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Llega la recta final de Supervivientes y se ha inaugurado con una de las nominaciones más duras de la edición
Un fallo renal tuvo la culpa de que Camilo Sesto falleciera en septiembre de 2019, con 72 años, tan solo unos meses después de haber publicado un disco que recogía muchos de los éxitos cosechados en sus más de cuatro décadas de carrera musical. El autor de ‘Vivir así es morir de amor’, que lo dejó todo muy atado, designó como heredera universal de sus bienes a su hija Sheila Devil , que entonces se identificaba todavía como chico y respondía al nombre de Camilo Blanes, fruto de la relación entre el artista y la mexicana Lourdes Ornelas, una de sus incondicionales. «Lourdes pasó a ser amiga y de amiga, a amiga íntima y de amiga íntima, a eterna amiga. Y ahora es una persona indispensable en mi vida», aseguró Sesto en la primera entrevista que concedió para presentar al mundo a su retoño.Cuando el artista murió, Sheila tenía 35 años y residía con su madre en México, país en el que la primera se instaló tras pasar su juventud bajo la custodia de su progenitor. Algunos periodistas contaban que la relación padre-hijo no era nada buena, pero otras fuentes niegan ese dato y apuntan que el artista le brindó asesoramiento legal para pedir el divorcio de una joven suiza con la que se casó en México y hasta le ayudó a impulsar su fallida carrera musical. «No es cierto que se llevaran mal», dijo el que fuera mánager de Sesto durante los últimos años, Eduardo Guervós. «Se veían con frecuencia. Camilo Sesto le pagaba su apartamento en México y cada mes le ingresaba dinero, unos 500 euros». Sea como fuere, Camilín se vio de la noche a la mañana con un patrimonio que incluía más de dos millones en activos financieros, una buena renta anual por los derechos de autor de las canciones de Sesto y tres casas. Pronto se instaló en una de ellas, un chalé de 450 metros cuadrados y tres plantas, con jardín y piscina, ubicado en una urbanización de lujo en Torrelodones (Madrid). Valorada en más de 800 mil euros, su padre la adquirió en 1975, después del éxito cosechado con aquella polémica versión española del musical Jesucristo Superstar. Durante un tiempo, el joven mantuvo un perfil bajo, saliendo poco de casa y evitando hacer declaraciones sobre los asuntos privados de su familia, aunque en 2021 apareció en los titulares por una neumonía que le llevó a pasar un mes ingresado en la UCI.Noticia relacionada general No No 4,8 millones El castillo que Santiago Segura y José Mota quieren rehabilitar A.B. BuendíaSin embargo fue en 2023, tras iniciar su proceso de transición, cuando las cosas se pusieron verdaderamente feas para él. Algunos periodistas comenzaron a merodear por su zona para tratar de indagar en su situación y otros hablaban de adicciones y problemas de salud mental basándose entre otras cosas en su extraño comportamiento, el mismo que le llevaba a subir a sus redes sociales fotos en las que mostraba un aspecto muy desmejorado. Y tampoco es que luciera mucho mejor su casoplón, cuyo interior pudimos ver gracias a algunas de las imágenes compartidas por aquella: el suelo lleno de cajas vacías y bolsas, muebles desmontados, paredes desconchadas, espejos rotos, suciedad por todos los rincones… Un caos, en definitiva.Vecinos de la zona llegaron a quejarse públicamente de la basura acumulada en la puerta de la casa. Además, se dice que algunas personas que frecuentaban entonces a Sheila sustrajeron de allí objetos valiosos del padre de esta. «Los rateros, cuyas identidades conocen las fuerzas del orden público, aprovechaban las juergas en la casa para saquear varias de las estancias», contó al respecto el periodista Saúl Ortiz. «Aprovechando el estado de conciencia mínima tras la ingesta de alcohol y drogas, los malhechores también accedían al interior de la vivienda y arramblaban, sin escrúpulos ni dubitaciones, con todo lo que podían».Una luchadora incansableToda esta situación tampoco ha sido nada fácil de digerir para Lourdes Ornelas, a la que más de una vez pudimos ver saliendo del chalet de Torrelodones con gesto serio. «Ya no puedo hablar con él», comentó en una ocasión sobre Sheila, visiblemente preocupada. «No tengo a nadie de confianza. Todos se mueven por intereses. Camilo solo me tiene a mí. Él es un adulto y no podemos hacer nada. No puedo inhabilitarlo. Solo puedo estar pendiente de él». Y esto último es justo lo que viene haciendo desde que las cosas se le fueron completamente de las manos.Lourdes Ornelas y Sheila RedesA principios de 2025 se publicó que Sheila había sido detenida por un asunto de drogas, y varios meses después, concretamente en diciembre, tuvieron que ingresarla de urgencia en el Hospital Puerta de Hierro por un problema de salud que nos llevó a temer lo peor. Finalmente consiguió remontar y hace unas semanas salió de una clínica de rehabilitación donde la sometieron a un proceso de desintoxicación, amén de la tarea persuasiva realizada por Ornelas. «Han sido años muy complicados, pero estoy muy contenta de que por fin haya tomado conciencia de que su situación era extraordinariamente peligrosa», ha declarado la mexicana, que sabe que el proceso será largo y pesado, pero confía en que sirva para que Sheila salga de una vez por todas de su espiral de caos.
