La modelo ha roto su silencio tras la muerte de su hijo, el pasado 20 de septiembre, con emotiva carta en la que agradece las muestras de cariño que ella y su familia están recibiendo.
Por si no fueran ya de por sí complicadas las cosas entre la sobrina del marqués de Luján y sus pretedientes, la visita de la madre de Jacobo no hará más que empeorarlas.
La cantante ha decidido sacar a la venta varios collages que tenía en su colección hechos por ella misma, y lo cierto es que se ha embolsado una buena suma de dinero. Así ve Ángel Antonio Herrera su nueva aventura como artista plástica.
Con nuestras predicciones sabrás qué te deparan hoy los astros en el amor, la salud, el trabajo y la vida personal según tu signo del zodiaco.
En pleno directo y tras volver de Honduras, Rubén Torres ha hincado rodilla con una romántica pedida de mano a Laura Cantizano.
Susanna Griso lleva dos décadas al frente de ‘Espejo Público’, el programa de Antena 3 en el que analiza la actualidad política y social. Pero detrás de la periodista que nos ha acompañado prácticamente cada mañana desde 2006 hay una historia familiar marcada por una infancia numerosa, las travesuras y una relación muy especial con sus hermanos.La presentadora, nacida en Barcelona el 8 de octubre de 1969, creció en una familia acomodada y es la pequeña de siete hermanos. Una posición que, con sus ventajas e inconvenientes, ha definido buena parte de su carácter.Lejos de crecer entre algodones, como podría esperarse de la hija menor, Griso recuerda que tuvo que convivir con seis hermanos que controlaban cada uno de sus movimientos. «Al ser la pequeña, tenía a seis hermanos dispuestos a educarme a todas horas», confesó en diciembre de 2025 en una entrevista con ‘El Español’.Por el contrario, sus padres estaban más relajados con ella. «De hecho, no tienen ningún miedo. Nosotros nos criamos por generación espontánea y mis hermanos mayores me lo dicen», afirmó.« Recuerdo que tuve un accidente de coche que fue una tontería mía, porque abrí la puerta y quise ser Superman y me tiré. Mi madre jamás me llevó al hospital. Luego tengo las cicatrices que tengo», relató. Esto, a su juicio, la curtió: Entiendo que eso también te vuelve un poco superviviente . Eres más resiliente , no tienes una madre helicóptero que está todo el rato controlando tus movimientos».Una infancia libre con veranos en la costaLa periodista aseguró estar «a caballo entre la generación de mis hermanos y la de mis sobrinos», ya que solo nueve meses después de su nacimiento llegó una sobrina, seguida de otros quince sobrinos más. «Entonces, he sido un poco la mujer puente », apostilló.Asimismo, aseguró que «era la última para todo. Por ejemplo, para las patatas fritas». «Dicen que tengo ese síndrome del abandono porque nunca me llegaba la bandeja», bromeaba. Pese a ello, la periodista guarda un recuerdo muy positivo de aquellos años. «Recuerdo mi infancia como una etapa divertida . Mucha gente entrando en casa. Muchos niños, muchos adultos, un club social», relataba.Si hay un lugar al que guarda especial cariño de esta época es el mar. «Mi padre siempre fue un entusiasta del mar y de todo lo que implicaba. Desde muy joven tuvo un barco de vela y se pasaba, cuando podía, anclado en una cala todo el verano. Me contaba que salía a pescar y entablaba amistad con todos los pescadores de la zona y se alimentaba de lo que pescaba. Su verano era esa sensación de libertad».Una pasión que, según Griso, consiguió transmitir a sus hijos: «Nos pasábamos horas en la playa de Pals, en la Costa Brava , que tenía muchas dunas y unas torres de comunicación de los americanos Radio Liberty, que utilizaban para transmitir mensajes, la propaganda a los países del este, y era una zona militar que estaba vallada y apenas tenía edificios».Allí, llenaban sus cubos con coquinas que luego hervían en casa para el aperitivo. «Y también recuerdo de esa época salir con una menorquina que compartíamos con unos primos, nos tirábamos al agua y cogíamos ostras . Había que hacer un poco de submarinismo, pero a pulmón libre, y eso ahora sería imposible. No las encontrarías», añadió.El trauma del colegio y los primeros días lejos de casaEl peor momento, señaló, fue el colegio: «Jamás me llevaron a una escuela infantil, y cuando llegué, me pareció el peor de los traumas. Recuerdo la sensación de abandono de mi madre», reconoció.La periodista recordaba quedarse en un comedor rodeada de niños llorando: «Yo no lloré, pero pensé: ‘¿Qué locura es esta?’