Logo
search
Logo

Síguenos en Redes

TikTok Instagram Facebook YouTube

Para esta producción, elegimos una casaca con historia. Es una obra del diseñador Oscar Tubío de mediados de los 80, que utilizaron Charly García (cuando cantó su versión del Himno Nacional Argentino en la presentación de Filosofía barata y zapatos de goma, en noviembre de 1990) y Diego Armando Maradona. Era la prensa diseñada por este pionero del márketing deportivo, responsable de la camiseta de Boca con las cuatro estrellitas que Diego había lucido en 1981 y que haría colaboraciones históricas con arqueros como José Luis Chilavert, Hugo Gatti y Carlos Fernando Navarro Montoya (el “Mono”), entre otros.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Rolling Stone Argentina (@rollingstonear)

Tubío era el dueño de “El jardín de Oscar”, un negocio en la célebre Galería Jardín de la calle Florida, en el que hacía estampados de remeras deportivas. También fue el responsable del León que usó River en su camiseta cuando ganó la Copa Libertadores (y la Intercontinental) en 1986. 

La historia comenzó con una idea disruptiva: Tubío quería que la Selección Argentina estrenara en la Copa del Mundo un diseño que incorporara la bandera nacional junto con el sol. Sin embargo, se topó con un obstáculo legal inesperado: un viejo decreto firmado por Juan Domingo Perón prohibía explícitamente el uso del sol en la vestimenta.

Trueno en Rolling Stone: la historia de la camiseta que usaron Charly García y Diego Maradona
Oscar Tubío, diseñador de la histórica camiseta que usaron Diego, Charly y, ahora, Trueno (Foto: Fernando Gutiérrez).

Lejos de rendirse, el diseñador decidió ir directo a la cima del poder. “Le llevé la camiseta a don Raúl Alfonsín. Le gustó mucho y le pedí ayuda para derogar el decreto de Perón”, recuerda Tubío. La gestión presidencial prosperó rápidamente gracias a la intervención del entonces ministro del Interior, Antonio Tróccoli, y la traba legal quedó eliminada.

Con el decreto derogado y un nuevo gobierno en el poder, Tubío redobló la apuesta y se reunió con Carlos Menem para la fase final del plan: el debut mundialista. “En el partido inaugural tenemos la oportunidad de meterle a 2000 millones de televidentes la bandera argentina por los ojos y Diego (Maradona) está de acuerdo”, le planteó al mandatario de la Rioja. Entusiasmado, Menem convocó de inmediato a una reunión clave con Julio Grondona, mandamás de la AFA, y Fernando Galmarini, secretario de Deportes. El proyecto tenía luz verde y el consenso de todos.

Sin embargo, el destino de esa camiseta no se definió en los despachos presidenciales, sino en la mente obsesiva del director técnico. A pesar de tener la aprobación política y el visto bueno de Maradona, el diseño innovador jamás pisó el césped de San Siro.

“Hubo diferencias que prefiero no mencionar”, desliza Tubío sobre el final de la historia, aunque el motivo principal fue el folklore más puro del fútbol argentino: “Bilardo le bajó el pulgar por un tema de cábalas y quiso usar la tradicional a rayas”. El desenlace es conocido por todos: Argentina debutó con la indumentaria clásica y terminó cayendo 1 a 0 ante Camerún.

Cuando Charly García grabó su versión del Himno Nacional Argentino para Filosofía barata y zapatos de goma (1990), Oscar supo que tenía que hacerle llegar una de sus camisetas. Todo comenzó durante un ensayo. Tubío llegó al lugar cargado con siete prendas. Allí también estaba el “Zorrito” Von Quintiero, músico y amigo cercano del diseñador que solía pasar horas en su local. Sin embargo, lo que parecía una entrega amistosa pronto tomó un tinte dramático cuando la hermana de Charly se acercó a Tubío con un recado urgente: “Charly quiere hablar con vos aparte”.

El clásico local de la Galería Jardín (Archivo LN).

Al quedarse a solas, el bicolor expuso su reclamo con una mezcla de celos profesionales y devoción mística por aquella prenda: “La camiseta es para mí. La usa Diego [Maradona] y la uso yo. Si la van a usar los músicos, me la saco”. Finalmente, Tubío intercedió con los músicos, recuperó la prenda que ya descansaba sobre una silla del escenario, se la entregó en mano y Charly volvió a sonreír. 

Pero el verdadero broche de oro de esta historia tiene como escenografía la Avenida 9 de Julio, en el concierto que García ofreció ante unas 120.000 personas.

García salió a tocar vestido con una remera negra. El concierto avanzaba con la energía habitual hasta que, de pronto, comenzaron a sonar los primeros acordes de su mencionada versión del Himno Nacional Argentino. En ese preciso instante, Charly se despojó de la remera negra y dejó ver la camiseta argentina. La respuesta de la multitud fue inmediata: una ovación unánime de “¡Argentina, Argentina!”. Para Tubío, ver su diseño envuelto en semejante comunión popular fue una experiencia imborrable: “Fue maravilloso. La verdad es que ese es el video más lindo que tengo”.

