
‘A Capitol Fourth’
El próximo disco de Madonna ya está dando de qué hablar. La superestrella se prepara para lanzar Confessions II este 3 de julio, dos décadas después del estreno de Confessions on a Dance Floor, el álbum que marcó una de las etapas más icónicas de su carrera. Como adelanto, Madonna sorprendió al dejar escuchar un fragmento de ‘Read My Lips’, su esperada colaboración con Feid. La canción, que formará parte de Confessions II, también fue incluida en el álbum oficial del Mundial 2026, aumentando aún más la expectativa por el regreso de la Reina del Pop.
Esta colaboración con Madonna reafirma el gran momento que vive Feid y consolida su posición como uno de los artistas latinos más influyentes y solicitados de la escena musical actual. En ‘Read My Lips’, el colombiano fusiona su característico sonido con el de la icónica cantante estadounidense, quien durante décadas ha mantenido su estatus como la indiscutible Reina del Pop gracias a su impacto y legado en la industria musical.
‘Read My Lips’ fue producido por Tainy, uno de los productores más influyentes de la música urbana en los últimos años. En el tema, tanto Madonna como Feid conservan la esencia de sus estilos característicos, pero también exploran el universo sonoro del otro. El resultado es una colaboración fresca, equilibrada y natural que los lleva fuera de su zona de confort sin perder su identidad artística.
‘Read My Lips’ es parte del disco Bonus Edition que lanzó la FIFA a finales del mes de junio. Incluye canciones de Shakira, Danny Ocean, Carín León, Andrea Bocelli, David Guetta, Megan Thee Stallion, Daddy Yankee, Alejandro Fernández, Belinda, Los Ángeles Azules, entre muchos más.
Por ahora, ya puedes escuchar ‘Read My Lips’ en todas las plataformas de streaming musical.
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Buenos Aires tendrá un nuevo festival dedicado al folklore, República Folklore, que se llevará a cabo el 21 y 22 de noviembre en el Parque de la Ciudad, con una programación que combina artistas históricos del género, referentes actuales y propuestas emergentes.
Entre los principales nombres figuran Abel Pintos, Soledad, el Chaqueño Palavecino, Los Nocheros, Jorge Rojas, Sergio Galleguillo, Los Tekis, Peteco Carabajal, Teresa Parodi, Dúo Coplanacu, Los Manseros Santiagueños, Ahyre, Nahuel Pennisi y Cazzu, quien volverá a compartir escenario con artistas del folklore tras haber reivindicado en distintas oportunidades sus raíces jujeñas.
La programación también incluirá a Lázaro Caballero, Cuti y Roberto Carabajal, Facundo Toro junto a Nombradores del Alba, Orozco-Barrientos, Los Alonsitos, Los de Imaguaré, Los 4 de Córdoba junto a Por Siempre Tucu, Maggie Cullen, Catherine Vergnes, Diableros Jujeños, Los Tabaleros, Nati Pastorutti, Tomás Lipán, Mariana Carrizo, Néstor Garnica, Sele Vera, Gauchos of the Pampa y Carafea, entre otros.

Además de los conciertos, el festival ofrecerá un patio gastronómico con propuestas regionales, una pulpería, un Paseo de las Provincias con artesanías y espacios dedicados al turismo y la producción local, además de clases abiertas, pistas de baile y actividades vinculadas a las tradiciones populares.
El anuncio llega en un contexto de crecimiento del folklore en las plataformas digitales. De acuerdo con datos compartidos por Spotify, el género registró un incremento del 85% entre 2020 y 2025, mientras que las reproducciones crecieron un 1.645% en la última década. La plataforma también informó que más de 16,5 millones de playlists creadas por usuarios de todo el mundo incluyen canciones de folklore argentino.

Las entradas saldrán a la venta este miércoles 1° de julio. La preventa comenzará ese día a las 14 horas para clientes Visa Macro, con hasta nueve cuotas sin interés, mientras que la venta general se habilitará el 2 de julio, también desde las 14, con financiación de hasta seis cuotas.
CHAQUEÑO PALAVECINO, ABEL PINTOS, SOLEDAD, LOS NOCHEROS
LÁZARO CABALLERO, JORGE ROJAS, CAZZU
LOS MANSEROS SANTIAGUEÑOS, LOS TEKIS, SERGIO GALLEGUILLO
PETECO CARABAJAL, DUO COPLANACU, TERESA PARODI
CUTI Y ROBERTO CARABAJAL, AHYRE, FACUNDO TORO + NOMBRADORES DEL ALBA, LOS DE IMAGUARÉ, OROZCO – BARRIENTOS, LOS ALONSITOS
NAHUEL PENNISSI, LOS 4 DE CÓRDOBA + POR SIEMPRE TUCU
MAGGIE CULLEN, CARAFEA, CATHERINE VERGNES, DIABLEROS JUJEÑOS,
JUANJO ABREGU, GAUCHOS OF THE PAMPA, LA CALLEJERA,
LOS BOFILL, NACHO CUELLAR, MARIANA CARRIZO, NÉSTOR GARNICA,
PAQUITO OCAÑO, SELE VERA, TOMÁS LIPÁN, NATI PASTORUTTI
WARA CALPANCHAY, LOS TABALEROS, MALENA GARNICA,
Y MUCHOS MÁS.

ABONO | DISPONIBLES A PARTIR DEL MIÉRCOLES 1 DE JULIO
PRE VENTA | MIÉRCOLES 1 DE JULIO A LAS 14:00 hs
CON TARJETA DE CRÉDITO VISA MACRO HASTA 9 CUOTAS SIN INTERÉS
VENTA GENERAL | JUEVES 2 DE JULIO A LAS 14:00 hs
CON TU TARJETA DE CRÉDITO VISA MACRO HASTA 6 CUOTAS SIN INTERÉS
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El pasado domingo 14 de junio, Oliver Tree falleció al ser víctima de un accidente en helicóptero en Río de Janeiro, donde también fallecieron el youtuber argentino Gaspi y Lucas Vignale, director que trabajó con artistas como Bizarrap y J Balvin.
La muerte de Tree conmocionó a toda la industria del entretenimiento no solo por cómo fue, sino por su edad. El músico estadounidense tenía apenas 32 años y acababa de estrenar su más reciente entrega, Love You Madly Hate You Badly, con la cual logró que su carrera tuviera un segundo aire tras el éxito que vio durante la pandemia. Sin duda, Oliver aún tenía mucho que ofrecerle al panorama musical tanto lírica como sónicamente.