. Había como 200 o 300 niños. Luego el comedor era bonito y tampoco era tan grande, aunque en aquel momento me parecía inmenso. Eso era horroroso».De ver ‘La Clave’ a compartir plató con sus referentesMucho antes de convertirse en una de las periodistas más conocidas del país, Susanna Griso ya mostraba interés por la actualidad y los debates televisivos.« ‘La clave’ me encantaba y la veía con ocho o nueve años. No lo entendía todo, seguramente, pero te puedo decir que casi todos los debates me los tragaba, porque era tan poco habitual que me dejasen quedarme un ratito más…», explicó.Y es que definió a su madre como «tajante, prusiana», cuando se trataba de ver la televisión: «A las 21.00 de la noche, me tenía que meter en la cama y el viernes, que era el día que se emitía ‘La clave’, pues me dejaban ver la película y luego el debate posterior. Y eso para mí era una fiesta».Por su parte, de Antena3 tiene como primeros recuerdos los informativos , en los que vio a referentes con los que luego coincidiría. Estaban Carrascal, Fernando Ónega y recuerdo también a Olga Viza. Ella me gustaba mucho y la seguía. Y luego recuerdo cuando aparecí en Antena 3, que dije: ‘Dios, están todos’, menos Carrascal».«Esa primera reunión con todos esos presentadores que yo había visto desde muy jovencita en mi casa, me apabulló », admitió. No obstante, cree que fue «una etapa muy buena».
En principio, a la política se llega por vocación. Tanto la meta como el camino para alcanzarla, ya sea una sociedad sea más igualitaria o más libre, depende de la ideología de cada uno, pero lo esencial en un buen político es que todo lo que haga responda a su idea de lo necesario para lograr un mundo mejor. De cerca, Cristina Cifuentes mantiene esa vocación de servicio, solo que ahora, alejada de los instrumentos del poder, ya no aspira a solucionar los problemas de todos sino a ayudar, uno a uno, a quien lo necesite. La escala se ha reducido, ahora se centra en lo cercano. No es una renuncia, al contrario; lo explica muy bien el Talmud: «Quien salva una vida salva al mundo entero». Prefiere dejar al margen todo conflicto, «porque vivimos un momento muy polarizado; tanto, que he decidido no hablar más ni de fútbol ni de política», para abrazar una causa más noble: «Hay que aprender a respetar y hay que descartar el odio, porque no hay nada más liberador que arrebatarle el poder que ejerce sobre ti una persona mala que te hace daño y alimenta la venganza, un sentimiento que por otra parte no entiendo. Yo no le deseo el mal , pero tampoco la quiero ocupando mis sentimientos. Yo solo quiero rodearme de gente buena. Y dedicarme a disfrutar de las cosas sencillas. La vida es muy corta para malgastarla en odiar. A veces, mi marido me dice bromeando que de buena parezco idiota, pero me siento orgullosa porque gracias a eso he podido seguir adelante, soltar lastre».El arquitecto Francisco Javier Aguilar Viyuela es el hombre de su vida: «Con los años se asientan la amistad, el cariño, el respeto, y el deseo se transforma en algo distinto y sereno. Aunque las relaciones amorosas hay que alimentarlas para que mantengan su llama. Me gusta sentir que entro en su alma, porque empatizo tanto con él que puedo saber cómo se siente, adivinarlo. Yo nunca he sido capaz de tener relaciones sin sentir que había algo más, prefería apostar por las relaciones duraderas, tal vez por eso mantengo amistad con todas mis exparejas. Pero mi marido es mucho más, es mi compañero de viaje».Una vez más, Cristina insiste en su idea de apartar todo lo malo: «Lo peor que nos puede pasar en la vida es caer en una