Victoria Federica e Irene Urdangarin siempre han mantenido una buena relación , como ocurre con el resto de los nietos del Don Juan Carlos. Sin embargo, quienes mejor las conocen aseguran que el vínculo que hoy las une poco tiene que ver con el que mantenían hace apenas unos años. Según ha podido saber este medio a través de personas de su círculo cercano de amistades, las dos jóvenes atraviesan uno de los momentos de mayor complicidad de su vida y se han convertido en un apoyo fundamental la una para la otra. Hablan prácticamente a diario, es habitual que organicen planes ellas solas y buscan cualquier hueco en sus agendas para verse, algo que hasta hace relativamente poco no ocurría de manera natural.Aunque siempre existió cariño entre ellas, la realidad es que durante su infancia y adolescencia apenas tuvieron ocasión de construir una amistad tan estrecha como la que mantienen ahora . Las reuniones familiares, las vacaciones o las celebraciones eran los momentos en los que coincidían, pero cada una desarrolló su vida en lugares muy distintos. Victoria Federica creció en Madrid junto a sus padres, la infanta Elena y Jaime de Marichalar, mientras que Irene Urdangarin pasó buena parte de su infancia entre Barcelona, Washington y Ginebra, siguiendo los diferentes destinos de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin. Más tarde, además, inició su etapa universitaria en el Reino Unido, lo que redujo todavía más las posibilidades de compartir tiempo juntas.Fuentes próximas a ambas explican que durante todos esos años la relación fue la habitual entre dos primas que se aprecian y disfrutan de los encuentros familiares , pero que nunca llegaron a desarrollar una amistad cotidiana. «Siempre se llevaron bien», explican personas de su entorno, «pero de pequeñas nunca estuvieron tan unidas como ahora». La distancia, las diferentes rutinas y los distintos círculos de amistades hicieron que cada una construyera su vida por caminos paralelos, aunque sin perder nunca el contacto.La etapa que fortaleció la relación entre las dos primasEl verdadero punto de inflexión llegó cuando Irene Urdangarin comenzó su relación con Juan Urquijo . A raíz de ese noviazgo, la hija menor de la infanta Cristina empezó a pasar mucho más tiempo en Madrid y la capital dejó de ser únicamente el lugar donde acudía para ver a parte de su familia. Según explican personas de su círculo cercano de amistades, fue precisamente en ese momento cuando comenzó a estrecharse realmente su relación con Victoria Federica . Las dos empezaron a coincidir con mucha más frecuencia, compartieron planes que iban mucho más allá de las reuniones familiares y descubrieron una complicidad que hasta entonces apenas habían tenido ocasión de desarrollar.Ese acercamiento fue creciendo de manera natural. Las mismas fuentes aseguran que empezaron a verse con frecuencia para comer o cenar, a intercambiar confidencias y a mantener un contacto casi diario. Poco a poco dejaron de ser simplemente dos primas que coincidían en cumpleaños o celebraciones familiares para convertirse en dos jóvenes que compartían tiempo por iniciativa propia. Fue una relación construida lejos del foco mediático y sin hacer demasiado ruido, algo que encaja con la forma de ser de ambas cuando se trata de proteger su vida privada.Lo llamativo es que esa amistad no desapareció cuando Irene Urdangarin puso fin a su relación con Juan Urquijo. De hecho, ocurrió justo lo contrario. Personas de su entorno explican que Victoria Federica se convirtió en uno de sus principales apoyos durante aquella etapa y que la ruptura terminó fortaleciendo todavía más el vínculo entre las dos. A partir de entonces, la relación dio un paso más y pasó a ocupar un lugar muy importante en la vida de ambas.Una conexión especialQuienes conocen bien a las dos jóvenes insisten en que la relación con el resto de sus primos Urdangarin y Marichalar continúa siendo muy buena. No existe ningún tipo de distanciamiento dentro de la familia y el contacto entre todos sigue siendo frecuente cuando las circunstancias lo permiten. Sin embargo, reconocen que Victoria Federica e Irene Urdangarin han desarrollado una conexión especial que hoy las diferencia del resto. Esa cercanía responde, en gran medida, al momento vital que ambas comparten y a la posibilidad de pasar mucho más tiempo juntas desde que Irene comenzó a instalarse con mayor frecuencia en Madrid.También influye que las dos pertenecen a una generación de la familia Borbón que ha crecido de una manera muy distinta a la de