En 1983, en su álbum debut, Opel-Gang, Die Toten Hosen incluyó “Bis zum bitteren Ende” (Hasta el amargo final), una canción que se volvió lema para el público y cuyo título se puede leer en castellano en el telón gigante que cuelga en el fondo del escenario del Teatro Vorterix este viernes inesperado de octubre de 2026. Lo que sí se esperaba era que los alemanes llegasen en estos días de comienzo de la primavera al país, al que consideran su segunda patria, para encarar su proclamada gira de despedida (Rosario el 5/10, Tandil el 7/10 y Movistar Arena el 10/10, todos agotados). Pero lo que no se esperaba era que, bajo el alias “Los Tito del Once”, como los bautizó el periodista Ruso Verea hace más de 30 años, anunciaran un show de un día para el otro en un lugar tan íntimo (apenas 1500 localidades) y encima de la mano de los héroes locales 2 Minutos.
Lógicamente, las entradas se agotaron en unos pocos instantes y, para las 7 de la tarde del viernes, la esquina de Álvarez Thomas y Federico Lacroze, en el barrio porteño de Colegiales, ya era una sucursal de la Embajada de Alemania en Argentina. Si bien es cierto que con aquel debut en 1992 junto a Pilsen, con el día que telonearon a los Ramones en River (1996) y con los shows callejeros en la Bond Street (2009) y San Telmo (2015), por citar algunos de los grandes hitos locales, DTH fue construyendo una gran base de seguidores en estas latitudes, también es cierto que un altísimo porcentaje de los presentes en Vorterix eran fans alemanes que viajaron especialmente para vivir la despedida de sus ídolos en este punto recóndito del mapa. El acento se escuchaba con claridad en las animadas charlas en la puerta, en el hall de entrada del teatro y en las barras, donde la cerveza corría, haciéndole honor al mes, como si se estuviese celebrando el Oktoberfest.

2 Minutos arrancó con puntualidad germánica a las 19:45 de la tarde, un horario festivalero que les sentó de maravillas para despacharse con un set ajustado y nutrido de clásicos que, a su vez, sirvió para reafirmar, por si hiciera falta, que canciones como “Tema de Adrián” o “Caramelo de limón” son himnos del género. En bambalinas, Campino (Andreas Frege, 64 años) y el guitarrista Breiti (Michael Breitkopf, 62 años), el único de los cinco que habla castellano fluido, observaban con atención al público, que de a poco empezaba a tomar temperatura.
La banda de Valentín Alsina devolvió el gesto invitando al cantante alemán al escenario para hacer el hit “Ya no sos igual”, que regrabaron hace unos años con él y con el rapero Trueno. El gigantesco Campino (mide casi 1,90 metros), hay que decirlo, no sabía muy bien la letra, pero aportó todo su carisma punk y acertó en lo más importante: “¡Sos buchón! ¡Sos buchón!”.

El siguiente guiño fue disparado desde las bandejas. Minutos antes de las 9 de la noche, la hora pactada para el comienzo del show de DTH, mientras caían globos negros del balcón del teatro (el mismo desde el que Campino supo tirarse más de una vez), empezó a sonar en los parlantes “Más allá del bien y del mal” de Los Violadores. El riff del arranque entró como una daga en el corazón de los presentes y el espíritu de su cantante, Pil Trafa (1959-2021), sobrevoló Vorterix en forma de coro colectivo (Uno, dos, ultraviolento, la biografía de Los Violadores escrita por Esteban Cavanna, acaba de traducirse al alemán especialmente para esta visita de DTH y de sus fans germanos; Cavanna fue corresponsable del primer concierto de Campino y compañía en 1992).
A ese tema le siguió “Blitzkrieg Bop” de los Ramones y luego ya no hubo más música previa: se apagaron las luces de la sala, se iluminó el telón gigante y un arreglo de acordeón tanguero fue el preludio para que los DTH, o “Los Titos de Once” —que completan Andi (Andreas Meurer, bajo, 64 años), Kuddel (Andreas von Holst, guitarra, 62 años) y Vom (Stephen George Ritchie, batería, 62 años)—, aparezcan en el escenario con la sonrisa de Gardel.

