Cuando Michael “Mike D.” Diamond empezó a trabajar en su primer álbum como solista, Thank you¸ que sale el 28 de agosto, lo hizo sin la presión de continuar el legado de los Beastie Boys o por lo menos, ese fue el plan.
Eventualmente, contempló la gravedad de la situación y tuvo que conciliar el hecho de que tendría que cargar con esa responsabilidad por su cuenta. “Estuvo presente la inseguridad y miedo que considero que surge cuando estás sacando algo creativo. Lo estás compartiendo con el mundo”, dijo el músico por Zoom desde Londres, vestido con una camiseta blanca extragrande.
Ayudó a innovar con su punto de vista los géneros de rock y hip-hop fusión durante su tiempop en los Beastie Boys. Junto a sus compañeros de banda, Adam “Ad-Rock” Horovitz y Adam “MCA” Yauch, quien falleció de cáncer en 2012 — el hecho que significó el fin del grupo — se empujaban para descubrir nuevos sonidos. Con técnicas y decisiones como el collage de samples en Paul’s Boutique o el giro que le dieron al punk en ‘Sabotage’. Ese espíritu creativo se manifiesta a en Thank You.
A sus 60 años, el cantautor terminó construyendo el proyecto junto a un grupo de músicos jóvenes, incluyendo sus hijos, Skyler y Davis Diamond, bajo el nombre de Mike D 5D. Contribuyeron una vibra psicodélica que rememora el estilo de rock que definió el estilo de su banda anterior, algo que acompañó con su característico rap. Las pistas que ejemplifican este sonido son: ‘What We Got’; el tema vanguardista, ‘That’s right’ e ‘It’s Time’.
“Tuve lo opuesto al bloqueo creativo”, comparte Diamond al pensar en el trayecto que lo llevó a este punto para la columna de opinión, “Last Word”, de ROLLING STONE. “No sentí la presión de ‘Tengo que hacer un disco’. Cuando entré en la zona, pude conectar con la inmersión y éxtasis del proceso creativo. Colaboré con gente y me perdía por horas hasta que me daba cuenta y decía ‘Oh, guau. Empezamos a hacer una canción y es increíble’. Esa fue mi parte favorita de elaborar el LP”.
¿Cuándo supiste que era hora de volver a la música?
No lo sabía
Entonces, ¿cómo llegaste a ese punto?
No creo que sepa. Para mí, cuando estaba dentro del flujo de trabajo, llegué a un momento donde dije “Algo ha cambiado dentro de mí por hacer esto”. Sentí que “OK, supongo que necesitaba hacer esto ahora”. No lo entendía hasta que me capturó ese sentimiento.
Beastie Boys se separó cuando Adam Yauch murió en 2012. ¿Qué tuviste que hacer para componer un álbum sin él o Adam Horovitz?
Necesitaba tiempo para procesarlo. Yauch era como un hermano mayor para mí y su presencia significó mucho para nosotros cuando estábamos en la banda. Pasé por todo eso. También tenía el lujo de tomarme un descanso para experimentar ser papá.
¿Cuál es el secreto para entrar en la mentalidad del álbum de solista?
Al principio, decía que “Todo tiene que ser nuevo y diferente”. Cuando empezamos a hacerlo, pude relajarme y cambiar mi mentalidad a “Hay ciertos aspectos que me representan, no los puedo escapar y eso está bien”. Al final, tenía que pensar en “qué estoy diciendo”, eso se resume en que tenía que ser un líder, algo insólito para mí.
Fue chistoso, dudo mucho al declarar que “soy un líder”. De pronto una parte necesaria es trabajar con mi psicólogo y otra es que la palabra “líder” está muy desprestigiada. El mundo en el que vivimos está dominado por los peores ejemplares del liderazgo egoísta.
¿Quiénes te inspiran a ser líder actualmente?
Uy dios, es una lista larga. Te contaré acerca de mis rasgos neoyorquinos que me esfuerzo para cambiar. Uno es interrumpir a la gente. En nuestra familia hablábamos al mismo tiempo, nos interrumpimos a diario. Hablábamos más que escuchar al otro. Siento que es una cuestión cultural. Sentía que no había suficiente tiempo para callar y escuchar. Recuerdo traer novias que no vivían en la ciudad y me comentaban, “Guau. Ustedes hablan al mismo tiempo” y yo les respondía, “Sí, ¿qué pasa con eso?”.
¿Qué otros hábitos de Nueva York estás intentando modificar?
