Todas las clientas de Aldi desean incorporarlo a su mobiliario. Hacerte con este ventilador ahora es muy fácil y te explico por qué.
Qué va a pasar en ‘En tierra lejana’: Cuando parece que nada puede empeorar, Deniz desaparece. El miedo se apodera de todos. Las horas pasan entre búsquedas desesperadas y una angustia insoportable.
El genial director regresa con ‘El día de la revelación’, protagonizada por Emily Blunt, una historia sobre vida extraterrestre. Además, la Warner Beach abre sus puertas y Barcelona acoge el festival Sónar, todo un clásico de la música electrónica.
Ganadora de ‘Top Chef: Dulces y famosos’, busca su lugar en el mundo de la tele, las redes o la moda, más allá de la familia, de la que se enorgullece. La bondad, la creatividad y la fuerza son sus armas.
La actriz turca, que selecciona con mucho mimo cada uno de sus trabajos, acertó con una serie mística de tres temporadas que fue la segunda turca original de la plataforma digital.
Qué va a pasar en ‘Sueños de libertad’: Marta decide contarle a Damián toda la verdad sobre la Casa de los Montes, destapando secretos que han permanecido ocultos durante demasiado tiempo.
La máquina de coser de la marca Singer que Lidl puso a la venta por 10 euros hace dos meses ha vuelto al catálogo y conseguirla es más fácil de lo que parece.
Cuando Mette-Marit conoció al Príncipe Haakon en 1999 era una madre soltera con un hijo de cuatro años , fruto de una relación con un hombre que había estado en prisión por tráfico de drogas. Hasta para una sociedad tan liberal como la noruega, aceptar a una joven con este pasado como futura Reina no resultaba sencillo. Sin embargo, Marius Borg Høiby fue aceptado como un miembro más dentro de la Familia Real noruega. Durante todos estos años, el Príncipe Haakon ha sido como un padre para él y ha estado siempre presente en su educación y en los momentos más importantes de su vida. También los Reyes Harald y Sonia le consideran como un nieto más. Aunque hubo un notable distanciamiento cuando comenzó la adolescencia y con ella la rebeldía propia de la edad y un deseo de ‘Lille Marius’ (el ‘pequeño Marius’, como le conocían entonces los noruegos) de alejarse de la rigidez oficial de la corte , a la que oficialmente no pertenece.De hecho, cuando el joven cumplió los 20 años, la Princesa Mette-Marit emitió un comunicado en el que pedía a la prensa que le dejasen tranquilo: « Marius no quiere vivir una vida pública . Por ello, pido que le permitan concentrarse en lo que quiere y, por esta razón, he tomado la decisión de que vaya a estudiar al extranjero», concretamente a Estados Unidos. Mette-Marit junto a su hijo Marius Borg. Redes socialesNoticia relacionada general No No Albert Rivera, sobre la crianza de sus dos hijas: «Me da pena porque con la mayor renuncié a más cosas»Currículum violentoPasó la adolescencia y Marius no se recondujo, todo lo contrario. Comenzó a protagonizar numerosos escándalos que le pusieron una y otra vez en el ojo del huracán. Un historial con el que adquirió la imagen de ‘chico malo’ con un alarmante comportamiento errático. Desde violentas peleas que culminaban en arrestos, pasando por comprometer la seguridad de la familia real, hasta sus tumultuosas relaciones sentimentales.Marius se encuentra en prisión preventiva por alto riesgo de reincidencia y a la espera de sentenciaPero no fue hasta el verano de 2018 cuando estas ‘hazañas’ sobrepasaron todos los límites. Marius Borg fue detenido -después de intentar darse a la fuga- y encarcelado, acusado de agredir a una joven menor que él . Desde ahí, empezaron a salir a la luz una ristra de delitos que culminaron con un juicio mediático (3 de febrero-19 de marzo) en el que el joven se enfrentó a 40 cargos, incluyendo cuatro violaciones entre 2018 y 2024, violencia machista contra una de sus exparejas y grabar los genitales de varias mujeres sin su conocimiento ni consentimiento. Marius Borg. Redes socialesDesde entonces se encuentra en prisión preventiva por alto riesgo de reincidencia -a la espera de conocer la sentencia el próximo lunes 15 de junio-, a pesar de que sus abogados han pedido en