Con la tríada “Achterbahn” (un clásico), “Die Show muss weitergehen” y “Wir waren nie weg” (dos del último disco, recientemente editado), los alemanes se encargaron de que el pogo se convierta en mosh. Como ocurría en los recitales de los Ramones, las canciones venían una atrás de la otra sin intervalo. El primer highlight se vivió con “Auswärtsspiel” y su estribillo futbolero: “¡Ole ole ole ola!”. El siguiente, con el cover de “1, 2, ultraviolento”, de los siempre referidos Violadores. Y el siguiente, con otro cover, “Cokane in My Brain”, del jamaiquino Dillinger.
Después de una primera parte sin interrupciones, Campino le pidió a Breiti que oficiara de traductor y este contó que más temprano fueron a visitar la tumba de Pil en el Cementerio Alemán, que queda a pocas cuadras del teatro, en un terreno lindero al Cementerio de la Chacarita y justo al lado del Cementerio Británico. A continuación, interpretaron “Nur zu Besuch”, la canción que escribió el cantante en memoria de su madre. Pide un encendedor y alza la llama. El público lo imita. Es el momento de mayor nostalgia de las dos horas de show y sirve para invocar, por última vez en la noche, al gran amigo que tuvieron en estas tierras.

Para el que todavía se pregunta cómo es que esta banda alemana entró de lleno hace tantos años en el alma del público argentino, la respuesta es más simple de lo que parece. Lo que hace DTH es un punk rock fiestero de estribillos para cantar a los gritos que te arrancan del lugar y te empujan a saltar lo más cerca del escenario posible. Y ahí no importa demasiado el idioma; lo que vale es sentirlo. Se experimenta más o menos lo mismo cuando suena la mítica “Viva la revolution”, “Pushed again” (compuesta, justamente, en Buenos Aires) o el cover de “Donde las águilas se atreven” de Attaque 77, que llegaría cerca del final, aprobado desde uno de los balcones por el baterista Leonardo De Cecco. Muy cerca de él, otro maestro de los parches hacía headbanging con cada golpe de redoblante: Sergio Gramática.
Para el último encore, Campino se sacó la camisa negra y se puso la casaca de la Selección argentina. “Ustedes aprendieron mejor el alemán que yo el castellano”, admitió entre risas en un inglés muy británico. Esta vez no hizo falta tirarse del balcón para que la noche sea completa. Y al tratarse del puntapié de una despedida a la que todavía le quedan varias instancias, el sabor del final no fue amargo, sino todo lo contrario.
The post Die Toten Hosen en Vorterix: la fiesta punk inesperada de “Los Tito del Once” appeared first on Rolling Stone en Español.
]]>
Bono ha revelado como Ed Sheeran se mostró reacio por quedar involucrado en la política cuando el cantante colaboró con U2 en la canción ‘Yours Eternally’, lanzada a principios de año.
El cantautor ha sido el sujeto de controversia global después de que su telonero, Macklemore, fuera sacado del ‘Loop Tour’ de Sheeran por gritar ‘Palestina Libre’ y expresar su apoyo por la población de Gaza.
Todos los teloneros, incluyendo el cantante irlando-estadounidense, Aaron Rowe y la estrella norteamericana Finneas, anunciaron que se saldrían del espectáculo en solidaridad con Macklemore.
Cuando se le preguntó al respecto, Bono le contó a ROLLING STONE UK, “Creo que no deberíamos personalizar a Ed y Macklemore, lo que está sucediendo. Hoy, Brian Eno dijo que las estrellas del pop son como pececillos en un gran mar de enormes fuerzas, la religión y la política. Entonces, no quiero darle vueltas al incidente de Ed y Macklemore”.
No obstante, profundizó sobre el tema. Reveló Ed se había mostrado reticente a abordar temas políticos cuando ambos colaboraron en ‘Yours Eternally’, canción incluida en el EP de U2, Days of Ash. El tema también cuenta con la participación del rockero ucraniano, Taras Topalia. La pista está escrita desde la perspectiva de un soldado ucraniano durante la guerra con Rusia.
Bono añadió, “Diré esto, cuando hicimos ‘Yours Eternally’, él me decía: ‘No vas a meterme en política, ¿verdad?’ Y yo le dije: ‘Este soldado que nos inspiró, [dijo que] le fascinaste, Ed, y has trabajado en esta canción’”.
La leyenda del rock afirmó que Sheeran le respondió, “sí, pero solo quiero mantener mi cosa [parte de la canción] libre [de política]”, lo que llevó al cantante de U2 a concluir que “no puedes estar empujando a la gente”.
