La historia de Die Toten Hosen con Argentina empezó en 1992, cuando la banda alemana llegó por primera vez al país para tocar junto a Pilsen. Desde entonces, hubo estadios, salas pequeñas, recitales callejeros, encuentros con referentes del punk local y algunas situaciones difíciles de olvidar. A lo largo de más de tres décadas, fueron construyendo un vínculo que excedió los escenarios. Estos son 15 hitos que ayudan a contar esa historia:
1992. El debut en Halley

DTH llega por primera vez a Argentina para tocar junto a Pilsen, la nueva banda de Pil Trafa. El show del 11 de septiembre se convierte en el punto de partida de su historia en el país.
1994. La primera gran escala
Regresan a Argentina y tocan en Obras, dando un salto respecto del debut en Halley y consolidando una audiencia propia. “Estábamos muy nerviosos de regresar por segunda vez y ver si el fuego y la pasión seguían ahí. La reacción fue distinta a los que esperábamos: era más bien un ‘no nos olviden, sigan viniendo’”, dice Campino.
1996. River con los Ramones

Participan de la despedida de Ramones en River, ante un público masivo y junto a los locales 2 Minutos, Attaque 77, Superuva y un tal Iggy Pop.
1996. Iggy Pop en Dr. Jekyll

Al día siguiente del show de River, hacen uno propio y reciben a Iggy Pop como invitado sorpresa. Como los alemanes no sabían ningún tema de la Iguana, tocaron “Wild Thing” de The Troggs, banda inglesa de los sesenta.
1997. Más allá de Buenos Aires
Vuelven para tocar como protagonistas y llegan a Rosario, ampliando su vínculo con el público argentino y desarrollando una amistad con la ciudad que dura hasta la actualidad. En la gira despedida, además de Buenos Aires, DTH tocará en Rosario y Tandil.
1997. “Pushed Again”
Made in Argentina: Durante aquella visita, Campino termina de escribir en Buenos Aires una canción que se convertiría en uno de los grandes clásicos de DTH. “La tocamos por primera vez en la Argentina”, recuerda el cantante.
2000. El accidente de Museum
El escenario colapsa en pleno show y el recital debe suspenderse y reprogramarse para el día siguiente. El episodio queda como uno de los capítulos locales más recordados de DTH. Diecisiete años después, volvieron a Museum y, por fortuna, sin incidentes.
2002. Regreso en plena crisis

DTH vuelve a Argentina y toca dos veces en El Teatro, en un contexto económico particularmente adverso. “Sentimos que en ese momento era especialmente importante ir a mostrar solidaridad y amistad”, explica Campino.
2003. Luna Park con Los Violadores

Llenan el mítico estadio porteño y comparten escenario por primera vez con Los Violadores. Esa noche de primavera terminó en The Roxy, donde en un show sorpresa de la banda argentina, Campino y el guitarrista de DTH, Breiti, se subieron a tocar.
2009. Magical Mystery Gig

Regresan después de varios años y realizan una extensa gira que incluye Rosario, algunas ciudades de la Patagonia y un histórico show gratuito en plena calle, a metros de la galería Bond Street, en Buenos Aires.
2012. 20 años en Argentina
Recorren Tucumán, Salta, Mar del Plata y Buenos Aires. El cierre en Malvinas Argentinas se graba para el DVD Noches como estas, junto a invitados argentinos. Según revelaron en su web, Campino aprovechó la estadía en La Feliz para zambullirse en las aguas de Playa Grande.
2015. San Telmo Street Gig

Realizan una gira por salas pequeñas y terminan con otro histórico recital callejero, esta vez en San Telmo, un domingo al mediodía, en plena feria.
2017. De vuelta a los clásicos

Los alemanes regresan a Museum (esta vez, por fortuna, sin incidentes que lamentar) y el Estadio Obras, recuperando dos escenarios fundamentales de su historia argentina.
2018. El Hosen-Fest

Llegan por primera vez a Mendoza (la foto es un conocido pub céntrico de la ciudad) y luego organizan en el Club Ciudad un festival propio junto a Pilsen, Attaque 77, Cadena Perpetua, Argies y otras bandas argentinas.
2022. 30 años y una ausencia

Regresan para Aprendiendo Argentino – Lección 30, con cuatro shows (uno en Tandil). Es la primera visita sin Pil Trafa, fallecido en 2021, y llegan además con una nueva versión de “Ya no sos igual” junto a 2 Minutos y Trueno.
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Faltan apenas unas horas para que Die Toten Hosen suba al escenario en Bremen, Alemania, en medio de la gira europea con la que está presentando su nuevo álbum de estudio, Trink aus, wir müssen gehen!
–según aseguraron, el último de su carrera discográfica–, y Andreas Frege, más conocido como Campino, el cantante de la banda de punk-rock formada en 1982 en Düsseldorf, su ciudad natal, atiende por videollamada a Rolling Stone desde uno de los camarines de Bürgerweide, una arena inmensa con capacidad para 35.000 personas. Las entradas, como en casi todas las fechas del tour, están agotadas.
El grupo alemán, que completan Andreas Von Holst (Kuddel) en guitarra y coros, Michael Breitkopf (Breiti) en guitarra y coros, Andreas Meurer (Andi) en bajo y coros y Stephen George Ritchie (Vom) en batería (exceptuando a este último, todos miembros fundadores), hará su última gira por Argentina en octubre, con paradas en Tandil (5/10), Rosario (7/10) y un cierre a lo grande en el Movistar Arena (10/10), treinta y cuatro años después de aquella madrugada en Halley (templo de la música pesada durante finales de los ochenta y principios de los noventa en Buenos Aires), donde debutaron ante un público que tardó horas en llegar, pero que después no los dejó bajar del escenario. Desde aquella primera vez hasta lo que será la despedida en la capital argentina, habrán superado los 50 shows en 16 visitas a esta parte recóndita del planeta.