varias ocasiones cambiar su estancia en la cárcel por el arresto domiciliario. La última de ellas alegando que Borg necesitaba estar al lado de su madre, a la espera de un trasplante de pulmón tras agravarse la fibrosis pulmonar que padece. «No se le va a tratar con mayor ligereza ni con mayor severidad» que a cualquier otra persona en circunstancias similares, explicó entonces el fiscal.SønnenAhora, la historia de Marius Borg Høiby, de 29 años, ha dado un inesperado salto del ámbito judicial al cultural. Su caso ha inspirado una producción teatral que llegará a los escenarios el próximo 18 de junio. La obra, titulada ‘Sønnen’ (‘Hijo’), «se adentra en los entresijos de una monarquía moderna en crisis y aborda dilemas contemporáneos», centrándose en «los problemas que afronta la Familia Real noruega», tal y como se puede leer en su web. Escrita por la dramaturga Kate Pendry, «la historia se narra desde la perspectiva de uno de los guardias reales más cercanos del rey, testigo y protector de los aspectos más vulnerables del mismo. Cuando el guardaespaldas se ve obligado a anteponer la lealtad a la corona a sus principios morales, la obra plantea interrogantes sobre la clase social, el privilegio y el instinto maternal», añaden. En la obra se les da voz a estas personas que presencian muchos sucesos pero tienen prohibido hablar. Esto ha sido un problema importante en el pasado, cuando tuvieron que justificar por qué no intervinieron con Marius o Mette-Marit en relación con los archivos de Epstein, ya que su función no es juzgar las decisiones de sus superiores.La historia está inspirada en hechos reales y se mantendrá cierta distancia para proteger a los implicadosPor su parte, la escritora -reconocida por sus obras políticas y controvertidas con un característico humor negro-, describe su trabajo como la historia de «una familia moderna. Un juicio penal. Un hijo que se ha perdido. Una monarquía moderna en crisis y los dilemas de la vida real en Noruega». Aunque insistió en que la obra es ficticia: «No queremos juzgar, sino propiciar perspectivas matizadas. El teatro puede contribuir al debate y enriquecer la importante labor de los periodistas», explicó en una entrevista. Según ella, la historia simplemente está inspirada en hechos reales y se mantendrá cierta distancia para proteger a los implicados.El actor Mads Sjøgård Pettersen, durante el juicio de Marius Borg. Redes socialesPara prepararse para el papel, el actor Mads Sjøgård Pettersen (42) -conocido por su papel en la saga de Netflix ‘Trol’- asistió al tribunal de Oslo desde el inicio del juicio de Marius. «Se trata de un joven que se ha descarriado, sobre la cultura del alcohol, el sexo y sobre los problemas que, como sociedad, debemos afrontar actualmente», explicó el intérprete.
Llamamos coloquialmente ‘camaleón’ a la persona que tiene la habilidad para cambiar de actitud, comportamiento o ideología, adoptando siempre la que más le conviene. Pocos términos casan mejor con la personalidad de Donald Trump, actual presidente de Estados Unidos, un hombre a menudo encantador, pero que no duda en demostrar crueldad cuando le conviene . «Más inteligente de lo que sugieren sus detractores y creen sus aliados, se caracteriza por su carácter pendenciero, sus inseguridades y su tono vengativo y amenazador. Trump revolucionó nuestra forma de entender la política, logrando imponerse en la cultura popular y galvanizar el respaldo de los desclasados», apunta la periodista Maggie Haberman en su libro ‘El camaleón’, donde se analiza la maquinaria de poder del entorno político del estadounidense, marcado por relaciones transaccionales y manipulaciones políticas, así como el mundo que produjo y alimentó a este personaje singular que se ha convertido en el líder más polarizador.Nacido hace 80 años en el barrio de Queens, en Nueva York, su padre fue Fred Trump, un rico constructor descendiente de inmigrantes alemanes. «Conocía muchos atajos y sabía moverse políticamente. Como Fred no necesitaba mucho las subvenciones para personas con escasos recursos, trataba al Gobierno como si existiera únicamente para satisfacer