Ese sentimiento de “falta de calma”, impaciencia. Al crecer en Nueva York, aspiras hacer todo más rápido, ya sea ir por un café o sentirse bien porque el tren te llevó a tu destino más rápido.
¿Qué haces para relajarte?
Cuando estaba creando el disco, iba a un centro budista cada vez que descansaba para practicar en silencio, algo que agradezco adaptar porque siento que conseguí un espacio para mis ideas. Otra cosa que es muy nueva para mí es salir a la naturaleza y pasar tiempo con mi novia, ya sea paseando o yendo a acampar. Solo me arrepiento no hacerlo antes. En nuestro mundo, donde tenemos acceso constante a la virtualidad, el desconectarse por completo y apreciar la naturaleza es más crucial que nunca.
¿Fuiste capaz de dejar de sobrepensar el proceso al crear el proyecto?
En el principio, decía como “Estoy muy libre. No me importa lo que digan”. Luego, quería sacarlo adelante y me di cuenta “Mierda, de verdad sí me importa lo que la gente diga”. Eso me devastó. De la nada, entiendes que las opiniones de la gente te afectan, que estás viejo y lento. Cualquier cosa que digas, ya no significa nada.
¿Cómo vives con esa ansiedad?
Solo es cuestión de aceptarlo como parte de la mezcla. Siento que es un privilegio darle importancia a lo que le brindas al mundo. La inseguridad viene con eso.
El Beastie Boys Book está lleno de historias de ir a tomar en bares durante tu adolescencia. Ahora que eres padre, ¿Qué piensas acerca de la libertad que te otorgaron tus padres?
Horovitz y yo charlamos al respecto todo el tiempo. El Nueva York donde crecimos era mucho más peligroso a como es ahora. Pero, teníamos esta sorprendente libertad que los niños (de ahora) nunca entenderían. Literal, si fueras un padre, te meterían a la cárcel si les dieras el mismo beneficio que tuvimos.
Los padres de quienes escogieron que crecieran en Nueva York en ese entonces, escogieron cultura en vez de seguridad y paz. O sea, “Estamos escogiendo emoción y amplitud en ciertas áreas en vez de la mundana realidad. Aceptaremos que, ‘Ah, mi niño le van a robar su plata de UNICEF’, o ‘La radio del carro no estará ahí en la mañana’, está bien”. Es muy irónico que New York sea más seguro el día de hoy.
¿Quisiste darles a tus hijos ese mismo libre albedrío?
Sí, pero crecieron donde crecieron. Es un mundo diferente. También quería tener una conversación emocional que ninguno de los padres de nuestra generación se permitieron, porque creían que “Estamos aquí [para ti] si la situación se va a la mierda, pero no te hablaremos de eso”. Puedo hablarles [a mis hijos] de cosas reales en una manera diferente.
¿Qué es un consejo que quisieras darle a tu yo más joven?
Prioriza el sueño e intenta ser amigable y simpático con los otros. Puedes decir lo que quieras, eso es válido, pero trata decirlo de la manera más amable posible.
Adam Yauch era innovador cuando grababa con los Beastie Boys. ¿Cómo lo honoraste con Thank You?
Lo extraño porque ya no puedo vivir mi vida con la posibilidad de llamarlo y decirle, “Yauch, no me creerás que esto sucedió, pero te debo contar”. Ya no tengo eso. Pero, puedo pensar en lo que él puede estar pensando, o lo qué tendría que ver con algo que me está sucediendo, o solo lo que diría de este nuevo LP. Hay mucho que es una mierda cuando un ser amado fallece, pero una de las cosas buenas es que puedes seguir teniendo esa relación.
En qué momentos, durante el proceso de crear el álbum, te preguntaste, ¿Qué pensaría él?
Cuando intentaba salirme de mi zona de confort. Sentía que esas son las cosas que [le harían decir], “Eso es lo que debemos hacer”.
Tenías 20 años cuando Licensed to Ill salió en 1986. ¿Qué piensas cuando lo escuchas ahora?
No lo escucho [risas]. No es que sea malo, pero yo lo creé, así que supongo que sería raro si lo escuchara. Sin embargo, pienso en la felicidad que Adam Horovitz, Yauch y Yo tuvimos cuando estábamos grabando los demos que luego se volvieron algunas de esas pistas.
Existe un clip de los Beasties con Joan Rivers donde califica el nombre de ese disco como “el título más estúpido que ha visto”. ¿Tenía Razón?
Es Joan Rivers, se supone que te sientas un poco menospreciado. Creo que en ese momento pensaba “Oh. Yo creo que está ingenioso. ¿No nos suma puntos por eso?”. Pero eso no sería muy propio de Joan Rivers, así que me parece justo.