Trueno recoge la antorcha y se emociona. “Es un orgullo y un placer. Al enterarme de la historia que tiene esta camiseta y los ídolos que la usaron, me toca representarla bien porque el peso es demasiado grande”, expresa. Y sabe que es una ocasión especial. “Todos los mundiales nos generan expectativas a todos los argentinos, es un momento donde sabemos que un poco se para el mundo para nosotros. Y se juega el orgullo, también: las ganas de verlo, de poner todas tus emociones en ese momento, de juntarse con los demás argentinos. Siempre digo que nosotros nos estamos peleando todo el tiempo, pero cuando toca defender la bandera somos uno solo. Y eso es lindo. Este mundial también me llega muy cercano porque ya me llega con una madurez. Todos los otros mundiales los vi de muy chiquitito. Entonces, me dan ganas de ir a verlo, de vivirlo ahí, en persona. Tengo muchas ganas”. 

Leé la entrevista completa de Trueno en la edición de julio de Rolling Stone.

The post Trueno en Rolling Stone: la historia de la camiseta que usaron Charly García y Diego Maradona appeared first on Rolling Stone en Español.

Más de seis décadas después de su emisión original, una pieza considerada perdida de la historia de The Beatles ha sido recuperada. Se trata de imágenes de la primera aparición del grupo en el legendario programa británico Top of the Pops, registradas el 19 de marzo de 1964, en pleno auge de la Beatlemanía.

El hallazgo corresponde a una copia en negativo de 35 mm que permaneció durante décadas fuera de los archivos oficiales de la BBC. El material fue entregado recientemente a la organización de preservación audiovisual Film is Fabulous!, que confirmó su autenticidad y anunció que será restaurado antes de regresar a los archivos de la cadena británica.

La grabación muestra a los cuatro músicos interpretando “Can’t Buy Me Love” y “You Can’t Do That”, canciones que serían publicadas como sencillo apenas un día después de la filmación. El descubrimiento resulta especialmente significativo porque gran parte de los primeros episodios de Top of the Pops desaparecieron debido a la práctica habitual de la BBC de reutilizar y borrar cintas de video durante las décadas de 1960 y 1970.

Según los responsables de la recuperación, las imágenes no solo incluyen las interpretaciones musicales, sino también momentos entre tomas que capturan a los integrantes de la banda bromeando y moviéndose por el estudio mientras los técnicos resolvían problemas de producción. El material ofrece así una ventana poco común a la dinámica cotidiana de The Beatles durante uno de los momentos más intensos de su ascenso internacional.

La noticia se suma a otros hallazgos recientes relacionados con el catálogo audiovisual del cuarteto de Liverpool. En 2019 ya habían aparecido fragmentos de una actuación de 1966 en el mismo programa, considerados hasta entonces perdidos. Sin embargo, esta nueva recuperación tiene un valor histórico aún mayor al tratarse de la primera vez que el grupo apareció en el espacio musical más importante de la televisión británica.

Aunque todavía no se ha anunciado una fecha para su exhibición pública, la restauración permitirá que una nueva generación de fanáticos pueda ver imágenes que durante décadas se creyeron desaparecidas para siempre. En una era en la que prácticamente todo parece estar al alcance de un clic, el hallazgo recuerda que aún existen capítulos ocultos en la historia de la banda más influyente del siglo XX.

The post Aparece una grabación perdida The Beatles en <i>Top of the Pops</i> appeared first on Rolling Stone en Español.

La cantautora puertorriqueña Kany García continúa sumando éxitos con su más reciente producción “Puerta Abierta”, luego de que el tema “A la niña que fui” obtuviera la certificación Oro en Estados Unidos y Colombia.

wf_cms.rss.read_more

]]>

La industria musical internacional está de luto tras la muerte del productor Brytavious Lakeith Chambers, conocido artísticamente como Tay Keith, quien falleció a los 29 años en Nashville, Tennessee.

wf_cms.rss.read_more

]]>

La imagen de una playa cualquiera es lo primero que aparece en la pantalla del escenario gigante del Movistar Arena. El instante dura nada, sólo una ola perdiendo fuerzas en la orilla. Pero alcanza para entender allí un claro guiño a Búzios y al comienzo de todo en la historia de Serú Girán, la idílica aldea de pescadores donde Charly García y David Lebón empezaron a componer en 1978 los primeros borradores de una obra trascendental para el rock argentino.

Al dúo fundador se sumaron luego Oscar Moro y un jovencísimo Pedro Aznar, en lo que fue la formación inalterable de un período de oro que duró solo cuatro años. Casi medio siglo después, la alianza Lebón-Aznar evoca con total autoridad un reportorio que les pertenece. A pesar de las ausencias de Moro y Charly, el dúo, respaldado por una banda todo terreno, brindó durante dos horas un tremendo rescate emotivo de algunas canciones sagradas, las mismas que fueron, para buena parte del público que colmó el micro-estadio de Villa Crespo, refugio y también manuales de supervivencia durante la más terrible dictadura militar que sufrió la Argentina.  