“Sin agrandar las cosas, la historia de Die Toten Hosen habría sido difícil si no nos hubiera pasado lo de Argentina”, reflexiona Campino, que, para quien dude de sus palabras, lleva un tatuaje de Carlos Gardel en el brazo derecho. “Amo el tango y la música tradicional argentina. Gardel es una figura histórica enorme. Quería imprimir un rastro en mi cuerpo para dar las gracias por todas las increíbles aventuras que vivimos en su país”, explicó en una entrevista anterior con Rolling Stone en 2022. En esta nueva comunicación con la revista, el rostro se le vuelve a iluminar con cada recuerdo.
Viajemos en el tiempo a 1992, a esa primera vez en Buenos Aires. ¿Recordás cuál fue tu impresión del país entonces?
Fue muy especial desde el primer segundo porque, para ser sincero, no tenía ninguna expectativa. Dije: “Bueno, voy si están los pasajes”. Todo lo que sabía era lo de la ‘Mano de Dios’, Diego Maradona y todo eso, y desde mi punto de vista no me caía muy bien. Así que fui con una actitud de “OK, vamos”, pero sin esperar nada. Cuando aterrizó el avión y mostramos los pasaportes a las autoridades locales, nos dijeron: “¡Oh, sí, Toten Hosen, los estábamos esperando!”. Y yo me quedé como: “¿Qué? ¿Qué está pasando en este país?”. Fueron realmente muy amables. Nos llevaron al hotel y el promotor local nos dijo: “Pueden descansar un poco en la habitación y a la tarde hay una conferencia de prensa”. Pensamos: “Qué bocón, conferencia de prensa… con suerte habrá un tipo queriendo hacernos preguntas”. Me fui a dormir y me despertó una llamada: “Estamos todos abajo, vení. La conferencia ya empezó”. Bajé corriendo y había entre 25 y 30 periodistas. Había un gran entusiasmo en la sala. Fue como aterrizar en un planeta diferente. Las preguntas eran profundas e interesantes, nada superficiales. Hablaban de política y me enganchó de inmediato.
En esa misma conferencia, un chico me dijo: “Trabajo en una tienda a dos minutos de acá, quiero que vengas a verla”. Salimos y la caminata no duró dos minutos; a los 10 minutos me puse nervioso y le pregunté a dónde íbamos. Después de quince minutos terminamos en un local que vendía camperas de cuero. Me dijo: “Quiero que elijas una de estas camperas de regalo”. Me conmovió mucho que no me dejara ir sin llevarme una campera que seguro era cara. Quedé en shock, de buena manera, por lo amigable que era la gente. Al día siguiente fue el show en Halley. Nos dijeron de ir a la prueba de sonido a las 8 de la noche y no había nadie. A las 10 alguien abrió la puerta y probamos sonido sin que nadie estuviera esperando afuera. A medianoche seguía vacío y estábamos decepcionados; pensamos que hacer 8.000 millas para tocar para nadie era… duro. A las 2 de la mañana habría 30 personas. Estábamos enojados y el tipo nos dijo: “No importa, vayan a jugar al pool al lado y vuelvan en una hora”. Subimos al escenario a las 4 de la mañana y el lugar estaba repleto, fue absolutamente salvaje. Tocamos dos horas y después unos chicos y chicas nos llevaron a un boliche hasta las 6 a.m. Volvimos al hotel a las 11 de la mañana del día siguiente. Ahí entendí lo de “la ciudad que nunca duerme”. Fue fantástico, insisto, como estar en otro planeta. Esos primeros viajes a la Argentina son historia. No podés retroceder en el tiempo, pero estamos muy felices de haber sido testigos y parte de esa locura y de esa valentía.

Solés hablar de la Argentina como tu “segunda patria”. ¿Cuándo empezaste a sentirla de esa manera?
Honestamente, el flechazo estuvo desde el primer momento. Cuando volvimos a Alemania, nos preguntábamos si la gente nos olvidaría o qué pensarían. Estábamos muy nerviosos de regresar por segunda vez y ver si el fuego y la pasión seguían ahí. Teníamos miedo de que dijeran: “Uh, no, otra vez Die Toten Hosen, traigan a otro”. Pero la reacción fue distinta: era más bien un “no nos olviden, sigan viniendo”. Se hizo cada vez más profundo. Queríamos ir siempre. Creo que hicimos como 15 o 16 viajes a Argentina. Incluso fuimos sabiendo que tendríamos que pagar de nuestro bolsillo y no ganaríamos dinero. Sabíamos que todos tenían problemas en la Argentina y sentimos que en ese momento era especialmente importante ir a mostrar solidaridad y amistad.
¿Qué cosas argentinas incorporaste a tu vida personal?
El amor por la honestidad y lo directo. En Europa es difícil, siempre tenés que hacerte el interesante antes de que alguien arranque una conversación. En la Argentina, alguien que nunca te habló en su vida te puede decir: “Qué buena remera tenés puesta”, o decirte que es una mierda, pero al menos es directo, y eso nos encanta. También les robaría la forma en que celebran a las bandas, el rock y el baile. Cuando veo tocar a buenas bandas en Sudamérica como los Rolling Stones, AC/DC o Social Distortion, me duele, porque sé lo buena que es una noche con esas bandas en Buenos Aires en comparación con verlas acá en la fría Berlín o Düsseldorf. Y digo frío por el clima, pero también por la forma de ser. Les robaría inmediatamente eso de cantar los solos de guitarra. Y la capacidad de vivir el momento, de no quedarse demasiado en el pasado ni preocuparse tanto por el futuro. Eso es algo grandioso que intento mantener presente en mi vida.
