Una emotiva historia ambientada en una floristería de Tokio que explora el cansancio, los cambios y los pequeños encuentros.
En las últimas etapas de su historia, habíamos sido testigos de una evolución evidente. Santos estaba cambiando. Poco a poco había comenzado a reconocer sus fallos.
Supervivientes 2026 ha desvelado a sus finalistas, y los ex concursante en plató han tenido todo tipo de llamativas reacciones.
Con José Manuel Soto y Alvar Seguí como primeros finalistas, Supervivientes ha desvelado el nombre de todos.
Cuando una artista lleva tres décadas pisando escenarios , platós y estudios de grabación, aprende a sobrellevar con naturalidad la carga de la promoción. Hay quien ni siquiera disimula el poco interés que le despierta esa obligación, pero Pastora Soler lo lleva tan bien que parece disfrutarla: muestra interés, satisface la curiosidad con respuestas directas y ofrece una versión real de sí misma, o al menos honesta, lo cual dice mucho de su actitud. Es la cantante cuya voz conquistó el Festival de Eurovisión, pero la misma que lo dejó todo cuando su mundo se vino abajo y, sobre todo, también es Pilar, Pili, la chica que todos conocen en Coria desde que era una niña, la que queda los viernes a tomar una cerveza en una terraza con su pandilla, ese grupo que no la trata como una estrella sino como su amiga: «Parece como si lo importante fueran los hitos de una carrera cuando, en realidad, la vida está hecha de pequeños momentos, esos caramelitos que te hacen disfrutar con lo inesperado. Como la canción que grabé con Alejando Sanz (ya solo le quedaría por cumplir el sueño de cantar con Céline Dion ), la emoción al pisar por primera vez el escenario del Teatro Real o del Liceo de Barcelona, la conexión mágica que se crea con el público en cada concierto cuando canto ‘La mala costumbre’, porque lloramos, nos emocionamos… Son muchos detalles los que te marcan a lo largo de los años».En un mundo cada vez más crispado e individualista, la voz de Pastora reivindica el agradecimiento con ‘Mi salvavidas’: «Yo me he hecho fuerte con ayuda de la gente que me quiere y me protege, que a lo largo de mi vida han sido bastantes. No las puedo olvidar. Debemos tener presentes en nuestro corazón a quienes están a nuestro lado dándonos toda su energía. Son lo contrario a esos chupópteros que tanto daño hacen». De toda esa gente, hay una persona que destaca como salvavidas: « Mi hija mayor me salvó . Al mes de retirarme me quedé embarazada. No sé cómo hubiera gestionado el proceso sin su ayuda.Noticia relacionada general No No Arancha Palomino, exmujer de Luis Lorenzo: «Si lo llego a saber, incinero a mi tía, así nadie se entera» Rocío F. de BujánDe su personalidad, la cantante destaca «la empatía, porque eso me lleva a ser buena persona. Soy de evitar los conflictos, de ayudar, de ponerme al otro lado. Sé que este mundo es muy competitivo, pero es lo que me sale». Le gustaría quitarse de encima alguna inseguridad: «Tengo un máster en ‘si hubiera hecho esto’, la especialidad de la casa, por eso me he propuesto hacer ejercicios para no analizar lo malo, para quedarme con lo bueno. Voy corrigiendo eso poco a poco. Como el perfeccionismo, que trae problemas llevado al extremo. Mis malos momentos vinieron por la autoexigencia . Soy muy responsable. Solo mis hijas me hacen desconectar y no enfadarme conmigo misma si no dedico más tiempo al trabajo».Un cuarto de siglo juntosPastora celebra otro aniversario, los 25 años junto a su marido, el coreógrafo Francis Viñolo: «Pero los cuatro primeros solo fuimos compañeros y amigos, ni se me pasó por la cabeza tener una relación. Y ese proceso nos ayudó a crear un vínculo muy fuerte: construir el amor desde la amistad te permite reforzar la complicidad, la confianza. Somos un equipo». Luego llegó la maternidad y su vida dio un vuelvo: «Ya no era el centro de atención de todo, ahora lo son ellas. Aprendes a trabajar emocionalmente. No creo que hubiera vuelto a cantar si no es por ellas. Y yo que no he sido una madre miedosa, me enfrento ahora a la montaña rusa de la preadolescencia con cierto respeto, porque es el momento de forjar la personalidad».Sobre su