El tono íntimo, a dos guitarras acústicas, en plan Crosby y Nash, marcó el arranque con “Parado en el medio de la vida”. La combinación de voces entre David y Pedro, rúbrica de estilo Serú, tocó la primera cuerda sensible de un show que volvería una y otra vez a ese punto donde se mezclan la nostalgia con el contagio colectivo de una multitud cautivada. La introducción coral de “La grasa de las capitales”, un registro grabado en 1979, es la señal de ajuste para que la banda completa explore el poder funky-disco de “Frecuencia modulada”. No importa si Lebón llega tarde al micrófono porque su guitarra habla por él cuando la canción lo requiere, mientras que el soporte de Aznar conduce a una formación que se sube al tema con total poder de apropiación. Mientras tanto, las pantallas muestran la histórica foto de Rubén Andón, en donde el cuarteto original luce cintas adhesivas sobre sus bocas (circa 1980).  

Un abrazo sensible: cómo fue el emotivo primer concierto de “Serú Girán por Lebón-Aznar”
FOTO: Rodrigo Alonso

Todavía el show no había llegado a los diez minutos y el bajista decidió hacer justicia presentando a los músicos, parte esencial de Serú Girán por Lebón y AznarFederico Arreseygor (teclados y voces), Fernando Cosenza (guitarras), Matías Sabagh (batería) y Fermín Ferraris (teclados) forman un doble comando de swing y precisión, como queda demostrado en los cambios de progresiones rítmicas y armónicas que pide “El mendigo en el andén”.

“Necesito decirles a todos ustedes que han pasado muchas cosas desde que nací hasta ahora… Nunca me imaginé que a los 74 años iba a llenar estadios”, dice David, visiblemente emocionado después de agradecerle a Pedro por haber armado la banda que los acompaña. Suena “Canción de Alicia en el país” y Aznar vuelve a intervenir la letra como en la presentación durante Quilmes Rock, el año pasado: “Los inocentes son los culpables, dice su señoría, la policía”.  

FOTO: Rodrigo Alonso

Las pantallas muestran a Serú modelo 92 durante los caóticos conciertos en River, Charly -en plena etapa Say No More-, aparece como un endemoniado saltimbanqui. En el aire suena una versión demoledora de “Perro andaluz” desde la construcción mural del bajo fretless de Aznar. El show sigue con Lebón y la balada “Nos veremos otra vez”, primera visita a Serú Girán 92, el disco de regreso en los noventa que en este nuevo contexto parece acoplarse mejor a la discografía de la banda, aunque su momento fue duramente resistido por los defensores de la gloriosa etapa inicial.

Aznar y Lebón se reparten las líneas vocales de “Cinema verité” y “Desarma y sangra”, dos momentos García en donde es imposible borrar de la memoria las interpretaciones originales. Alguien grita desde la platea baja: “¡Gracias Charly!”, y tiene razón. La secuencia no baja el tono emocional: se suman tres canciones de La grasa de las capitales: “Noche de perros”, “San Francisco y el lobo” y “Viernes 3AM”, la secuencia es un viaje directo a los días de “paranoia y soledad”.   

FOTO: Rodrigo Alonso

El primero de los Movistar Arena también incluyó pequeños sets solistas. Lebón lució muy a gusto tocando las tumbadoras para recrear “En la vereda del sol”. Aznar, en cambio, fue pura concentración en una preciosa reinvención acústica de “Déjame entrar”, en donde se destacó el piano de Arreseygor. Luego de un celebrada versión de “Encuentro cercano con el diablo”, Aznar contó cómo nació “A cada hombre, a cada mujer”. “Esta canción la soñé, y cuando la soñé estaba cantada por tu voz. Fui a escribirla. Y cuando la escuché se me puso la piel de gallina, porque la cantaste tal como la había soñado”.  

Poco antes del final, se vivió otro momento de alta intensidad emotiva. Juanito Moro subió al escenario para asumir el rol de su padre. Se sumó en la batería para interpretar “Cuánto tiempo más llevará” y también lució en la arrolladora versión de “No llores por mí Argentina”. En tanto, las pantallas mostraban fotos del gran Oscar Moro fallecido en 2006. El legendario batero de Los Gatos, Color Humano y La Máquina de Hacer Pájaros, entre otros grupos, fue el artífice de un sonido que en los discos de Serú buscaba la contundencia y pegada masiva al estilo Phil Collins en Genesis, una elección que tanto Juanito como Matías Sabagh llevaron adelante a lo largo de todo el show.  

FOTO: Rodrigo Alonso

Es cierto que faltaron algunos clásicos como “Eiti Leda” o “Mientras miro las nuevas olas”, pero la ovación final no dejó dudas. Muchos de los que colmaron el estadio cerrado ni habían nacido cuando la banda se tomó el año sabático que duró una década. Muchos otros, los que escucharon en tiempo a Serú, tampoco acusaron quejas después de sumarse a un coro multitudinario, primero con “Peperina” y en el cierre cantando “Seminare”, otro tsunami que pasó por Buenos Aires en el inició de un tour que promete no dejar a nadie ajeno al abrazo sensible que provocan las canciones de Serú Girán en las voces de Lebón y Aznar.  

