La presentadora recogió un premio en Madrid y piropeó a los Monarcas por su buen hacer institucional. Además, habló sobre sus planes de verano y de su papel como «influencer».
Qué va a pasar en ‘La Promesa’: Lope decide dar el paso definitivo con Vera: ¡y le pide matrimonio! ¿Aceptará la hija de los duques de Carril?
El matrimonio selló las celebraciones por su medio siglo de matrimonio con una cita en la ópera y una cena romántica cena de gala en la que no faltaron las muestras de amor.
La pareja celebró su amor por todo lo alto con sus 115 invitados en la hacienda Na Xamena en Ibiza.
Temporada de bodas, temporada de aristocracia. Friedrich von Schönburg, hijo del Conde Rudi von Schönburg y la Princesa María Luisa de Prusia, se ha casado con Amanda Lange en la iglesia de Santa Bárbara de Madrid tras 16 años de relación discreta y en una ceremonia que ha supuesto al tiempo un cónclave aristocrático y un cruce de linajes.Era una jornada muy especial y esperada por la alta sociedad y sus seguidores. La socialité marbellí se fusionaba con el linaje de la aristocracia europea. Para descubrirlo en profundidad, solo hay que seguir el rastro del novio, un hombre que creció el la Costa del Sol y donde su progenitor emprendió una fructífera carrera profesional y social. Según ha contado la revista ‘¡Hola!’, hasta 170 invitados se reunieron en la capital de España para celebrar la unión. Era Kurt Lange, el eufórico padre de la novia, quien acompañaba a su hija al altar. Los dos eran todo sonrisas y felicidad, sin ahorrarse gestos y casi ufanos de ser objeto de los flashes de los fotógrafos a su entrada en la capilla. La madre de Amanda Lange, Luisa, no ha estado en la iglesia, según ha contado ‘¡Hola!’. Tampoco el Conde Rudi, padre del novio.Noticia relacionada general No No La historia detrás Rupert Finch, el exnovio de Kate Middleton Daniella BejaranoUn anillo muy especialY más detalles que ha contado la revista: Amanda Lange ha llevado un anillo que, aunque adaptado, perteneció a su padre y que le ha dado a su ya marido. Los sobrinos de Friedrich precedieron a la entrada de la novia en el acceso al altar ante la mirada atenta de la hermana del aristócrata, Sophie von Schönburg, que sí ha estado en la iglesia.GtresEl enlace ha contado con invitados de 39 nacionalidades diferentes y después todos se han dirigido al Castillo de Viñuelas. El diario ‘La Razón’ pudo hablar con Friedrich von Schönburg poco antes de decir el ‹sí, quiero’. «Es una boda muy deseada y querida. Amanda y yo la hemos ido preparando durante los dos últimos años», ha contado. Su aspiración: emular a sus padres. No en vano, María Luisa de Prusia y el conde Rudi llevan casados desde 1971.Tres días de bodaComo siempre, existía una gran expectación por conocer cómo era el vestido de la novia y los más curiosos no se sintieron defraudados. Amanda Lange iba vestida de Lorenzo Caprile con un diseño de larga cola y vistosos detalles lenceros que acompañaban a la estructura. Un vestido sencillo y elegante, complementado con un moño clásico y unos pendientes de lágrima.GtresComo ya se ha adelantado, el banquete nupcial transcurrió en el Castillo de Viñuelas, una joya arquitectónica del siglo XVIII perfectamente conservada, actualizada y acondicionada para celebrar este tipo de magnos eventos que reúne a la alta sociedad en una celebración de postín. Ha sido el colofón de una maratoniana celebración que ha durado todo el fin de semana y que comenzó el viernes con una preboda en la terraza del hotel Bless, según informaba ‘La Razón’.El banquete nupcial transcurrió en el Castillo de Viñuelas, una joya arquitectónica del siglo XVIII perfectamente conservada, actualizada y acondicionadaFue en este recinto donde se instalaba una especie de invernadero urbano para dar la bienvenida a todos los invitados a la fiesta. «Queremos que la gente esté cómoda. No hemos impuesto ningún tipo de protocolo. El protocolo será mi protocolo», contaba el propio Friedrich al medio. Este domingo, el ya matrimonio fue el anfitrión de un florido desayuno en la azotea del Rosewood Villa Magna.