sus padres. Ninguna desempeña un papel institucional dentro de la Corona y ambas han intentado construir una vida lo más normal posible dentro de las circunstancias que rodean a una familia tan conocida. Esa situación les ha permitido compartir inquietudes, apoyarse mutuamente y encontrar en la otra a alguien que entiende perfectamente lo que supone pertenecer a una de las sagas más mediáticas de nuestro país pero sin tener un papel central, a diferencia de sus primas la princesa Leonor y la infanta Sofía con las que el contacto es mucho menor.Miguel e Irene Urdangarin y Victoria Federica celebrando la segunda estrella de España. RRSSEsa complicidad, sin embargo, siempre ha permanecido lejos de las cámaras. Ni Victoria Federica ni Irene Urdangarin acostumbran a hablar públicamente de su relación ni suelen mostrar este tipo de encuentros en redes sociales. Por eso, el cambio ha pasado prácticamente desapercibido para el gran público. Sin embargo, quienes forman parte de su círculo cercano de amistades aseguran que hoy mantienen una relación muy estrecha y que ambas se han convertido en una presencia constante en la vida de la otra. Una amistad que nació poco a poco, que se consolidó en uno de los momentos más importantes para Irene Urdangarin y que, con el paso del tiempo, ha terminado convirtiéndose en uno de los vínculos más sólidos de la nueva generación de los Borbones.
Después de un año y medio de relación, Dani Martín y María Hervás han puesto fin a su relación.
La actriz ha roto su silencio respondiendo a los rumores de embarazo tras su fotografía de las vacaciones con Alejandro Sanz.
La cantante y el empresario han presentado a su primer hijo, mini Fer, a las puertas del hospital.
El torero Manuel Escribano ha celebrado su cumpleaños ingresado en el hospital tras una aparatosa cogida.
Una nueva ficción turca acaba de llegar a Prime Video con una particularidad que la diferencia de cualquier otra: ha sido creada con inteligencia artificial. La serie abre un debate sobre el futuro de la ficción, la tecnología y la forma en que podrían producirse las historias en los próximos años
Esta semana se conoció la triste muerte del mago Juan Tamariz , un hombre muy querido y popular por sus increíbles trucos y el humor que derrochaba ante las cámaras. Pero con su fallecimiento se ha revelado algo que no muchos conocían, un profundo conflicto familiar que tiene a su viuda, Consuelo Lorgia, ahora en una situación límite. Tanto es así que busca una habitación de alquiler en la localidad madrileña de Alcalá de Henares.«No puedo más. Estoy muy mal, muy deprimida», decía la viuda de Juan Tamariz , también maga de profesión, poco después de enterrar a su marido. Está con un pie en la calle, con la línea de teléfono cortada y completamente sola. La colombiana se casó con el prestidigitador en 2008 y fue su compañera en la última etapa de su vida. Sin embargo, según señalaba la periodista Lorena Vázquez, la relación entre el matrimonio había atravesado por una etapa complicada. Consuelo Lorgia ha contado al periodista Carlos García López, del programa ‘Y ahora Sonsoles’, que al llegar un día a la casa de alquiler que compartía con Juan Tamariz, vio con gran asombro que este había desaparecido. «Sus hijos se lo llevaron a una residencia sin decirme nada, sin mi autorización. Yo lloré dos días seguidos», contaba la viuda. Dice que no le informaron de nada y que tardó varios días en dar con el paradero de su marido. Y añade que los hijos dieron la orden de que ella no pudiera visitarle en la clínica geriátrica donde pasó la última etapa de su vida.Los pisos vendidosSegún los audios revelados en ‘Y ahora Sonsoles’, se escuchar decir a Consuelo Lorgia que la casa en la que vivía junto a Juan Tamariz no les pertenecía y entre lágrimas señala a los hijos: «El piso de Madrid lo vendieron hace cuatro años. La casa ya la vendió la hija, al igual que la casa de Cádiz. Ya no queda nada. Y eso que Juan todavía no se había muerto. Ya no queda nada».La viuda de Juan Tamariz apunta a Ana, una de las hijas y mano derecha de su padre en la escuela de magia, como la responsable de todoLa colombiana apunta a Ana, una de las hijas y mano derecha de Juan Tamariz en la escuela de magia, como la responsable de todo. Es la portavoz de los cuatro hermanos (de dos matrimonios diferentes) y de los nietos. Discreta, no ha querido desmentir las graves insinuaciones de Consuelo Lorgia y permanece centrada en defender el legado profesional de su padre.Ana Tamariz, en el funeral de su padre. GtresLa