¿Hay algún ritual no musical que tienen que hacer sí o sí cada vez que aterrizan en la Argentina?
Es un poco trillado, pero tengo que ir a comer un buen choripán en un puestito de la calle [en San Telmo]. Siempre íbamos con un amigo llamado Manfredo, que fue nuestro jefe de seguridad y también de Robbie Williams y Lou Reed. Él se casó en Buenos Aires y nosotros fuimos sus únicos testigos de boda. Lamentablemente, murió de cáncer hace un tiempo y su esposa llevó parte de sus cenizas al cementerio de la Recoleta. Eso muestra cuánto amaba este lugar. Disfrutaba la carne y la parrilla, así que básicamente íbamos todos los días a probar restaurantes. Era una competencia constante por quién conocía el mejor lugar para comer carne, ensalada y tomar buen vino tinto. También buscar un buen lugar de ceviche. Ir a comer, tomar vino, un bar de tango independiente es un must absoluto para mí. Pasear por Recoleta, por el cementerio, andar por San Telmo. Más allá del cliché, hay muchas cosas buenas en esos pasajes y calles cortadas. Y si llevamos amigos, tienen que ir a ver un partido a la cancha de Boca. Pero principalmente es pasar tiempo con la gente, salir a bailar con ellos.
En Buenos Aires escribiste “Pushed Again”. ¿Recordás cómo fue el proceso de composición de esa canción?
Me acuerdo de que la tocamos por primera vez en Argentina. Yo tenía unas letras escritas en un bloc de notas. Recuerdo que las testeamos en la prueba de sonido y en el concierto algunos fans nos dijeron que les recordaba a otra melodía, así que cambiamos el estribillo. La versión final la encontramos después. La primera vez que la tocamos era musicalmente un poco diferente a lo que grabamos más tarde. Si no recuerdo mal, fue en nuestra visita de 1996.
La comunicación con Rolling Stone ocurre el 13 de agosto y las efemérides marcan un hito ineludible para el grupo: se cumplen cinco años de la muerte de Pil Chalar, el líder de Los Violadores que en 1992 insistió para traer a la banda alemana a Buenos Aires por primera vez. La fecha, por supuesto, pesa.
La última vez que tocaron en Argentina, en 2022, dijiste que era muy diferente venir por primera vez sin la presencia de Pil. ¿Cómo lo recordás y qué tan presente sigue estando en tu relación con la Argentina?
Bueno… siempre estará en nuestra memoria. Si pensamos en la Argentina y por qué fuimos allá, todo tiene que ver con él. Estamos muy felices de tener esos recuerdos. Nos encontraremos con algunos de los que siguen acá y recordaremos a los que ya se fueron. En algún momento, todos tenemos que dejar este lugar, y a él le tocó irse primero, pero estoy seguro de que nos volveremos a encontrar del otro lado. Cuando hagamos nuestro último show en la Argentina, va a ser un momento muy especial para nosotros. No es algo que nos ponga alegres ni una celebración divertida, pero por supuesto pensamos en cómo empezó todo.
¿Creés que la relación de Die Toten Hosen con este país habría sido completamente diferente sin Pil Trafa?
Para empezar, tal vez nunca se habría dado. Él fue quien le preguntó a un amigo que nos conocía [Michael Reiche] y que se había mudado a Buenos Aires si veía posible traernos. Estoy bastante seguro de que ese chico no nos lo habría pedido si Pil no hubiera insistido y presionado. Así que sí, habría sido diferente. Además, fue increíble ver que del otro lado del mundo teníamos almas gemelas. Es fantástico que dos bandas que no se conocían escribieran sobre el mismo tema, como La naranja mecánica, Alex y las drugos [los argentinos, en “1, 2, ultraviolento”; los alemanes, en “Hier kommt Alex”]—, sin tener la menor idea de la existencia del otro. El espíritu era el mismo. Entendimos enseguida que éramos almas gemelas. Teníamos el mismo tipo de humor y las mismas expectativas en el movimiento punk. Pil y Los Violadores lo demostraron desde el principio. Con la gente a cargo del gobierno en la Argentina de esos días, no era nada fácil ser punk en Buenos Aires. No eran unos posers, lo decían en serio y eran reales. Nos dimos cuenta al instante y por eso se ganaron nuestro respeto.
Además de las grandes citas, como el día que telonearon a los Ramones en River ante 60.000 personas en 1996, o la vez que llenaron el Luna Park con Los Violadores en 2003, o cuando grabaron un DVD en vivo en el Estadio Malvinas Argentinas en 2015, Die Toten Hosen tiene una larga tradición de shows no convencionales en este país que rompen el formato tradicional de recital. En 2003 hicieron su primer “Wohnzimmerkonzert” o “concierto del living”, tocando en la casa de un fan ganador de un concurso en Martínez ante apenas medio centenar de invitados. En 2009 organizaron el “Show Mágico y Misterioso”, un recital gratuito y sorpresa montado sobre un andamio en plena calle Rodríguez Peña, a metros de la galería Bond Street, anunciado unas horas antes y que convocó a miles de fans espontáneamente. En 2015 repitieron la fórmula callejera con un show totalmente improvisado en la esquina de Balcarce y México, en San Telmo, uno de los barrios favoritos del cantante en todo el mundo, tocando a plena luz del día frente a la cortina cerrada de un boliche nocturno. En 2017, durante otro “Show del Living” en una casa de zona norte, Campino y Andi, el bajista de la banda, terminaron trepados a la reja del frente para tocarles a los fans que se habían quedado afuera sin poder entrar. Todos estos sucesos, grabados a fuego en la memoria de los integrantes de DTH y de la comunidad punk local, forjaron una relación con Argentina difícil de igualar por otro grupo extranjero.