matrimonio: «Construir el amor desde la amistad te permite reforzar la complicidad, la confianza. Somos un equipo»Siempre que vuelve al pueblo, Pastora se siente a salvo: «Allí me equilibro y me quito de encima la artista». Lo único que la altera es «la falsedad, la hipocresía, el postureo», que aparta mientras reivindica lo sencillo para alcanzar la felicidad: «El café de la mañana, la ducha después del entreno, cuando voy a recoger a las niñas al colegio, las cervecitas con los amigos, esos nervios antes de salir al escenario y el momento en que ves las caras del público… Y navegar. Mirar el mar, que me inunda de paz. No tengo ningún sueño secreto, la vida ya es un regalo. Y todos estos momentos son lo único que busco».Pastora Soler, de niña. ABCMuy personalEl emoji que más usa: «El que se lleva las manos a la cabeza. Es que soy muy despistada, me olvido de todo y meto la pata».Se haría un selfi con: «Me habría gustado hacerme uno con Rocío Jurado, la más grande. En esa época no se hacían».Un momento ‘Tierra, trágame’: «¡Me pasan tantos! Es que soy como Mr Bean. Soy tan desastre que mis amigos me llaman ‘Patosa Soler’».Un sacrificio por la fama: «Los he hecho, pero por mi trabajo, por la música. He perdido tiempo para disfrutar de mi familia, sobre todo de mis padres, que ya no están. Además, las dietas y los hábitos a los que me obligo».Algo que no puede faltar en su día a día: «Mi café. Es lo primero al abrir el ojo».Un lugar para perderse: «Redescubriendo Sevilla, mi ciudad, paseando o en un barquito por el río».Tiene miedo a: «Tengo fobia a las serpientes. Luego los miedos relacionados con los niños, con que les pase algo, o a la gente que quiero».Su primer beso: «Una mezcla de sensaciones, desde el vértigo al amor, al miedo, incluso al asquito. Pero es un recuerdo positivo».Un propósito que nunca cumple: «Terminar la carrera de Historia del Arte. Me faltan dos cursos, pero en septiembre me voy a matricular. Porque dar clases de piano, que tenía pendiente, ya las hago».Dentro de diez años se ve: «Espero mantener este momento vital tan bonito de ahora, que me dure. Aunque me da miedo la menopausia y sus efectos, los sofocos, los calores, porque no quiero que me hagan parar. Por si acaso, entreno mucho para estar bien».La pequeña Pilar : «Era una soñadora que se pasaba todo el tiempo cantando. Era muy tímida, las canciones era mi forma de expresarme. Era presumida, buena, en mi mundo escuchando música. Cantaba frente al espejo los cuplés de Juanita Reina. Y en el colegio era muy empollona, siempre en primera fila, modosita, nada gamberra. Lo mío eran las asignaturas de Letras, pero me apunté a Ciencias por mis hermanos. Al final me tuve que cambiar».
La Casa Real británica vuelve a enfrentarse a un delicado debate sobre privilegios, patrimonio y transparencia. En esta ocasión, las protagonistas son las princesas Beatriz y Eugenia de York, hijas del expríncipe Andrés , cuyos acuerdos residenciales serán revisados por Carlos III en los próximos meses.La noticia llega en un momento especialmente sensible para la monarquía británica. El pasado viernes salió a la luz un informe de la Oficina Nacional de Auditoría (NAO) que ha puesto bajo el foco varias operaciones inmobiliarias relacionadas con el duque de York y su entorno familiar, reabriendo un debate que parecía haberse enfriado en los últimos años.Según ha revelado ‘The Times’, el monarca tiene previsto analizar durante este año las condiciones bajo las que sus sobrinas disfrutan de dos propiedades situadas dentro de residencias reales. Aunque por el momento no existe ninguna decisión definitiva, la revisión ya ha comenzado a generar un intenso debate en Reino Unido.Noticia relacionada general No No El expríncipe Andrés subarrendó tres viviendas en la residencia real que habitaba gratis Ivannia SalazarLas viviendas que utilizan Beatriz y EugeniaActualmente, la Princesa Beatriz ocupa un apartamento dentro del Palacio de St. James, mientras que su hermana Eugenia utiliza Ivy Cottage, una vivienda de tres habitaciones situada en los terrenos del palacio de Kensington.Ambas propiedades forman parte de un acuerdo heredado de la época de