relación tóxica, es algo destructivo . Siempre he rehuido de ellas. Soy afortunada, porque una relación sana como la mía mejora con el tiempo». Precisamente por esa razón encontró en su marido el apoyo que necesitaba en los momentos más difíciles: «Tengo mucha suerte. Él pudo suplir todas mis carencias y mis ausencias, aunque el poco tiempo que tuve se lo dediqué a mi familia».Le llena de orgullo hablar de sus hijos: «Porque, para mí, sin desmerecer lo que piensen otras mujeres, lo más importante en la vida es ser madre . No hay experiencia que me produzca más satisfacciones. Nada ni nadie en el mundo es más importante que mis hijos, con ellos he descubierto lo que significa el amor incondicional. No querría sobrevivir a ellos, no podría».Dolor incapacitanteSi no fuera por el dolor padecido y las secuelas físicas, el accidente de moto que casi le cuesta vida podía haber sido una de las ‘mejores’ experiencias de su vida, una epifanía que lo cambió todo: «Desde entonces relativizo todo, disfruto de las cosas más sencillas y ahora es muy difícil que me enfade, por malo que haya sido el día. ¡Y la cantidad de tiempo que he perdido pensando en el futuro! Ahora doy rienda suelta a mi lado disfrutón , me quedo en casa tranquilamente disfrutando de unos momentos de soledad deseada o me calzo las zapatillas y salgo a hacer mis rutas por los parques. Soy fácil de contentar, no necesito cosas extraordinarias, el lujo es tener tiempo», lo dice alguien que sabe perfectamente de lo que habla.Cristina atraviesa una etapa de plenitud vital: «Me siento en paz, tranquila, afortunada y agradecida». La única pega serían las migrañas que la han torturado «durante 30 años, con episodios incapacitantes que me obligaban a meterme en la cama. El último importante fue hace dos años. He aprendido a convivir con el dolor , como el de las secuelas del accidente, que combato haciendo yoga». Con su determinación ha puesto a raya las limitaciones físicas. Y con su serenidad puede mirar al pasado para reconocer la realidad sin un atisbo de nostalgia: «He tenido una vida extraordinaria».Una imagen de Cristina Cifuentes de joven. CedidaMuy personalEl emoji que más usa : «Los corazoncitos y los besos, los uso con frencuencia porque expresan mucho y ayudan a desdramatizar situaciones. También recurro a los Gifs porque son muy graciosos, demostrando que una imagen vale más que las palabras».Se haría un selfi con : «A cualquiera de las personas que quiero. Además, nunca he sido especialmente mitómana. Lo que sí he pedido son autógrafos: una vez, durante el Festival de Santander, estaba asomada al balcón cuando vi pasar a Borges del brazo de María Kodama. Bajé en albornoz a la calle para saludarle. Fue muy amable».Un propósito que nunca cumple : «Preocuparme menos por mis hijos.»Un sacrificio por la fama : «No me gusta esa palabra, prefiero decir que he renunciado a muchas cosas. Y por mi trabajo, no por otra cosa, porque yo no vivo de que la gente me conozca, de hecho, la popularidad es algo que evito».Momento ‘Tierra, trágame’ : «Mandar un mensaje a la persona de la que estaba hablando con otros. Menos mal que era algo simpático, porque hacía referencia a un mote, ‘Bollycao’, que se tomó a risa».Su primer beso : «No lo recuerdo. Yo debía ser muy joven, unos 13 años, pero fue una tontuna que no me dejó huella».Un lugar para perderse : «Escocia».Algo que no puede faltar en su día a día : «Leer, ponerme al día. El calor de los míos».Tiene miedo a : «Desde que se lo perdí a la muerte, le tengo miedo a pocas cosas. Posiblemente, lo único que me preocupa es ver sufrir a mis hijos».Dentro de diez años se ve : «No me veo, no lo pienso, solo vivo el presente. Cuando pasas por una experiencia cercana a la muerte, con el accidente de moto que sufrí, dejas de preocuparte por el futuro».La pequeña Cristina : «Era la menor de 7 hermanos, una niña sensible, mimosa, muy tímida que desarrolló un mundo interior en el que se perdía. Tuve en mi hermana a mi mejor amiga, con ella empecé a salir. El colegio me gustaba, me divertía».