Próximas fechas de Serú Girán por Lebón-Aznar: 19 de junio, 21 de junio, 10 de julio y 9 de agosto, en el Movistar Arena, Buenos Aires, agotadas. Nueva fecha en Buenos Aires: 12 de septiembre. Córdoba: 26 de junio (agotado) y 25 de septiembre. Rosario: 4 de julio. Mendoza: 25 de julio. Mar del Plata: 14 de agosto | Polideportivo Mar del Plata | Mar del Plata.

The post Un abrazo sensible: cómo fue el emotivo primer concierto de “Serú Girán por Lebón-Aznar” appeared first on Rolling Stone en Español.

El fallecimiento de Alex Bueno, ocurrido el jueves 18 de junio de 2026 en Nueva York a causa de un tumor cerebral, generó un coro de lamentos en el mundo artístico, así como en la sociedad dominicana. Entidades y personalidades enviaron notas de condolencia a su familia y al pueblo dominicano.

wf_cms.rss.read_more

]]>

El cantante puertorriqueño Gilberto Santa Rosa presenta este viernes, “Consejo de un Abuelo”, una emotiva composición – de Juan José Hernández – donde comparte micrófonos por primera vez cantando junto a su nieto, Ian Marco Santa Rosa.

wf_cms.rss.read_more

]]>

Parece ser que la temporada de Babylon Club de Danny Ocean todavía no termina. Con su nuevo EP, babylona blue, el cantautor venezolano reveló una selección de canciones que habían permanecido ocultas dentro del universo creativo de su más reciente álbum de larga duración. El material captura la esencia de los días de verano, el amor sin prisas y la sensación de libertad que el artista ha convertido en su distintivo con el pasar de los años.

Conformado por ocho canciones, babylona blue atraviesa una mezcla de géneros como el reggae, afrobeats y pop, incluyendo colaboraciones especiales de Ryan Castro en ‘Desahógate’ y Timbaland en ‘Don’t Stop’. Este último ha colaborado con grandes estrellas como Beyoncé, Rihanna, Madonna y Justin Timberlake, consolidando la visión internacional de Danny Ocean.

babylona blue es parte creativa de Babylon Club que salió en 2025. El material está conformado por 14 canciones y cuenta con la colaboración de grandes estrellas internacionales como Sech, Kapo, Kenia Os, Arcángel, Aitana y El Alfa. En ese año, Danny Ocean, en su historia de portada con ROLLING STONE en Español, dijo sobre el álbum: “Estoy bien contento, la verdad. Este disco me lo vacilo full. A veces uno es muy picky con su trabajo, pero con este… me siento bien”.

Por ahora, ya puedes escuchar babylona blue en todas las plataformas streaming.

TRACKLIST BABYLONA BLUE

  1. ¿Por qué dudas de mí? 
  2. Desahógate ft. Ryan Castro 
  3. Caramel 
  4. Real Time Love
  5.  Don’t stop ft. Timbaland 
  6. Si tu supieras… 
  7. Calefacción 
  8. Quelomamen

The post Danny Ocean le da la bienvenida al verano con <i>babylona blue</i> appeared first on Rolling Stone en Español.

Con el paso del tiempo, resulta cada vez más difícil encontrarse con música que represente algo más allá de lo comercial; música con identidad, mensaje y propósito. En medio de esa búsqueda, muchas veces abrumadora y marcada por la homogeneidad de sonidos y letras, Afro Legends presenta un proyecto en el que, como ellos mismos lo expresan, se entrelazan la sabrosura y la resistencia, lo ancestral y el presente.

Conformada por Liam V, nacida en Guapi; Sterling Delpa, nacido en Chocó; y Flowsiao, nacido en Buenaventura, Afro Legends se erige como un tridente artístico que lleva consigo un mensaje cultural de resistencia y reivindicación identitaria. Precisamente, esa premisa se ve reflejada en su álbum debut: Chobugu Dioses.

“Cada verso, cada jerga, es un ancestro recuperando su nombre”, afirma Sterling Delpa sobre la música de la agrupación. “Mis trenzas son la conexión directa con los que vinieron antes que yo”, se presenta Flowsiao. “Nací mortal en el Pacífico, renací diosa en el micrófono”, declara Liam V. Dancehall pacífico de sabrosura y resistencia: eso es Afro Legends.

Así como hace más de una década Chocquibtown presentó a su región y a su gente en ‘De dónde vengo yo’, Afro Legends hace lo propio en la primera canción de su álbum debut: ‘Chobugu (Rey del monte)’. El tema funciona como un abrebocas perfecto para un disco que tiene mucho que decir, que suena a pasado, presente y futuro, y que actúa como un megáfono para denunciar problemáticas que con frecuencia permanecen invisibilizadas y para presentar la verdadera identidad de su región. Chobugu Dioses es, ante todo, un grito de identidad.

Esta primera gran producción cuenta con colaboraciones de la maestra Nidia Góngora, Alexis Play, Semblanzas del Río Guapi, Kombilesa Mí y otros artistas fundamentales de la escena afrocolombiana. En ‘Blackface’, junto a Kombilesa Mí, la agrupación construye un puente sonoro entre el Pacífico y el Caribe para cuestionar los privilegios heredados del colonialismo y la apropiación cultural que, en muchas ocasiones, se ejerce desde una lógica puramente lucrativa.

