 18 cumpleaños. Entonces, el futbolista reunió a más de 200 invitados en una noche que estuvo rodeada de polémica por distintos aspectos de la organización. Esta vez, la convocatoria fue más reducida y, al menos por las imágenes que han trascendido hasta ahora, el protagonista ha optado por una celebración centrada en sus amigos, su familia y algunos de los rostros que forman parte de su círculo más cercano.
Georgina Rodríguez ya se ha dado el ‘sí quiero’ con Cristiano Ronaldo . Mientras el mundo esperaba una boda pública por todo lo alto, ambos han sorprendido a sus seguidores compartido en sus redes sociales una imagen portando las alianzas junto a un texto con sus iniciales separadas por el emoticono de un corazón️.La modelo y el futbolista forman una de las parejas más consolidadas del panorama mediático, viviendo rodeados de lujo en Riad junto a sus hijos. Este verano, de hecho, la familia ha recorrido algunos de los destinos más exclusivos, desde Mallorca hasta Capri , antes de regresar a Arabia Saudí.Pero, esta ostentosa repleta de viajes en avión privado, yates, hoteles exclusivos, vestidos de grandes firmas y una impresionante colección de joyas poco tiene que ver con la humilde infancia de Georgina. Nacida en Argentina, su familia se mudó a Murcia y luego a Jaca , en el Pirineo aragonés, donde, según confiesa, «hacía un frío de pelotas en invierno».Allí se crio junto a su hermana Ivana y su madre . Creció en un entorno humilde, sin acceso a los mejores planes del pueblo ni a los dulces que deseaba. Estudió en un colegio de monjas y se enamoró del ballet en una pequeña academia.Una infancia con recursos básicos«Mi hermana, mi madre y yo hemos sido una familia y siempre hemos estado super unidas. Es verdad que a mí nunca me ha faltado lo básico . Pero también es verdad que a veces comía mejor y otras veces peor igual que a veces teníamos agua caliente y otras no», confesó hace unos años la empresaria en una entrevista con El País.Para combatir ese frío del que se quejaba con sus limitados recursos, la familia usaba métodos económicos que las unieron todavía más. «De pequeñas dormíamos juntas en la cama con una bolsita de agua caliente para las dos y como estábamos juntando los pies, nos arañábamos con las uñas; nos llamábamos Gaviota y Gavilán», recuerda su hermana Ivana en el documental ‘Soy Georgina’.Pese a compartir gran parte de su vida, alrededor de los padres de Georgina sigue habiendo un halo de silencio. Su padre, Jorge Eduardo Rodríguez , argentino, fue condenado por delitos relacionados con el narcotráfico y expulsado de España antes de morir por las consecuencias de un derrame cerebral. Su madre mantiene un perfil completamente bajo.«A los 18 años quería estudiar y no podía irme de Jaca»La mayoría de edad es clave para muchas personas, pues supone el paso a la adultez, ese momento en el que debes pensar cómo enfocar tu vida laboral y personal. Para la modelo, esta etapa estuvo también marcada por las limitaciones económicas de su familia.«A los 18 años quería estudiar y no podía irme de Jaca», recuerda. Pero todo cambió cuando logró su primer trabajo fuera de allí: «Me llegó una oferta de empleo en un hotel en un pueblo muy pequeño cerca de Barbastro, a dos horas y media de Jaca, y mi madre me dejó 100 euros para salir de mi pueblo. Así fue como empecé a tener un sueldo, pagar un alquiler y llevar una vida independiente».A partir de aquí, comenzó a construir poco a poco su propio camino hasta instalarse en Madrid con diversos empleos de los que habla con orgullo: «Yo he disfrutado igual de camarera en el restaurante de Graus poniendo menús de diez euros y viendo que la gente se iba satisfecha y me daba dos euros de propina, que planchando sábanas o vendiendo bolsos ».Tras una etapa en Bristol como Au Pair, regresó a la capital española y obtuvo un puesto en Gucci , en una de las calles más exclusivas de la capital. Ese trabajo la llevó, inevitablemente, a cruzarse con Cristiano Ronaldo, con quien sintió un «flechazo» y ha construido una familia idílica.
