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No hay nada mejor que reírse de uno mismo. Y eso es lo que ha hecho el ya marido de la presentadora de ‘Espejo Público’, que ha compartido algunos de los memes sobre el estilismo que escogió para su boda, así como sus verdaderos sentimientos.

La actriz lleva casi 2 años interpretando a Leocadia y, ahora que la pérdida de poder parece acorralar su personaje, ha publicado un post un tanto enigmático que ya está desatando especulaciones respecto a su continuidad en la serie.

El catalán deja Londres tras 4 años jugando en el Chelsea para trasladarse a Madrid y comenzar un nuevo capítulo profesional y personal. Así se ha despedido de su equipo.

La presentadora decidió no seguir al frente del reality desde Honduras después de tres años y seis ediciones. La noticia se supo en febrero, pero no ha sido hasta ahora cuando Laura ha contado los verdaderos motivos de su decisión.

Te vas de casa unos días para tomarte un merecido descanso y en cualquier momento tus plantas se despiden para morir durante tu ausencia. Ahora te traigo los consejos para evitarlo.

El presentador ha pasado muchos años con una rutina rígida condicionada por sus programas en Atresmedia. Ahora, a punto de iniciar una nueva etapa en Mediaset, tendrá que retomar ciertos hábitos. ¿Seguirá renunciando al descanso?

Qué está pasando en ‘En tierra lejana’: Gravemente herida, Fikriye reúne sus últimas fuerzas para pedirle a Cihan un único favor antes de cerrar los ojos para siempre: que cuide de Alya y nunca la deje sola.