Larry Mullen Jr., el baterista, apuntó, “Brian Eno decía que los artistas eligen si quieren participar, y tienen derecho a decidir si desean hacerlo o no. No nos corresponde criticar eso, sin importar cómo nos sintamos. Él comentaba que estas cosas requieren tiempo para evolucionar, para que la gente tome conciencia y, sin querer personalizarlo, Bob Geldof decía algo parecido. Valoré mucho escuchar eso, porque es una situación confusa y complicada”.
Sin embargo, expresó que se cruza un límite para la banda cuando los propietarios multimillonarios coartan la libertad de expresión después de que Robert Kraft, dueño de los New England Patriots, fuera una de las voces que propiciaron la exclusión de Macklemore de la gira.
Destacó, “Tenemos una postura muy clara respecto a los promotores o propietarios multimillonarios y la idea de que puedan influir en lo que dices o haces sobre el escenario. Hemos hablado de esto y, si aplicáramos esa lógica a U2, ya hubiéramos terminado con nuestra carrera con ‘Sunday, Bloody Sunday’”.
Bono complementó su argumento, “Incluso antes de llegar a nuestra interpretación de ‘Pride (In the Name of Love)’ en Arizona, cuando hacíamos campaña a favor del Día de Martin Luther King, el gobernador de entonces, [Evan] Mecham, se oponía, y nos dijo que no éramos bienvenidos allí. Ya nos metíamos en este tipo de problemas. Es lo que hacemos y nos complace hacerlo, pero también estamos felices de reconocer que haya otras personas que no quieran librar esa clase de batalla”.
Te podría interesar:
Concluyó, “Creo que lo que Eno quería decir es que hay que persuadir a la gente mediante la razón. No se puede intentar obligar a las personas a adoptar una postura”.
Sheeran ha vuelto al escenario tras la polémica. Admitió a sus seguidores que había “cometido errores” y dijo, “Lo siento muchísimo”.
En otro momento de la charla, Bono también habló sobre el fallecimiento de la gran Dolly Parton, quien colabora en su nuevo álbum, Carnaval de Luz.
The post Ed Sheeran le dijo a Bono que no quería “Meterse en la política” para su colaboración con U2 appeared first on Rolling Stone en Español.
Carabin3 es uno de los músicos de trap latinos más prometedores y exitosos del día de hoy con más de 1 millón de oyentes mensuales en Spotify. Hoy, les entrega a sus fans ‘versAAce’, una colaboración con Anuel AA, un pionero del género.
Esta colaboración significa el reconocimiento mutuo entre las generaciones de artistas que han contribuido al sonido que se ha fijado como el favorito del continente durante la última década. El joven de Medellín, Colombia, tomó inspiración de ‘3Some’ de Anuel AA, buscó aterrizar las experiencias personales para construir el universo que relata sus encuentros con el despecho, la nostalgia y la dificultad de reemplazar a una persona que continúa presente en la mente. La pista fue producida por SVNTI, un ingeniero musical de Córdoba, Colombia, que ha trabajado con figuras como Blessd, TOPBOY TGR y EL CLOOY.
“La canción nace de un vacío que deja una mujer, que uno trata de llenar o reemplazar con otras personas y adicciones”, explica Carabin3 sobre el origen de ‘versAAce’.
Estos temas se exploran en el video musical, dirigido por Ricardo Agudelo, un director paisa y grabado en un bar de estética retro de Medellín. El colombiano interpreta el personaje principal que se presenta como un símbolo de la estética gánster, viste un traje elegante blanco, luce un corte fresco y tiene joyas en los dedos y las muñecas. Anuel AA se muestra adentro rodeado de bellas mujeres. Cuando llega al club lo primero que hace es tomarse un trago en el bar, camina por el lugar como si nada. Pasan la noche entre vicios y fajos de dinero hasta que una mujer de vestido negro le llama la atención, lo seduce y la sigue hacia el cuarto rojo.
Entre la fiesta, las sonrisas y la química entre los artistas principales, hay momentos dentro de la historia que se permite ver un poco de lo que se esconde detrás de su fachada. Este es un aspecto clave de la narrativa de la canción que busca representar un hombre que, a pesar de tenerlo todo, solo puede pensar en ella.
El comunicado de prensa explica que la colaboración fue más que la unión de dos nombres. Después de que el equipo colombiano le enviara el tema, el puertorriqueño lo escuchó, conectó con él y accedió a contribuir con su voz en el coro.