a los empresarios, cuando no estaba acosándolos y amenazándolos », cuenta Haberman, quien añade que Fred, norteamericano de primera generación, adoptó el hábito de decir que su familia era sueca y no alemana «porque tenían muchos inquilinos judíos y, después de la Segunda Guerra Mundial, no quería ahuyentarlos. Donald perpetuó esa ficción durante muchos años». Además, en público alardeaba siempre de Donald, pero en privado trataba a sus hijos «como si estuviera supervisando un negocio en vez de un hogar».Noticia relacionada general No No ¿Usó una doble? Shakira desmonta la polémica con la publicación de varias fotografías inéditas A.B. BuendíaEn ese sentido, algunos parientes y socios han contado que Fred menospreciaba a sus retoños y los volvía a unos contra otros, «anteponiendo en todo momento la construcción de un imperio de mecanismos financieros de cara a maximizar los beneficios. Fred Trump legó a su hijo ese talante, pero no la filosofía del esfuerzo del migrante de primera generación que empezó a dejarse las uñas en la adolescencia». En la escuela, Donald se ganó la fama de ser un chaval «agresivo y con instinto acosador», y su padre llegó a mandarlo a una academia militar, en la que dicen que, «en una cultura de masculinidad y dureza, se transformó».Negocio familiar Aunque de jovencito soñaba con hacer carrera en Hollywood, Donald terminó cumpliendo con el deseo de su progenitor: que lo sucediera al frente del negocio inmobiliario de la familia. Sin embargo, lo que siempre quiso el muchacho fue ser una estrella. Fascinado por el lujo y los proyectos grandilocuentes, a finales de los setenta adquirió el histórico edificio de los grandes almacenes Bonwit Teller, en la Quinta Avenida de Nueva York, para construir en su lugar la famosa Torre Trump. Este hito resultó bastante polémico dado que en la fachada había dos esculturas históricas que Donald destruyó tras haber prometido que las salvaría y donaría al Museo Metropolitano de Arte. Para justificarse, inventó el portavoz ficticio ‘John Baron’, alegando que el arte no tenía mérito. Durante años llamó en montones de ocasiones a la prensa utilizando aquella identidad falsa. «Se hacía pasar por publicista y sembraba historias como que tal o cual mujer estaba impresionada con él, o hablaba de algún acuerdo empresarial en ciernes», explicó el periodista Cay Johnston en su libro Cómo se hizo Donald Trump.Trump se separó de su primera mujer después de que ella descubriera que la engañaba con la modelo y actriz Marla MaplesTambién está constatado que Donald pudo permitirse aquellas operaciones inmobiliarias gracias a que sus padres les dieron dinero a él y a sus hermanos desde el principio de los tiempos. De hecho, con 17 se hizo con un complejo residencial de 52 apartamentos y para cuando se graduó en la universidad ya recibía un millón de dólares al año. Según una investigación del Times, buena parte del dinero que le entregaron llegó a sus manos porque les estaba ayudando a evadir impuestos. «Creó junto a sus hermanos empresas falsas para ocultar estas donaciones y ayudó a su padre a obtener deducciones fiscales millonarias ilegales», escribió la periodista Amanda Mars, quien subrayaba que semejante dato tira por tierra el relato de que Trump es un hombre hecho a sí mismo (él siempre ha contado que comenzó su imperio con un préstamo de un millón de dólares de su padre que devolvió).Ya era un cuentista profesional cuando se enamoró de Ivana Marie Zelnickova, una rubia alta y despampanante, criada en la Checoslovaquia comunista, que había trabajado como modelo de bajo perfil y a los veintipocos se casó con un buen amigo, el entrenador austríaco de esquí Alfred Winklmayr, para conseguir la ciudadanía austríaca y poder huir del bloque soviético. Luego pasó un tiempo en Canadá y durante un viaje a Nueva York conoció a Donald, entonces famoso por su afición a salir en los medios y a las modelos. Se casaron en una ceremonia discreta en 1977 y ella pasó a ejercer como ejecutiva de los negocios de su marido. Tuvieron tres hijos —Donald jr, Ivanka y Eric— y se separaron en el 90, después de que ella descubriera