Gracias a temas como ‘Life Goes On’ y ‘Miss You’, por un momento se encasilló a Oliver Tree como un “artista de TikTok”. Sin embargo, tres años después y con dos discos más en su repertorio demostró que es un músico en toda la extensión de la palabra. De acuerdo al propio artista, su último álbum es un proyecto mucho más crudo y en el que se muestra ante su público sin interpretar a un personaje. Es un reflejo no solo del músico, sino de la persona detrás de cada canción.
A poco más de un mes de que el álbum saliera a la luz y dos semanas antes de su fallecimiento, Oliver Tree se reunió con ROLLING STONE en Español para hablar de su proceso creativo, que incluyó una serie de viajes alrededor del mundo —desde México hasta la Antártida—, lo que representó este nuevo proyecto para su carrera y cómo convivían Oliver Tree, la persona, y Oliver Tree, el artista, después de más de 15 años en el panorama musical.
Tu nuevo álbum salió hace un mes. ¿Cómo se siente finalmente compartirlo con el mundo?
Ha sido muy positivo. La respuesta de la gente ha sido bastante buena. Definitivamente es un disco menos comercial; de alguna manera representa un regreso a mis raíces como productor que hacía música desde su habitación. Quise reconectarme con la forma en que solía crear música cuando era solo un chico en el cuarto de la casa de sus padres. De cierta forma recreé ese escenario mientras viajaba por el mundo y grababa el álbum en habitaciones de hotel a lo largo de 82 países.
Ha sido muy especial poder hacer algo tan crudo y auténtico, completamente fiel a mi visión, sin comprometerla. No pensando en conseguir más reproducciones ni en hacer colaboraciones oportunistas, sino en crear arte por la misma razón que me llevó a hacerlo desde el principio. En muchos sentidos, fue volver a ser ese niño haciendo arte dentro del mismo espacio.
¿Cómo fue ese proceso de reconexión? ¿Qué recuerdos vinieron a tu mente?
Firmé mi primer contrato discográfico cuando tenía 18 años, así que llevo 15 años dedicándome a esto de manera profesional. Y antes de eso ya llevaba otros cinco años haciéndolo. Así que fue hace casi 20 años cuando empecé a producir música por primera vez, aunque ya escribía canciones desde la secundaria, unos cinco años antes. En total, han sido casi 25 años con la música como parte fundamental de mi vida y de mi día a día. Por eso fue muy agradable alejarme un poco de los grandes estudios y de los grandes productores. Incluso de trabajar con mis amigos, algo que disfruto muchísimo y que también extrañé. Pero al mismo tiempo, fue muy valioso poder hacer música sin estar preguntando constantemente: “¿Qué opinas?”, “¿Te gusta esto?”, “¿Te gusta aquello?”. En lugar de eso, me enfoqué en preguntarme qué era lo que a mí me gustaba, en reconectar con mi propio criterio y mis propios gustos.
Para bien o para mal, se trató simplemente de crear algo que fuera fiel a mi visión. Creo que esa siempre fue la razón por la que empecé a hacer arte. Así que fue muy refrescante volver a esa mentalidad, regresar a ese espacio de descubrimiento personal, entenderme mejor, comprender mis gustos y reconectar con ellos. Fue una experiencia muy hermosa.
Y me imagino que eso también te dio mucha más libertad para hacer exactamente lo que querías, no solo con el concepto, sino también con el sonido del álbum. ¿Cómo crees que esa libertad se refleja en el sonido del disco?
Siento que siempre he tenido libertad con mi arte. Incluso durante los últimos diez años trabajando en el proyecto de Oliver Tree, seguí produciendo prácticamente todo, con excepción de una canción. Así que siempre fue algo sobre lo que tuve un control creativo muy amplio. Pero fue muy especial volver a enfocarme únicamente en el trabajo de diseño sonoro y de ingeniería. En este álbum grabé y produje las voces yo mismo en habitaciones de hotel, utilizando una interfaz de audio de apenas 150 dólares. De hecho, tenía un equipo incluso más modesto que el que usaba hace diez o quince años. Pero también quería demostrar que no se necesita un gran presupuesto ni un estudio enorme para hacer arte; que es posible crear algo que conecte con personas de todo el mundo utilizando únicamente las herramientas más básicas.
En cuanto al sonido, creo que se perciben claramente algunos de esos grandes momentos en los que las canciones llegan a lugares bastante experimentales y psicodélicos. Hay temas que, en general, son más experimentales y psicodélicos que otros. Pero creo que existen ciertos instantes en los que la música crece hasta alcanzar lugares muy especiales, lugares a los que probablemente no habría llegado si hubiera estado trabajando en esas canciones junto a otras personas.

Y me gusta mucho el concepto del álbum porque gira en torno al amor, pero no solo sobre el enamoramiento, sino también de lo que ocurre cuando empiezas a perderlo. ¿Qué te llevó a explorar ese concepto en este momento de tu vida y de tu carrera?
El álbum documenta la relación que tuve durante los últimos tres años. Y creo que el amor es una montaña rusa, igual que la vida; de alguna manera la refleja.
Curiosamente, en mi catálogo no hay muchas canciones de amor. La mayoría de mi música nace del dolor y del sufrimiento. En esos momentos es cuando más necesito la música, cuando estoy deprimido o atravesando algo difícil. Siempre he encontrado la manera de tomar esa energía de la tristeza y transformarla en algo positivo; convertir las ganas de llorar y la profunda tristeza en ganas de levantarme y bailar. Esa es la razón por la que recurro a la música. Me salvó la vida por eso mismo. Me dio una dirección y una guía.
Pero con este álbum me propuse capturar también la experiencia de enamorarse, esos momentos de euforia y felicidad. Quise guardarlos en una pequeña botella y compartirlos con el mundo. Fue algo muy bonito de hacer. Si escuchas el disco, en cierto modo está dividido en dos álbumes. La primera mitad, Love You Madly, está compuesta por canciones de amor y tiene una propuesta más alternativa. Luego está la segunda parte, Hate You Badly, que presenta un sonido más pesado, más electrónico, más experimental y más oscuro.
Esa segunda mitad también explora el aspecto sexual que surge después de una ruptura, cuando estás herido y buscas conectar con alguien. Es algo que también forma parte del proceso de encontrar a la persona de la que eventualmente podrías enamorarte. Así que el álbum termina documentando el amor, el odio y también la dimensión sexual de esas experiencias.