El crecimiento acelerado del joven paisa ha sido acompañado por una ambición sin límites. Este hito marca una celebración de la música y sus raíces de Estados Unidos y Medellín que le marcaron su identidad.
The post Carabin3 colabora con Anuel AA en ‘versAAce’ appeared first on Rolling Stone en Español.
Hay algo que flota en un brazo del Río Luján, casi en la desembocadura del Río de la Plata. Es un artefacto extraño que parece sacado de un sueño. Un patio santiagueño, con piso de tierra, boyando en un paisaje bucólico, con un ranchito en la proa. Una escenografía montada sobre un remolcador de containers que contiene a la Selección Nacional del Folclore y la Música Urbana liderada por un pibe de 19 años con la sabiduría de un anciano venerable. Una aventura insólita que craneó Milo J para celebrar el año del lanzamiento de La vida era más corta, su tercer álbum, que tiene 7 nominaciones en los Latin Grammy 2026, incluyendo Álbum y Grabación del Año. Esta locura, un Fitzcarraldo contemporáneo con reminiscencias a Pantanal, la flamante novela de Marcos Aramburu, se llama La Jangada, una producción audiovisual con pocos precedentes en la música argentina.
El derrotero de Camilo Joaquín Villarruel en los últimos doce meses es apabullante e incluye 13 estatuillas en los Premios Gardel, dos giras por Europa y presentaciones en estadios de distintas capitales de Latinoamérica y una presentación en el Tiny Desk que se volvió viral.
Una de las primeras imágenes de La Jangada es una estampilla de las Islas Malvinas insertada en el marco de un viejo espejo. La elección no es oportunista: Milo ya había ejercido la soberanía doméstica con una pequeña chapa que hacía referencia al histórico reclamo en los estantes de la célebre biblioteca del icónico escritorio de NPR, antes de la bandera del Mundial y de las acciones demagógicas del Poder Ejecutivo Nacional ante la ONU. Aunque son unos pocos segundos, esa toma adquiere un peso específico porque el reclamo no es decorativo: es un pedido de justicia, un acto de memoria.
“Bajo de la piel”, el tema que abre el álbum publicado en 2025, es el que da el puntapié inicial a la lista de ocho canciones seleccionadas de las quince que integran el listado original. El abordaje es grandilocuente: Milo armó una especie de big band u orquesta sinfónica con una formación particular, con una línea de guitarras que incluye a Raly Barrionuevo y el Tano Romano (un héroe del instrumento que pasó por Hermética y Malón, entre otros grupos emblemáticos), algunos de los integrantes de su banda (Gastón Fleckenstein y Martín Beckerman en percusión, Tamara Meschler en el violín) pero también se suman los integrantes del ascendente grupo catamarqueño Carafea y las voces de la murga uruguaya Agarrate Catalina. El clima de peña se complementa a la perfección con la precisa ambición orquestal. Hay violines y bombos legüeros, y se distingue el contrabajo de Mariano Sarquiz, integrante del grupo santiagueño de guaracha afrobeat Los Arcanos del Desierto.
En el vestuario de los músicos predominan los verdes y los marrones, tonalidades que remiten a un paisaje natural. Pero dos elementos albicelestes se distinguen en ese lienzo: Trueno luce un gorro de los New York Yankees con los colores de la bandera argentina, que resalta tanto como el poncho del cantante y violinista formoseño Lázaro Caballero.
No puede hablarse de un desfile de invitados, porque lo que predomina es el aire de peña, la celebración del encuentro, músicos de distintas generaciones y estilos reunidos en una isla artificial. Un ritual que permite apreciar el poder de las músicas de raíz proyectadas al mundo desde el Delta del Tigre. Un ejercicio de regionalismo crítico, pero que forma parte de ese proceso que inició Milo cuando cantó “Tengo la pasta global pa’ ser de los mejore’/ Me aburrí de hacer trap, negro, quiero hacer folklore/ ‘Tamo en Santiago, La Banda, tierra de cantores/ Soy amigo de los primos Carabajal, de la Sole”, en “Daña (Elvira)”, la canción que forma parte de 166 (Deluxe) Retirada, de 2025.
Con Soledad Pastorutti recrean la dupla que grabó originalmente “Lucía”, una chacarera poderosa en la que despliegan todo el poder del ritmo del 6×8. Hay aires de rumba flamenca en la versión de “Gil”, con Trueno, igual que en la original que grabaron en el disco.