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Una de las experiencias más enriquecedoras para un fanático es, sin duda, ver a su artista favorito sobre el escenario. Lamentablemente, los seguidores de Kiss tendrán que esperar a que la banda obtenga un permiso especial para volver a disfrutar de sus clásicos interpretados en vivo.
En una entrevista reciente con la emisora de rock clásico de Detroit, WCSX, Gene Simmons reveló detalles sobre el futuro de Kiss, incluyendo la posibilidad de una reunión o de un concierto en el que la banda vuelva a interpretar algunos de sus clásicos más emblemáticos. Sin embargo, la decisión no está en sus manos, sino en las de Pophouse.
Hace un tiempo, Kiss vendió a Pophouse su catálogo musical, la marca, los derechos de imagen y, en general, los activos que conforman el legado de la banda. Se trata de una empresa privada de entretenimiento con sede en Estocolmo, Suecia, que se dedica a crear, adquirir y desarrollar marcas en diversos ámbitos, no solo relacionados con la música, sino también con los podcasts, las artes escénicas y los videojuegos.
A pesar de la venta de los derechos de Kiss, sus integrantes no se han desvinculado por completo del futuro de la banda, por lo que todavía podrían surgir nuevas sorpresas en su historia. “Kiss se vendió, de hecho —el maquillaje, las canciones, los derechos de publicación y todo eso— por [mucho dinero]”, reveló Simmons. “Y una gran compañía llamada Pophouse es nuestra socia. Estamos involucrados juntos en el futuro, así que habrá una película, cuyo reparto se está seleccionando ahora, y habrá —no sé— series animadas, un parque temático, lo que sea. Todo está por venir. Así que será más grande y mejor de lo que jamás hayan visto, incluyendo el espectáculo de Avatar”.
Y agregó: “Pero eso también significa que Kiss no puede tocar en directo sin el permiso de Pophouse”.
El final de Kiss aún no está escrito. La agrupación ya ha vuelto a reunirse para ofrecer presentaciones especiales, como ocurrió en 2025 durante el Kiss Kruise: Landlocked in Vegas. En aquella ocasión, sus integrantes aparecieron sin máscaras, maquillaje ni vestuario, como parte de los compromisos establecidos en el contrato que mantienen con Pophouse.
Tras el último concierto oficial de Kiss, celebrado en 2023, Gene Simmons dejó claro que su camino en la música estaba lejos de terminar. El músico creó Gene Simmons Band con el objetivo de mantenerse activo en aquello que más le apasiona: la música. “No quería alejarme del escenario”, aseguró Simmons. “Es lo más divertido. Estar en ese escenario y darlo todo es lo más divertido que puedo imaginar con los pantalones puestos. Y hay algo mágico que sucede ahí”.
“Imagínate ser pintor, crear una obra de la que te sientas muy orgulloso y dejarla en tu salón para que nadie la vea. O componer una canción que te guste mucho y pensar: ‘¡Guau, esto mola!’, pero ser el único que la escuche. No, no, no. Si escribes un libro, no quieres ser la única persona que lo lea; quieres compartirlo con los demás. O si organizas una fiesta y eres el único en la sala, comiendo patatas fritas y bebiendo Coca-Cola, eso no es una gran fiesta. Necesito que estés en la fiesta. ¿Qué es una fiesta sin ti?”, añadió. “Así que no puedo alejarme del escenario. Me encanta demasiado”.
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Mientras en redes sociales los fanáticos de las comedias románticas esperan que haya un nuevo boom del subgénero como el que se dio en los 2000, Hollywood continúa apostándole a las secuelas. El turno ahora es de Cómo perder a un hombre en 10 días, el filme de 2003 protagonizado por Kate Hudson y Matthew McConaughey que se convirtió en uno de los títulos más importantes de las romcoms.
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Esta semana, Variety reveló los planes de Paramount de desarrollar una segunda entrega de la cinta dirigida por Donald Petrie, esta vez con Hudson y Stacey Sher (Pulp Fiction, Gattaca, Django Unchained) como productoras. El proyecto apenas se encuentra en sus primeras etapas, por lo que todavía no se han definido otros cargos importantes. Según informó Deadline, la producción tiene la intención de que los protagonistas originales retomen sus papeles, sin embargo, el estudio todavía se encuentra en busca de un guionista para, a partir de allí, definir el reparto.