El salto internacional de ‘La bola negra’ está dejando imágenes difíciles de imaginar hace apenas unos meses. Javier Calvo y Javier Ambrossi han cambiado por unos días los rodajes y los estrenos españoles por el escaparate de Hollywood, donde han acudido junto a parte del reparto a la Academy Museum Gala 2026, una de las citas más exclusivas del calendario cinematográfico estadounidense.Los creadores de La Mesías no han estado solos en esta aventura americana. Miguel Bernardeau, Guitarricadelafuente, Carlos González y Milo Quifes les han acompañado en una noche en la que han podido coincidir con algunas de las figuras más conocidas del cine, la música y la moda. Entre ellas, Taylor Swift y Kim Kardashian, con quienes han protagonizado algunas de las imágenes que más curiosidad han despertado entre sus seguidores.La velada llega en un momento importante para la película, que continúa su recorrido internacional después de su paso por Cannes y de su estreno en Estados Unidos el 16 de octubre. En plena campaña de promoción, el equipo ha encontrado en esta gala una oportunidad para dejarse ver en el corazón de la industria y compartir con sus seguidores una experiencia que ha tenido mucho de encuentro cinematográfico y también de celebración entre estrellas.De posar con Taylor Swift a corear sus cancionesUna de las imágenes más comentadas de la noche ha sido la fotografía de parte del equipo de La bola negra con Taylor Swift. La cantante, una de las grandes protagonistas de la gala, coincidió con los españoles en un evento que reunió a nombres destacados del entretenimiento internacional. Según ha recogido ‘Lecturas’, el reparto también pudo fotografiarse con otras figuras conocidas de Hollywood, en unas imágenes que muestran el alcance de esta aventura americana.Pero el encuentro con Swift no se quedó en una fotografía. Los Javis y varios de los actores de la película han compartido un vídeo en el que aparecen disfrutando de la música de la artista mientras suena Love Story. Las imágenes no han tardado en circular por las redes sociales, donde muchos seguidores han celebrado la espontaneidad del grupo y la posibilidad de ver al equipo español en una situación tan inesperada.La escena ha alimentado, además, las bromas de los seguidores sobre la temporada de premios que se avecina. La presencia de Guitarricadelafuente en la película y los comentarios sobre una posible carrera hacia el Oscar a mejor canción original han dado pie a memes y especulaciones en redes. Entre las reacciones compartidas por los usuarios se encuentran comentarios como «La temporada de premios más divertida de la historia» y «La foto con Taylor Swift es lo más importante que nos ha pasado como país».RedesUna noche con las grandes estrellas de HollywoodLa Academy Museum Gala, celebrada en el Museo de la Academia de Los Ángeles, reúne cada año a figuras destacadas del cine, la música y la moda, además de recaudar fondos para las actividades de la institución. En su sexta edición, la cita ha contado con una extensa lista de invitados y con nombres de primer nivel en la industria. Taylor Swift ha sido una de las presencias más comentadas, pero no la única que ha acaparado miradas.Por la alfombra roja también han pasado Kim Kardashian, Charlize Theron, Demi Moore, Sabrina Carpenter, Eva Longoria, Sofía Vergara, Amanda Seyfried y Jacob Elordi, entre otras personalidades. La gala ha contado asimismo con la presencia de Ana de Armas y con figuras como Pamela Anderson y Jessica Lange, en una convocatoria que ha convertido la noche en uno de los grandes encuentros sociales de Hollywood.La participación de Los Javis y el reparto de La bola negra sitúa a la película española en un escaparate de especial relevancia mientras avanza su campaña internacional. El filme, inspirado en la obra inacabada de Federico García Lorca, cuenta con Glenn Close y Penélope Cruz entre sus intérpretes y representa a España en la carrera hacia los próximos premios Oscar, cuya ceremonia está prevista para el 14 de marzo de 2027.Los Javis, volcados en la aventura internacional de ‘La bola negra’La presencia en Los Ángeles forma parte de un recorrido promocional que ha llevado a Javier Calvo y Javier Ambrossi a conceder entrevistas en medios estadounidenses y a presentar su proyecto ante nuevos públicos. La película ha continuado así el camino que inició en Cannes y que ahora encuentra nuevos escenarios en una industria en la que los directores españoles aspiran a ampliar el alcance de su trabajo.Hace unos días, desde Nueva York, Javier Calvo expresó el significado que tendría para ellos el reconocimiento internacional: «Lo que venga después será para nuestro país, para nuestra gente, para la gente que está mirándonos desde ahí y nos da fuerza, nos da ánimo». Ambrossi, por su parte, recordó el vínculo que ambos mantienen con la ciudad estadounidense: «Es impresionante estar aquí porque nosotros estudiamos aquí interpretación».Más allá de la promoción, la pareja ha demostrado que su relación profesional sigue adelante después de su ruptura sentimental. En el programa de Marc Giró, ambos explicaron cómo afrontaron el final de su relación mientras rodaban la película. «En este caso era el momento porque estábamos en medio del rodaje de una peli, entonces, lo hemos hecho tan bien que el rodaje ha sido estupendo. También mantenemos los mismos amigos y nuestras familias están unidas», contaron. Calvo añadió: «Yo creo que hay que estar en movimiento en la vida y hay que, si hay algo que no funciona, que evolucione».Por ahora, el equipo de ‘La bola negra’ continúa aprovechando cada aparición pública para dar visibilidad a una película que aspira a dejar huella más allá de España. Y, mientras avanza la campaña, sus imágenes junto a Taylor Swift y el resto de estrellas de Hollywood añaden un capítulo inesperado a una aventura internacional que sigue generando expectación.