He escuchado a algunas personas decir: “No queremos escucharlo cantar sobre sexo o sobre ciertos temas”, pero eso también forma parte de quién soy y de lo que significa ser humano. No incluirlo habría sido negar una parte muy importante de mí mismo. Aunque quizá no sea eso lo que la gente espera encontrar en mi música, especialmente por la imagen que proyecto. Me presento de una manera tan ridícula y deliberadamente poco atractiva. Después de todo, todo el concepto del proyecto de Oliver Tree surgió de la idea de crear una especie de “Justin Bieber feo”. Y, de alguna manera, lo he conseguido. Hay imágenes de este tipo raro y poco agraciado en espectaculares y anuncios gigantes alrededor del mundo. Pero dicho eso, este álbum muestra mi lado más real. En ocasiones fui muy vulnerable; en otras, muy crudo. Incluso puede resultar impactante para algunas personas. Pero, sinceramente, fue muy gratificante poder mostrar todo el espectro de emociones que implica enamorarse y desenamorarse.
Sí, esos sentimientos encontrados aparecen a lo largo de todo el disco. ¿Eso surgió de manera orgánica o era algo que ya tenías planeado desde la preproducción del álbum?
Sí, fue algo completamente orgánico. De hecho, ya había hecho gran parte del álbum antes siquiera de entender realmente de qué trataba. Intento no partir de ideas demasiado calculadas o forzadas cuando hago arte. Más bien trato de colocarme en un estado mental donde pueda jugar como un niño en un arenero, sin pensar demasiado en lo que la gente va a opinar o en lo que le va a gustar a los demás. No se trata de eso. Se trata de preguntarme: “¿Qué necesito decir en este momento?”. Y después, cuando empiezo a ver una imagen más amplia, puedo llenar los espacios vacíos y darme cuenta de que hay algo que está tomando forma. Entonces pienso: “¿Cómo cuento esta historia de una manera más profunda? ¿Cómo logro conectar mejor con las personas?”.
Cuando armé mi nuevo espectáculo en vivo, quise encontrar un equilibrio entre los éxitos que la gente espera escuchar —las canciones por las que están pagando su boleto— y esos momentos especiales del nuevo álbum. No solo canciones que me encantan, sino momentos específicos dentro de ellas. De hecho, en muchos casos ni siquiera interpreto las canciones completas. Salvo algunas excepciones, lo que el público escucha son arreglos que construí a partir de las partes que más amo de cada tema. Son versiones diseñadas para resaltar esos instantes que considero más significativos.
Mientras ensayaba el show y lo iba construyendo, hubo momentos que me hicieron llorar. Me encontraba llorando en el estudio. A veces me daba la vuelta; no porque me avergüence llorar, sino porque no quería cambiar la energía de lo que estábamos creando. Eran momentos muy íntimos para mí. Estaba profundamente conmovido. Por eso siento que, incluso si nadie hubiera escuchado el álbum, o si todo el mundo lo hubiera odiado, no habría cambiado nada.
Este proyecto era demasiado importante para mí. Era algo muy real, muy visceral y muy crudo. Así que me siento enormemente agradecido de haber podido crear una obra que me permitió expresarme y experimentar de una manera genuina lo que significa ser humano.
Y es increíble que, aunque este álbum es distinto a lo que me comentabas antes —que la música te ayuda cuando te sientes mal o deprimido—, aun teniendo una energía más luminosa, sigue conservando ese elemento catártico que forma parte de la esencia misma de la música.
Totalmente. Creo que, si solo muestras una dimensión de ti mismo, realmente no estás teniendo la oportunidad de contar tu verdad de manera honesta. Y eso es algo con lo que he batallado, especialmente durante los lanzamientos de mis discos, cuando interpreto personajes.
A menudo me encanta hacer el papel del villano, y eso me ha vuelto una figura algo controversial. Me permite crear contenido en el que aparezco como alguien desagradable o difícil de querer, pero en realidad no deja de ser una actuación; soy yo interpretando un personaje. Y a veces, cuando paso demasiado tiempo en ese papel, termino atrapado en él. Me cuesta salir de esa energía, de esa ira o de esa personalidad de villano. Por eso ha sido tan agradable poder mostrar otras facetas de mí mismo.
Cuando empecé a desarrollar este proyecto, una de las cosas más importantes era descubrir todo lo que tenía para ofrecer como ser humano. La pregunta era: ¿cómo reúno todas esas partes en una sola obra que me permita mostrar algo verdaderamente único sobre quién soy? Porque todos somos únicos. Tú eres único, yo soy único. La cuestión está en encontrar la manera de unir todas esas piezas de forma coherente, construir un universo alrededor de ellas y, al mismo tiempo, presentarlas de una manera accesible, bien empaquetada, para que la gente pueda conectar con ello sin sentirse confundida o pensar que no tiene cohesión, es algo realmente complicado. Por eso, el simple hecho de haber conseguido ese equilibrio también representa una gran victoria para este proyecto.
Hablas de ti mismo como si fueras una especie de ser dual: Oliver Tree, la persona, y Oliver Tree, el artista; como si fueran dos entidades distintas. ¿Cómo describirías esa relación?
Incluso va más allá de eso. Este álbum también trata sobre Oliver Tree, el productor. Porque Oliver Tree, el productor, estaba intentando sacar lo mejor de Oliver Tree, el artista. Pero al mismo tiempo, Oliver Tree, el ser humano, alimentaba e inspiraba a Oliver Tree, el artista.
La relación más compleja, en realidad, fue descubrir cómo lograr que Oliver Tree, el productor, y Oliver Tree, el artista, se impulsaran mutuamente hasta su máximo potencial. Después de mi álbum anterior trabajé con algunos de los productores más importantes de la industria, personas que han estado detrás de enormes éxitos. Pero, curiosamente, la mayoría de esas canciones nunca vieron la luz. Y muchas de las que sí terminaron saliendo fueron las que hice con mis amigos, porque eran las que se sentían correctas para mí.
No se trataba de pensar: “Esto será una oportunidad más grande” o “esta persona puede hacer la canción más exitosa porque entiende mejor la composición”. Lo importante fue que aprendí de todos ellos. Tomé notas. De alguna manera volví a la escuela, y no digo eso a la ligera. Absorbí muchísimo conocimiento de esos productores. Y después de aprender de todos ellos, me di cuenta de qué era lo que realmente valoraba más.
Por encima de las técnicas, de la composición, de las habilidades de producción o de cualquier otro recurso creativo, lo que más valoraba era la capacidad de crear el entorno y el estado mental adecuados para Oliver Tree, el artista. Ahí fue donde nació toda esta idea: construir el escenario perfecto para que Oliver Tree pudiera crear.
Entonces Oliver Tree, el productor, llevaba a Oliver Tree, el artista, a lugares únicos y extraordinarios alrededor del mundo. Ya fuera viajar por Europa del Este para fotografiar arquitectura brutalista, convivir con la tribu masái en África y dormir en chozas construidas con estiércol, o incluso ir a lugares como Afganistán, donde tomé la fotografía que terminó convirtiéndose en la portada del álbum.