Cómo perder a un hombre en 10 días sigue la historia de Andie (Hudson), una periodista que planea escribir un artículo sobre aquellas acciones de las mujeres que “espantan” a los hombres, y Ben (McConaughey), un publicista que para cerrar un negocio importante se compromete a sostener una relación sentimental por más de 10 días. La película también contó con las actuaciones de Kathryn Hahn, Adam Goldberg, Thomas Lennon, Michael Michele y Shalom Harlow.
El filme tuvo un presupuesto de 50 millones de dólares y recaudó más de 177 millones de dólares, no solo representando un éxito en taquilla, sino convirtiéndose en una de las comedias románticas por excelencia y trascendiendo en la cultura popular.
Hace poco, McConaughey, que ha protagonizado grandes películas como Interstellar (2014) y Dallas Buyers Club (2013) —con la que ganó su primer Óscar—, reveló en el podcast Happy Sad Confused que la mayoría de sus regalías provienen de Cómo perder a un hombre en 10 días. Por su parte, a inicios de este año Hudson recibió su segunda nominación a los premios de la Academia por su papel de Claire en Song Sung Blue.
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The Beatles lanzaron una grabación inédita de Paul McCartney y John Lennon trabajando en una versión muy temprana del clásico simple, “Day Tripper”.
La denominada versión de “cinta de trabajo de composición” de “Day Tripper” fue grabada en el hogar de Lennon en Surrey, Inglaterra. En este punto, Lennon y McCartney todavía tenían que dar con el legendario riff de la canción, aunque es fácil ver cómo llegaron a él basándose en los acordes que están tocando. Sin embargo, la mejor parte de la grabación es escuchar a los viejos amigos matarse de risa entre toma y toma casualmente brillantes de un clásico en gestación.
Esta maqueta de “Day Tripper” aparecerá en la próxima edición especial de Rubber Soul, que será editada el 2 de octubre. (“Day Tripper” no apareció en el álbum original, pero fue publicada como un simple junto a “We Can Work It Out” casi al mismo tiempo, en 1965). La reedición incluirá una versión del álbum recientemente mezclada por el productor Giles Martin y el ingeniero Sam Okell, además de 24 grabaciones tempranas.
Entre ellas hay 20 tomas inéditas y tres maquetas caseras inéditas. Antes de lanzar “Day Tripper (Songwriting Work Take)”, The Beatles compartieron una toma temprana de la joya de Rubber Soul, “Michelle”. La lista de temas también incluirá “Little Girl”, una nueva maqueta de Lennon cuya existencia nadie conocía hasta que fue descubierta recientemente por el patrimonio de Lennon.
En una charla reciente con Rolling Stone acerca de Rubber Soul y la próxima reedición, Martin —hijo del legendario productor de The Beatles, George Martin— dijo sobre el LP original: “Es un álbum nacido de la frustración de no querer ser más niños pequeños”, y añadió: “Tiene tanta profundidad. Este es el primer álbum en el que no intentaban escribir un montón de sencillos y decidir cuál debía ser el corte de difusión”.
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PARA LA MÚSICA
Hace 50 años, el mundo se enfrentaba a un inmenso espectro sonoro que definiría gran parte de la música que vendría más adelante; ese amplio panorama era capaz de incluir las atmósferas vanguardistas de Jean-Michel Jarre en Oxygène o la furia combativa del afrobeat en Zombie de Fela Kuti, abrazaba al punk de los Ramones y a la salsa dura de Héctor Lavoe, mientras en Brasil cuatro gigantes se convertían en Doce Bárbaros. Era una fuerza global que iba mucho más allá de Europa o el mundo angloparlante.
La dulzura pop de ABBA y la beligerancia de Bob Marley se codeaban en las tiendas de discos con la complejidad de Rush y la extravagancia de KISS, cuando todos ellos presentaban discos fundamentales para sus carreras. Lejos de responder a una sola corriente dominante, para la música fue un año de colisión y convivencia creativa sin parangón en el siglo XX.
Oxygène
Jean-Michel Jarre
Arrival
ABBA
De ti depende
Héctor Lavoe
Songs in the Key of Life
Stevie Wonder
Doces Bárbaros
Doces Bárbaros
Destroyer
Kiss
Rastaman Vibration
Bob Marley & The Wailers
A Day at the Races
Queen
2112
Rush
Sofrito
Mongo Santamaría
Hotel California
Eagles
Ramones
Ramones
Zombie
Fela Kuti & Afrika 70
La máquina de hacer pájaros
La Máquina de Hacer Pájaros
Boston
Boston
PARA EL CINE
Desde los estertores del franquismo español en Cría cuervos hasta el sexo llevado a la locura en el Japón de El imperio de los sentidos, pasando por la epopeya de Bertolucci y la picardía brasilera de Jorge Amado, este listado rescata películas que marcaron una época a nivel global.