Al igual que en España el Día de la Madre se celebra el primer domingo de mayo, en Mónaco lo implementaron el último del mes. Es por ello que hoy, 31 de mayo, los monegascos homenajean el amor incondicional de las madres. Un día muy significativo que la Princesa Charlene de Mónaco ha querido celebrar publicando una imagen junto a sus dos hijos, los mellizos Gabrielle y Jacques , fruto de su matrimonio con el Príncipe Alberto. Una tierna fotografía en la que aparecen los tres vestidos completamente de blanco y posando felices dentro de una de los salones de la residencia de los Grimaldi. «Deseando un feliz Día de la Madre a todas las mamás», se puede leer junto al retrato. Este será el último día que la nadadora olímpica pase con sus vástagos antes de acompañar a su esposo a nuestro país con motivo de la inauguración de la exposición ‘ Mónaco y España: cinco siglos de historia compartida’ . El 1 de junio, la pareja llegará a Madrid para celebrar el 150º aniversario de las relaciones diplomáticas entre el Principado de Mónaco y España. Un exposición organizada por la Embajada de Mónaco en España, que se podrá visitar en el Real Jardín Botánico de Madrid y en la que «se inscribe en la voluntad de poner de relieve la riqueza de los vínculos históricos, culturales y diplomáticos entre ambos países», tal y como se puede leer la nota informativa.Noticia relacionada general No No Se filtra una foto de Rocío Crusset vestida de novia en su boda con Charlie Schein Rocío F. de BujánAunque en un primer momento se dejó claro que el jefe de la familia Grimaldi vendría solo, finalmente le acompañará su esposa, la Princesa Charlène de Mónaco. Algo que ha sorprendido positivamente. Todo ello en medio de contantes rumores de distanciamiento entre el matrimonio.Delicado estado de saludLa presencia en el foco mediático de Charlene de Mónaco ha estado, desde que le diagnosticaron la enfermedad que la mantuvo apartada de la agenda oficial, limitada. En 2021, la mujer de Alberto II sufría complicaciones de salud debido a una fuerte infección otorrinolaringológica y viajaba a Sudáfrica para ser intervenida y descansar durante seis meses. A su regreso, todavía le quedaría un tiempo de rehabilitaciones hasta sanar del todo.Pero lejos de tranquilizar acerca de la preocupación que persiste en torno a la Princesa consorte de Mónaco, desde entonces su delicado estado de salud ha hecho saltar las alarmas en numerosas ocasiones y sus apariciones públicas han pasado a ser contadas. «El camino ha sido largo, difícil y doloroso. No quiero ir muy rápido, pero hoy me siento más tranquila», declaró la propia Charlene en una entrevista concedida en 2024 para la revista sudafricana ‘News24’. «Pasé por un momento muy difícil, pero tuve la suerte de ser apoyada y querida por mi esposo, mis hijos y mi familia, de quienes saco todas mis fuerzas», diluyendo así los rumores que advertían problemas en la relación con Alberto. «El camino ha sido largo, difícil y doloroso. No quiero ir muy rápido, pero hoy me siento más tranquila»Una entrevista en la que también habló abiertamente sobre sus hijos, en los que encuentra su pilar fundamental. Aunque en su día Alberto reconoció que la timidez y la observación caracterizan a su hijo y la extroversión a su hija, Charlene apoyó la misma teoría: «Él observa en silencio, capta cada cosa desde un lugar más íntimo y calmado, reservado y tranquilo por naturaleza», mientras que ella es «curiosa», demandante de cariño y «está muy intrigada por el mundo y la vida en general». Esta dualidad en sus personalidades es lo que más admira la Princesa de su familia.