Si pudieras volver a una sola noche de toda esta historia en el país, ¿elegirías River Plate con los Ramones, el show callejero en la Bond Street, el recital en el living de un fan o esa madrugada de 1992 en Halley?
Es casi imposible elegir una. Te puedo dar un top 10 y todas son buenas. Obviamente, estuvo la noche final de los Ramones en River. El día después tocamos en un club muy chiquito [Dr. Jekyll] y terminó subiendo Iggy Pop al escenario. Fue una noche brillante porque estábamos aliviados de haber terminado el trabajo duro en River y nos sentimos entre familia. Todos se volvieron locos, salté del balcón pensando que nada podía pasarme y a la mañana siguiente me desperté con el brazo cortado, con la carne colgando, y tuve que ir al hospital a que me cosieran antes de volar a Chile, porque esa noche teníamos que tocar allá. De hecho, cuando aterrizamos, tuve que hacer una segunda consulta médica.
También el show en el local de tatuajes [Bond Street] en la avenida Santa Fe. O la noche en el club La Rosa [en 1997], donde todo el barrio estaba cerrado, la policía vino con carros hidrantes y hubo una batalla campal en la calle. Tuvimos que coimear a la policía. Salieron noticias en todo el mundo diciendo que 47 personas fueron presas esa noche. Sentíamos que era algo importante y nos encantó. Los asados privados donde nos invitaron, el show acústico en el medio de la calle en San Telmo… Es imposible elegir. Sin agrandar las cosas, la historia de Die Toten Hosen habría sido difícil si no nos hubiera pasado lo de Argentina. Es un capítulo enorme. De los 20 mejores shows de nuestra vida, fácilmente siete u ocho fueron en la Argentina.

Están llamando a esta próxima gira una “despedida” de la Argentina. ¿Eso significa que Die Toten Hosen nunca más volverá a tocar en el país?
Sí, va a ser nuestro último show. Lo hacemos porque no queremos desvanecernos de una forma penosa. Queremos ser recordados como una banda que iba a toda velocidad y a fondo hasta el final. Creemos que todavía podemos entregar eso en este momento. Venimos de tocar en el Rebellion Punk Festival en Blackpool con Cockney Rejects, Cock Sparrer y Chron Gen y estuvo increíble. Estoy seguro de que podemos entregar una vez más lo que la gente espera de nosotros en Buenos Aires, pero no quiero arriesgarme a arruinarlo todo justo al final. Tuvimos muchos años buenos y queremos mantenerlos en la memoria. Es hora de que otras bandas den un paso al frente con la misma pasión. Es justo decir que estuvo genial. Seguiré teniendo amigos de por vida en la Argentina y estoy seguro de que volveré como un viajero normal, como un turista, pero con la banda no me lo puedo imaginar.
También dijeron que Trink aus, wir müssen gehen!, el disco que acaban de editar, será el último de la banda. ¿Siguen pensando lo mismo?
Sí. Siempre dijimos que este último disco grabado de forma normal, digamos, sería el final. Si surge una idea loca o un concepto especial, podríamos sumarnos, o si un director de cine nos pide música para una película, lo pensaríamos, pero un álbum tradicional como los que escribimos durante años, que es como un diario de nuestra vida… esa historia está terminada. Dijimos lo que teníamos que decir. Nuestra era terminó. No saldremos de gira tan seguido como antes. Seguro tocaremos algunos shows en 2027. Teníamos planeada una gira acústica que se suspendió por la pandemia y nunca se concretó; me gustaría darle una oportunidad a eso algún día, pero no hay planes fijos más allá del verano de 2027.
Editado en mayo de este año y cargado de mensajes que remiten al final de este largo camino, Trink aus, wir müssen gehen! (en español, se podría traducir como ‘¡Terminate el trago, tenemos que irnos!’) cuenta con 16 canciones nuevas, entre ellas “Hier sind die Hosen” (“Acá están los Hosen”, junto a Farin Urlaub, cantante de otro grupo punk alemán, Die Ärzte), “Wir waren nie weg” (“Nunca nos fuimos), “Die Show muss weitergehen” (“El show debe continuar”), “Nur nach vorn” (“Solo hacia adelante”) y la que le da título al disco.
Como complemento, aparece Alles muss raus!, un segundo álbum con 25 versiones de temas ajenos que trazan un mapa de influencias, amistades y complicidades de los Hosen: clásicos del punk y el post-punk, canciones alemanas, temas de bandas británicas y colaboraciones con sus propios autores e intérpretes. Entre los invitados están New Model Army, Einstürzende Neubauten, Alphaville, Vice Squad, The Stranglers, Skids, Broilers, Feine Sahne Fischfilet y The Outcasts, además de artistas como Vicky Leandros y Wolf Biermann. Los dos discos funcionan como las dos caras de un mismo cierre. Uno con canciones propias, otro con las canciones que los acompañaron durante décadas.
Ese mismo espíritu de celebración y despedida tendrá su epicentro porteño entre el jueves 1° y el domingo 11 de octubre en Strummer Bar. Durante once días consecutivos, el lado B del recinto de Palermo se transformará en una pop up store oficial cargada de merchandising exclusivo de la banda, mientras que el lado A, donde se encuentra el escenario principal, alojará la «Temporada Hosen», una grilla ininterrumpida de shows gratuitos de música ligada al universo y a la historia del grupo alemán.
Hablemos un poco de política. En Alemania, la extrema derecha está creciendo rápidamente. Como un punk que siempre luchó contra el racismo, ¿qué tan preocupado estás por tu país?