Como resulta omnipresentemente obvio, para bien o para mal, Hollywood hizo lo suyo en términos de hegemonía cultural y nos trajo joyas como Taxi Driver, con su mirada a la alienación urbana, Carrie, con su reflexión sangrienta sobre el bullying y la adolescencia, o La profecía, todo un clásico del terror setentero. Estas son solo diez muestras de lo que fue un año que definió gran parte del cine que hoy seguimos viendo.
Cría cuervos
(España)
Dir. Carlos Saura
Carrie
(EE. UU.)
Dir. Brian De Palma
Novecento
(Italia)
Dir. Bernardo Bertolucci
Taxi Driver
(EE. UU.)
Dir. Martin Scorsese
Todos los hombres del presidente
(EE. UU.)
Dir. Alan J. Pakula
Doña Flor y sus dos maridos
(Brasil)
Dir. Bruno Barreto
Rocky
(EE. UU.)
Dir. John G. Avildsen
Maratón de la muerte
(EE. UU.)
Dir. John Schlesinger
El imperio de los sentidos
(Japón / Francia)
Dir. Nagisa Ōshima
La profecía
(EE. UU.)
Dir. Richard Donner
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Puede que ya hayas oído la noticia: ¡Lejos de ser el asesino de la gran pantalla, YouTube va a salvar al cine! En el transcurso de dos semanas del pasado mayo, llegaron dos películas muy diferentes que han puesto patas arriba la idea de lo que tendrá éxito, o no, entre el público de los cines multiplex. Una trata sobre un sueño romántico que se hace realidad y que se convierte en una especie de pesadilla. La otra convierte un espacio de oficinas industrial en un reino infinito de terror psíquico. Ambas películas encajan perfectamente en la categoría de “terror moderno”, ambas toman ideas familiares del género y les infunden una sensibilidad extravagante propia de la Generación Z, y ambas fueron realizadas con presupuestos modestos por cineastas menores de 30 años quienes ganaron atención a través de canales de YouTube. Cada una de estas películas ha batido récords para sus respectivos estudios, y eso está haciendo que Hollywood preste atención.
Obsession, una película dirigida por Curry Barker, de 26 años, te sumerge en un escenario sacado directamente de una comedia romántica estadounidense: Bear (Michael Johnston) está enamorado de su compañera de trabajo Nikki (Inde Navarette). Él cree que ella es el amor de su vida. Ella, muy probablemente, piensa en él solo como amigo (o tal vez no). El día en que finalmente va a invitar a Nikki a una cita de verdad, Bear compra por casualidad un artículo curioso en una tienda de curiosidades: algo llamado “One Wish Willow”, que promete que si rompes este supuesto palo mágico y pides un deseo, este se hará realidad. Ante la oportunidad de confesarle sus sentimientos a Nikki, nuestro protagonista la embarra. Por pura frustración, parte el sauce por la mitad y desea que la chica que le gusta lo ame más que a nadie en todo el mundo. El hechizo funciona demasiado, demasiado bien.
El argumento es el clásico “pide un deseo a la pata de un mono”, de esos que han servido de inspiración a todos, desde Stephen King hasta Los Simpson. (De hecho, fue un episodio de Los Simpson basado en el cuento de W. W. Jacobs de 1902 —sobre una mano de simio cortada con poderes sobrenaturales— lo que inspiró a Barker). El tono va desde un terror que se va acumulando lentamente hasta la locura total, con una escalada que da sus frutos de manera magnífica. A excepción de Andy Richter, quien tiene un pequeño papel secundario como dueño de una tienda, el elenco está compuesto por actores prácticamente desconocidos, aunque Navarette, quien interpreta a la joven poseída con una dedicación que raya en la obsesión en sí misma, probablemente verá cómo sus oportunidades profesionales dan un salto cualitativo.

En cuanto a Barker, su carrera ya ha pasado de cero a 60. Al igual que varios cineastas destacados que trabajan en el género de terror (en particular el autor de Get Out, Jordan Peele, y Zach Cregger, de Weapons), comenzó como comediante de sketches antes de aprovechar sus habilidades para atraer audiencias en línea. Después de que Obsession se estrenara en la sección Midnight Madness del Festival Internacional de Cine de Toronto en 2025, desató una guerra de ofertas. Focus Features adquirió los derechos de la película por, según se informa, 15 millones de dólares. Debutó en tercer lugar y, en contra de toda lógica de la industria, vio cómo su recaudación en taquilla aumentaba casi un 40 % en su segundo fin de semana, un salto prácticamente inaudito. Y podría haber sido la película número uno de Estados Unidos, si otra película de terror, igualmente improvisada, no le hubiera pisado los talones.