A sus 83 años, Iñaki Gabilondo continúa siendo uno de los grandes referentes en cuanto a periodismo en nuestro país. El locutor radiofónico, que fue la voz más emblemática de la Cadena SER durante 52 años, anunció su retirada en 2021 tras toda una vida en antena. Sin embargo, a pesar de esta jubilación progresiva, no se ha alejado del todo de la profesión. 20 años después de su salida de ‘Hoy por Hoy’, el periodista vasco regresa ahora a la primera línea mediática con ‘La gran aventura de la lengua española’ , la última apuesta de RTVE para La 2. El programa, que estrena este domingo 31 el primer capítulo en la cadena pública, cuenta también la participación de la Real Academia Española, con su director, Santiago Muñoz Machado , como principal asesor histórico del formato.En este nuevo formato, dirigido por Pepe Azpiroz, Gabilondo mostrará cómo ha evolucionado nuestro idioma, la segunda lengua del mundo por hablantes nativos, y hará un recorrido semanal por su historia a lo largo de diez siglos.De lengua sabe de sobra Iñaki, al que, desde niño, sus padres siempre criaron para que fuera consciente de la importancia de valores como « el esfuerzo, la preocupación por la exigencia , la calidad, decencia, respeto a los demás». Su padre le dijo que «en lo que fuera, debía ser muy bueno» y, con las palabras, el de San Sebastián ha demostrado que hay pocos a su altura.Sobre la influencia de sus progenitores y cómo se desarrolló su infancia habló hace tiempo en el pódcast ‘Por el principio’ . Él, el segundo de nueve hermanos y el primer varón, nacido en 1942 en la ciudad vasca, tuvo un papel muy importante dentro de su familia en un momento complicado, apenas unos años después de la posguerra.El impacto de sus padres en su desarrollo como personaEn este espacio radiofónico, Iñaki Gabilondo recordó sus primeros años de vida en Donosti apenas unos años después de que terminara la Guerra Civil. Su padre, al que define como «el personaje de su vida», venía de una familia «muy modesta de Azcoitia» y, para salir de su casa entonces, empezó a trabajar en una carnicería , donde aprendió a desarrollar el oficio, y posteriormente montó su negocio.De su madre dice que era «lo más perecido a un ángel que he conocido nunca». « Era guapísima, discreta , con una capacidad de sacrificio ilimitada y con una extraordinaria elegancia natural. Era absolutamente extraordinaria», admitió en el programa, explicando que ella conoció a su padre en el mercado y que juntos crearon una gran familia junto a sus nueve hijos.El periodista vivió en primera persona el cambio que experimentó su padre hacia una progresiva depresión que le fue arrebatando el optimismo y la vitalidad que había mantenido durante buena parte de su niñez: «Fue como si le fuera aplastando la sucesiva aparición de más y más hijos. Se fue encerrando, se convirtió en un hombre hermético y el recuerdo de un padre joven, alegre y feliz no lo tienen mis hermanos».Aún así, los dos fueron, tanto para él como para sus hermanos, las personas más importantes de su vida y les dieron un mensaje sin palabras del trabajo y la solidaridad simplemente con sus acciones diarias. « Trabajaban los dos muchísimo en la carnicería de mi padre . Ese esfuerzo de sacar adelante una familia grande, y sin que nunca se oyera una mala palabra, ha marcado nuestro carácter», aseguró en el pódcast, señalando que sus progenitores trataron de construir «una casa de puertas abiertas».La responsabilidad en su casa y las dificultades de criarse en una familia de 11 en los años 40El periodista, antes de llegar a la cúspide de la comunicación, tuvo que madurar muy rápidamente para hacerse cargo de poner «orden en casa» con sus siete hermanos menores mientras sus padres trabajaban. Aunque esta responsabilidad le vino impuesta, Gabilondo nunca renegó de ello y siempre fue consciente de que le tocaba encarnar el