Isabel II. Según explica ‘The Times’, la difunta soberana aceptó que sus nietas mantuvieran una presencia estable dentro de los complejos reales pese a no desarrollar funciones oficiales para la Corona.Una fuente cercana al caso citada por el diario británico asegura que el acuerdo se cerró a petición de Andrés. «El acuerdo se cerró con su padre porque él quería que tuvieran un punto de contacto con los palacios reales», señala la citada fuente.Hasta ahora, Carlos III había mantenido este sistema sin introducir cambios relevantes. Sin embargo, el contexto actual ha llevado a Buckingham a revisar algunas de estas condiciones, especialmente después de las últimas revelaciones relacionadas con las finanzas de la Familia Real.El informe que ha reabierto la polémicaLa revisión llega apenas unos días después de que la Oficina Nacional de Auditoría hiciera público un informe que ha generado una notable controversia en Reino Unido.Entre otros aspectos, el documento revela que el príncipe Andrés subarrendó durante años varias viviendas situadas dentro de la finca de Royal Lodge, en Windsor. Según las conclusiones del organismo, el duque obtuvo ingresos por estas propiedades mientras disfrutaba de unas condiciones de arrendamiento especialmente favorables.La publicación del informe ha provocado que numerosos sectores vuelvan a reclamar una mayor transparencia sobre el uso de los activos inmobiliarios vinculados a la Corona. En ese contexto, la situación de Beatriz y Eugenia también ha quedado expuesta al escrutinio público.Aunque las princesas no están implicadas en ninguna irregularidad y mantienen una posición alejada de la actividad institucional, la existencia de estos beneficios residenciales ha vuelto a generar preguntas sobre el papel que desempeñan determinados miembros de los Windsor.Expríncipe Andrés en una foto de archivo. GtresCarlos III busca una mayor transparenciaDesde su llegada al trono, Carlos III ha mostrado en varias ocasiones su intención de impulsar una monarquía más reducida y eficiente. Una estrategia que pasa, entre otras cosas, por revisar gastos, propiedades y privilegios asociados a la institución.Fuentes de Buckingham han evitado pronunciarse directamente sobre el futuro de las residencias utilizadas por Beatriz y Eugenia. No obstante, una fuente oficial consultada por distintos medios británicos ha señalado: «No especularemos sobre decisiones futuras, pero como es de esperar, todos los asuntos financieros se revisan periódicamente».Según las informaciones publicadas en Reino Unido, las dos hermanas no disponen de contratos de alquiler tradicionales, sino de una licencia de ocupación que debe revisarse regularmente. Este detalle jurídico permitiría a la Casa Real modificar las condiciones actuales si así lo considera oportuno.Por ahora, el análisis se encuentra en una fase preliminar y no existe ninguna decisión firme sobre la continuidad o modificación de estos acuerdos.
La boda de Peter Phillips y Harriet Sperling , celebrada este fin de semana en Gloucestershire, reunió a buena parte de la Familia Real británica y dejó numerosas imágenes para el recuerdo. Entre los asistentes estuvieron el Rey Carlos III, la Reina Camila, los príncipes de Gales y varios miembros destacados de los Windsor. Sin embargo, más allá de los protagonistas del enlace, hubo una presencia que no pasó desapercibida para los observadores más atentos.Se trata de Rupert Finch, conocido por haber sido uno de los primeros novios de Kate Middleton durante su etapa universitaria en St Andrews. El abogado acudió a la ceremonia acompañado de su esposa, Lady Natasha Rufus Isaacs, y juntos protagonizaron una de las historias más curiosas que ha dejado la boda del nieto mayor de Isabel II.La razón no tiene que ver con antiguas relaciones sentimentales ni con ninguna polémica. Todo lo contrario. La atención se centró en el vestido elegido por Lady Natasha para asistir al enlace, un diseño que los seguidores de la familia real reconocieron inmediatamente porque ya había sido lucido por la Princesa de Gales en uno de sus compromisos públicos más comentados de los últimos años.Noticia relacionada general No No La