La muerte de Paddy McNally ha vuelto a colocar a Sarah Ferguson en el centro de la actualidad británica. El fallecimiento del empresario, considerado una de las figuras más influyentes de la Fórmula 1, no solo ha sacado a la luz el estrecho vínculo que mantuvo durante décadas con la exduquesa de York, sino que también ha desatado las especulaciones sobre si quiso seguir ayudándola incluso después de su muerte.Según publica la prensa británica, McNally habría sido uno de los grandes apoyos de Sarah Ferguson en los últimos años, especialmente después de que ella y el expríncipe Andrés abandonaran Royal Lodge en plena tormenta provocada por el caso Epstein. Ahora, con el magnate fallecido a los 88 años y una fortuna estimada en cientos de millones de libras, todas las miradas están puestas en su testamento.Lejos de tratarse de una amistad reciente, la relación entre ambos se remonta a más de cuatro décadas y sobrevivió al matrimonio de Ferguson con el hijo de Isabel II, a su divorcio y a los numerosos escándalos que marcaron su vida pública.Un refugio en Suiza cuando más lo necesitabaDurante los últimos meses, uno de los grandes interrogantes para la prensa británica era dónde se encontraba Sarah Ferguson tras abandonar Royal Lodge, la residencia de Windsor en la que había seguido viviendo junto a su exmarido pese a su divorcio.La respuesta llegó tras la muerte de Paddy McNally. Según ‘The Telegraph’, la exduquesa encontró refugio en Les Gais Lutins, el exclusivo chalet que el empresario poseía en Verbier, en los Alpes suizos. Una información que coincide con la publicada por ‘The Sun’, que cita a un conocido de ambos: «Paddy siempre cuidó de Sarah y, a veces, a lo largo de las últimas cuatro décadas, ella necesitó de muchos cuidados. Nunca la abandonó en vida y, hasta en sus últimos días, le ofreció un refugio seguro en su casa de Verbier».Ese chalet ya había desempeñado un papel importante décadas atrás. Tras anunciarse su divorcio del expríncipe Andrés en 1996, McNally abrió de nuevo las puertas de su vivienda para acoger a Sarah Ferguson y a sus hijas, Beatriz y Eugenia, en uno de los momentos más delicados para la familia.Un romance que cambió el rumbo de su vidaMucho antes de convertirse en miembro de la Familia Real británica, Ferguson trabajó como niñera de los hijos de Paddy McNally. Él era un empresario de éxito, viudo y más de veinte años mayor que ella, que había construido un imperio alrededor de la Fórmula 1 gracias a la gestión de patrocinios y servicios comerciales.Entre ambos surgió una relación sentimental que, según recuerdan varios medios británicos, se prolongó durante aproximadamente tres años. El romance terminó después de que McNally rechazara una propuesta de matrimonio planteada por Ferguson durante el Gran Premio de Italia.Poco tiempo después, la entonces joven aristócrata inició su relación con el príncipe Andrés, con quien se casaría en 1986. Sin embargo, la ruptura nunca significó el final del vínculo entre ambos. McNally continuó siendo una de las personas de mayor confianza de Sarah Ferguson y una figura a la que recurría siempre que atravesaba momentos complicados.Paddy McNally y Sarah Ferguson. RedesLas especulaciones sobre una posible herenciaLa muerte del empresario también ha abierto otro frente: el de una posible ayuda económica póstuma para la exduquesa.Según publica ‘The Sun’, el biógrafo Andrew Lownie considera perfectamente posible que Paddy McNally hubiera querido proteger económicamente a Ferguson en su testamento. «No le sorprendería» que la hubiera incluido entre sus herederos y añade: «Fue muy, muy bueno con ella», señala el experto en declaraciones recogidas por el tabloide británico.La posibilidad cobra especial relevancia porque Sarah Ferguson ha atravesado en los últimos años importantes dificultades económicas derivadas del cierre de algunos de sus negocios y de la pérdida de varios patronazgos tras conocerse sus vínculos indirectos con el caso Epstein. Aunque, por el momento, no existe confirmación oficial sobre el contenido del testamento, la prensa británica coincide en señalar que McNally nunca dejó de velar por quien fue uno de los grandes amores de su juventud.«Siempre que quería consejo acudía a él»Más allá de cualquier especulación económica, las palabras que la propia Sarah Ferguson dedicó hace años a Paddy McNally reflejan la importancia que tuvo en su vida.En el libro de Andrew Lownie, la exduquesa recordaba al empresario con enorme cariño: «Me enseñó muchísimo sobre la vida. Siempre que quería consejo acudía a él porque tenía una gran sabiduría del mundo. Parecía haber visto y hecho de todo».Esa confesión resume una relación que sobrevivió al paso del tiempo, al matrimonio de Sarah con el expríncipe Andrés, al divorcio y a las numerosas crisis que marcaron su vida pública. Ahora, tras la muerte del magnate de la Fórmula 1, esa historia vuelve a ocupar titulares con una pregunta que sigue sin respuesta: si el hombre que nunca dejó de ayudarla quiso seguir haciéndolo incluso después de su muerte.