La pregunta siempre era: ¿cómo consigo sacar la mejor versión posible de Oliver? Y descubrí que la respuesta estaba en colocarlo en situaciones completamente nuevas y fuera de lo común, escenarios que despertaran nuevamente sus ganas de crear. Porque después de muchos años en la industria musical uno puede volverse cínico. Hay personas que se aprovechan de ti, rumores que se difunden, información tergiversada y toda clase de negatividad. Llega un momento en que te preguntas cuánto vale realmente la pena seguir haciendo esto y cuánto te hace feliz. Y la respuesta es que, en muchos sentidos, no lo hace.
En cierto punto podría retirarme y decir: “Ya está, tuve suficiente”. Pero el artista que llevo dentro jamás podría dejar de crear. Aunque nadie viera el resultado, aunque nunca publicara nada, seguiría haciendo arte. Por eso todo consistía en encontrar las condiciones adecuadas para volver a entusiasmar a Oliver.
Una de las formas en que lo conseguí fue a través de la fotografía. Logré que Oliver Tree, el artista, recuperara su pasión por la música gracias a que primero volvió a enamorarse de la fotografía. De hecho, lo primero que hice en mi vida que se volvió viral en internet fue precisamente mi trabajo como fotógrafo, por eso fue tan interesante regresar a una disciplina que había abandonado durante quince, diecisiete o casi veinte años. Volver a ella y redescubrirla.
Durante estos viajes incluso realicé un libro fotográfico de aproximadamente 200 páginas, un libro de mesa de gran formato. Y fue precisamente a través de ese reencuentro con la fotografía que logré volver a enamorarme del proceso creativo. Esa pasión terminó trasladándose a la música y me permitió reencontrarme con ella también.

Y hablando de fotografía, específicamente de la portada del álbum, la tomaste en Afganistán, un lugar donde la música es ilegal, lo que básicamente te convierte en un criminal por el simple hecho de ser músico.
Es cierto. Pero también lo hice de una manera respetuosa. No fui allí buscando provocar ni generar impacto por el simple hecho de hacerlo. De hecho, no hablé mucho de eso porque nunca quise utilizarlo como un titular llamativo. Mi intención era acercarme al lugar con respeto. Independientemente de si estoy o no de acuerdo con un gobierno o con determinadas circunstancias, eso no formaba parte de la conversación. No me corresponde a mí decidir qué sucede en otros países. Yo estaba ahí para ser respetuoso y para no romper las reglas.
En el caso de Afganistán, tomar la fotografía para la portada del álbum, técnicamente, no implicaba infringir ninguna norma. Y aunque también pude seguir trabajando en el álbum mientras estaba allí, nunca se trató de llegar con una actitud rebelde y decir: “La música es ilegal, así que tengo que hacer música aquí”, no era eso. Más bien pensé: “Puede que esa sea la situación, pero siempre he soñado con visitar Afganistán”. Siempre he sentido curiosidad por conocer lugares a los que mucha gente te dice que no vayas. Y cuando voy, intento hacerlo con respeto, con la intención de crear, colaborar con la gente local, conectar a través de la risa, construir amistades y aprender de otras personas.
Y durante ese proceso sí trabajé en el álbum, pero de una forma respetuosa. También procuré que mi presencia aportara algo a la comunidad local: contratar personas, generar ingresos para quienes viven allí, para gente que muchas veces atraviesa situaciones difíciles y complicadas. Poder colaborar con personas de distintos contextos y convivir con ellas fue una experiencia realmente hermosa.
Es una gran historia. Y hablando de historias increíbles, también pasaste cerca de un año en la Antártida. ¿Cómo fue esa experiencia y de qué manera impactó el sonido del álbum?
Lo interesante de todos esos viajes es que no creo que hayan cambiado directamente cómo suena la música. Sinceramente, pienso que las canciones habrían sonado prácticamente igual si las hubiera grabado en un estudio en Los Ángeles, durmiendo en un barco en la Antártida, en una choza de estiércol con los masái en Tanzania, en una casa de barro en Irak o incluso en una cueva en Petra. Nunca estuve buscando inspiración sonora, lo que realmente quería era crear recuerdos.
Como artista, sentía que gran parte del dinero que ganaba simplemente se me escapaba de las manos. Además, cuando grabas en un estudio de Los Ángeles, muchas veces la disquera termina siendo propietaria de parte de ese trabajo. Y, en mi caso, por cada dólar que debía devolverle a la compañía, terminaba pagando mucho más debido a las condiciones de mi contrato. Así que empecé a preguntarme si no existía una mejor manera de invertir ese dinero. ¿Cómo podía crear recuerdos? ¿Cómo podía invertir en mi yo del futuro? ¿Cómo podía generar experiencias duraderas, aprender, educarme y conectar con otras personas? Por eso el propósito de viajar nunca fue esperar que la música cambiara dependiendo del lugar donde estuviera. En realidad, quería invertir esos recursos no solo en las comunidades y las personas que conocía alrededor del mundo, aportando de alguna manera a las economías locales, sino también en experiencias que me ayudaran a crecer como ser humano. Esperaba aprender. Esperaba enseñar algo cuando fuera posible. Pero, sobre todo, esperaba conectar con personas de todos los contextos imaginables. Sin juzgar a la gente. Sin juzgar gobiernos. Sin decirles a los demás cómo deberían vivir o qué deberían hacer. Escuchando. Haciendo preguntas. Y cuando no estaba de acuerdo con algo, quizá planteando otra perspectiva, jugando un poco al abogado del diablo y diciendo: “Es una idea interesante. ¿Y qué opinas de esto?”. No necesariamente para convencer a nadie, sino para invitar a la reflexión.
Aunque también entendí que muchas veces ni siquiera era mi papel hacer eso. Quizá mi papel era simplemente aprender, comprender y tratar de ver el mundo a través de los ojos de otras personas. No imponer mis propias ideologías ni mis creencias, sino escuchar y tomar pequeños aprendizajes de aquí y de allá cuando tenían sentido para mí. Intentar construir una visión más amplia y seguir evolucionando. Porque, al final, quería convertirme en una persona del mundo, no únicamente en alguien nacido en Estados Unidos con los privilegios que eso implica. Quería conectar con personas completamente distintas a mí, y gran parte de esa experiencia consistió simplemente en escuchar.
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Madrid posee una magia difícil de traducir en palabras. Quien se aventure por sus calles deberá estar dispuesto a rendirse ante el encanto de cada rincón, la fuerza de sus tradiciones y el sabor de sus exquisitos manjares; pero, sobre todo, a dejarse envolver por el vasto universo sonoro que late entre sus avenidas.