boda de Peter Phillips y Harriet Sperling, última esperanza de Beatriz y Eugenia para recuperar el favor de Carlos III A.B. BuendíaEl vestido que ya había llevado Kate MiddletonLady Natasha eligió para la boda un vestido firmado por Beulah London, una firma que ocupa desde hace años un lugar destacado en el armario de la princesa de Gales. Lo llamativo es que se trataba exactamente del mismo diseño que Kate llevó en 2022 para asistir a un partido benéfico de polo en el que participaba el Príncipe Guillermo.La coincidencia generó numerosos comentarios en redes sociales, aunque detrás de ella existe una explicación muy sencilla. Natasha no es una clienta cualquiera de la marca, sino una de sus fundadoras. Desde hace más de una década dirige junto a Lavinia Brennan una firma que se ha convertido en una de las favoritas de numerosas aristócratas británicas.La propia Kate ha apostado por Beulah London en multitud de ocasiones. Sus diseños, caracterizados por una estética elegante y femenina, han acompañado a la princesa en actos oficiales, celebraciones familiares y eventos solidarios. Una relación profesional que con el tiempo también se ha transformado en una amistad personal.Rupert Finch, el primer novio universitario de KateMucho antes de convertirse en Princesa de Gales, Kate tuvo una breve relación con Rupert Finch durante su primer año en la Universidad de St Andrews. Ambos coincidieron en el campus escocés a comienzos de la década de los 2000 y mantuvieron un romance que duró menos de un año.Poco después sus caminos sentimentales tomaron rumbos distintos. Fue en esa misma universidad donde Kate conoció al Príncipe Guillermo, con quien inició una historia de amor que acabaría desembocando en una de las bodas reales más mediáticas de las últimas décadas.Lejos de romper cualquier vínculo, Rupert y Kate conservaron una relación cordial. De hecho, el abogado estuvo entre los invitados a la boda de Guillermo y Kate celebrada en la Abadía de Westminster en 2011, una muestra de la buena sintonía que ambos han mantenido a lo largo de los años.La amistad entre Kate y Lady NatashaLa historia resulta aún más curiosa si se tiene en cuenta que Kate también mantiene una estrecha relación con Lady Natasha Rufus Isaacs. La empresaria forma parte de uno de los círculos sociales más cercanos a la aristocracia británica y su amistad con la princesa se ha fortalecido gracias a la colaboración entre ambas a través de la moda.En declaraciones recogidas hace años por la revista ¡Hola!, Natasha expresó públicamente su agradecimiento por el apoyo que la princesa ha brindado a Beulah London. «Siempre es encantador ver a la Duquesa vestida de Beulah», afirmó entonces. «Es una embajadora maravillosa de las marcas británicas y eso es más importante que nunca en estos momentos».Casados desde 2013 y padres de tres hijos, Rupert Finch y Lady Natasha forman parte habitual de los grandes acontecimientos vinculados a la realeza británica. También estuvieron presentes en la boda de la princesa Eugenia y mantienen una excelente relación con numerosos miembros de la familia Windsor.Peter Phillips y Harriet Sperling en su boda. GtresUn reencuentro sin incómodos precedentesLa presencia de Rupert Finch en la boda de Peter Phillips volvió a demostrar hasta qué punto las antiguas historias sentimentales han quedado completamente atrás. Kate y Guillermo llevan más de una década casados y han construido una familia junto a sus tres hijos, George, Charlotte y Louis.Por su parte, Rupert encontró la estabilidad junto a Lady Natasha, con quien comparte vida desde hace más de trece años. El resultado es una de esas historias poco habituales en las que antiguos romances, amistades duraderas y relaciones familiares conviven con absoluta normalidad.Quizá por eso la imagen de la boda de Peter Phillips llamó tanto la atención. Porque detrás de un simple vestido se esconde una historia de amistad, respeto y segundas oportunidades que demuestra que no todas las relaciones del pasado terminan convirtiéndose en capítulos incómodos. Algunas, como la de Kate Middleton, Rupert Finch y Lady Natasha, simplemente evolucionan con el paso del tiempo.