Backrooms es una creación de Kane Parsons, un joven de 21 años que había estado publicando una serie de clips que simulaban ser grabaciones encontradas, centrados en un enigmático instituto que estudiaba espacios misteriosos que desafiaban las leyes de la física, conocidos como los “backrooms”. Esos cortos —un subgénero de ficción de terror conocido como creepypasta— llamaron la atención de varios guardianes del género, de creadores de tendencias y, más importante, de A24. El estudio, conocido por su estilo hipster, expresó interés en utilizar esos fragmentos virales como base para un proyecto de larga duración, y el joven conocido como @KanePixels de repente se encontró con un lucrativo contrato.
El debut cinematográfico de Parsons construye una mitología minimalista y alucinante a partir de sus cortometrajes. La historia sigue a Clark (Chiwetel Ejiofor), gerente de una gran tienda de muebles en Silicon Valley. Una noche, ya tarde, Clark ve lo que parece ser un rayo de luz que se cuela por una grieta en la pared del sótano de la tienda. Aún más extraño: es capaz de atravesar la pared sin más y se encuentra explorando una serie interminable de pasillos, corredores y rincones subterráneos de formas extrañas. Se lo cuenta a su terapeuta, Mary (Renate Reinsve, de Sentimental Value), quien cree que Clark está sufriendo una crisis nerviosa.
De repente, Clark desaparece. Mary va a la tienda, que parece estar abandonada. Ella también descubre las habitaciones secretas del título. Se adentra en la madriguera del conejo, y ahí es cuando empiezan a pasar cosas jodidamente extrañas.
Al momento de escribir esto, Backrooms ha recaudado más de 200 millones de dólares a nivel mundial, superando a Marty Supreme como la película más taquillera de A24 de todos los tiempos. Obsession se ha ganado el honor de convertirse también en el mayor éxito de Focus Features hasta la fecha. El hecho de que estas dos películas se estrenaran con una semana de diferencia fue pura coincidencia, aunque el hecho de que ambas llegaran a los cines justo cuando los estudiantes universitarios terminaban sus exámenes finales parece una estrategia obvia. Y el doble impacto de estas películas de terror de presupuesto relativamente bajo, que arrasaron con su competencia basada en propiedades intelectuales (The Mandalorian and Grogu, Masters of the Universe) durante varios fines de semana, es el acontecimiento que ha desencadenado un sinfín de artículos de opinión.
Parece que nos encontramos en los albores de un renacimiento del cine de terror de la Gen Z, impulsado por una combinación perfecta de talento joven, nuevas tecnologías, comunidades de fans en línea y una plataforma capaz de eludir las vías tradicionales y llegar directamente a millones de espectadores.
Es la cresta de una ola que se ha estado formando desde hace ya un tiempo. Los cineastas neozelandeses Danny y Michael Philippou —gemelos más conocidos por su nombre artístico en YouTube, RackkaRackka, donde sus videos violentos y alocados fueron aclamados por millones de espectadores— se convirtieron en los favoritos del cine independiente gracias a su éxito de 2022 para A24, Talk to Me. El actor hawaiano convertido en creador de contenido Mark Fischbach, también conocido como Markiplier, convirtió su adaptación de un videojuego autoeditada, Iron Lung, en uno de los mayores éxitos de este año en cuanto a retorno de inversión (tuvo un presupuesto de 3 millones de dólares y recaudó 51,2 millones de dólares). Aunque tanto los hermanos Philippou como Fischbach tienen treinta y tantos, supieron moverse por las redes de Internet de una manera que le mostró a una generación más joven cómo se pueden convertir las comunidades de fans digitales en un público que va al cine en la vida real.

Sin mencionar que los cinéfilos más jóvenes —esos que han convertido a A24 en un gigante entre los fanáticos del cine y que colapsaron sitios web durante la venta anticipada de boletos para las proyecciones en 70 mm de La Odisea de Christopher Nolan— ahora tienen el poder de compra colectivo que les permite desafiar a los gigantes de la taquilla. Tanto Obsession como Backrooms se han beneficiado de canales creativos alternativos, segmentos demográficos desatendidos, campañas orgánicas de boca a boca y un sentimiento generalizado de cansancio con las franquicias que ha llevado al grupo de edad de 18 a 28 años a buscar otras formas de entretenerse. Tu opinión sobre estas películas puede variar, pero no puedes negar que están definiendo la experiencia cinematográfica en este momento. La pregunta es si este momento se convertirá en un movimiento genuino. Apostaríamos un lote de patas de mono malditas a que la respuesta es sí. En algún lugar, un adolescente con un programa de edición y un sueño espera convertirse en la próxima gran revelación. Nunca ha habido un mejor momento para hacer realidad ese deseo.