papel de «sargento de semana» mientras sus progenitores se dejaban la piel para savarles adelante.Hacerse cargo de una familia tan grande no fue el único obstáculo con el que tuvo que lidiar el locutor radiofónico durante su infancia en San Sebastián. Aunque nunca pasaron dificultades económicas gracias al buen desempeño del negocio familiar, donde sus padres se centraron, sí hubo cosas de las que no pudieron disfrutar cuando eran pequeños y que el propio Gabilondo asumió con el tiempo y con la experiencia. A pesar de que la familia vivía en un inmueble de buen tamaño en pleno centro de Donosti, tener a 11 personas conviviendo en el mismo espacio nunca fue un proceso fácil, y menos aún sin grandes instalaciones: « Era una casa grande, pero íbamos empaquetándonos en las habitaciones . Había un solo váter y luego un baño con una ducha».Todo esto se trasladó también a alimentación, que podía ser mucho menos variada que en otros hogares españoles de la época. «A veces le suelo decir a Lola (su mujer) que he descubierto que había comidas que existían en el mundo cuando me hice mayor. En nuestra casa se comía como se podía », recuerda en el programa.«En nuestra casa se comía como se podía. Algunos de mis hermanos estrenaron ropa cuando se casaron» Iñaki GabilondoGabilondo insiste también en que, dentro de su entorno familiar, todo fue siempre de todos y que estaban obligados a compartir y heredar desde bien pequeños. « Algunos de mis hermanos estrenaron ropa por primera vez cuando se casaron . Hasta entonces, estaban heredando la ropa de los hermanos», explica en el espacio.
En el videoclip de ‘Ella’, la canción que ha compuesto Hugo Salazar, le vemos encerrado en un manicomio: «Porque canto que con el amor puedes perder la razón , pero también es verdad que puedes ganar cordura. Lo importante es que uno debe encontrar un equilibrio en ese sentimiento tan poderoso, aunque reconozco que a mí me hace perder la cabeza. Al fin y al cabo, el amor es lo que me lleva a componer todas mis canciones desde 2004 y, aunque pueda parecer poco original, el amor es realmente lo que me mueve». En ese sentido, reconoce que es un hombre «fácil de llevar , salvo que se me cruce el cable». Y sobre este detalle hay que estar avisados para no llevarnos una sorpresa, porque si hay algo que le altera hasta el punto de convertirlo en ‘el demonio de Tasmania’, es la mala educación: «Saca lo peor de mí , reconozco que me supera y ni con los años he aprendido a gestionar esa reacción. Ante un maleducado me enfrento, me pongo a su nivel, y por mucho que me digan que ‘le tire besitos’ para calmarme, nada, no puedo». Si el amor es el Yin, el que despierta su lado sensible; la mala educación en el Yang, el que le hace saltar perdiendo los estribos.De raíces andaluzasHay cosas que no han cambiado en la vida de Hugo: el pelo despeinado («En mi casa, los peines son un objeto de decoración, Nunca me peino; cuanto más revuelto, mejor»), su pasión bética («Lo vivo intensamente, voy al campo, sigo las noticias del equipo, escucho algún pódcast deportivo») y su estilo musical, bien arraigado a su tierra, a sus raíces: «Soy del Sur y no escondo mi acento. Es pop con un toque personal, porque hablo de las cosas que me importan. Aunque va por rachas, componer es mi ‘hobbie’ favorito, el que me hace coger la guitarra buscando que salga algo bonito».Noticia relacionada general No No Martín Casillas: «Lloré el día que mi padre me dijo que fuera al Real Madrid» Almudena MartínPero tiene una doble vida: «Aunque tengo que hacer malabarismos, puedo compaginar la música con mi trabajo en la clínica donde ejerzo como nutricionista. Me interesa todo lo relacionado con la salud. La música es para alimentar el alma ; la comida, para el cuerpo». Pero la experiencia le ha dado una lección: «La salud mental nos demuestra que el alma necesita su lado nutricional, porque