“Denle un maldito micrófono al niño”, dice Milo. Y Radamel, con sus trece abriles y una voz sin tiempo, irrumpe con la canción que lleva su nombre, a la que se suma, también, Lázaro Caballero. Los aires de zamba de “El invisible” combinan la dulzura en la interpretación magistral de los legendarios Cuti y Roberto Carabajal, con una letra que combina la denuncia social y una visión que desconfía de la clase política. Y el dúo Orellana Lucca se suma a “La vida era más corta”, con la voz de Milo flotando sobre un colchón de bombos, flautas y una armonización de voces in crescendo. Raly Barrionuevo pasa al frente con su voz, evocando las partes que Silvio Rodríguez grabó en “Luciérnagas”, mientras el sol se muere y el cielo se tiñe de naranja. Una postal maravillosa.
Para el final, como si fuera un bonus track, Milo se mete en la casita y se encuentra con el Tano Romano y Mon Laferte para reinventar “Jangadero”, la canción litoraleña con las partes de Mercedes Sosa que en la voz de la chilena adquieren un aire melodramático, como un bolero del nordeste argentino. Una escena intimista, un canto a la belleza, una comunión que incluye un tarareo, un ronroneo, una frase final (“te veo, te sueño y te extraño”) que comparte la magia poética de esos versos de Juan L. Ortiz: “Por los caminos pálidos, entre la hierba oscura/ El alma es un olvido hacia una orilla eterna”.
The post Milo J arma una selección del folclore y presenta ‘La Jangada’, un hermoso poema visual appeared first on Rolling Stone en Español.
El lunes 15 de marzo de 1971, La Biblia de Vox Dei llegó a las disquerías porteñas. Casi nadie registró el lanzamiento del primer álbum doble producido por una banda de rock argentino. La incipiente escena juvenil todavía era un secreto a voces y lo realmente importante estaba ocurriendo en el centro del país: una pueblada sacudía la Ciudad de Córdoba con un paro general y una movilización masiva en contra de las últimas medidas del gobierno dictatorial a cargo del presidente de facto Roberto Marcelo Levingston. Tal fue el impacto de la protesta que se llevó puesto a Levingston y abrió el juego hacia una lenta salida democrática. Mientras tanto, cuatro pibes suburbanos esperaban las repercusiones de una obra monumental que se atrevía a musicalizar las sagradas escrituras en clave de rock.
Medio siglo después, La Biblia según Vox Dei sigue siendo un extraño y original objeto de art-rock. Una pieza única que nació al calor de una idea peregrina de Ricardo Soulé (voz, guitarra y violín). “La obra está enfocada desde el punto de vista humano, no desde un ángulo ortodoxamente religioso. Como cualquier hombre que se plantea investigar la incógnita de Dios”, le dijo Soulé a la revista Pelo en 1971. La creación colectiva con la activa intervención de Willy Quiroga (bajo y voz), Juan Carlos “Yody” Godoy (guitarra rítmica y voz) y Rubén Basoalto (batería) fue en zapadas interminables, en busca de esos climas cambiantes o las melodías adecuadas para ambientar una historia divina y sagrada para una amplia grey religiosa.
La historia detrás de La Biblia es un guion perfecto para una serie épica sobre la vida artística en tiempos de dictadura. Un modo de explicar cómo conviven la inocencia, el talento y la ambición de cuatro músicos de clase trabajadora que provocan una pequeña revolución desde el margen. El relato también incluye al productor Jorge Alvarez, padre de Mandioca, el sello que graba los primeros simples del grupo y su celebrado disco debut: Caliente (1970).
Antes de la edición del álbum doble, la jerarquía eclesiástica posó su mirada sobre las letras y tras reunirse con la banda, monseñor Graselli –años después investigado por delitos de lesa humanidad– elogió el resultado. La primera tirada del disco venía con un volante escrito por Graselli: “No hay en ellos el más mínimo interés material. Los anima el anhelo de hacer brotar, especialmente en los espíritus jóvenes a través de la música, el deseo de conocer más y mejor el multisecular mensaje de la Biblia”.
En los legendarios estudios TNT se graba casi la totalidad del material, más de 150 horas invertidas, todo un lujo para la época. Ni los instrumentos ni los equipos de Vox Dei parecen estar a la altura. Oscar Moro de Los Gatos puso a disposición de Basoalto su batería Ludwig y los Almendra también colaboraron en mejorar el sonido con generosos préstamos de sus poderosos amplificadores Marshall.