La boda de Tom Cruise y Katie Holmes fue uno de los acontecimientos más comentados de Hollywood en 2006. Casi veinte años después de aquel enlace, celebrado en Italia bajo el rito de la Cienciología, algunos de sus invitados siguen recordando escenas que entonces quedaron lejos de los focos. Es el caso de Jenny McCarthy, que ha recuperado varios episodios de aquella celebración y ha descrito una situación que, según cuenta, le hizo sentirse especialmente intimidada.La actriz y presentadora acudió a la boda junto a Jim Carrey, su pareja por aquel entonces. Durante una conversación con Anne Gollert Hill, antigua integrante de la Sea Org, en su pódcast ‘The Jenny McCarthy Wahlberg Show’, ha relatado el incómodo silencio que asegura haber vivido cuando pidió coger en brazos a Suri, la hija de los novios, durante la cena previa a la ceremonia.Aquel no fue el único momento que se le quedó grabado. McCarthy también ha recordado su encuentro con David Miscavige, líder de la Iglesia de la Cienciología y padrino de Cruise en el enlace, así como las impresiones que se llevó de Katie Holmes durante aquellos años. Sus declaraciones reconstruyen la experiencia desde su perspectiva, marcada por la incomodidad que dice haber sentido ante determinadas situaciones relacionadas con las creencias religiosas del actor.El silencio que vivió cuando pidió coger en brazos a SuriLa escena que más ha llamado la atención de su relato tuvo lugar durante la cena de ensayo, la víspera de la boda. McCarthy ha explicado en su pódcast que, al acudir acompañada de Jim Carrey, terminó sentada frente a los novios. En un momento de la velada, la niñera acercó a Suri, que acababa de nacer, a su madre. La actriz, que asegura sentir debilidad por los bebés, preguntó si podía tenerla en brazos.La reacción que recuerda fue muy distinta de la que esperaba. «Como estaba con Jim, me senté literalmente frente a Tom y Katie. Ella acababa de tener a su bebé y estábamos cenando. De repente, veo a la niñera traer a la bebé hacia Katie», explicó durante la conversación. Al pedir permiso para coger a la pequeña, asegura que los asistentes se quedaron mirándola en silencio.McCarthy comparó aquella escena con la película de terror de Roman Polanski La semilla del diablo. «Katie me pasó a la bebé lentamente y yo solo dije: ‘Hola, bebé’, porque ya nadie hablaba. Y luego, una vez que la devolví, fue como si todos volvieran a sus conversaciones», recordó. La actriz resumió así la sensación que le produjo el episodio: «Vale, ahora mismo estoy en las entrañas de la bestia». Y añadió: «Nunca en mi vida había tenido tanto miedo».El encuentro con David Miscavige y la broma que incomodó al líder de la CienciologíaLa cena no fue el único momento que McCarthy ha recuperado de aquella boda. Durante la ceremonia, Tom Cruise le presentó a David Miscavige, máximo dirigente de la Iglesia de la Cienciología y padrino del actor en el enlace. La presentadora ha contado que reaccionó con una broma que, según admite, pudo sonar despectiva.