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Dolly Parton had it all. Talent, humor, an entrepreneurial spirit. A great, pounding heart. And she represented her homeland quite like no one else.
For his second night hosting ABC’s Jimmy Kimmel Live, Jelly Roll had the difficult task of paying tribute to the legendary singer, songwriter and entertainer. He did it from the top, during the monologue, staring down the barrel of the camera and saluting the all-time great of country music.
“We lost a legend today, the great Dolly Parton. She was such an inspiration to so many, myself included. We’re both from Tennessee and she meant a lot to my family, y’all,” he remarked.
Parton’s influence on a young Jelly Roll (real name: Jason DeFord) was profound. “We used to sit around the kitchen table and listen to her music together as a family. I’ll never forget it,” he recalled. “I learned so much from Dolly over the years, about songwriting, how to handle this crazy business, and how to support your community.”
Dolly was a one-off, and someone we could all be proud of. “She was infinitely talented. She was relentlessly funny and adored by all. She might be the last American that everyone liked,” he recalled. “We will miss her dearly. Rest in peace, Dolly. We will always love you.”
Parton died Tuesday at age 80 following “a brief battle with cancer,” according to a statement released by her team. Parton died at Vanderbilt-Ingram Cancer Center in Nashville.
With a career spanning more than 60 years, Parton has been one of country music’s leading lights, one of the genre’s most revered and prolific songwriters. She’s a member of both the Country Music Hall of Fame and Rock And Roll Hall of Fame, she wrote more than 3,000 and placed 113 tunes on Billboard’s Hot Country Songs chart starting in 1967. Cumulatively, those hits spent more than 28 years on the chart.
Watch Jelly Roll’s tribute to Dolly Parton below.
A Jay-Z 30 pop-up experience is set to land at London’s UMusic Shop Camden this week, giving fans a chance to celebrate the rapper’s upcoming shows at Tottenham Hotspur Stadium .
Located at The Stables Market, the pop-up will be open daily from 11 a.m. to 7 p.m. between Aug. 27 and Sept. 2, ahead of Jay-Z’s only U.K. performances of the year on Sept. 4 and 5. The Brooklyn-born rapper last toured the U.K. in 2018 as part of his On The Run II trek with Beyoncé, visiting stadiums in Cardiff, Manchester, Glasgow and London.
Fans can shop a curated selection of limited edition merchandise created exclusively for the London concerts. The experience will also feature a series of DJ sets, with the likes of DJ Target, DJ Manny Norté, DJ Semtex and DJ Esi taking over the decks from 5 p.m. to 7 p.m. each day.
The London double-header follows Jay-Z’s three-night run at Yankee Stadium in New York City, which took place in July. Across the shows, the rapper was joined by a star-studded line-up of guests that included Beyoncé, Alicia Keys, Usher, Eminem, Nas, Pharrell Williams, Rihanna, Slick Rick and more. The shows are billed as a celebration of the 30th anniversary of debut LP Reasonable Doubt, which kicked off the 56-year-old’s illustrious career in 1996.
Reporting from night two of the Yankee Stadium residency, Billboard’s Angel Diaz described the show as “a masterclass show.” She continued: “Jay went through each song at what felt like a feverish pace, giving fans little time to rest. And they didn’t mind – they just kept getting louder. It was impressive to see in person, especially when the surprise guests hit the stage.”
Beyond London, Jay-Z is scheduled to bring the 30th-anniversary celebration to Paris’ Stade de France on Sept. 10, followed by two Los Angeles shows at SoFi Stadium on Oct. 23 and 24. He kicked off his run of comeback live shows by headlining Philadelphia’s Roots Picnic in March, which marked his first solo show in over six years. The performance spawned the “Roots Picnic Freestyle,” which, in June, Billboard crowned the best rap song of 2026 so far.