Los ecos más tradicionales ocupan un lugar privilegiado en la identidad de la ciudad, recordándonos la historia, la belleza y el carácter que han convertido a la capital española en uno de los grandes referentes culturales de Iberoamérica. Nombres como Ana Torroja, Vetusta Morla, Leiva y Alejandro Sanz no solo han resonado en las calles de la capital, sino que han roto barreras geográficas y culturales al llevar con honor y orgullo los sonidos de sus raíces. Sin embargo, Madrid también es movimiento, transformación y vanguardia. Sus sonidos han evolucionado hasta ramificarse en una constelación de propuestas que hoy enriquecen y representan con orgullo el espíritu de la metrópoli.
En esta lista reunimos algunos de los nombres que están redefiniendo el pulso musical madrileño con propuestas frescas, cautivadoras y emocionantes. Artistas que hoy llenan las salas de la ciudad y que mañana llevarán su voz mucho más allá de sus fronteras, convirtiéndose en embajadores de la esencia de la querida Villa y Corte ante el mundo.
¿Qué pasa si se combina la vida urbana de Madrid con la influencia generacional de grupos como The Cure? Bueno, la respuesta está en Ciudad Lineal, distrito de la capital española donde nació Alcalá Norte. Formado en 2019 por Jaime Barbosa, Juan Pablo Juliá y Álvaro Rivas, la banda junta en sus letras referencias culturales y de barrio con post punk e indie rock. Su álbum debut homónimo, con una identidad melancólica, irónica y profundamente madrileña, llamó la atención de jóvenes y adultos, consolidándose en la escena como una de las agrupaciones más prometedoras del país.
De tanto en tanto, la industria musical presencia el ascenso de una voz única, de esas que, con solo escucharla, dejan claro que su dueña ya tiene un lugar propio. Ese es el caso de Alice Wonder. Entre sonidos que navegan por el indie rock, el pop y la electrónica, acompañados de letras en español e inglés, la cantautora, guitarrista y pianista madrileña ha construido un repertorio donde su alma se comparte, se narra y acompaña a quienes encuentran en sus canciones un camino hacia la luz, el consuelo e incluso la libertad.
Cariño inició sus andadas en la música hace ocho años cuando publicó su propia interpretación indie de ‘Llorando en la limo’ de C. Tangana, un cover con un sonido chispeante que el grupo luego replicó en ‘Canción pop de amor’. Como trío publicó los álbumes Movidas (2018), CARIÑO (2022) y TANTO POR HACER (2024), con los que se ganó un lugar dentro del “tontipop” de la nueva generación. Sin embargo, el ahora dúo de Paola Rivero y Alicia Ros se ha ido desprendiendo de a poco de esa etiqueta porque Cariño ya es insignia del pop español en general.
Pueden ser fanáticos o no, pero, para muchos, Carolina Durante es la definición del sonido indie rock madrileño de la última década. Sus canciones encapsulan vivencias que las juventudes españolas tienen en común, pero el sentir de sus letras y sonidos ha llegado a conectar con público de otros países cruzando el Atlántico. Con tres álbumes de estudio publicados y carteles de “sold out” colgados en casi todo lugar que han visitado, Diego, Mario, Martín y Juan continúan sosteniendo que son “cuatro chavales” —guiño a su segundo LP— que, sin mayor pretensión, disfrutan de hacer canciones y compartirlas.
Marcos Crespo es el nombre tras Depresión Sonora, uno de los proyectos más relevantes de la escena indie no por una producción grandilocuente ni por buscar la viralidad, sino por todo lo contrario. Desde la filosofía del “hazlo tú mismo”, construyó su propuesta en su habitación durante la pandemia, mezclando influencias del post punk de los 90 con letras profundamente melancólicas que, aunque tratan temas universales, destacan por lo que transmiten, conectando con una generación llena de dilemas sobre el amor, el futuro y la soledad.
A Magüi, Sandra, Raquel y Juls las une mucho más que la pasión por la música: las une un auténtico lazo de hermandad. El grupo madrileño ha creado un universo pop propio con tintes indie y letras autobiográficas llenas de humor, honestidad y una personalidad única. La mezcla de sus diferentes personalidades da forma a una banda versátil y polifacética, capaz de conectar con un público muy diverso gracias a unas canciones reales, cercanas y con mucha identidad. Su música es un guiño de autenticidad en la escena contemporánea española.
Aunque María Escarmiento saltó a la fama tras su paso por Operación triunfo en 2018, su proyecto terminó encontrando identidad lejos de cualquier lógica televisiva. Entre hyperpop, reggaetón y trap, construyó una propuesta atravesada por el desencanto generacional, las relaciones afectivas y la vida online. Con proyectos como FOREVER, transformó la vulnerabilidad digital en un universo sonoro confesional y caótico, consolidándose como una de las voces más singulares del pop alternativo español reciente.
Cambiar de nombre artístico luego de haber ganado reconocimiento por años bajo otro pseudónimo no es una decisión sencilla; para marquitos era una necesidad. Como ODDLIQUOR publicó varios trabajos de estudio y produjo para otros colegas como Nathy Peluso, Paula Cendejas y Judeline, pero sintió que su camino debía continuar bajo una identidad artística que le resultara más genuina. marquitos nunca se ha encasillado en un género en específico pues su música se ha movido entre el R&B, la música urbana y el pop electrónico, no obstante, ahora busca darle prioridad a sus letras.
Vallecas no es solo hogar del icónico Rayo Vallecano; también es uno de los lugares más interesantes del panorama musical de Madrid, y mvrk es prueba de ello. Desde que comenzó su carrera en 2022, irrumpió dentro del under gracias a una versatilidad y sensibilidad poco frecuente en el horizonte urbano. Con su álbum Pórtate Bien! reafirmó esa propuesta viajando entre el reguetón y el pop alternativo mientras aborda temas como el desamor y las contradicciones juveniles, consolidándose como uno de los proyectos más llamativos dentro de una nueva camada de jóvenes españoles.
Conformada por Surma, Beto, Kobbe, Rubén y Claudia, la banda madrileñaalicantina es capaz de capturar el vértigo emocional de toda una generación. Entre el indie rock y el pop, ha construido un repertorio que explora temas como la vulnerabilidad o las relaciones humanas. Con discos como Asumiré la muerte de Mufasa y Que adoren tus huesos, su música ha conectado con oyentes que han aprendido a bailar incluso cuando las cosas no van bien.