Tenemos que tomarlo muy en serio. No solo en Alemania, se ve lo mismo en el Reino Unido, Francia, Italia o Polonia. Hay mucho discurso de odio y los partidos extremos son superiores en las redes sociales. Las fake news, el ruido y el escándalo saben cómo agrupar su poder, y cualquiera que intente ser calmo y con los pies en la tierra no tiene oportunidad contra todo ese ruido. La pregunta es cuánta gente del mainstream queda atrapada en estas ideas enfermas. Es preocupante. En la antigua Alemania Oriental, la extrema derecha es la primera opción en este momento, algo impensable hace cinco años. Los partidos tradicionales parecen no tener idea de cómo combatir estos movimientos. La gente se cansó de la política y responsabiliza a sus gobiernos por crisis mundiales, como la guerra entre Rusia y Ucrania o las acciones de Trump, que hacen subir los precios del petróleo y la energía. El canciller [Friedrich Merz] no puede hacer nada al respecto, pero lo culpan a él. Tenemos que encontrar la manera de aclararle a la gente qué problemas puede resolver un gobierno y cuáles son temas globales que solo se resuelven entre todos, como el cambio climático.
Durante el último Mundial de Fútbol, se habló de una campaña o un sentimiento “anti-Argentina” en las redes sociales y medios internacionales. ¿Lo notaste?
Hoy en día, si hay una oportunidad de atacar a alguien, las cosas explotan. Especialmente en el fútbol. El fútbol no está hecho para ser discutido desde la calma ni la objetividad. Todo el mundo se pone sentimental, siente que su país es acosado por los demás y que los árbitros están en su contra. Pero gracias a Dios es solo fútbol, no importa. El año que viene o en el próximo torneo el “malo” será otro. Es algo bueno para dejar correr las emociones sin que pase nada grave. Con [Luis] Suárez o Mike Tyson pasó lo mismo: eran los chicos malos y años después la gente dice que no hubo mejor jugador o boxeador. Con [Lionel] Messi y esta generación pasará lo mismo, es cuestión de tiempo. Mientras sea solo deporte, hay que superarlo.

Sos un amante del fútbol y sos hincha del Liverpool. Con todo este dinero desmedido y las grandes corporaciones involucrándose en el negocio, ¿creés que todavía queda algo de romance en el juego?
Si querés seguir siendo hincha del fútbol, no te metas mucho en la trastienda, porque ahí no hay nada romántico desde hace décadas. Hubo mafia y sobornos desde el día uno. Pero el romanticismo sigue existiendo. En Liverpool, por ejemplo, a solo cien metros del estadio están los pubs donde se reúne la gente que no puede comprar una entrada. La cerveza cuesta lo mismo que hace quince años y ellos sienten como propio al equipo que está en la cancha. Ahí es donde se vive esa esencia romántica. Lo mismo ocurre con Boca. Cuando juegan, no hace falta ir al estadio, en las calles de los alrededores se percibe claramente que la gente cree en su equipo, y eso es algo totalmente auténtico.
Incluso si tomamos como ejemplo este Mundial tan controvertido, con una FIFA llena de idiotas de pies a cabeza, aun así te encontrás con países como Cabo Verde o el Congo. Y en esos países, la gente se reúne en las plazas principales de los pueblos para ver los partidos en pantalla gigante y pasarla bien. Creo que la idea… bueno, Infantino es un completo imbécil, pero incluso un imbécil así a veces tiene una buena idea. Y me parece fantástica la idea de incluir más equipos en el torneo, porque debería ser una fiesta el Mundial. Al final, no importa quién gane. Lo principal es unirnos, disfrutar de los partidos inaugurales, vivir la emoción de la fase eliminatoria y ver cómo todos se alegran cuando un favorito cae derrotado ante un equipo menor.
Los mejores tienen que aprender a convivir con el hecho de ser odiados por los demás. Así que, Argentina, asúmanlo: los odian porque son buenos. Si fueran una mierda, nadie los odiaría. Así que llévenlo con orgullo, como una medalla en el pecho. Además, por otro lado, fue divertido ver a los países pequeños. Esos son realmente los momentos que te hacen saltar las lágrimas. También estuvo el partido entre Inglaterra y Francia [por el tercer y cuarto puesto]. Ambos equipos quedaron eliminados, ya no había nada en juego y estaban muy decepcionados. Aun así, jugaron un partido bárbaro, hubo una deportividad increíble y todos se abrazaron al final. Así debería ser el fútbol. En esos instantes, sí, hay romanticismo, y eso es algo que defiendo.
Claro que hay otros momentos, como cuando Trump intenta colarse en la foto de los campeones del mundo o cosas así; eso está de más. Pero podés elegir con qué parte del fútbol te quedás y cuál no te gusta. A mí no me gusta el odio en el fútbol. No me gustan las peleas. Creo personalmente que deberían castigarse con dureza. Castigos ejemplares, tanto en la tribuna como en el campo de juego. Porque si jugás sos un ejemplo para la gente de la tribuna. Si te comportás como un imbécil en el terreno de juego, ¿cómo podés esperar que el público sea mejor? Nosotros tuvimos que aprenderlo a las malas en Inglaterra, cuando había tanto odio en los años 80. Por eso se hicieron cambios en los estadios y se instalaron asientos. Y así lograron erradicar el odio. Pelearon una batalla enorme contra la violencia y finalmente la ganaron. Ahora las familias pueden ir a los partidos sin miedo, y eso es algo realmente lindo de ver.

Volvamos a la música. Si pudieras agregar un capítulo final a la historia de Die Toten Hosen en la Argentina antes de esta despedida, ¿cuál sería?
Si tuviera que elegir algo que ya hicimos, sería repetir el show callejero en la avenida Santa Fe, donde apareció todo el mundo y fue una fiesta increíble. Y si pudiera agregar un capítulo totalmente nuevo, me encantaría la idea de hacer un Warped Tour en Sudamérica: diez bandas girando juntas en micros, sin anunciar quién toca primero o último, viajando durante tres semanas por toda la Argentina y durmiendo en carpas. Esa sería mi elección.