Fue un Trooping de Colour realmente especial. La monarquía británica se dio un baño de masas con la tradicional celebración del Desfile de la Bandera y el festejo cumplió con todas las expectativas con varios detalles que se quedaron grabados en todos los fans de la realeza. A Carlos de Inglaterra se le vio con buen aspecto, Kate Middleton volvió a deslumbrar con un elegante vestido celeste y su hijo pequeño evidenció que tiene un carisma muy especial.Todo salió am la perfección. Incluso para el Rey Carlos, tan maniático como es con el orden, las pautas y los protocolos. Hubo un sol radiante, una suave brisa que alivió el físico y maniobras perfectamente ejecutadas por todos los participantes en la nueva edición del Trooping de Colour, uno de los escasos eventos anuales en los que toda la Familia Real se deja ver junta. O casi.Obviamente, hubo una ausencia que no por conocida no deja de seguir llamando la atención: el matrimonio compuesto por los duques de Sussex. Mientras Meghan Markle se quedaba cuidando de la casa y los negocios en su mansión californiana de Montecito, el Príncipe Harry aterrizaba en la texana San Antonio para ver a los New York Knicks ganar el anillo de campeón de la NBA 53 años años después. Uno de esos eventos que nadie que quiera ser una celebridad se puede perder, y el hijo pequeño de Carlos de Inglaterra no quiso hacerlo. No hay un solo signo que indique que las cosas se pueden resolver algún día.Noticia relacionada general No No La ‘ley anti-York’ que desea el Príncipe Guillermo: nunca más subarrendar propiedades reales A.B. BuendíaLa extravagancia del cumpleaños de Carlos IIIMientras tanto, ya en Londres, comenzaba el desfile de estilismos, carruajes, 1.400 soldados, 200 caballos, 200 músicos, fanfarrias, banderas y demás. También se celebraba el cumpleaños de Carlos de Inglaterra, que aunque es en noviembre siempre lo festeja con adelanto ante las masas con motivo del Trooping the Colour. Una pequeña extravagancia. Hace décadas se decidió que para que hubiese las máximas posibilidades de que hubiese buen tiempo en la celebración, este evento se trasladaría al mes de junio.La Reina Camila eligió mimetizarse con Carlos III y elegir un look de ese mismo rojo que lucía su marido. Hasta llevaba un tocado negroComo es tradicional, el monarca hizo su aparición en un coche de caballos junto a la Reina Camila. Lo hizo vestido de uniforme. La sorpresa vino de su esposa, que eligió mimetizarse con él y elegir un look de ese mismo rojo que lucía su marido. Hasta llevaba un tocado negro, también inspirado en la imagen de Carlos de Inglaterra.GtresPor supuesto, Kate Middleton volvió a acaparar la mayor parte de la atención por su distinguida elegancia y para esta nueva edición del Trooping de Colour eligió un abrigo celeste con ribeteado en blanco que esta misma semana que entra será superventas en las islas. La novedad la aportó su hija. GtresLos Príncipes de Gales y sus hijosEn los últimos años, la Princesa de Gales y Charlotte habían ido de lo más conjuntadas al desfile, pero esta vez han lucido diferentes. La pequeña llevaba un vestido con manguitas abullonadas y lazo en el pelo. Además, lucía el mismo broche que llevaba en el funeral de Estado que se celebró con el fallecimiento de Isabel II.GtresPor descontado, el pequeño Louis volvió a reservarse su cuota de protagonismo. Es uno de los favoritos de los fans de la realeza británica por su espontaneidad y carisma, y no perdió ocasión de demostrarlo para gusto de los fotógrafos, amante de sus muecas y travesuras. Mientras tanto, el Príncipe Guillermo, según marca la tradición, hacía el desfile a caballo lleno de medallas e insignias.Finalmente, la Familia Real se reunió en el balcón de Buckingham Palace para presenciar el desfile aéreo. Aunque por allí también faltaba gente. Más concretamente, toda la familia York. Con los exduques Andrés y Sarah Ferguson absolutamente defenestrados, tampoco parece haber clemencia para sus hijas y no hubo ni rastro de las Princesas Beatriz y Eugenia en este nuevo Trooping de Colour. Sus padres lo han manchado todo.