que su marido la engañaba con la modelo y actriz Marla Maples. En el complicado proceso de divorcio, que duró dos años, Ivana obtuvo 25 millones en efectivo, la mansión familiar en Connecticut y una pensión alimenticia millonaria para sus hijos. Después hizo un cameo en la película El club de las primeras esposas (1996), en la que soltaba una frase para la historia: «Tenéis que ser fuertes e independientes. Y recuerda: No te quedes enfadada, quédatelo todo».Tras la separación, Donald contrajo matrimonio con Marla, madre de su hija Tiffany, a la que disfrutaba exhibiendo como un trofeo. Pero la cosa se fue a pique en el 97 debido a la gran presión mediática, las supuestas infidelidades mutuas y un acuerdo prematrimonial que especificaba que Marla solo podría tener acceso a dos millones de dólares en caso de ruptura. Más tarde, la interfecta añadió que Donald y ella «discrepaban» en su forma de ver el mundo y en cómo querían criar a su hija, y que nunca se sintió del todo cómoda con aquella vida de lujo. Cuando todavía se encontraba en pleno proceso de divorcio, Donald conoció en una fiesta en Nueva York a su actual esposa Melania, una modelo eslovena de carrera estancada (sobre todo por su exceso de hieratismo y su falta de naturalidad) con la que pasaría a protagonizar lo que algunos describen como una relación desigual. De hecho, cuentan que al principio de su romance ella rompió con el magnate cuando supuestamente vio a una exnovia saliendo de su apartamento. Aunque debieron llegar a la conclusión de que juntos eran más fuertes. «Melania era un anuncio de su virilidad que a la vez le daba su espacio», escribió al respecto Evgenia Peretz. «Por su parte, Melania obtenía una casa lujosa donde poder disfrutar de sus pasatiempos en paz, y la promesa de que nunca tendría que volver a las aburridas perspectivas de Europa del Este». La boda llegó en 2005 y en marzo del año siguiente dieron la bienvenida a su único hijo, Barron. Algunas fuentes sostienen que los cónyuges llevan vidas separadas (que ni siquiera comparten dormitorio) y solo aparecen juntos en actos públicos. Claro que esto no impide reconocer que Melania siempre ha estado a las duras y a las maduras con su esposo, que en 2017 llegó a la Casa Blanca agitando el populismo y desde entonces ha sobrevivido a todo tipo de escándalos y habladurías.
La actriz Shannen Doherty , conocida principalmente por su papel de Brenda en la mítica serie ‘Sensación de vivir’, falleció el 13 de julio de 2024 a los 53 años por un cáncer de pecho y tras un largo tiempo de infructuosa lucha. Aquello fue triste, pero lo que siguió fue ciertamente escabroso: litigios por la herencia, un extraño acuerdo de divorcio firmado un día antes de morir, un exmarido ingresado por sobredosis y una mansión que ahora, casi dos años después de su fallecimiento, se acaba de vender por 8 millones de dólares.«Con profunda tristeza confirmo el fallecimiento de la actriz Shannen Doherty. El sábado 13 de julio perdió su batalla contra el cáncer tras muchos años de lucha contra la enfermedad», comunicaba Leslie Sloane, su publicista de toda la vida, y no ningún familiar, el día después de su deceso. «Esta hija, hermana, tía y amiga ejemplar estaba rodeada de sus seres queridos y de su perro Bowie. La familia pide privacidad en estos momentos para poder guardar luto en paz», añadía su colaboradora.«No quiero morir», le había dicho a ‘People’ en noviembre de 2023. «Aún no he terminado de vivir. Aún no he terminado de amar. Aún no he terminado de crear. Aún no he terminado de intentar cambiar las cosas para mejor», añadía. Fallecería apenas ocho meses después.Noticia relacionada No No Tenía cáncer desde hace un tiempo Muere Julian McMahon, actor de ‘Embrujadas’, a los 56 años Marina Ortiz CortésUna larga batallaTras su diagnóstico en marzo de 2015, la actriz revelaría en abril de 2017 que el cáncer había entrado en remisión. Sin embargo, el tumor reaparecería en 2019 y un año después anunciaría públicamente su diagnóstico de metástasis en etapa 4. Posteriormente, en junio de 2023, la actriz compartiría que el cáncer se había extendido a su cerebro