«Le dije: ‘Jaja, te eligieron, felicidades’, lo cual sonó despectivo. A él no le gustó y yo disfruté cada segundo», ha relatado en el podcast. Según su versión, Cruise se rio en un intento de quitar hierro a la situación. La actriz asegura que la actitud de Miscavige le produjo una impresión muy distinta de la que tuvo con el protagonista de Misión imposible.McCarthy también ha explicado que Cruise habría intentado acercarla a la Cienciología a ella y a Jim Carrey, con quien mantenía entonces una relación. Según su relato, el actor los invitaba en ocasiones a su casa de Aspen, en Colorado, pero Carrey rechazaba las propuestas porque sospechaba que intentarían convencerlos para que se incorporasen a la organización religiosa. McCarthy ha contado que su pareja ya había rechazado anteriormente esos intentos.GtresLa preocupación de Jenny McCarthy por Katie HolmesEn su conversación con Anne Gollert Hill, McCarthy también ha hablado de la relación que mantuvieron ambas parejas durante aquellos años. La actriz ha asegurado que, en algunos encuentros posteriores, llegó a percibir una actitud extraña en Katie Holmes. Según su relato, aprovechaba los momentos en los que podían hablar a solas para preguntarle si se encontraba bien.«Venían a nuestra casa y yo la apartaba y le decía: ‘¿Estás bien? ¿Necesitas ayuda?’ Y en ese momento se quedaba paralizada», ha contado. McCarthy ha relacionado esa impresión con lo que observó durante la boda, aunque sus palabras reflejan su interpretación personal de aquellas situaciones y no permiten establecer por sí solas qué estaba viviendo Holmes en aquel momento.La presentadora ha resumido el cambio que cree haber percibido en la actriz con una frase que vuelve a poner el foco en los años que compartió con la pareja. «Durante la boda, seguía siendo la misma Katie. Ya en el matrimonio, parecía que había habido un cambio en ella», ha afirmado en el pódcast.La boda de Tom Cruise y Katie Holmes, casi veinte años despuésTom Cruise y Katie Holmes se casaron el 18 de noviembre de 2006 en el castillo Odescalchi, en Bracciano, cerca de Roma. La ceremonia, celebrada según el rito de la Cienciología, reunió a unos 150 invitados, entre familiares y figuras conocidas de Hollywood. La relación terminó en 2012, cuando Holmes solicitó el divorcio tras aproximadamente cinco años de matrimonio.De su unión nació Suri, su única hija en común, que ha mantenido una relación distante de su padre durante los últimos años. En 2024, al alcanzar la mayoría de edad, comenzó a utilizar el apellido Noelle, el segundo de su madre, en el ámbito público y académico, en lugar de Cruise.Mientras tanto, las declaraciones de McCarthy han vuelto a despertar el interés por los entresijos de una de las bodas más mediáticas de aquella época. La actriz ha recordado los episodios desde su propia experiencia y ha compartido unas impresiones que, casi dos décadas después, ofrecen una nueva perspectiva sobre el ambiente que asegura haber vivido durante la celebración.