Cuando suene el último acorde en esta gira en la Argentina y se apaguen las luces, ¿qué esperás que sienta la gente al salir del lugar?
Espero que todos lloremos por buenas razones. Espero que digamos: “Es triste, pero es lo correcto”. Que guardemos ese momento en el corazón y nadie nos lo pueda quitar. Solo podría arruinarse si los decepcionamos volviendo años después siendo una mierda. Luchamos y rezamos para que sea un gran último show y nadie pueda destruir esa última impresión. En lo personal, cuando se apaguen las luces, me voy a enojar muchísimo y me voy a emborrachar por completo esa noche… lo sé desde ahora. Y al día siguiente me despertaré y durante tres días iré a cada restaurante que conozco a comer la mejor carne con ensalada y vino tinto.
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BTS might not have been in the room when the 2026 MTV Video Music Awards handed out their Moon Person trophies on Sunday night, but j-hope made sure ARMY knew he was celebrating the wins.
Following BTS’ three wins at Sunday’s VMAs, j-hope took to Weverse to thank fans for helping the group bring home some awards during its long-awaited comeback year.
“ARMY!! I heard the news that we won a big award. It’s all thanks to you guys, I love you,” the rapper wrote in his translated message, followed by a purple heart emoji. He went on to remember how significant 2026 was for himself and the group, calling it a “meaningful year” because BTS reunited and spent time with ARMY again.
The group took home song of the year and best K-pop for “SWIM,” as well as best group, giving BTS a clean sweep of all three categories in which they were nominated.
The song of the year victory was pretty historic: “SWIM,” the lead single from BTS’ fifth studio album ARIRANG, made the septet the first K-pop group to win in the category. Additionally, the win for best group was their fifth win in the category, extending their record of previous victories in 2019, 2020, 2021 and 2022.
And, as j-hope so humbly mentioned, the awards are just another milestone to add to what has already been a massive year for the group. ARIRANG, released in March as BTS’ first full-length album in six years, debuted at No. 1 on the Billboard 200. “SWIM” has also made plenty of noise on the charts on its own, reaching No. 1 on the Billboard Hot 100 upon its release.
j-hope made sure to recognize the wins, in the literal sense and in the figurative sense. “Since it’s a meaningful year where we made a comeback as BTS and spent time with you ARMYs, this year feels even more precious!!” he wrote. “I will wrap it up well until the very end!!”
And there’s still a lot to look forward to with BTS, as they are currently in the midst of their ARIRANG World Tour, with j-hope teasing that he’ll show fans “many great things” during the upcoming South American dates.
He signed off simply: “Luv you,” with a heart-sealed envelope emoji.
It looks like Drake has added more legendary jewelry to his collection.
During a Kick livestream last night, the Toronto rapper showed off a platinum Cash Money chain he apparently got from his former label boss Birdman as he was starting off a night of gambling with Stake. While talking to the chatroom and enjoying a freshly made cocktail, he shouted out his streamer friend comedian BenDaDonn who was gambling with him before shouting himself out for rocking a new chain.
“Shout out to BenDaDonnn. Shout out to me too, what do you mean? What do you mean? Birdman, platinum, Cash Money,” he boasted to the chat. “What, are you guys crazy? You think you guys could buy our artifacts like how we buy your artifacts? No, it’s in the family, dummy. What’s wrong with you guys?”
If you remember, Drake bought a bunch of Pharrell’s jewelry at auction and flaunted his purchase in the music video for “Jumbotron Sh– Poppin” back in 2023. He also said he melted them down in his guest verse on Travis Scott’s “Meltdown” and once again showcased the Virginia producer’s rare collection in the music video for “Family Matters.” Pharrell, however, said the jabs didn’t really bother him while also referring to the jewelry as artifacts. “I think beyond all of the on-goings, at the heart of all of it, he’s a fan of music,” he told GQ when asked about the disses. “He’s a fan of the history of what it is, and I happen to be a part of that, and those artifacts are a part of it.”
During one of those same streams, he revealed that some unreleased songs from his FOMO short film will hit DSPs on Thursday night. “Go watch FOMO. It’s a bunch of songs coming to streaming on Thursday,” Drake said. “So, all the songs that you guys have been asking [about]. Well, not all of them. Enough of them are coming on Thursday. That’s it.”
Tyla, Slayyyter, Troye Sivan and more share which music videos they would want to be a part of on the VMAs 2026 red carpet.
Tetris Kelly
If you could go back and be in any music video, what would it be?
Fuerza Regida
“BYOB” by System of Down.
Tetris Kelly
What? Not System of a Down, bro. Classic. Why do you want to be in that video?
JOP of Fuerza Regida
I don’t know. I like System of a Down.
Tyla
I feel like I wouldn’t be in it. I would be watching it happen. Okay. I would wanna be like watching the monitor and watching it happen in real time.
Tetris Kelly
Then who you wanna watch?
Tyla
Who am I gonna watch? Probably one of Michael’s.
Slayyyter
I would love to be one of the sweaty “Slave 4 U” sexy dancers.
Tetris Kelly
Yeah.
Slayyyter
They’re all like sweaty in this. What is it? Like a sauna, a pub. We don’t really know, but I love it.
Troye Sivan
The “Dirrty” video, Christina Aguilera. Yes. Oh my God. Some little chaps in the water. Yeah. Yeah.
Shaboozey
“Where the Party At?” You know, Jagged Edged and Nelly, yeah.
Tetris Kelly
He went all the way back to Jagged Edge right now. That’s one of my first videos I ever saw.
Shaboozey
One of my first videos when it came out the plane, when it came out the helicopter.