“La existencia negra es ilegal / Y a mi gente la ley no cobija / Aquí nací, dicen que no soy de aquí / Que me vaya sin comida y sin cobija / Aquí nací y dijeron que no era de aquí / negro devolvete a tu país” cantan en ‘Aquí nací’; “Que imiten mi acento no me representa / Esas acciones que parecen todas buenas / Son para lucrarse, no me representa” expresan en ‘Blackface”; “Desde el silencio que me agobia / Una sombra que me aterra / Una peste que emperfuma con su maldad toda mi tierra” rapean en ‘Dime si puedo 2’, canción sobre las guerras y enfrentamientos que terminan dañando al pueblo y al campesino, al que no tiene nada que ver; “Que lo del negro es robado / Que porque anda cambiado / Es que lo mío es guerriado, igual van a hablar / Supuestamente no podemos sumar” interpretan en ‘Lo del negro es robado’, una crítica a estigmas sociales obsoletos; “Negro de casa, negro de campo / Negro que habla de negro no es acto / Negro que envidia a su hermano no es merecedor del título hermano, paisano” expresan en ‘Negro de casa o de campo’.

Y así podríamos seguir citando versos de canciones cargadas de mensajes elocuentes, incómodos, necesarios y profundamente potentes. Es precisamente eso lo que permite que un artista sobresalga en medio de una marea homogénea de propuestas que, en muchos casos, parecen concentrarse únicamente en alcanzar la fama. Tener un propósito que trascienda lo individual y lo económico, y que apunte al bienestar colectivo, marca la diferencia. En Afro Legends esa intención es clara: incomodar para derribar velos de mentira, cuestionar estigmas y exponer realidades que durante mucho tiempo han permanecido ocultas o simplemente no vistas.

No hace falta extenderse demasiado cuando la música y las letras hablan por sí solas. Chobugu Dioses es una declaración de principios, una obra que encuentra en el arte una herramienta para la memoria, la resistencia y la reivindicación cultural. 

Todo indica que, en los próximos años, esta agrupación del Pacífico colombiano se consolidará como un referente artístico y cultural en la defensa y visibilización de la identidad afrocolombiana.

The post Artistas que debes conocer: Afro Legends appeared first on Rolling Stone en Español.

La vuelta del rocanrol se siente, paradójicamente, como una renovación en la música argentina. Si el llamado “rock barrial” fue, durante los años noventa y con nervio stone, la expresión reaccionaria de la juventud de la clase trabajadora al neoliberalismo y a un contexto social que los dejaba al margen del sistema, actualmente es la herramienta que muchos encontraron para dialogar con su tiempo y su gente. Bandas como Autos Robados, los principales exponentes de esta última camada, Los Gladiolos, La Grecia, Yony Linyero o reybruja son, entre tantas otras, quienes miran al barrio y encuentran allí elementos suficientes para abrazar el rock nacional y cantarle de forma actualizada a lo que sucede en las clases populares. Estas bandas forman lo que podríamos definir como la escena neo-rolinga de la música argentina.

“Ya no es más ‘administrativo’, boludo. ‘Músico’, ¡músico hay que poner!”, le dice Federico Soto, voz y guitarra de Autos Robados, a uno de sus compañeros al completar un formulario en el mostrador de un aeropuerto antes de viajar para tocar en Jujuy. Es que el grupo de Quilmes se ha convertido en un fenómeno cada vez más importante, una banda que, tras diez años tocando juntos, hoy les permitió a sus integrantes dejar atrás sus trabajos de oficina para dedicarse finalmente a ser músicos a tiempo completo, algo que hace no mucho era imposible de siquiera imaginar . Con referencias marcadas en el sonido de Pappo, Guasones o Ratones Paranoicos, el grupo crece desde la autogestión y el boca a boca en todo el conurbano, agota fechas cada vez más grandes y viaja como pocos por las provincias del país. 

El regreso del flequillo: la escena “neo-rolinga” que oxigena al rock argentino
Autos Robados, los más convocantes en vivo. (Foto: Lucia Córdoba)

Sus formas no necesitan de mayores artilugios. En sus shows no hay pantallas, luces especiales ni cualquier otro elemento externo para potenciarlos. Con las canciones es suficiente para generar lo que generan en la gente, una excusa de encuentro y éxtasis colectivo. “Cuando vamos a tocar, tratamos de que la gente no se lo olvide”, le dijo Federico a Gustavo Olmedo. Y el factor común de todas las bandas es que la forma de definir cómo es que abordan el rocanrol implica una variable de sinceridad que es esencial en la ecuación. Ser reales, no fingir, contar eso que ven y, ante todo, eso que viven. Y la sinceridad genera representación, porque aquellos que se suman como público se ven reflejados en su condición de clase trabajadora, en sus esfuerzos de jornadas extendidas para después poder hacer eso que les gusta, en saberse similares al tomarse el bondi o el tren, en no llegar a fin de mes. Pero, principalmente, reflejados en eso de disfrutar el rocanrol.   