Pablo Drexler —mejor conocido como pablopablo— es mucho más que simplemente “el hijo de”, y no se cansa de demostrarlo. Desde sus inicios, el cantante construyó una propuesta íntima y atmosférica donde el folk, la electrónica y el pop alternativo conviven con naturalidad. Lejos de tener grandes pretensiones más allá de “no sonar a ningún lugar en particular”, su música destaca por producciones minimalistas y letras melancólicas que lo han hecho sobresalir con trabajos como Canciones en mí, liderando una escena que pedía a gritos propuestas frescas y con esencia propia.
Tras comenzar cantando covers en YouTube, Paula Cendejas logró construir un proyecto íntimo y nocturno donde el R&B alternativo, el pop y los ritmos latinos conviven con letras sobre deseo, nostalgia y vulnerabilidad emocional. Influenciada por el soul y la música urbana, ‘La Cendejas’ entiende la música como una herramienta de sanación, desarrollando canciones sostenidas por atmósferas minimalistas y una sensibilidad confesional.
Criado en la escena underground madrileña, Jorge Escorial lleva años redefiniendo los límites del rap español. Su música mezcla trap, electrónica y pop con tintes melancólicos, y se caracteriza por una escritura confesional que oscila entre el exceso, el vacío emocional y la euforia nocturna. Influenciado tanto por el hip hop clásico como por la cultura club, sus canciones destacan por una escritura confesional y un sonido vulnerable, pero intenso.
Entrar en el universo musical de Samuraï es adentrarse en un mundo donde las canciones cuentan su propia historia. Originaria de Las Rozas, Madrid, Aroa Lorente (nombre real de la artista) transforma el amor, sus luces y sombras, en letras honestas y directas. Entre el rock alternativo, el indie y el pop melancólico con toques electrónicos, la madrileña ha construido un sello propio que la ha llevado a colaborar con artistas como Belén Aguilera, La La Love You, Leo Rizzi y más.
Entre guitarras afiladas, letras sinceras y una mezcla de indie rock y punk pop, Raquel Cerro, Charlotte Augusteijn, Elena Sabio e Irenegarry han construido un universo musical propio: un espacio donde canalizar emociones, contradicciones y todo aquello que atraviesa la mente y el corazón. La banda madrileña transforma su imaginario sonoro en canciones directas, intensas y vulnerables, abordando temas como las rupturas en la amistad, la complejidad de los vínculos entre chicas, el vértigo de los grandes cambios y la belleza que también nace del caos.
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Pop stars often talk loftily about creating worlds, particularly when discussing a tour that’s designed to travel. Few acts, though, make good on that promise like Bad Bunny. The Puerto Rican singer has spent the past year expanding his Billboard 200-topping LP Debí Tirar Más Fotos into a blockbuster stadium show defined by an unwavering sense of place. As his audience has grown, the 32-year-old has only become more specific in his live output, doubling down on cultural detail – from aerial shots of the island’s landscape during “Weltita” to the iconic pink ‘La Casita’ b-stage – and keeping his heritage at the center of everything on stage.
Last time Bad Bunny (born Benito Martínez Ocasio) was in London, he played the 1,200-capacity O2 Forum Kentish Town supporting his debut album X 100pre. Eight years on, he has built a storied career: moving into Hollywood, scooping Grammys, and becoming one of the decade’s biggest global touring artists. Now, with two sold-out nights (June 27 and 28) at Tottenham Hotspur’s 50,000-capacity ground, he is the first Latin artist to headline a U.K. stadium, while recent Billboard Boxscore figures reported the Debí Tirar Más Fotos world tour has surpassed $360 million in total grosses – a feat made even more impressive with a total absence of U.S. dates across the trek.
And after years of dominating global streaming without fully breaking through in the U.K. charts, 2026 has also marked a sea change in that regard. After headlining the Super Bowl halftime show in February, Debí Tirar Más Fotos surged to No. 2 on the Official U.K. Albums Chart and its title track hit No. 4, becoming Bad Bunny’s first solo U.K. top 10 hit. The double-header of shows in London, then, is the culmination of a long-awaited crossover moment in one of his few remaining major markets; a decisive arrival on British soil.
On stage in London for night two, he was supported by a traditions band, mixing the trap and Reggaeton fusion hits of his earlier career (“Monaco,” “Bichiyal”) with the plena and bomba folk flourishes that characterize much of his more recent output. In a live setting, the latter often foregrounds percussive elements, whistles, surging dynamic shifts and call-and-response vocals, all coming together to exude something of a jubilant, street party energy.
Debí Tirar Más Fotos is a deeply personal record, exploring loss and longing against a backdrop of reckoning with one’s own relationship to nostalgia. Almost miraculously, it sounds even better when it’s louder and in your face, the aura of Bad Bunny’s electrifying stage presence supercharging the experience. His music is crafted in a way to be shared with one another, danced to and lit up as much as it is played or sung; live, it’s clear that the album’s themes are meant to be collectively lived out.
These were the best moments from Bad Bunny’s Sunday night (June 28) fiesta extravaganza at London’s Tottenham Hotspur Stadium.
The B-52s are speaking up about a harrowing situation that forced them to cancel their set at the Retro C Trop Music Festival in Tilloloy, France on Saturday (June 27) when a huge storm descended on the area. “We are so sorry to everyone who came out to Château de Tilloloy yesterday. The storm made it impossible to continue, and the safety of our fans and everyone on site had to come first,” they wrote in an Instagram post that featured a photo of the stage with a giant bolt of lightning hovering ominously over the proceedings.
“A huge thank you to our touring crew for their work and care in keeping everyone as safe as possible throughout an incredibly dangerous situation,” the post continued.
In a translated Facebook post announcing the cancellation of Sunday’s (June 28) planned final day of the festival’s 10th anniversary edition, organizers wrote, “It is with great regret that we are forced to cancel the final day of the 2026 edition of the festival, scheduled for Sunday, June 28, due to a tornado that occurred late last night and destroyed all public reception facilities. The safety of the public, artists, teams and all stakeholders remains our top priority. Given the exceptional weather conditions and their consequences on the site, this decision has been imposed as the sole responsible.”
Sunday’s lineup was slated to feature sets from Joan Jett and the Blackhearts, Europe, Ultra Vomit, New Model Army and Fools Garden.
The statement did not address what singer Fred Schneider described in a Facebook post as a frightening scene backstage during the storm. “Last night was a total disaster. The promoter knew the dangerous storm that was brewing and on its way to The C Trop Music Festival in Tilloloy, France,” he wrote. “First, there was lightning, but the promoter still had the crew set up the stage and told the band to get ready to perform. Luckily, our tour manager, said to hold back 10 minutes because it’s not safe and we have to see what is going on with the storm. Then it was like a world wind hurricane force and heavy rain.”