Palermo se ha convertido este fin de semana en el escenario de una de las celebraciones más comentadas del año. Dua Lipa y Callum Turner han dado el pistoletazo de salida a los festejos de su boda con una exclusiva preboda que ha reunido a algunas de las personalidades más conocidas de la música, la moda y el entretenimiento internacional.Aunque la pareja ya se dio el ‘sí, quiero’ el pasado 31 de mayo en una discreta ceremonia civil celebrada en Londres, ambos han querido compartir este momento con su círculo más cercano en Sicilia, un destino con un significado especial para la cantante y que ha servido como telón de fondo para tres días de celebraciones.La fiesta inaugural, celebrada este viernes, transformó las calles y algunos de los espacios históricos más emblemáticos de Palermo en un auténtico escaparate de glamour. Entre los invitados se encontraban artistas, diseñadores, empresarios y amigos de la pareja que no quisieron perderse el comienzo de lo que ya muchos consideran la boda del año.Noticia relacionada general No No ¡Boda sorpresa! Dua Lipa y Callum Turner se casan: el espectacular vestido de la novia Rocío F. de BujánDonatella Versace, Katy Perry y Charli XCX, entre los invitadosLa lista de asistentes refleja perfectamente la dimensión internacional que ha alcanzado Dua Lipa en los últimos años. Entre los rostros más comentados de la noche destacó la presencia de Donatella Versace, una de las grandes amigas de la cantante y una figura habitual en algunos de los momentos más importantes de su carrera.También acudieron Charli XCX y su marido George Daniel, quienes disfrutaron de la velada junto al resto de invitados. La artista británica mantiene desde hace años una estrecha relación profesional y personal con Dua, por lo que su presencia era una de las más esperadas.Otra de las asistentes que más atención acaparó fue Katy Perry, que llegó acompañada de Justin Trudeau. A ellos se sumaron otros nombres vinculados al mundo de la música y el espectáculo como Tove Lo, Olivia Dean, Chris Stapleton, Joe Alwyn y, según diversos medios internacionales, Elton John, aunque este último no fue fotografiado durante la celebración.La llegada de numerosas celebridades provocó además un importante movimiento en el aeropuerto de Palermo, donde durante los últimos días se ha registrado una intensa actividad de vuelos privados con motivo del enlace.Un palacio del siglo XVII para inaugurar la celebraciónSegún publicó ‘La Razón’, el primer gran acto de la boda tuvo lugar en el histórico Palazzo Valguarnera, una espectacular construcción del siglo XVII situada a las afueras de Palermo. Sus jardines y terrazas fueron transformados para la ocasión en un espacio elegante y sofisticado que combinaba el encanto histórico del lugar con una puesta en escena contemporánea.La iluminación, la decoración y la música en directo contribuyeron a crear un ambiente íntimo pese a la magnitud del evento. Palermo, blindada por razones de seguridad, se convirtió durante unas horas en el epicentro de la vida social internacional.Las autoridades locales reforzaron además los dispositivos de control en distintas zonas de la ciudad para garantizar la privacidad de los novios y de los aproximadamente 200 invitados que participan en las distintas celebraciones previstas para el fin de semana.El vestido de Dua Lipa y el baile que se hizo viralComo era de esperar, uno de los aspectos más comentados de la noche fue el estilismo elegido por la cantante. Dua Lipa apostó por un espectacular diseño personalizado de Bottega Veneta confeccionado en blanco, con escote halter, espalda descubierta y una llamativa falda decorada con plumas de avestruz.La artista completó el conjunto con joyas de Bulgari, firma con la que mantiene una estrecha colaboración desde hace años. El resultado fue un look con evidentes guiños nupciales que marcó el tono estético de todo el fin de semana.Por su parte, Callum Turner optó por una propuesta mucho más relajada y mediterránea. El actor lució un traje de lino beige firmado por Jacquemus, acompañado por una camisa blanca y gafas de sol oscuras.Las imágenes más compartidas de la noche llegaron durante uno de los momentos más espontáneos de la celebración. Varios vídeos difundidos en redes sociales muestran a los novios bailando abrazados mientras una banda interpretaba música en directo. En otras grabaciones también se les ve compartiendo un romántico beso ante los aplausos de sus invitados.Una historia de amor convertida en decoraciónUno de los detalles más personales de la fiesta fue la decoración inspirada en una librería, un homenaje al momento en que ambos se conocieron. Según contó el propio Callum Turner en una entrevista concedida a ‘The Sunday Times’, la pareja coincidió mientras leían el mismo libro, Trust, de Hernán Díaz.Los organizadores decidieron incorporar esa historia al diseño del evento mediante estanterías, referencias literarias y pequeños guiños repartidos por distintos rincones del recinto. Una forma elegante de recordar el origen de una relación que ha terminado convirtiéndose en matrimonio.La celebración continuará durante todo el fin de semana en algunos de los enclaves más exclusivos de Palermo, entre ellos el Hotel Villa Igiea, el Palazzo Gangi y Villa Valguarnera. Tres escenarios históricos que servirán para poner el broche de oro a una boda que ya ha logrado captar la atención de medio mundo incluso antes de su gran día.
Si los problemas de confianza de Ferit y Seyran estaban suponiendo una barrera, ahora es la otra hermana Şanlı la que ve su vínculo con Abidin más frágil que nunca.
La concursante más polémica de Supervivientes 2026, Claudia Chacón se ha sincerado sobre sus conflictos.