Autos Robados se hizo lugar a fuerza de EP. El primero lo publicaron en 2017. En ese momento, Federico buscó a un grupo de músicos jóvenes por la zona de Quilmes, asumiéndose un tipo grande, con la intención seria de hacer una banda de rocanrol. En 2019 encontró la formación actual, esa que se completa con Manu Baldovino en batería, Lucas Ramos en bajo y Nico Salvador Ruiz en guitarra. Casi como los obreros de las fábricas que dieron forma a la música de Manchester, acá era un empleado público en el trabajo de administrativo de toda su vida durante la semana, músico los viernes y sábados. 

“Una noche de calor/ igual a hoy/ En una fiesta de rock/ Sonaban los Ramones /Todo era así/ Oxidarse o resistir/ Y olvidarse que mañana es lunes”, cantan en “1993”, la oda del laburante que tiene que volver a un trabajo que no le gusta para sostener una vida que no le alcanza. En “Remedios”, además, demuestra su fuerza de voluntad, esa que genera representación y emoción en el público: “Claro que estamos empujando en el barro/ Pero en la correcta dirección (…)/ Gente feliz inconsciente que navega contra la corriente/ ¡Que no le importa nada, papá!”. 

Julián Desbats, el cerebro detrás de Yony Linyero, cree que hay una urgencia y que el contexto invita a hablar de lo que sucede. “El horno, como dice mi viejo, no está para bollos, entonces no podés andar cantando boludeces”. Yony Linyero es una banda nacida en el barrio porteño de Once, en una pensión a la vuelta de Fantástico Bailable, a unas cuadras de Plaza Miserere entre piñas, gente en la calle, chorros y transas. Sus canciones son una mezcla de una sensación de no futuro, de derrota y de visión urbana muy marginal y precisa. “Están pasando un montón de cosas en Argentina y nadie canta nada”, dice Julián.

En 1970, Manal cantó sobre lo que veían por avenida Rivadavia, Luca hizo algo similar con Sumo en 1987 para hablar del Abasto. Cuando Ricardo Mollo le mostró el tema a Luis Alberto Spinetta, el Flaco dijo que era impresionante la visión del barrio. Años después, Prieto Viaja al Cosmos con Mariano hizo lo propio para narrar lo que veía un sábado gediento por la noche en avenida Corrientes. Ahora, para completar el legado y para que cada generación tenga su propio “Mañana en el Abasto”, Yoni Linyero pone la vista sobre Once, el barrio en el que se formaron. “Cuando Miserere duerme” es una descripción precisa de la noche porteña en un barrio con su propia idiosincrasia, sus propios marginales, las peleas, el peligro latente, sus inmigrantes y sus kioscos de noche.

El eslogan de Yoni es “haciéndole frente al frío con los corazones encendidos de rocanrol”, dice Julián, y eso lo hacen en una clave cruda, muy urgente, de guitarras entre amigos y verborragia catártica. Si en aquellos noventa/dosmil La 25 supo cantarle al barrio y los amigos, Jovenes Pordioseros al consumo y la tristeza, Guasones a lo tóxico de la soledad y Viejas Locas –entre drogas y sexo– le cantó como nadie al laburante, las nuevas bandas también crean su universo narrativo.

Después de haber integrado Los Rusos Hijos de Puta, Julián abrazó la desnudez de la canción y el rocanrol como lenguaje. Tanto fue así que las primeras canciones de la banda, esas que grabaron en algunas tardes con su celular y contaban con la participación de Felipe Barrozo, guitarrista de Intoxicados, esas que hablaban del barrio, de las canciones de mierda de la radio y de las que no te quieren, se las mostraron al Palomo, un plomo amigo de ellos, y dijo: “Che, esto es neo-rolinga”, dándole espacio a una nueva etiqueta sonora, a un grupo de bandas que se acercan en sonido, pero también en cuestiones estéticas, esas de los flequillos, los pantalones rotos y las camperas de jean.  

Yoni Linyero, una relectura rolinga desde el barrio de Once. (Foto: Gentileza yoni linyero)

Sin embargo, si bien las etiquetas agrupan, poco pueden definirse las bandas como un sonido en particular, ya que no es una corriente rolinga ortodoxa, lo neo-rolinga cuenta con el espíritu fogonero de canciones que se la bancan sin demasiados adornos y también se notan la furia y el desparpajo cancionero del punk. Mariano Rogelio Maravilla, el compositor de 47 años detrás de Los Gladiolos, viene de patear el circuito del hardcore durante mucho tiempo. Allí aprendió mucho, principalmente sobre una forma de hacer, dar un mensaje con su música y jugar con la entrega en el escenario, pero decidió, hace ya cinco años, dejar de lado esa intensidad para bajar y cantar de otra forma. “Nosotros hacemos un rock bien argentino, bien de barrio, así, sin vueltas. Como el que nos gusta a todos, como ese con el que crecimos”, dice. 