Schneider said most of the band’s crew were caught in the storm and were forced to duck for cover anywhere they could as the festival was evacuated, with the band unable to leave the site due to what he said were dangerous driving conditions. He also reported that the power went out several times backstage and that the band’s equipment was damaged in the storm.
“We felt terrible for the fans that have waited in the heat all day for us to perform. And then get very little warning to no warning from the promoter that it wasn’t safe to stay out and make our way to the stage, there was lightning striking the band before our set,” Schneider continued. “Scaffolding even fell from the stage and destroyed our equipment. Keyboards, mic stands, laptops, sound equipment. All destroyed.”
He included several pictures of what he described as the violent aftermath of the storm, depicting the band’s equipment and amps smashed in piles on the stage. The veteran singer ended his post with a bizarre scene in which he described being huddled in the dark backstage as representatives of the event’s promoter walked around with flashlights asking the group to sign posters. “Well, I won’t tell you what strong expletives words were used,” he wrote. “Our sound man Frank feared for his life. It was that dangerous. We were worried about the crew the entire time. No one was hurt thank goddess.”
At press time a spokesperson for the festival had not returned Billboard‘s request for additional comment on the incident or Schneider’s claims.
The storm came as France is just beginning to emerge from a week of deadly high temperatures, with the smothering heatwave reportedly resulting in more than 1,000 excess deaths as the extreme heat broke records. The Europe-based World Weather Attribution group said in a new study that the norm-shattering heat and humidity in Europe over the past week would not have been possible without climate change.
Hosted by Billboard cover star Druski and anchored by star-studded tributes to Ms. Lauryn Hill and the late D’Angelo, the 2026 BET Awards absolutely rocked Los Angeles’ Peacock Theatre on Sunday night (June 28).
A wide range of performers lit up the night, including R&B sensations (Kehlani, Tems, kwn), hip-hop superstars (Cardi B, Don Toliver, Baby Keem, T.I.), and British powerhouse RAYE.
Lauryn Hill, who was honored with the Living Legend Icon Award, received a sprawling tribute comprised of some of contemporary music’s biggest stars and her own musician children, including Selah, YG and Zion Marley, who provided a strong reggae backbone for the whole affair. The War and Treaty, which includes Sister Act 2 actress Tanya Trotter, kicked off the tribute with a rousing performance of “Joyful, Joyful,” threading together the gospel and thespian throughlines that ground much of Ms. Hill’s oeuvre. Doja Cat and Nas delivered a cross-generational rendition of “If I Ruled the World,” Lizzo and Rapsody joined forces for the classic “Doo Wop (That Thing)” and Common and Queen Latifah rocked the theater with “Lost Ones.”
D’Angelo also received a terrific tribute. The Vanguard, his illustrious backing band, reunited to support a lineup of stellar vocalists, including RAYE, George Clinton, Ari Lennox, Isaiah Sharley, BJ the Chicago Kid and Durnad Bernarr, who stole the show with a killer rendition of “S—t, Damn, Motherf—er.”
The night’s most-nominated artist, Cardi B (six), took home a new best female hip-hop artist trophy, marking her third win in the category. Teyana Taylor and Clipse swept the ceremony with three wins each. The One Battle After Another star won best actress, video director of the year, and the newly-established fashion vanguard award, in addition to her honorary Icon of the Year Award, while the Virginia-hailing brother duo took home best group, best collaboration (for their Kendrick Lamar-assisted “Chains & Whips”) and album of the year (Let God Sort Em Out). Pusha T and Malice might not have been in attendance, but Taylor picked up her trophies from none other than Janet Jackson.
Another music industry titan was honored with a special award: culture-shaping record executive Sylvia Rhone, who received the Ultimate Icon Award, presented by Kelly Rowland, for her indelible impact on contemporary Black music and the music industry at large.
Outside of music, Sinners won best movie, Michael B. Jackson picked up best actor and New York Knicks 2026 NBA Finals MVP Jalen Brunson was named sportsman of the year.
Viewers at home were treated to a (surprisingly and relatively) succinct show, but those cameras didn’t tell the full story. Here are the seven best 2026 BET Awards Moments you may not have seen on television.
Lauryn Hill was honored Sunday night (June 28) at the 2026 BET Awards as the inaugural recipient of the Living Legend Icon Award.
According to BET, the Living Legend Icon Award celebrates “the pioneers who mastered their craft and never let go of the culture.” Connie Orlando, EVP of Specials, Music Programming & Music Strategy, called Hill the very definition of a living legend, while further explaining why she’ll be the award’s first honoree. “Across every era, she has never chased the moment; she has shaped it,” Orlando said. “Her artistry redefined what was possible in our music and gave a generation permission to be fearless, spiritual and free. Her influence is woven into the fabric of the culture, and it is a profound honor to celebrate her legacy on Culture’s Biggest Night.”
The New Jersey singer, rapper and actress first made a name for herself on the silver screen playing the stubborn but talented student Rita Louise Watson in 1993’s Sister Act 2: Back in the Habit. She then reinforced herself as one-third of the legendary Fugees alongside Wyclef Jean and Pras Michel in 1994 when the group dropped their debut album Blunted on Reality. However, it wasn’t until 1996’s The Score and Ms. Hill’s rendition of Roberta Flack’s “Killing Me Softly With His Song” that she really catapulted to superstardom. She then upped the ante two years later with her seminal debut solo album The Miseducation of Lauryn Hill that forever changed what a hip-hop album could sound like.
Her tribute started off with Ice Cube setting the table as he broke down her career, which was then followed by her bandmate Wyclef narrating their time with the Fugees. As for the medley, The War and Treaty started things off with a callback to Sister Act 2 as they performed “Joyful, Joyful,” originally performed by the fictional St. Francis Choir in the movie; Doechii and SZA covered “Ready or Not”; Tems and Tierra Whack did “Fu-Gee-La”; Lauryn’s daughter Selah Marley performed the title track from her mother’s solo project; Doja Cat came out for “Superstar”; Nas did their classic collab “If I Ruled the World” with Doja; Hill’s son YG Marley performed “Turn Your Lights Down Low”; Lizzo brought Tierra out again to help her perform “Doo Wap (That Thing)”; her other song Zion Marley did a rendition of a song that’s named after him; Alexia Jayy blew the crowd away with her cover of “Killing Me Softly”; and Queen Latifah and Common ended the tribute with “Lost Ones.”
Hill then surprised the crowd and viewers by performing “Ex-Factor” before accepting her award.
During her speech, she explained why she’s so outspoken and encouraged artists to do the same before she congratulated her children on their many accomplishments.