Anne Igartiburu es una de las caras más reconocibles de la pequeña pantalla española. Durante casi tres décadas, ha estado presente en los hogares españoles con ‘Corazón’ , el clásico espacio de RTVE que actualmente, bajo el nombre de ‘D Corazón’ , presenta junto a Javi Hoyos.También ha formado parte de las tradicionales Campanadas de Fin de Año de la cadena pública entre 2005 y 2021, además de dirigir otros programas televisivos como ‘¡Mira quién baila!’ y aparecer en diversas series, como ‘Luna negra’ o ‘7 vidas’ .Pero, antes de ponerse frente a las cámaras, Igartiburu, nacida el 18 de febrero de 1969, fue una niña que miraba el mundo «con los ojos muy abiertos» y apreciaba las cosas más sencillas de su familia y su tierra natal: Elorrio , Vizcaya.Así lo recuerda todavía hoy la propia presentadora a través de sus redes sociales, donde suele compartir fotografías de su infancia junto a reflexiones sobre aquella niña que ella define como «curiosa, introvertida y audaz».«No paraba de preguntar y observar en silencio todo lo que le rodeaba. Sobre todo la naturaleza y las personas. Todo lo miraba , de todo aprendía», confesó en una publicación realizada en 2025 con motivo de su cumpleaños.Una infancia en la que «nada parecía imposible y el tiempo pasaba despacio»Ya en marzo de este año, la actriz y presentadora española compartió otra fotografía junto a un emotivo texto que evocaba aquellos primeros años en su pueblo natal: «Ahí estábamos, mirando al mundo con los ojos muy abiertos. En una escalera de piedra y toda la ternura en la piel. Nada parecía imposible y el tiempo pasaba despacio».Allí, describe una infancia marcada por la naturaleza , las tradiciones y los pequeños detalles que entonces significaban todo: «Llovía a menudo, nos manchábamos de barro y los bocatas eran de pan-pan. Juegos en el recreo de un patio sonoro y la ilusión de una bici, unos cuentos y estuche de dos pisos repleto de colores».En esta etapa, sus seres queridos desempeñaron un papel fundamental en su vida y por eso menciona con un cariño especial las «tardes con los abuelos y vacaciones en familia». « Música a todas horas y aprendiendo a cuestionar lo establecido en unos tiempos cambiantes, mientras el coche de mi tía Ana, era lo más molón del barrio», añade.También se muestra agradecida a las enseñanzas de generaciones anteriores, que ayudaron a que la suya creciera con grandes valores: «Los 80 acechaban cargados de intensidad y movimiento y pudimos disfrutar cada momento de manera consciente.  Eso queda… eso somos. Niños y niñas curiosos, abiertos al mundo con ganas de más. De todo».«Necesitábamos poco para celebrar cualquier pequeño detalle con gratitud , porque los que nos precedieron así nos lo enseñaron. Tenerlo presente ayuda a mirar el mundo y saber lo que somos, sin olvidar lo que soñamos un día ser», apostilla.La pérdida de su madre cuando tenía 17 añosLa feliz infancia de Anne Igartiburu quedó también marcada por una tragedia que llegó demasiado pronto, cuando solo tenía 17 años. Su madre, Lourdes Verdes Elorriaga , maestra y guía canina de la Ertzaintza, murió en 1987 durante un rescate de montaña en Asturias.« Se estrelló el helicóptero … Te queda la satisfacción de saber que estaba haciendo algo importante para los demás, pero costó levantar cabeza», contó hace un tiempo en el programa ‘Mi casa es la tuya’.La ausencia de esta figura materna supuso un golpe para toda la familia, especialmente para ella: «Falta la madre y se resquebraja el eje de cualquier familia y cada uno sale como puede adelante. De mi padre tengo recuerdos de profunda soledad porque eran compañeros y yo, entre comillas, tuve que ocupar el puesto de mi madre ».MÁS INFORMACIÓN noticia No Roberto Leal, sobre sus estudios: «No quería ser periodista de pequeño» noticia No Carlos Herrera: «Estudié Medicina porque en mi casa no se hubiera contemplado otra cosa»A pesar del dolor, y de seguir recordando a su madre cada día, la presentadora ha logrado reponerse para labrarse una exitosa carrera y construir un entorno idílico y una familia «amorosa». De cara al futuro, su deseo es claro: «Sigamos brillando con la misma luz e ilusión».
Carlos Franganillo es la cara visible de las noticias en Telecinco desde principios de 2024, poco después de su salida de Televisión Española. Desde entonces presenta el informativo del ‘prime time’ en la cadena principal de Mediaset.Este puesto le da una mayor responsabilidad al ya complicado oficio de periodista, con horarios interminables, presión mediática y ritmo frenético. Por todo ello es fundamental mantener unos hábitos saludables fuera del trabajo.En una entrevista para ‘Copiloto’, un programa de ‘El Confidencial’, el periodista asturiano explica cómo gestiona su alimentación y su salud emocional frente al estrés diario de las audiencias y un horario de trabajo que califica de «antisocial».Carlos Franganillo, 45 años: «Desayuno fruta, algunos huevos, yogur y café, que tomo un montón. También frutos secos»Para Franganillo, el cuidado de la salud comienza con una buena alimentación te desde primera hora del día. «Intento comer sano en la medida de lo posible y creo que lo consigo bastante porque intento cuidarme un poco», confiesa.«Suelo desayunar fruta, algunos huevos, yogur, café… café tomo un montón la verdad. También algún fruto seco y estas cosas», detalla. Para comer suele acudir a la cantina de la empresa antes de las reuniones de redacción de las 13:00.Más complicado es el tema de la cena. El horario nocturno de los informativos es un desafío adicional a sus hábitos de salud: «Ceno bastante tarde. Gracias a mi mujer y a mi familia pues no me han echado de casa todavía con este horario tan absurdo».Y es que esa cena tardía es realmente la excusa para compartir un rato con su mujer: «Ella me espera para cenar y por lo menos tenemos un tiempo de interacción, porque si no los días se cruzan y a veces no nos vemos hasta la noche, hasta ese momento en el que podemos compartir una hora y media».Así desconecta Carlos Franganillo de la televisiónEl periodista admite que la presión por los datos diarios de audiencia supone un reto psicológico. «Ese chute y esa presión todos los días reconozco que es un desgaste. Te puede hundir el resto del día o te puede subir a las nubes», asegura.Para mantener la «serenidad», el presentador pasa tiempo de calidad con sus cuatro hijos. En su tiempo libre evitar ver televisión y prefiere pasear o hacer deporte antes de que seguir sumergido en las pantallas.