Su disco debut se editó en 2021, pero la historia de sus canciones viene desde hace 15 años atrás. “Yo toco muy mal la guitarra, pero eso no me impide componer”, dice Mariano. “Cuando empecé a aflojar con el hardcore agarré la criolla y salí a tocar en cualquier lado. Lo hacía mal, pero me importaba una mierda. Lo hacía igual porque era lo que sentía. Así les fui dando forma a muchas canciones que pasaron por varias bandas y algunas después llegaron al primer disco de Los Gladiolos”. Mariano huyó de la ciudad para refugiarse en Córdoba, problemas de ansiedad y excesos que se salieron de control lo empujaron a las sierras. Antes de irse, grabó unas canciones y al volver, ya recuperado, fueron la semilla que generó su banda. La composición como necesidad de escape y el rocanrol como excusa. 

Es así que Los Gladiolos habla de su barrio, de relaciones truncas, de despedidas y drogas, sin caer en los clichés del género. “La banda es de San Martín y tiene una esencia que se traduce en las letras que hablan de historias sobre las calles del barrio. Por eso es que el sentido de pertenencia tira para este lado”. Además, en eso de ser sincero o de hacer rocanrol sin vueltas, Mariano evita metáforas elaboradas. “Me sale ser así, tanto en la vida como en el escenario. Tampoco hay que enroscarse tanto la cabeza al escribir una letra. Ya hay grandes letristas acá como el Indio, La Renga, Calamaro, tipos que tienen una forma de escribir que es increíble. Si estamos hablando de ser uno mismo, a mí me sale escribir así. Las palabras que uso son las palabras con las que hablo. Yo hago bandera de eso: de esas cuestiones de la sinceridad y de ser uno mismo”, dice. 

Los Gladiolos, calle, barrio y rocanrrol. (Foto: Gentileza Los Gladiolos)

Si en Autos Robados, Yony Linyero o Los Gladiolos, las letras construyen los universos estéticos y narrativos, para reybruja, una de las bandas de la nueva generación que más creció el último año, también sirven para incomodar y dialogar con su tiempo. Su disco Gustar y ofender (2025), editado bajo la escudería de Sony, gusta, ofende y, principalmente, llama la atención. “Logramos hacer un disco bastante a conciencia, yendo a buscar todo lo que nosotros creíamos que necesitábamos para llamar la atención tanto del under como de la escena un poco más arriba, que es la emergente y el mainstream”, dice Enzo Lupo, el cantante de 28 años de la banda. “Eso lo fuimos a buscar de forma consciente”.

Sin embargo, lo que genera impacto es la irreverencia, el vértigo de las guitarras violentas y la actitud de su cantante que irrumpe cantando: “Yo no me olvido de que antes que lleguemos/ Ya casi nadie hacía lo que hacemos/ Rock nacional argentino/ Seré atrevido/ Pero antes que caigamos no había uno que hablara como hablamos”. “Las letras le están hablando a nuestra escena específica y a nuestra generación”, dice Enzo.

“Sabemos perfectamente que no somos los primeros que hacen rocanrol, ni rock nacional, pero cuando entramos a esta nueva escena vimos que hoy se rige principalmente por un sonido más alternativo, más internacional. La mirada no estaba puesta en el lugar de un sonido de rock nacional más clásico. Cuando decimos que no había nadie que haga lo que hacemos, nos referíamos un poco a eso. Fue como que era una bandera que tal vez nadie quería agarrar por miedo a ser llamado básico. Nosotros la agarramos con gusto”. 

Los reybruja van desde los 28 a los 39 años. Cuando se encontraron dentro de la sala de ensayo se dieron cuenta de que habían crecido escuchando Intoxicados, Calamaro y La Mega y que los discos de Ratones Paranoicos o de Babasónicos los atravesaban a todos por igual. “Evidentemente somos, sin quererlo, una banda de rock nacional. Nos miramos y dijimos vayamos por acá porque esto no está siendo forzado y la verdad que nos sentimos bien en este traje”. De todas formas, Enzo se ve poco emparentado con lo rolinga más allá de sus flequillos, jeans y algún que otro baile como Jagger sobre el escenario. “Quizás hay tres o cuatro canciones que entren dentro del universo rolinga, pero yo jamás escuché a Jóvenes Pordioseros o a Callejeros sonar así. Creo que estamos más cerca de Babasónicos”, dice. 

reybruja, los más eclécticos de la escena. (Foto: Carmela Mansilla)

Ese eclecticismo musical también es el que se percibe en el público que construye esta escena neo-rolinga. Hoy en día ya no hay un antagonismo irreconciliable ante esos que no son como uno, sino una exaltación de la pertenencia y de la propia identidad. En los shows de estas bandas ya no se vive la rivalidad de chetos o punks contra stones, sino todo lo contrario: una celebración de los propios. Volvieron las banderas, los grupos de seguidores, los colectivos que salen desde el conurbano para ver a su banda favorita y todo está conformado por un público que atraviesa clases sociales de forma transversal. 