Hay programas de televisión que marcan a varias generaciones, y ‘ Bricomanía ‘ fue uno de ellos. Desde su llegada en 1994, llegó a ser un referente televisivo en cuanto a bricolaje, decoración, carpintería o jardinería, entre otros ámbitos.Durante años, sirvió como guía de millones de hogares, en la que este programa mediante la cercanía, la sencillez, un poco de humor y la divulgación, hicieron que el bricolaje y la jardinería se vivieran como experiencias cotidianas en vez de como tareas complicadas.Kristian Pielhoff era el presentador principal, quien con su famoso ‘hola, bricomaniacos’ , se metió al público en el bolsillo mientras explicaba cómo restaurar una estantería de madera o cómo colocar un papel pintado, entre otras muchas enseñanzas.Noticia relacionada No No La vida actual de Julián González: de ‘Farmacia de Guardia’ y ‘Compañeros’ a diseñador de interiores PATRICIA MARCOSAdemás, dentro de las personas que hacían realidad este programa, Íñigo Segurola fue el rostro que se encargaba de trasladar su pasión por la jardinería para enseñar todo lo necesario sobre ella. Su tono tranquilo, su entrega por el mundo de las plantas y su capacidad para explicar cuestiones que parecían muy especializadas de forma sencilla, hicieron que se conviertiera en un símbolo de ese programa. Entre sustratos, semillas, pétalos y maceones, Íñigo Segurola se hizo conocido en nuestro país gracias a la televisión, aunque su mayor motivación no era estar ante las cámaras, sino enseñar y dedicarse en cuerpo y alma a ser jardinero y paisajista , para lo cual se formó durante años.Esa fue una de las claves de su fama: no solo trabajaba en jardinería, sino que consiguió llevar ese mundo a millones de hogares. Por eso su nombre quedó tan asociado a la tele de los 90 y de los 2000, y todavía hoy se le recuerda mucho por esa etapa, a pesar de que tanto ‘Bricomanía’ como ‘Decogarden’ terminaron hace ya seis años . A continuación te contamos lo que se sabe sobre su estado actual y algunos detalles de su vida más privada. Su proyecto más personal tras ‘Bricomanía’Después de aquella época más mediática, la vida de íñigo Segurola, nacido en 1967, en San Sebastián, pasó a ser bastante más discreta y centrada en su verdadera pasión: el paisajismo. Se le vincula con proyectos propios como Lur Garden, un espacio muy personal en el País Vasco donde ha seguido t rabajando con plantas, diseño de jardines y naturaleza durante años.De hecho, Segurola escribió un libro con el mismo nombre, ‘Lur Garden’, en el que, a lo lago de 268 páginas, «describe sus inicios en el mundo del paisajism o, dando paso a una narración minuciosa de lo que se ha convertido en la obra de su vida, el jardín de jardines LUR Garden», indican desde la web del tomo.Más de 20 mil metros cuadrados de jardín que el paisajista muestra con frecuencia y orgullo en sus redes sociales, dando a conocer que allí pasa la mayoría de su tiempo, entre helechos, musgos, suculentas, hortensias o nenúfares, entre otras muchas especies vegetales. Además también suele compartir su amor por los gatos de los que cuida en este espacio y en su hogar. Segurola contaba en una visita a ‘MasterChef Celebrit’ que detrás de este espacio hay muchísimo trabajo y dedicación: «Han sido 12 años de trabajo que no se acababan nunca, pero era algo que se tenía que hacer», indicaba entonces.Su expareja y socioLa vida privada de Segurola no es uno de los temas sobre los que el paisajista suela compartir información ni mostrar de manera clara, ya que se muestra reservado con ello. Sin embargo, desde ‘noticias de Navarra’ indican que, al terminar ‘Bricomanía’, el paisajista también vivió un duro momento a nivel personal. El motivo es que se divorció del que fue su pareja, Juan Iriarte, quien, según el citado medio, también es su socio, pues con él fundó el estudio LUR Paisajistak en 1994, raíz de Lur Garden, proyecto por y para el que vive el televisivo jardinero desde hace más de diez años y hasta la actualidad. íñigo indicando que se ha quedado en el invernadero de lo que parece su casa: https://www.instagram.com/p/CIbVtyBjWDG/?hl=es&img_index=1 Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Iñigo Segurola Arregui (@inigo_segurola_arregui)
La madre del rey Felipe VI derrochó estilo y solidaridad en su paso por Granada.
La hija mayor de don Juan Carlos y doña Sofía disfrutó de una corrida de toros junto a sus dos hijos.
Quería saber qué libro estaban recomendando de verdad los libreros en la Feria del Libro de Madrid y varios coincidieron en la misma novela: una comedia negra de 208 páginas al estilo de Agatha Christie.