Pero La Biblia quedó inconclusa. Luego de grabar los fragmentos para coro y orquesta, Godoy abandona Vox Dei. Ahí comienza un raid que incluye cambio de compañía por la quiebra de Mandioca. En un intento desesperado, Alvarez se roba las cintas y, luego de una denuncia policial, vuelven al sello Disc Jockey, que sin consultar manda a prensar los vinilos. Faltaban las voces de dos temas y detalles por pulir. La reedición de 2005 recupera parte de esas cintas originales.
Los 56 minutos que dura el disco doble no se parecen a nada conocido. El corazón de Vox Dei expone su probada eficacia hard-rock en “Génesis” y “Las guerras”, pero es la dulzura melódica de “Presente” –el hit de Caliente– la que vuelve y se adueña de “Profecías” y “Libros sapienciales”. La orquesta y el coro dirigido por Roberto Lar para la interpretación de “Cristo, nacimiento” suman elementos a la idea original de Soulé de crear un poema sinfónico. En la misma línea orquestal, “Cristo, muerte y resurrección” en la voz de Godoy alcanza la cima expansiva de la primera obra conceptual del rock argentino que aún espera una merecida reparación histórica.
The post La historia de ‘La Biblia’ de Vox Dei: la primera obra conceptual del rock argentino appeared first on Rolling Stone en Español.
Vivimos rodeados de estímulos que aparecen y desaparecen a toda velocidad. Canciones, imágenes, conversaciones y tendencias se suceden unas a otras en un presente que parece exigirlo todo de inmediato, incluso a la música. Frente a esa lógica, Arde Bogotá propone detenerse. Manufacturas del club de la gente sola, su tercer álbum de estudio, nace de la intención de hacer un disco que no se agote en una primera escucha, sino que necesite tiempo para revelar sus distintas capas.
Producido por Joe Chiccarelli (Morrisey, Café Tacvba, U2, The White Stripes), el álbum reúne once canciones alrededor de una idea: construir un corazón capaz de apagar sus propias emociones. A partir de ahí, Antonio García, Dani Sánchez, José Ángel Mercader y Pepe Esteban emprenden un recorrido que atraviesa el deseo, la culpa, la tristeza y el consuelo, mientras amplían su lenguaje más allá del rock para explorar sonidos como el flamenco y el pasodoble.
Te puede interesar:
La idea termina convirtiéndose en una especie de fábula que recorre los once cortes. El orden del álbum sigue tanto una lógica musical como narrativa: el oyente atraviesa distintos estados mientras avanza por un proceso que pasa por el deseo, la culpa y la tristeza hasta llegar al consuelo. ‘Instrucciones’, la canción que abre el disco, funciona precisamente como el punto de partida de ese manual imaginario para construir un corazón que no sienta.
Pero la máquina no permanece intacta durante todo el recorrido. En ‘Olivos’, ubicada en el centro del álbum, algo comienza a cambiar. La canción representa el momento en que ese corazón artificial entra en contacto con aquello que no puede controlar: el viento, el agua del mar, la luz del sol y las flores. Para García, es la llegada de la primavera dentro de la historia y una parte fundamental de la moraleja que atraviesa el disco.
Ese proceso también se refleja en ‘El club de la gente sola’, una canción que terminó dando nombre al proyecto. La banda imaginó el álbum como un manual de instrucciones comercializado por ese particular club, como si quienes lo integraran fueran los encargados de enseñar a los demás a construir sus propias defensas emocionales. Trabajada junto a Chiccarelli, la canción terminó encontrando un lugar más íntimo y solitario que el que originalmente habían imaginado para ella.
La presencia de Chiccarelli fue, precisamente, otra forma de obligarse a salir de lo conocido. Acostumbrados a producir sus propios discos y a mantener un alto grado de control sobre el proceso, los integrantes tuvieron que aprender a ceder parte de ese dominio. El productor los llevó a trabajar juntos en una misma sala, con un enfoque cercano al directo, durante las sesiones realizadas en Los Ángeles. Para Sánchez, más allá del resultado musical, esa experiencia terminó reforzando la sensación de que Arde Bogotá funcionaba como una banda todavía más cohesionada.