situación límite de la viudaMientras la verdad se intenta aclarar, la maga colombiana permanece en una situación desesperada. «Estaba hablando con una señora de Alcalá de Henares que me quiere alquilar una habitación», le ha asegurado al periodista Carlos García López. No puede afrontar el alquiler de 3.000 euros que costaba el piso en el que ella y Juan Tamariz vivían hasta que el prestidigitador entró en la residencia y en el que ella permaneció hasta su muerte. «Hace cuatro años que vivimos aquí. Aquí tenemos los dos nuestras cosas», defiende.Consuelo Lorgia no puede afrontar el alquiler de 3.000 euros que costaba el piso en el que ella y Juan Tamariz vivían y donde ella permaneció hasta su muerte En los mismos audios revelados en ‘Y ahora Sonsoles’, Consuelo Lorgia también habla de la propiedad del sur tan querida por Juan Tamariz. «Se vendió la casa de Cádiz, que era donde todos los magos del mundo entero venían de vacaciones. Se llamaba el Congreso de Cuatro Meses de Magia y venían magos de todo el mundo a vivir gratis, tres, cuatro días, en la casa nuestra», cuenta.Juan Tamariz adquirió esa casa de San Fernando antes de su unión con Consuelo Lorgio y allí permanecía durante algunas temporadas. Ensayaba sus trucos y recibía a sus compañeros de profesión para aprender y pasar grandes ratos en el salón. También con Consuelo Lorgia. Ahora la vida de la colombiana ha cambiado mucho: «Me cortaron el teléfono en diciembre… y todavía no había muerto Juan».
Fue el 11 de agosto cuando Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo se casaban después de un año como prometidos y una década de relación. Y ahora, poco más de una semana después de darse el ‘sí, quiero’, la empresaria e influencer habría dado su primer gran paso ya como esposa: adoptar a los tres hijos mayores de su marido.La boda más esperada se celebró finalmente en la intimidad. Concretamente, en el salón de la mansión que tienen Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez en la exclusiva zona portuguesa de Quinta da Marinha, en Cascais, una finca valorada en más de 60 millones de euros que han reformado a su gusto, no precisamente modesto. Fue un enlace privado y se desconoce si en próximas fechas harán una celebración más multitudinaria. Y mientras eso llega -o no-, lo que sí se ha sabido es el importante paso que ha dado la influencer.Según ha publicado la prensa portuguesa, Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo han dado un paso más en su relación, y no precisamente pequeño, por el cual la empresaria habría adoptado a los tres hijos mayores del futbolista: Cristiano Ronaldo Jr., nacido en 2010, junto a los mellizos Eva María y Mateo, a quien el futbolista dio la bienvenida en 2017. Y fue precisamente a finales de ese mismo año cuando la influencer se convertía en madre biológica por primera vez con la llegada de Alana.Toda una madrazaDurante este tiempo, Georgina Rodríguez ha demostrado ser una madraza y también ha llenado de contenido su cuenta oficial de Instagram con imágenes de su día a día con la familia y con los cinco hijos del matrimonio, que hace cuatro años saludó la llegada de Bella Esmeralda, si bien su hermano mellizo falleció durante el parto. Ella siempre dice que es «madre de seis niños».Georgina ha llenado de contenido su cuenta oficial de Instagram con imágenes de su día a día con la familia y con los cinco hijos del matrimonio, que hace cuatro años saludó la llegada de Bella EsmeraldaEl nuevo paso que ha dado el ya matrimonio implica legalizar la situación familiar y ahora la mujer de Cristiano Ronaldo se ha convertido en madre a todos los efectos de los tres primogénitos del futbolista, reafirmando de esta forma el estrecho vínculo que ha formado con ellos a lo largo de los años en el marco de su amplio hogar.Un importante trámite legalDe esta forma, el trámite legal cerrado por Georgina Rodríguez tiene importantes repercusiones jurídicas, ya que le otorga los mismos derechos legales que al delantero. Además, la prensa portuguesa insiste en que el proceso ha sido completado a través de la vía «adopciones secretas», ya que el matrimonio ha optado por llevar a cabo los trámites burocráticos en la más estricta intimidad.«Cuando Georgina está embarazada de su primera hija, llegan los gemelos de Ronaldo por un vientre de alquiler. Son prácticamente hijos de Georgina y se han criado los cinco juntos y desde pequeñitos. Siempre ha dicho que los niños son suyos», recordaba la periodista Belén Rodríguez en el programa de Telecinco ‘El verano se mueve’.