Watch the full video above!
Madonna‘s relationship with the MTV Video Music Awards started on its very first telecast, back in 1984, when she writhed around on the stage in a fluffy white wedding dress while performing “Like a Virgin.” On Sunday night, the Queen of Pop returned to her rightful stage to open the 2026 VMAs with songs from her Confessions II album and to collect a total seven awards — and Billboard was in the building.
On the new Billboard Pop Shop Podcast, Keith tells Katie all about his night inside the Peacock Theater in downtown Los Angeles for the 2026 VMAs, where (beyond Madonna, of course) there was a stacked tribute to another MTV legend, George Michael, and the christening of new music video stars too, thanks to the fluid choreography from GENER8TION featuring Yung Lean.
Listen to the full episode to hear Keith’s inside commentary.
Also on the show, we’ve got chart news on how Miley gets her first No. 1 on the Billboard 200 albums chart in more than a decade, how Riley Green and beabadoobee nab their first top 10s on the Billboard 200, and how Ella Langley’s run at No. 1 on the Billboard Hot 100 with “Choosin’ Texas” might be coming to an end (at least temporarily).
The Billboard Pop Shop Podcast is your one-stop shop for all things pop on Billboard‘s weekly charts. You can always count on a lively discussion about the latest pop news, fun chart stats and stories, new music, and guest interviews with music stars and folks from the world of pop. Casual pop fans and chart junkies can hear Billboard‘s executive digital director, West Coast, Katie Atkinson and Billboard’s managing director, charts and data operations, Keith Caulfield every week on the podcast, which can be streamed on Billboard.com or downloaded in Apple Podcasts or your favorite podcast provider. (Click here to listen to the previous edition of the show on Billboard.com.)
A Los Angeles judge ruled that the 36-year-old woman accused of shooting at A$AP Rocky and Rihanna’s Beverly Hills home in March is mentally fit to stand trial.
According to The Associated Press, the ruling was made by Judge Maria Cavalluzzi during a hearing at Los Angeles County court on Tuesday (Sept. 29). “Criminal proceedings are reinstated,” Judge Cavalluzzi said following months of psychiatric evaluations.
The 36-year-old has remained in custody since her March arrest and she didn’t speak at the hearing. She’s currently facing 13 felony charges, including one count of attempted murder, 10 felony counts of assault with a semiautomatic firearm and three felony counts of shooting at an inhabited dwelling or camper. She faces up to life in state prison if convicted.
Prosecutors allege that the woman drove up to the Beverly Hills residence owned by the celebrity couple on March 8 and fired more than 20 rounds at the home from an AR-15-style rifle out of her Tesla window.
The woman fled the scene, but a police helicopter spotted her car and followed it to a Sherman Oaks shopping center parking lot, where the suspect was apprehended about a half-hour following the 911 call. She has remained behind bars while being held on $1.875 million bail.
Rihanna was home at the time of the shooting with their three children and a nanny, but no injuries were reported. Bullet holes were found by authorities in the property’s gate and an RV parked in the driveway.
The suspect, an Orlando, Florida, native, has pleaded not guilty to all of the charges against her. She’s due back in court on Wednesday.
Prosecutors want a harsh prison sentence for an AI fraudster who stole more than $8 million in music royalties, telling a judge the man spent years ripping off “hard-working and often underpaid” artists and songwriters.
Michael Smith, 54, admitted in March to using AI to generate thousands of songs and streaming them billions of times with bots. But last week, he said he deserved no prison time, arguing the harm to any single artist was “insignificant” and “no victim suffered any real harm.”
In a response filing Tuesday (Sept. 29), the feds begged to differ. Urging the judge to sentence Smith to at least 46 months in prison, they say that for more than six years Smith “labored almost daily to perpetrate massive fraud” and did, in fact, directly harm working musicians.
“Smith was the architect of, and led, a sophisticated and multi-faceted fraud scheme over the course of many years to divert musical royalties from legitimate and hard-working songwriters and other rightsholders to himself,” prosecutors wrote. “A lenient sentence will send precisely the wrong message: streaming fraud will not result in meaningful punishment.”
The case against Smith represents the first U.S. criminal enforcement over streaming fraud, a longstanding problem that’s been made worse by AI tools that can churn out fake songs and then play them on repeat. Streaming royalties are divvied up from a finite pool of revenue, meaning fake streams siphon off money from real artists.
Smith was arrested in 2024 on a three-count indictment that charged him with using thousands of bots to continuously stream songs on Spotify, Apple Music and other platforms starting in 2017. In March, he entered a guilty plea on a single count of wire fraud conspiracy and agreed to forfeit more than $8 million in streaming fraud proceeds.
Wire fraud conspiracy carries a five-year maximum prison sentence, and federal guidelines call for between 46 and 57 months in Smith’s case. But federal probation officials recommended a lighter sentence of 24 months.
Last week, Smith’s lawyers pleaded with the judge to avoid sentencing him to prison altogether. They said he was “profoundly sorry” and has “accepted full responsibility” for his crimes, but they also said he had caused only “tiny, immeasurable losses” spread across millions of songwriters and artists.
“The effect each individual stream of one artist’s song has on every other artist’s share of total streams is not akin to a drop in a proverbial bucket — it is a drop in an ocean,” Smith’s lawyers wrote. “No individual artist or songwriter suffered any perceptible harm from Mr. Smith’s conduct.”
But in Tuesday’s filing, federal prosecutors say Smith’s scam has “all the hallmarks of the most serious white-collar crime,” and that he “stole from hard-working (and often underpaid) songwriters, artists, and other rightsholders.”