La Grecia, el grupo más joven del movimiento, integrante de las filas de Universal, se caracteriza, justamente, por sus recitales. La presentación de su último disco, Lady Garrón (2026), ante un Niceto lleno, mostró un público variado en edades pero intenso en general. “Hay veces que me gustaría ser alguna de esas personas del público y ver nuestro vivo, ver de qué se trata”, dice Martín “Chino” Benítez, cantante del grupo. “El Chino nació con un don”, dice Dylan Sorokin, guitarrista e hijo del músico Coti Sorokin. “Creo que él es un factor que hace que la banda sea lo que es en escena. Además los cinco estamos muy ensayados para sonar muy bien. Hacemos un estilo de música que hay que defender en vivo, hay que salir a tocar y a la gente le gusta verlo”. 

Esa visión del trabajo, la urgencia por meterse al estudio a grabar prontamente el tercer disco en tan solo 3 o 4 años de vida, es algo que Dylan arrastra por linaje. “Yo tengo familia de músicos: mi viejo, mi tío, mi hermano. Desde chico supe que a la música hay que meterle con todo, hay que estudiar, hay que enfocarse. Hay que hacer 300 millones de canciones, hay que practicar”, dice. “Aprendí un montón de mi familia, pero aprendí un montón también de mis compañeros de la banda”. Como dúo compositivo, el Chino y Dylan disfrutan principalmente de juntarse a hacer canciones, incluso más que a tocar. “Trabajo sin darme cuenta de que estoy trabajando”, se ríe el Chino. “Yo estoy muy contento con lo que nos está pasando, es a lo que me quiero dedicar y lo que quiero hacer el resto de mi vida”, dice Dylan. 

La Grecia es la representación de cómo los jóvenes se acercan al rock nacional. Sus integrantes tienen entre 21 y 23 años de edad y pasean a su propia forma entre influencias que van desde Guasones y Ratones Paranoicos a AC/DC, Tom Petty o Bob Dylan, pero logran definirse con simpleza: “La Grecia es la música que nos gusta a nosotros, rock and roll y en serio”.

“A mí me gusta reybruja, me gusta La Grecia, Autos Robados. Están surgiendo un montón de bandas en el circuito”, dice Mariano, de Los Gladiolos. “Y creo que los jóvenes encuentran rebeldía en el rocanrol. Lo principal es la rebeldía contra la regla. Encarrilar toda esa desobediencia adolescente está buenísimo y que sea en esta música es como que hay mucha diversión asegurada”. Julián, de Yony Linyero, dice, además, que esas juventudes en el rock son importantes para cantar sobre lo que sucede en el país. “Para mí el rock siempre tiene que estar de la vereda opuesta a cualquier tipo de opresión, de fascismo y de buchoneada. Y creo que los jóvenes encontraron identidad en esto, por eso en un país que se cae a pedazos, que no respeta a los viejos, que no respeta a la educación, que te faja, me parece relindo que haya una camada de pibes que vean la realidad con el corazón y se escuden en el rocanrol, porque siempre te va a rescatar”. 

Sin embargo, Enzo de reybruja pone en conflicto algo que algunos asignan como la razón del revival neo-rolinga: la nostalgia. “Podemos ser nosotros jugando con la estética rolinga, hasta Emilia lo hace con la de los años 2000. Cuando a la gente le traés algo que ya conocen y un lugar donde ellos ya saben que fueron felices, es más fácil que te den una oportunidad”, dice. “A mí no me pone muy orgulloso sentir que puedo ser parte de eso, pero entiendo que, como toda generación, hay cosas que como artista ni siquiera las podés elegir. Trato de no pensar demasiado y hacer, porque si tengo que pensar en la imagen que proyecto o que los demás reciben de lo que hacemos nosotros, me vuelvo loco. Entonces hagamos cosas, vamos a pasarla joya y si el resto se divierte o le genera un buen sentimiento, bienvenido sea”.

Federico Soto, de Autos Robados, dice que al día de hoy todavía les sorprende lo que está sucediendo con el grupo. De empezar 2024 cortando 300 tickets por show a atravesar este año con conciertos agotados como en el Teatro de Flores, esos donde tuvieron de invitados tanto a Pity Álvarez como a Facundo Soto, de Guasones, el crecimiento de Autos Robados es exponencial y parece seguir adelante. Y eso no se explica solo por nostalgia. Federico dice, también, que lo que sienten desde arriba del escenario es que la gente estaba necesitando tanto de un grupo así como de lo que se genera en sus recitales. Entonces, el boca a boca contagia de forma sincera y alimenta el cuerpo de una de las bandas más celebradas del último tiempo.

La renovación de la música argentina llega de la mano de sonidos ya conocidos, pero bien actualizados a su propio tiempo, generando un reflejo para la gente y también un espacio de pertenencia. La nueva escena neo-rolinga se aleja de la identidad stone de los años 90, incorpora elementos del punk, pero mantiene en su corazón la característica más importante: la sinceridad y las canciones ante todo. Los embates de una política expulsiva afectan de lleno a las clases populares y estas deciden cantarse a sí mismas. Con diferencias y similitudes, tanto como Autos Robados, Yony Linyero, Los Gladiolos, reybruja o La Grecia, entre tantos otros, forman un circuito en expansión que no necesita de mayores artilugios más que el rocanrol.

The post El regreso del flequillo: la escena “neo-rolinga” que oxigena al rock argentino appeared first on Rolling Stone en Español.