Jay-Z has reigned as one of the biggest names in hip-hop for the past 30 years, and counting. Reasonable Doubt peaked at No. 23 on the Billboard 200 upon release in 1996. Jay-Z’s breakthrough LP The Blueprint was released five years later in 2001, debuting at No. 1 on the all-genres albums chart. Over time, Jay-Z has amassed 14 No. 1 albums on the Billboard 200, holding the all-time record among solo male artists. He has also scored four No. 1 hits on the Billboard Hot 100.
Nene Royal didn’t enter America’s Got Talent to dilly-dally about. She came to rock.
Hailing the Phuket, Thailand, the teenager made the long-haul to the United States to compete in the current, 21st season of AGT, getting it done with an electric guitar and a knack for cast-iron metal. From the top, Royal caught the attention of millions when she auditioned with The Cranberries’ mid-‘90s protest anthem “Zombie.”
If you weren’t already paying attention, the penny dropped when she covered “Hysteria” by Muse,” laid out on a bed of licks, squeals and technical tricks that Hendrix would’ve approved of.
For Tuesday night’s (Aug. 25) Quarterfinals, Royal cranked it up yet again with a performance of Soundgarden’s signature song, “Black Hole Sun,” a grunge-era classic which was released in 1994 on the band’s album Superunknown.
Royal literally lit up the stage, for a heavy, and fiery, moment. The roar from the crowd told you all you needed to know.
“I know I’m not supposed to say this. NBC, give her the million right now,” Howie Mandel enthused.
“Nene I think you could really win this competition,” remarked Sofía Vergara. “Because you can sing and you can play that guitar. I mean, insanely. The way you look. No wonder everybody in the street asks me about you. I think you can win.”
Mel B met the youngster and other contestants backstage. “You are just like the most quietest, humblest, sweet-like young lady. And then you’ve come out on this stage and it’s a different vibe,” she said. The Spice Girl, like her fellow judges, struggled to be heard over the raucous audience. “I have to say that I love really good vocals. I’m a ‘90s girl. I’m into pop music. That kind of music is not my vibe. But, your vocals are on point, your guitar is on point, your look, your energy, your vibe. How could I not do this.”
And with that, Mel B dramatically activated the Golden Buzzer. Cue golden glitter, and tears of joy, hugs.
Royal is now fast-tracked to the Finals. Her fellow Quarterfinalists will learn their fate during Wednesday night’s results show. America votes, and three more acts progress to the semifinals. Also on the night, Season 20 standout country singer Steve Ray Ladson returns to the stage alongside Grammy-nominated act The War and Treaty.
Watch Nene Royal’s Golden Buzzer-winning performance below.
Welcome to the club, Camilo. That is, YouTube’s Billion Views Club.
The Colombian singer and songwriter passes one billion streams on YouTube with his feel-good tune from 2020, “Vida de Rico.”
Directed by Camilo’s wife Evaluna Montaner, the music video for “Vida de Rico” is his second to reach the 1 billion view mark, following his breakthrough collaboration with Mau y Ricky and Manuel Turizo, “Desconocidos,” which dropped in 2018.
Following its release, “Vida de Rico” climbed to No. 1 on the Latin Airplay chart (dated Jan. 30, 2021), doing so in its 16th week, and notched multiple weeks atop the Latin Pop Airplay tally.
He also performed the number during Billboard‘s virtual Latin Music Week in 2020, presented during the pandemic, and the following year during the 22nd annual Latin Grammy Awards.
The Latin star is currently on the road with his Camilo Worldwide Tour, which continues in Mexico with 14 dates, starting in the capital, Mexico City, on Aug. 28, and ending Sept. 20 in Acapulco, before heading to San Juan and Santo Domingo, and returning to the United States in October. The trek will visit almost 40 cities across more than 15 countries in Europe and the Americas, coming to an end in his homeland, with a concert Dec. 11 at Bogotá’s Movistar Arena.
“The best motivation while I finish my next album is that we already have the first dates to see each other,” Camilo said in a statement ahead of his tour, which began June in Spain.
The six-time Latin Grammy winner is currently working on what will be his fifth studio album, the followup to his fourth album, cuatro, which arrived in May 2024.
“When it comes to writing my songs, I’m systematically opposed to being a perfectionist. For me, perfectionism is a burden, a mask of cowardice,” he told Billboard’s 2025 Latin Alternative Music Conference. “We’re going to perceive excellence and it’s measured in the final product. It’s measured in the totality. I have the philosophy of ‘good enough.’ If I feel the song is good enough, that’s it — we’ll move on to the next one. When your creative brain is burned out, that’s when you start creating, and you ask yourself, ‘Is it good enough?’ Yes, next! Whatever is closest to the first creative seed is almost always the best.”
Watch “Vida de Rico” below.