La música ha sido siempre su pasión, pero nadie le hubiera dicho al joven que dejó la universidad para vender droga que acabaría donde está ahora. Es uno de los empresarios más importantes de la industria porque en su empresa de representación están los catálogos de The Doors, Jim Morrison, Janis Joplin o Juan Gabriel , y también actúa como asesor en la gestión del patrimonio de otras leyendas como Michael Jackson.Se llama Jeff Jampol, tiene 66 años y es el dueño de Jam Inc., una empresa con la que ha construido un imperio de la música. Pero no ha sido un camino fácil: «Cuando empecé en la universidad descubrí la cocaína y me consumió. Me convertí en camello y, desgraciadamente, tal y como dicen, me convertí en mi mejor cliente. Así que dejé la carrera después de un año y medio para gestionar bandas de punk en San Francisco, y ahí empecé», explica en conversación con ABC.Eran los años 70 y los que estaban dentro de ese mundo, amigos que simplemente estaban viviendo sus sueño, no eran conscientes de que estaban dentro de una escena que pasaría a la historia. Y que estaría especialmente marcada también por las drogas. «Aprendíamos mientras avanzamos, fue una etapa muy interesante, pero también muy oscura . Todo eso te da forma», confiesa Jeff. A finales de los 70 abandonó San Francisco y se estableció en Los Ángeles, donde empezó su propia compañía de producción. Al mismo tiempo se «convertía en un exitoso adicto a la heroína » que terminó perdiéndolo todo y muriendo en el proceso. Durante un año, después de casi perder la pierna a causa de una sobredosis, estuvo durmiendo en el suelo de quien le dejaba y trabajando en su sobriedad. Había sobrevivido a un mundo paralelo de secretos en donde casualmente también navegan muchos artistas.Al fin y al cabo la droga ha acabado con la vida de algunas de las estrellas más brillantes del firmamento musical, como es el caso precisamente de Jim Morrison, que falleció a causa de una sobredosis de heroína, aunque su relación con The Doors no llegó por este camino. «Me convertí en un punto de referencia para la industria de la música por ser un recurso. Alguien que podía hablar a los artistas, con los ejecutivos, que podía mantener la confidencialidad y ayudar a guiar a representantes o familias, o los dos», confiesa Jeff. «Pasamos de 350.000 CD a 1.3 millones al año» Jeff Jampol Gestor de patrimonios de leyendas de la músicaDe ahí surge también su amistad con Danny Sugerman, el segundo mánager que gestionó a The Doors y también en un proceso de desintoxicación y sobriedad. Este se vio inmerso en la batalla legal que enfrentó a los miembros aún vivos del grupo a finales de los 90 y principios de los 2000, todo mientras lidiaba con un cáncer que finalmente acabó con su vida en 2005, por lo que pidió ayuda a su amigo Jeff para gestionar los detalles. «Danny y yo empezamos a trabajar juntos», comparte, y fue un éxito absoluto. «No sé si fue un accidente, pero el patrimonio de The Doors ‘explotó’. Daba miedo. Pasamos de 350.000 CD a 1.3 millones al año . Nuestro ‘merchandising’ e indumentaria creció más del 800% y nuestro ‘publishing’ un 500%. Fue una locura», explica Jeff. En este proceso de negociación fue cuando conoció también a John Branca, el abogado de las estrellas musicales que en 2009 pasó a controlar el patrimonio de Michael Jackson. Así lo quiso el propio artista, que les nombró a él y al productor John McClain, recientemente fallecido, como los ejecutores. Jeff Jampol ha ejercido a lo largo de los años como asesor de ambos, con quienes mantiene una muy buena relación tras muchos años de contacto profesional. The Doors en una foto de 1965. GtresNuevo negocioTras el éxito con The Doors, Jeff vio clara una oportunidad «no solo para servir al arte y a la música, también para conseguir beneficio ». Fue entonces cuando contactó con los hermanos de Janis Joplin, con quien vivieron una ‘explosión’ similar aunque tenía menos propiedad intelectual de la que sacar beneficio. Y la cantante fue la última por la que tuvo que ‘luchar’, porque su nombre ya se había convertido en la referencia para este tipo de casos. A lo largo de los años ha llevado los legados de Tupac Shakur, de Kurt Cobain, de Otis Redding … y más recientemente del cantante y compositor mexicano Juan Gabriel, que es el primero del mercado latino al que gestiona. «Ahora tengo este nuevo negocio que antes nunca había existido», confiesa Jeff, que sin embargo no cree que él haya inventado nada. Simplemente identificó en un vacío y lo llenó. «Las tres claves que todo mánager conoce es giras, ‘merchandising’ y promoción, pero cuando un artista se retira o fallece son las tres cosas que no se pueden hacer. Así que se convierte en un negocio nuevo», revela. ¿En qué consiste su trabajo? Desde revisar los archivos nunca publicados, remasterizar discos, realizar eventos o producciones inmersivas, hacer documentales o películas… Por ejemplo, para Juan Gabriel han hecho un musical llamado ‘Querida’ con Cirque Musica, han sacado nuevos álbumes (y tienen otros tantos pendientes con colaboraciones internacionales) y han hecho el documental de Netflix ‘Juan Gabriel: Debo, puedo y quiero’. En el caso del mexicano, su patrimonio incluye una multitud de canciones que nunca vieron la luz, porque están publicando nuevos discos poco a poco. Un movimiento que, según Jeff, a menudo se sobrestima. «En el caso de las 1.400 canciones del patrimonio de Prince hay un motivo por el que están ahí, no sabemos si no son buenas, si están sin terminar o si a Prince no les gustaban, si estaba guardándolas para algo… pero vas a tener que tomar decisiones por ellos y yo no creo en eso», indica. Solo lo tiene en cuenta si tienes sentido «desde el punto de vista de su legado».Las peores experienciasPor supuesto, uno de los retos de esta posición es la de lidiar con los herederos. Tras muchas experiencias de las que prefiere no hablar, Jeff prefiere evitar a dos tipos de familias: primero los que se quedan « paralizados por el miedo a estropearlo todo » y segundo los que se creen que saben. «De repente les ves en directo diciendo que están deseando comercializar la salsa que usaba su padre», bromea. Por eso el caso de Juan Gabriel es especial, porque su hijo Iván –heredero universal– y la mujer de este estuvieron trabajando muy de cerca con él durante los últimos nueve años de su vida. Fue lo que le convenció para dar el salto a la música latina con Juan Gabriel y está dando sus frutos, porque durante la entrevista se ven de fondo las certificaciones musicales del mexicano. «Mi definición de un artista con una verdadera marca es uno cuya resonancia y relevancia sea al 100% 30 años después de su mejor momento», señala.