Con los 52 años recién cumplidos, Mario Vaquerizo sigue girando por toda España, tanto con las Nancys Rubias , grupo del que es vocalista, como acompañando a su mujer, Olvido Gara , más conocida como Alaska , en sus bolos. Ni siquiera la aparatosa caída que sufrió durante una actuación en el Festival Horteralia a finales de 2024, por la que fue hospitalizado y que le provocó una fractura en la vértebra 4 y 6 , le ha separado por mucho tiempo de los escenarios.A pesar de que la música y el mundo del espectáculo siguen siendo su principal fuente de ingresos y su gran pasión, el cantante ha ido asegurando su futuro con otras inversiones fuera de este mundillo. En su patrimonio millonario destacan, por supuesto, las múltiples viviendas que él y su pareja han ido adquiriendo a lo largo de los últimos años en el centro de Madrid , muy cerca de donde ellos mismos residen.El madrileño, que admite que «le gusta mucho el dinero» y también gastarlo en aquello que considera, ha encontrado en el sector inmobiliario un filón a explotar. No es, sin embargo, solo cuestión de sacarle beneficio económico, sino de asegurar su futuro de cara a la vejez y de cumplir el sueño que tenía desde que era un niño.Pisos en el centro de Madrid y el sueño de montar un hotel junto a AlaskaAsí lo contó hace unos meses en el pódcast ‘A solas con’ de Vicky Martín Berrocal, donde explicó que siempre había querido tener una vivienda en el centro de capital. «Me gusta mucho tener las seis casas que tengo en la Gran Vía porque es lo que quería desde pequeño . Yo decía que quería tener un piso ahí», reveló en la entrevista con la diseñadora.Cuando su carrera comenzó a despegar, poco después de que saliera a la luz su relación con la cantante de Fangoria, Vaquerizo pudo cumplir su gran objetivo. « El primer piso que me compré con Alaska fue en la Gran Vía. Ahora tengo seis », recordó el colaborador de televisión, que sigue residiendo en este mismo edificio.El líder de las Nancys Rubias no ha ocultado su pasión por «el ladrillo», mundo en el que continuó invirtiendo tras hacerse con su primera vivienda. « Creo en el ladrillo porque es lo que te queda . No creo en los fondos de inversión, ni en los bonos. Creo en el ladrillo porque eso siempre va a valer dinero », aseguró en la entrevista.A pesar de que admitió ser «muy hormiguita» en cuanto a ahorros, el marido de Alaska también destacó que tiene planes muy jugosos en el sector inmobiliario. Después de hacerse con la portería del edificio en el que ambos residen y convertirlo en su vestidor, el próximo objetivo de la pareja es adquirir el edificio entero. « Nuestra idea es montar un hotel donde vivimos para cuando seamos mayores y quedarnos nosotros con la casita rosa», detalló el cantante, que espera que con este negocio pueda mantenerse durante su no tan lejana jubilación. « Cuando tenga 80 años no voy a seguir actuando, por eso invierto en ladrillo . No lo hago con afán de amasar dinero, sino por la tranquilidad del futuro», destacó.Mario Vaquerizo, una ‘working girl’ que prefirió invertir en viviendas que en la BolsaNo ha sido la única ocasión en la que Mario Vaquerizo ha hablado de sus inversiones inmobiliarias y su futuro junto a Alaska. También lo hizo hace unos días en una entrevista para XL Semanal , donde aseguró que espera que dentro de 20 años su mujer y él estén «en una de sus casas, los dos serenos, tranquilos, viendo la vida pasar».Preguntado por sus seis casas en Gran Vía, el cantante recordó que « nadie le ha regalado nada » y que su fortuna y su patrimonio han girado en torno a su esfuerzo. «No he parado de trabajar. He sido muy hormiguita y todo lo he conseguido con mucho esfuerzo, haciendo mi colchoncito para mañana », apuntó.El intérprete se considera «una ‘working girl’» que ha dedicado parte del dinero que ha ganado a construir este imperio. « Hay gente que invierte en Bolsa y quien prefiere hacerlo en pisos . Tengo la suerte de que mis aficiones se han convertido en mi medio de vida y nunca he dejado de trabajar», aclaró en el citado medio.