La historia llega a su desenlace con ‘Sacude’. Si el álbum comienza con la intención de fabricar un corazón que no sienta, la última canción introduce una conclusión distinta: si ese corazón puede sacudirse, entonces todavía existe algo que sentir. La banda encuentra ahí una forma de cerrar la fábula, dejando atrás la artificialidad del comienzo para permitir que, finalmente, vuelvan a crecer las flores.
Quizá por eso Arde Bogotá no concibe Manufacturas del club de la gente sola como un disco de consumo inmediato. El grupo espera que sus canciones necesiten tiempo y varias escuchas para revelar todo lo que hay dentro de ellas. Después de construir el álbum siguiendo su propio impulso creativo y sin apresurarlo hasta sentir que las ideas estaban completas, ahora quieren descubrir cómo esa historia termina resonando en quienes la escuchan.
Más que enseñar a dejar de sentir, este tercer proyecto termina haciendo lo contrario. Entre guitarras, flamenco, pasodobles y una historia que avanza desde el deseo hasta el consuelo, Arde Bogotá construye una máquina para apagar las emociones solo para descubrir que quizá el verdadero aprendizaje está en no hacerlo.
The post Arde Bogotá presenta <i>Manufacturas del club de la gente sola</i> appeared first on Rolling Stone en Español.
Integró uno de los grupos más emblemáticos de la primera camada del rock argentino, fue el ideólogo del primer disco conceptual de ese movimiento y compuso un clásico que atravesó generaciones. Ricardo Soulé, mítico guitarrista y violinista de Vox Dei, murió a los 76 años y transformó al 2 de octubre en otra triste efeméride para la cultura nacional.
La familia lo anunció a través de la cuenta de Instagram del músico: “Con un inconmensurable dolor tenemos que comunicar la partida física de Ricardo Soulé, nuestro padre. Su espíritu es libre, su música es de todos, su alma está en paz y su obra es eterna. Lo amamos y lo amaremos eternamente con todo nuestro corazón, hoy sumergido en un inmenso dolor. Se fue en paz, amado, rodeado y acompañado todo el tiempo por su familia.
Gracias por el amor”. Los detalles de la despedida serán anunciados en breve.
La noticia no fue sorpresiva. Hace dos semanas, había anunciado una impasse en sus actividades: “A todos mis amigos, colegas y seguidores que me acompañan siempre con tanto cariño e incondicionalidad y que hicieron de mi música parte de sus vidas durante estos últimos 59 años: “Quiero contarles que por un tema de salud, tengo que hacer un receso en mis presentaciones en vivo y en mis compromisos públicos. Tengo toda la fé puesta en Dios, en que esto va a ser solo por un tiempo y que pronto, si Él así lo quiere, voy a poder estar de vuelta en los escenarios. En este tiempo que me tomo para afrontar con mi familia un nuevo reto de la vida, les ruego privacidad y comprensión. Con todo mi afecto, mi agradecimiento y el deseo sincero de que nos volvamos a encontrar. Que Dios los bendiga, Ricardo”.
Soulé integró el Top 10 en la encuesta de los 100 grandes guitarristas del rock argentino que Rolling Stone organizó en 2012. Ocupaba el puesto número 9, y fue su colega de Almendra, Emilio del Guercio el que le dedicó un texto ad hoc: “Originalmente, la primera aproximación de Ricardo Soulé a la música fue como violinista y tuvo una instrucción clásica, de manera que cuando empezó a tocar la guitarra eléctrica su concepción melódica y La forma de poner las manos sobre el instrumento ya eran de por sí diferentes de las de otros guitarristas, especialmente en la escena del rock. Y se notaba. En ese paso que va del violín a la guitarra eléctrica, Ricardo logró un sonido muy interesante, con un gran manejo del arpegiado de acordes, pulsando las cuerdas de una forma en la que no suenan como una sola capa en bloque, sino que el acorde se percibe en todas y cada una de sus notas”.

Continuaba Del Guercio: “Sus conocimientos de músico clásico le sirvieron, además, para incorporar ciertos tipos de armonías que no son específicas del blues o del rock. ‘Presente’, por ejemplo, tiene una progresión al mónica clásica que, transportada a la estructura de un grupo de rock, da como resultado una cohesión muy interesante entre la armonía, la parte melódica y la rítmica. Es un ejemplo de cómo una canción popular, probablemente la más tocada y cantada en la historia de los fogones de la Argentina, puede tener un origen musical mucho más complejo del que aparenta. Tocando en vivo, Soulé es un guitarrista muy seguro, muy sólido. Y simultáneamente canta, que no es algo simple de lograr cuando el nivel de lo que se ejecuta es alto. Ultimamente toca con una guitarra de luthier, bastante parecida a la Fender, y le saca un sonido muy compacto. Es un sonido que, aun cuando toca rock, tiene una carga de lirismo poco frecuente”.