“Streaming fraud redirects a portion of the existing royalty pool from every single legitimate rightsholder to fraudsters,” the feds wrote. “Musical royalties that Smith fraudulently obtained came at the expense of the creators whose rightful royalties were siphoned away because every fraudulent stream perpetrated by Mr. Smith diluted the value of every legitimate stream.”
Caleb Flynn, the former American Idol contestant accused of fatally shooting his wife, has been found guilty of murder.
An Ohio jury reached the verdict Tuesday (Sept. 29) after about 2.5 hours of deliberation, determining that the 40-year-old musical pastor is guilty on all charges, which span aggravated murder and multiple counts of murder, felonious assault and tampering with evidence in connection with the death of his wife, Ashley Flynn. Going into the trial, Caleb had pleaded not guilty.
Following the court’s decision, defense attorney Patrick Mulligan told reporters, “While we respect the system, certainly we’re disappointed … there’s a lack of evidence on prior calculation and design.”
Caleb was charged in February with murdering Ashley — with whom he shares two daughters — after she died via gunshot in their Tipp County home earlier that month. After the shooting, he’d called 911 and told the dispatcher that a burglary had taken place and that the intruder had been the person who killed his wife.
Text messages read in court, however, showed that Caleb had been having a 1.5-year affair with now-24-year-old Alleigha Botner, who worked at his church as an intern and gave hours of testimony during the trial. “If I could literally kill her and not go to hell, I would do it in a heartbeat,” Caleb texted Botner in May 2025, according to CNN. “That’s how dark and hateful I feel.”
The exchanges also showed Botner asking Caleb to get a divorce from Ashley so that they could be together instead. On Feb. 15, the day before the shooting, Caleb — having told Botner that he was planning to tell Ashley he was leaving her the following day — sent in a message: “It’s kind of crazy. I’m not scared tomorrow. I mean, I’m not looking forward to it, and it’s about to be a crap-fest here moving forward, but I’m not scared of it.”
Caleb made it as far as the televised judges’ auditions on the 12th season of American Idol in 2013, but did not advance to the main competition. In his “Road to Hollywood” interview for the TV show, he repeatedly mentioned his love for Ashley, his marriage to whom lasted about 16 years before her murder.
“I love to sing, so that’s why I auditioned — and my wife kind of nudged me a little bit too,” he said in the clip. “I love my wife more than anything. She is very, very pretty.”
Watch Caleb receive his verdict above.
After placing eight career No. 1s across the Billboard charts over his long career, Ricardo Montaner achieves his first champ on the overall Latin Airplay chart, as “Para Que Seas Feliz” jumps 3-1 on the list dated Oct. 3. The new milestone arrives nearly three decades after the singer debuted on the ranking in 1996, marking the longest wait for a first No. 1 in the history of the 32-year-old chart. (Montaner’s overall history on Billboard‘s charts dates back to the late 1980s.)
“My story with Billboard is fascinating,” Montaner tells Billboard. “Honestly, it gives me immense pleasure to know that we have crossed generations throughout this career. I say it with humility and great pride.”
“Para Que Seas Feliz” rises to No. 1 on Latin Airplay with a 39% surge in audience impressions, reaching 8.9 million in the United States during the Sept. 18-24 tracking week, according to Luminate. It edges past Romeo Santos and Prince Royce’s “Ay San Miguel,” which slips to No. 2 after one week at the summit.
The coronation marks Montaner’s 21st Latin Airplay entry, dating back to “Soy Tuyo” in 1996. With nine top 10s on Latin Airplay—including his first, “Es Así,” in 1997—he finally claims the crown after going as high as No. 2 twice: with “El Poder de Tu Amor” in 1999 and “Yo Puedo Hacer” in 2002.
The 30-year wait to No. 1 marks the longest to summit Latin Airplay since the chart’s inception in 1994—surpassing Los Ángeles Azules’ 27-year journey from their 1997 debut to their first chart-topper in July 2024.
“My story with Billboard began in the late ’80s, when my music began playing in the United States with ‘Tan Enamorados’,” Montaner says of the song that earned him a first top 10 on the charts, reaching No. 9 on Hot Latin Songs in 1988. “Billboard was perhaps the only representation we Latinos had in the music industry. We came to conquer the United States and knock on doors, earning the support of all the programmers and DJs of the time.”
“Tan Enamorados” was the launchpad of a successful five-decade Billboard song career. “We broke through and made a huge impact,” says the singer who placed four No. 1s on the multimetric Hot Latin Songs chart, including “Castillo Azul,” which topped the list for nine consecutive weeks in 1992.
“One of the joys was that, back then, we were able to promote as many as three or four singles from each album, which gave us greater staying power,” recalls Montaner, who has also earned four Latin Pop Airplay No. 1s and two leaders on Top Latin Pop Albums: Ricardo Montaner (1989) and Ida y Vuelta (2016). “Music wasn’t segmented the way it is now—with reggaetón on one side, ballads on another, and regional Mexican music elsewhere. Back then, all genres converged on a single chart, and that made me incredibly happy because we managed to place so many songs in the top spots.”
Montaner’s new reign extends across Latin radio. “Para Que Seas Feliz” adds a third week at No. 1 on Latin Pop Airplay, while it also rises to the top of the Regional Mexican Airplay, largely powered by its regional Mexican remix with Edén Muñoz. The achievement marks Montaner’s first leader on the chart—and first appearance on the tally.
“Fifteen minutes ago, I was speaking with Edgar Barrera, who co-wrote this song with Horacio Palencia and Nathan Galante, about what it means to me—not only to return to Latin Airplay, but also to conquer the No. 1 spot on the regional Mexican chart,” the singer shares. “Do you know what that means? It’s an extraordinary achievement because, alongside the ballad, the duet I recorded with Edén also made a very strong impact in the regional Mexican market, and I feel immensely proud.”