y que ya se había sometido a una cirugía. «Somos personas llenas de vida y tenemos una perspectiva muy diferente. Somos personas que queremos trabajar, disfrutar de la vida y seguir adelante», decía entonces.Shannen Doherty sería enterrada en una ceremonia privada mientras los fans de ‘Sensación de vivir’ vivían el duelo y recordaban la figura de una de sus actrices favoritas. Sin embargo, en el seno de la familia se estaban produciendo sensaciones diferentes. Pronto se sabría que estaba en marcha un litigio familiar a cuenta, como tantas veces, del dinero.Shannen llevaba cuatro años casada con el fotógrafo Kurt Iswarienko cuando ella le contó por primera vez que estaba recibiendo tratamiento por un cáncer de mama. Y firmó un acuerdo de divorcio con él un día antes de morirLa actriz llevaba cuatro años casada con el fotógrafo Kurt Iswarienko cuando ella le contó por primera vez que estaba recibiendo tratamiento por un cáncer de mama. Y firmó un acuerdo de divorcio con él un día antes de morir. Cinco meses después de su muerte, los herederos de la actriz le reclamarían una propiedad valorada en más de 1,5 millones de dólares además de otros bienes que, según el acuerdo, deberían haber pasado al patrimonio de la intérprete. Los administradores de la herencia añadían que tampoco se habían recibido otros activos pactados entre los que se incluían obras de arte —entre ellas un cuadro de Salvador Dalí— y diferentes objetos personales de Shannen Doherty.Una manutención no pagadaTodo venía de aquel sorprendente acuerdo de divorcio rubricado a última hora y una firma estampada apenas un mes después de que Shannen asegurara que el fotógrafo estaba alargando deliberadamente los trámites de separación esperando su muerte. Le requería una manutención conyugal para hacer frente a sus gastos médicos y legales, anticipando que sus ingresos iban a disminuir «drásticamente» al no poder trabajar por sus «problemas de salud recurrentes». Solicitaba a Iswarienko una manutención conyugal de 15.000 dólares al mes.Shannen Doherty se había preocupado de dejar las cosas más o menos en orden antes de marcharse con el fin de que su anciana madre no tuviera que ocuparse de la pesada burocracia y los angustioso repartos. Pero pronto llegaron los desacuerdos y los incumplimientos, lo que obligó a los representantes legales de la actriz a iniciar acciones judiciales contra el controvertido fotógrafo en un intento por proteger los intereses de los familiares y cumplir con la voluntad que ella dejó establecida.La reaparición del fotógrafoLa denuncia de los herederos ocurrió en diciembre. Un mes después, a mediados de enero de 2026, Kurt Iswarienko volvía a aparecer en escena para pedir la nulidad del acuerdo de divorcio alcanzado un día antes de la muerte de Shannen al no sentirse beneficiado en el reparto de la herencia. Según los documentos judiciales aportados por el fotógrafo, el acuerdo de divorcio se habría presentado ante el tribunal equivocado por lo que, según el abogado de Kurt, no tenía jurisdicción para hacer cumplir sus términos. Además, argumentaba que el caso de divorcio debería haberse completado cuando la actriz falleció y que ni siquiera debería haberse presentado.Ashley Hamilton, el primer marido de la actriz, había sido ingresado de urgencia en Los Ángeles tras sufrir una sobredosis de por una «sustancia desconocida»Y por si algo faltara, en abril se conoció que Ashley Hamilton, el primer marido de la actriz, había sido ingresado de urgencia en Los Ángeles tras sufrir una sobredosis de por una «sustancia desconocida». El actor fue trasladado de urgencia y logró recuperarse finalmente. No era la primera vez que vivía un suceso vinculado con las drogas.Mientras se decide qué pasa con la herencia y el acuerdo de divorcio, lo último ha sido que la mansión de Shannen Doherty en Malibú se ha vendido por casi 8 millones de dólares. En principio, el dinero iría a parar directamente a los bolsillos de sus herederos, según se ha apresurado a aclarar el amigo de la familia que ha gestionado directamente la venta. Salvo que el fotógrafo vuelva a aparecer y lo impugne también.