vivimos en una sociedad dominada por la ansiedad y el estrés, que disparan el cortisol y nos hacen buscar recompensas en la nevera. Y no precisamente con alimentos sanos, sino con azúcares y grasas saturadas, que son las que nos dan placer».El cantante asegura que la paternidad «me ha hecho ser de otra manera»Se confiesa «espontáneo y rápido», aunque le gustaría controlar más «ese lado explosivo de mi carácter. Y, de paso, no ponerme a apagar fuegos que no me competen solo por mi deseo de ayudar». Es un soñador, «lo soy igual que cuando era niño, es algo que permanece intacto. Sueño, pero para que todo se cumpla». Y ya no se considera tan romántico como antes, los años de serena relación con Almudena le han permitido calmar el corazón: «La madurez te hace más pragmático, pero ambos nos complementamos, formamos un equipo sólido, muy unido. Con sus luces y sombras, como todas las familias». Tiene claro que encuentra la paz entre los suyos, «con mi familia de sangre y con la que no es de sangre, mis amigos».Pero Hugo reconoce que, si algo le ha cambiado de verdad, es la paternidad: «Yo antes era más pesimista, por mi hija me he vuelto más positivo . Me ha hecho ser de otra manera. Mira que yo pensé que como padre sería un desastre, pero no, Julieta es lo más bonito que me ha pasado en la vida. Es verdad que hubo un momento, cuando era muy pequeña, en que vivía con muchos miedos, pero ya están superados y ahora solo pienso en verla hecha una mujer».El cantante Hugo Salazar, de pequeño. ABCMuy personalEl emoji que más usa: «La carita que guiña el ojo, como muestra de complicidad».Se haría un selfi con: «Ricardo Arjona, aunque me tendría que poner de puntillas porque es altísimo».Un momento ‘Tierra, trágame’: «En una videollamada con una paciente, empezó a decirme que me parecía mucho al cantante, igual de simpático; incluso me llamaba igual que él. No sabía cómo decírselo».Un sacrificio por la fama: «Pocos, porque me he negado a no ser yo mismo. Esta Semana Santa he salido como siempre, aunque me paren más de lo normal. Pero lo mismo voy a la Feria o a Carnavales, me gustan las fiestas y no voy a dejar de ir».Algo que no puede faltar en su día a día: «El desayuno. Mi café con leche, mi pan de buena calidad con aceite y una proteína (pavo, jamón…) y, al mediodía, una pieza de fruta».Un lugar para perderse: «Conil de la frontera, pero en invierno».Tiene miedo a: «A pocas cosas. Me preocupa más la salud porque quiero ser longevo para disfrutar de mi hija, que ya será una mujer. No tanto por los nietos como por ir a ver jugar al Betis, hacer deporte juntos…».Su primer beso: «Me acuerdo de todo. La chica se llamaba Marta, teníamos doce años y nos besamos en un portal entre Pérez Galdós y La alfalfa, en Sevilla. Luego me colé con ella en el servicio de señoras del Bar La Alicantina».Un propósito que nunca cumple: «No tomarme las cosas tan a pecho. Le doy a veces una importancia que se merecen, eso me produce ansiedad. Yo, cuando suenan las Campanadas, me echo a llorar porque en ese momento repaso mentalmente, como si fuera una película, todo lo que he vivido ese año que termina».Dentro de diez años se ve: «Me quedan dos años para los 50, ya me han dicho que ‘me queda poco para darle la vuelta al jamón.’ Espero tener salud, hacer deporte, tener el pelo más blanco y viendo a mi hija hecha una mujer».El pequeño Hugo: «Era un trasto, un bicho, muy travieso, pero no era malo. Eso me viene de mi familia paterna, a mi padre le echaron de todos los colegios. A mí no, aunque yo era de aprobar con un cinco raspado. La música me vino por mi familia materna, porque mi madre estaba en el Coro Rociero y yo allí hice amigos. Cuando pasé al Coro Grande, participé en la boda de Infanta Elena. El Hugo de ahora no es tener muchos amigos; es de buenos amigos, de los de toda la vida».
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