Martiño Rivas tiene un nuevo reto profesional por delante: interpretar a Daniel Sancho en la miniserie de ficción que prepara Netflix sobre el caso ocurrido en Tailandia en el verano de 2023. El anuncio de la plataforma, realizado el pasado 9 de octubre, ha permitido conocer las primeras imágenes de la transformación del actor gallego en el hijo de Rodolfo Sancho . La producción, a cargo de Bambú Producciones y con Ramón Campos como productor ejecutivo, se rodará entre España y Tailandia. Sin duda es uno de los trabajos más comprometidos a los que va a enfrentarse el actor, al que no le gusta nada ser el centro de las miradas. Hay dos aspectos de la vida de Martiño que ayudan a conocer mejor al intérprete, uno tiene que ver con su familia y, en concreto, con su padre, el escritor Manuel Rivas, con quien compartió hace unos meses el proyecto ‘Ella, maldita alma’. Y el otro está relacionado con su hija, que ocupa un lugar fundamental en su vida. Martiño lleva años intentando mantener su intimidad al margen de la exposición pública, aunque hay cuestiones sobre las que sí se ha pronunciado con claridad. La relación entre Martiño y Manuel Rivas, padre e hijo, pasó al plano profesional con la citada serie de Telecinco basada en un relato del escritor gallego. El actor participa en esta adaptación, en la que interpreta a Isaac, un hombre casado que se ve envuelto en un triángulo amoroso. Aunque Manuel Rivas es uno de los autores españoles cuya obra ha sido llevada en numerosas ocasiones al cine y a la televisión, su hijo no había participado hasta ahora en ninguna de esas adaptaciones. Lo que es curioso, y obviamente no una casualidad, porque Martiño lleva alrededor de dos décadas trabajando como actor, construyendo su carrera propia desde que alcanzó la popularidad con ‘El internado’. Y de hecho, en la propia presentación de este proyecto, ante las preguntas acerca del papel que había jugado su padre para que él formara parte del elenco se atrevió incluso a bromear; «estoy seguro de que estoy aquí por una intervención directa suya» dijo en tono irónico y pasó a explicar que hace algunos años si le preocupaba que ese tipo de cosas pudieran llegar a pensarse, pero que ahora siente que ya ha demostrado como trabaja y no tiene porqué justificarse. Aunque sí reconoce que siente una enorme responsabilidad ante un texto de su padre, que quizá sea menor, si le preguntamos en este momento, que la que sienteUn padre orgullosoSi hay una cuestión sobre la que Martiño no deja lugar a dudas es su prioridad como padre. El actor tiene una hija fruto de su relación con la bailarina y modelo Kayoko Everhart. Tras su separación, ambos han mantenido la crianza compartida de la pequeña, una circunstancia que influye en la organización de su vida cotidiana y en las decisiones que toma en el terreno profesional. Él mismo ha explicado que intenta estar presente todo lo posible y que su papel como padre está por delante del trabajo: «La paternidad es mi prioridad y luego el trabajo viene después». No es una declaración aislada ni una frase pronunciada al pasar. El intérprete ha hablado en diferentes ocasiones de la importancia que tiene para él acompañar a su hija mientras crece, así como de la necesidad de encontrar un equilibrio entre las exigencias de su profesión y su vida familiar. La interpretación es un trabajo que puede obligarle a pasar largas temporadas fuera de casa, cambiar de ciudad o adaptarse a horarios complicados. Para Martiño, sin embargo, esas circunstancias deben convivir con su voluntad de estar cerca de su familia. Y esa prioridad también se aprecia en su día a día. De hecho, en más de una ocasión, Martiño ha acudido a compromisos profesionales acompañado de su hija, hace menos de un año acudía a un evento para apoyar a otros compañeros y lo hacía con la pequeña pese a que ella quedaba en todo momento fuera de cámara. En lugar de mantener siempre separados los espacios de su vida familiar y laboral, el actor intenta compatibilizarlos cuando la situación lo permite. No significa que la pequeña esté presente en todos sus compromisos, sino que su organización cotidiana gira en buena medida alrededor de las posibilidades de compartir tiempo con ella. En una profesión en la que las agendas cambian con frecuencia y los rodajes pueden exigir jornadas muy largas, encontrar ese equilibrio no siempre resulta sencillo.Martiño Rivas ha mantenido tradicionalmente una relación discreta con la prensa cuando las preguntas se alejan de su trabajo. Su vida sentimental, sus relaciones familiares y sus decisiones personales no suelen ocupar el mismo espacio que sus proyectos profesionales, y el actor ha explicado que no le interesa vivir su intimidad como si estuviera permanentemente expuesta. Ahora, con la miniserie sobre Daniel Sancho, afronta un proyecto de naturaleza muy diferente, en el que tendrá que construir un personaje real cuyo nombre sigue asociado a un caso judicial de enorme repercusión. El rodaje le exigirá nuevos compromisos y previsiblemente desplazamientos entre España y Tailandia. La forma en que organice esta etapa profesional tendrá que convivir, una vez más, con su vida familiar. Porque, cuando Martiño ha hablado de lo que realmente le importa en su día a día, ha sido especialmente claro: quiere seguir trabajando como actor, pero también ser un padre muy presente. Algo que explica mejor que cualquier otra cosa cómo ordena hoy sus prioridades el actor.