Cuando la serie ‘ Aída ‘ se emitió hace más de 20 años en Telecinco, su protagonista, Carmen Machi , ya contaba con una trayectoria profesional reseñable, tanto en cine como en televisión y teatro.Sin embargo, aquel personaje marcó su carrera como actriz para siempre, llegando a ser Aída García durante casi 10 años . A pesar de que muchos la encasillaron en este papel, la actriz continuó con proyectos de todo tipo, ampliando su experiencia y reputación, sin renegar de aquella etapa pero evolucionando profesionalmente. Tanto es así, que Machi, a sus 63 años, puede presumir de haberse llevado premios y reconocimientos como un Goya, dos Ondas, tres premios de Fotogramas de Plata, tres de la Academia de Televisión de España, dos TP de Oro o cinco premios de la Unión de Actores, entre otros. Muchos de los personajes e interpretaciones que ha desarrollado la actriz han hecho que se gane el cariño del público y que muchos de ellos sean fieles a sus trabajos a lo largo de los años. Además, su personalidad y carácter cercano y algo descarado también le ha hecho ganar adeptos y seguidores. Aunque bucear en la vida profesional de Machi supone un gran interés para muchas personas, el lado personal de la actriz también hace que muchos se pregunten cómo es detrás de los focos, quiénes son sus seres queridos o cómo fue su pasado antes de dedicarse al mundo de la interpretación. Carmen Machi recuerda cómo era de niñaAunque la madrileña no suele ser muy partidaria de dar a conocer esa parte más íntima de su vida, en alguna ocasión sí se ha prestado a compartir algunos detalles curiosos algo más personales . Uno de los más llamativos fue el contó en ‘El Hormiguero’ hace algunos años, cuando Pablo Motos preguntaba a Machi sobre cómo era ella cuando era niña. Ante la curiosidad del presentador, la actriz decidió abrirse: «Era una niña rara porque yo no comía, yo estuve sin comer hasta que tuve siete años. Me tomaba zumos de naranja, inyecciones de hígado de bacalao, que eran cosas que se hacían antiguamente», reconocía, a la par que bromeaba con ello. Tratando de explicar a que se debía esa etapa en su infancia, Machi detallaba: «Yo no comía porque me daba como asco , entonces sería una anorexia infantil, y hasta los siete años. Entonces yo era una niña como tímida, muy, supertímida, y me pasaba eso. Era muy delgada, que mi madre me dice que le daba vergüenza sacarme a la calle», recordaba la actriz en el plató del programa de Antena 3. «Era muy delgada, que mi madre me dice que le daba vergüenza sacarme a la calle» Carmen Machi ActrizAdemás, Machi reconocía que, aunque de pequeña no tenía intención de ser actriz de cine, ya que le parecía algo imposible, sí que soñana con ganar premios . También contaba que, junto con sus hermanos, era muy fan del cine y los Oscar, reconociendo que en más de una ocasión había recreado en casa esa escena de una actriz recogiendo su estatuilla.