En 2002, cuando Rolling Stone eligió los 100 hits del rock argentino, “Presente (el momento en que estás)” ocupó el puesto número 7. Su autor, Ricardo Soulé, lo compuso con tan sólo 17 años, y lo hizo de un tirón. Tenía el corazón herido. Su primera novia lo había dejado, y por eso el cantante y guitarrista de Vox Dei se había acurrucado en el sillón de la casa que sus padres tenían en la calle Ortiz de Ocampo. “Es curioso: los demás temas no tengo ni idea dónde los compuse, pero de ‘Presente’ me acuerdo perfectamente”, le había contado a Rolling Stone. En ese momento, estaba en el cuarto año del Nacional: “En la clase de Literatura había leído las coplas de Jorge Manrique, un autor renacentista español. Ahí tuve mi primer flash con el tema de la muerte. Me doy cuenta de lo fugaz de la vida, y de que lo que importa es el presente instantáneo… con la visión de un chico de 17 años”.
La melodía del tema estaba relacionada con la formación clásica que Soulé había adquirido durante sus estudios de violín. “Una de las cosas que me surgieron cuando escribí la canción fue un canon que había tocado de chico; de hecho, ‘Presente’ es un canon en lo estructural. Y otra influencia en ese tema es la canción de Procol Harum, ‘Con su blanca palidez’, que en realidad está basada en un aria de Bach para violonchelo en Re.” La historia tuvo final feliz, señalaba el artículo. La destinataria de la canción terminó siendo la esposa de Soulé, y la madre de sus cinco hijos.
Noticia en desarrollo.
The post Murió Ricardo Soulé, guitarrista de Vox Dei y pionero del rock argentino appeared first on Rolling Stone en Español.
A fines de los 90 yo tenía cierto apego por la estética y filosofía del punk-rock. Sin embargo, la encarnación más genuina del imaginario punk lo encontré en Charly García, alguien en apariencia ajeno a toda esa cultura”. El fotógrafo Maximiliano Vernazza acaba de publicar el libro Alguien en el mundo (editorial Vademécum/RGS Music) con fotografías que le tomó a Charly a lo largo de una década, entre 1998 y 2008. Los años Say No More más puros, en los que luego de una primera sesión para la revista Gente, en donde trabajaba a fines de los 90, forjó una estrecha relación con el músico.

El libro construye un relato visual de una temporada en llamas en la que el concepto Say No More tomó por asalto al artista antes conocido como Charly García, a través de 260 fotografías en su departamento/grafiti de Coronel Díaz, en limusinas, en camarines, en las playas de Pinamar en donde solía veranear, en estudios de grabación, en conciertos y giras caóticas. Así lo define el mismo García, que dio la venia al proyecto: “Son fotos de mi época Say No More más rabiosa. Era otra etapa mía, pero lo que me gusta es que quedó documentada. Digamos que en aquel momento mi locura se volvió arte. Así que, por un lado, no quiero volver a esa etapa, pero por otro lado estoy orgulloso”.

Vernazza asegura haber compartido “mucho con Charly todos esos años y yo siempre estaba con la cámara en la mano. Siempre fue así, era algo que estaba permitido, un pacto que teníamos, y entonces lo fotografiaba todo el tiempo. Podía estar nueve horas en su departamento, como me pasó una vez cuando volvió de Mendoza después de haberse tirado desde el balcón, que terminaba con un dolor de cabeza y por ahí decía: ‘Esta es la última vez que hago esto’. Pero después siempre volvía. O también podía estar quince mintuos, hacer dos tomas y listo. Siempre me llamó la atención que por más que estuviera cinco minutos, alguna foto increíble me llevaba. Yo fotografié mucho también a [Diego] Maradona y en eso eran como muy parecidos. Personas con ángel y, además, muy auténticas. No armaban un personaje, eran muy reales y eso se refleja en las fotos”.



The post ‘Alguien en el mundo’: Un retrato de la década más caótica de Charly García appeared first on Rolling Stone en Español.
]]>