“I do this because I love y’all,” the singer began. “I do this because I want you to have everything that I experienced, right? I had wonderful parents who loved on me, poured into me, and protected me. And once I realized that not everybody got to have that experience, I felt like it was my duty, my responsibility to share as much love, and to pour into as much people as I possibly could. And music was a way for me to do that. But also, I had always cared about the expression and the representation of the dignity of our people. So, you know, we put ourselves at times as artists, we put ourselves in places and in situations where we have to say things that aren’t always comfortable. But we understand that people will understand later.”
She added: “I fight for y’all. Everybody may not know about it, but I fight for y’all. And fighting for y’all is me fighting for myself, it’s me fighting for my children, it’s me fighting for my parents, it’s me fighting for my grandparents, it’s me fighting for my community. I have a desire to make music as well as I can, or to communicate with people as well as I can because I wan’t people to know that’s what we do. I want people to know what we can do.”
Finally, Lauryn ended the show with an emotional performance of “Everything Is Everything” as the credits began to roll.
You can watch her acceptance speech below.
You didn’t have to be an awards savant to have a pretty good idea who some of the winners would be at the 2026 BET Awards, which were presented at the Peacock Theater in Los Angeles on Sunday (June 28). Sinners star Michael B. Jordan, who won an Oscar for best actor on March 15, also won in that category here. Really, how could he lose? Teyana Taylor, who was Oscar-nominated for best supporting actress for One Battle After Another, won best actress here.
Olivia Dean, who won best new artist at the Grammy Awards on Feb. 1, also won in that category here. She’s the fifth artist to take the best new artist prize at both shows, following Alicia Keys, John Legend, Sam Smith and Chance the Rapper.
Kendrick Lamar, who won five Grammys earlier this year, won two awards here, including best male hip-hop artist for a record ninth time. Lamar has won in that category more often than the next two most frequent winners combined. (That’s Drake with four awards and Ye, the former Kanye West, with three.)
It was also not a surprise that Sinners won best movie, beating One Battle After Another. Sinners received a record 16 Oscar nominations, though it lost the top Oscar, best picture, to One Battle After Another. How to explain the reversal of fortune? Sinners had a Black writer/director, Ryan Coogler, and a mostly Black cast.
That doesn’t mean everything at the BET Awards followed conventional wisdom. Here are the biggest snubs and surprises at the 2026 BET Awards.
For the past 45 years, A Capitol Fourth has celebrated the nation’s birthday on July 4 live from the U.S. Capitol, bringing some of America’s most beloved performers together for an Independence Day concert and fireworks that is televised on PBS.
This year, as the country heralds its Semiquincentennial, A Capitol Fourth: 250th Weekend Celebration is starting early, moving its annual festivities to July 3 to get the jump on a crowded slate. “Not only are there tons of things going on in Washington, there’s tons of things going on all over the country,” says Michael Colbert, executive producer of A Capitol Fourth. “We’ve heard already from so many public television stations how excited they are that we’re kicking off this year a day early. Next year, we’ll go back to the Fourth, as we’ve always been.”
Joining host Alfonso Ribeiro will be a packed roster of artists across the musical spectrum including Chicago, Trace Adkins, Patti Labelle, Kool & The Gang, Carly Pearce, Alan Jackson, Loren Allred, Angel Blue, the National Symphony Orchestra and the Broadway cast of Just in Time, as well as actors Gary Sinise and Joe Mantegna.
“We really try to have something for everybody,” Colbert says. “You start out with a blank sheet of paper, and you end up with just an unbelievable group of artists from so many wonderful genres.”
Given the nature of the holiday, the focus is on American performers, but in past years “we have been blessed here and there to have friends from other parts of the world to come and celebrate with us,” he says.

‘A Capitol Fourth’
In these divisive political times, A Capitol Fourth (and its sister, the National Memorial Day concert) remains devoutly nonpartisan. “Since day one, these have been completely nonpartisan, and they’re always going to be,” Colbert says. “There’s no other way to do it. Left, right or center, everybody is for celebrating our birthday.”
Also special this year to commemorate the 250th birthday, the concluding fireworks will shoot off from George Washington’s Mount Vernon, Virginia, home, instead of the usual location on the National Mall in D.C., as actress/singer Allred sings “God Bless America.” “What a perfect connection to 250 years ago,” Colbert says. “We wouldn’t be a country if it weren’t for George Washington.”
The concert airs commercial-free starting at 8 p.m. ET on PBS stations across the country, and then many markets immediately repeat it, so the special takes up PBS’s entire three-hour primetime block that night. The program, presented by Boeing, also streams on YouTube and airs on the American Forces Network.
Because of the special 250th anniversary, more festivities than usual are planned. The unusually crowded field includes the Macy’s two-hour 4th of July Fireworks on NBC. Also happening is Disney Celebrates America, a 24-hour cross-platform broadcast and primetime special anchored by David Muir that starts July 3 and carries over through July 4, and President Donald Trump’s Great American State Fair/Freedom 250 celebration that began June 25 on the National Mall and concludes July 10.
The Capitol Fourth is literally a family affair for Colbert, whose late father started the event 46 years ago when Colbert was 12. “I was there, holding his script and a Diet Coke for him,” Colbert recalls. He and his wife, Jill Jackson, now serve as the executive producers of the festivities.
And many of the performers feel like family, having played the events several times. Riberio returns as host for a fourth year. “We all know he does live television every week [as host of Dancing with the Stars], but he is a joy to work with,” Colbert says. “He’s such a talent, but he’s also one of the nicest people I’ve ever met, and when you’re live and you got that clock dangling above your head to get off on time, he is just such a pro.”
Several of the artists have special performances planned. Adkins will perform the television debut of his new song, “American Made,” as well as “Still a Soldier” in a tribute to 250 years of military service and sacrifice, flanked by service members dressed in period uniforms through 1776 to current day.
LaBelle will sing Frank Sinatra’s “The House I Live In,” while operatic soprano Blue will perform “Battle Hymn of the Republic.” Pearce will sing “The National Anthem” and a country-tinged version of “This Land Is Your Land.”
Additionally, the Artemis II crew and members of the Winter Olympics and Paralympics will take part.
While the bulk of the performances are live (the only exception over the decades has been during the Covid-19 shutdown), this year will have one taped appearance from Jackson performing “American the Beautiful,” which the country superstar taped at Nashville’s Ryman Auditorium over Memorial Day. (Jackson, who suffers from degenerative neurological disorder Charcot-Marie-Tooth disease, filmed a farewell concert at Nashville’s Nissan Stadium June 27.)
For Colbert, each year’s participation brings a greater appreciation for the event and the country. “I just feel very humble and happy and grateful to be able to do this,” he says. “Not just continuing my dad’s legacy, but to be able to do something that it ultimately about love of country and love of one another. Let’s celebrate and dance all the way through it.”