Pocos como Christopher Nolan para aunar el éxito de crítica y público, dos aspectos que a menudo suelen transitar por caminos divergentes. Ahora disfruta del exitazo de ‘La Odisea’, que arrasa en todo el mundo, si bien el cineasta también confirma en toda su extensión que a veces la realidad puede superar a la ficción. Tiene un hermano buscado por el FBI.A estas alturas, no hay duda de que Christopher Nolan es uno de los directores más importantes de este siglo. No es solo el dinero que dan sus películas -con algún que otro fracaso, por supuesto-, sino el sello personal que imprime con su forma de rodar y la búsqueda de historias atractivas con personajes relevantes y característicos. Pero esta historia personal que aquí ocupa es un poco menos conocida que sus éxitos.Ocurrió hace dos décadas, cuando Christopher Nolan celebraba uno de los mayores éxitos de su carrera. En los cines arrasaba su revisión del personaje de Batman plasmada en ‘El caballero de la noche’, de 2008. Pero otra cosa es lo que ocurría detrás de la pantalla, donde el director sufría un drama bastante más real que el de sus películas.Hermano mayorLa exitosa película recaudó más de mil millones de dólares y ayudó a redefinir el género de superhéroes moderno, tan gastado a lo largo de los años con películas bastante planas y melifluas. ‘El caballero de la noche’ fue escrita por el propio Christopher Nola, pero en compañía de su hermano menor, Jonathan Nolan, una fructífera colaboración que antes ya había dado frutos con joyas como ‘Memento’ o ‘El Prestigio’. Pero en la familia hay un hermano, el mayor, llamado Matthew Nolan, que es bastante más conflictivo. En el momento del éxito de Batman, era el epicentro de una investigación del FBI en relación con supuestos delitos de fraude, secuestro y asesinato.En el momento del éxito de Batman, el hermano mayor de Christopher Nolan era el epicentro de una investigación del FBI en relación con supuestos delitos de fraude, secuestro y asesinatoEl sargento de policía John Lucki reseña cómo Matthew llamó la atención de los investigadores por primera vez en 2008 después de que supuestamente alardeara de ‘El caballero de la noche’ y afirmara falsamente haber ayudado a financiar la superproducción como parte de un elaborado plan de fraude, según explicaba la revista ‘Far Out’. Esta versión contaba que el hermano mayor emitía cheques vinculados a cuentas bancarias costarricenses, los depositaba en Chicago y posteriormente retiraba el dinero antes de que los cheques se hubieran cobrado. Los investigadores afirman que la estafa generó alrededor de nada más y nada menos que 600.000 dólares.Un misterioso asesinatoPero una cosa llevó a la otra y a medida que las autoridades profundizaban en la investigación, descubrieron que el FBI ya estaba investigando a Matthew Nolan en relación con el asesinato en 2005 del contable Robert Cohen, quien fue hallado torturado y muerto en Costa Rica. Los investigadores creían que el hermano del cineasta había sido la última persona vista con Cohen antes de su muerte. Las pesquisas obligaron a la Interpol a emitir en 2006 una orden detención contra Matthew. Y cuando dos años después se emitió una orden de arresto en estados Unidos, el agente especial del FBI comenzó a vigilar su domicilio en Chicago.Los investigadores creían que el hermano del cineasta había sido la última persona vista con el fallecido antes de su muerteEl capitán Ayala, su vigilante, recordaba: «Vi a su esposa, a sus hijos, a su niñera y a su suegra, pero nunca lo vi a él. Se escondía en Florida. Sabía que lo estábamos buscando». Y añadía: «Matthew parecía ser muy astuto en cuanto a vigilancia», un tipo particularmente hábil a la hora de «borrar sus huellas y usar múltiples alias».La oportunidad llegó a principios de 2009, después de que Matthew y su esposa se declararan en bancarrota, lo que le obligó a comparecer ante el tribunal. Fue entonces cuando el FBI lo arrestó durante la audiencia, poniendo fin a meses de vigilancia.GtresEl silencio de Christopher NolanEs cierto que Matthew Nolan nunca fue condenado por ser sicario, pero otro tipo, de nombre Luis Alonso Douglas Mejía, sería posteriormente condenado por el asesinato de Robert Cohen. A todo esto, Matthew admitió haber usado el apellido «Oppenheimer» -el título de la oscarizada película de Christopher Nolan- como alias para cometer delitos financieros.Ahí no acaba la cosa, pues el epílogo también es de película. Tras su arresto, Matthew Nolan intentó escapar del Centro Correccional Metropolitano de Chicago, lo que le valió una condena adicional de 14 meses de prisión. Después de ser puesto en libertad en 2010, el hermano mayor de los Nolan prácticamente desapareció de la vida pública. Christopher y Jonathan Nolan nunca se han pronunciado públicamente sobre su hermano mayor. No existe para ellos.