Logo
search
Logo

Síguenos en Redes

TikTok Instagram Facebook YouTube
Festival Mutante 2026: Fecha, lugar, bandas y entradas

El Festival Mutante celebrará su quinto aniversario con una nueva edición el próximo domingo 13 de septiembre desde las 17 h en el C Art Media, consolidando una propuesta que, desde sus inicios, se dedicó a reunir algunas de las expresiones más destacadas de la escena independiente. Las entradas ya se encuentran disponibles a través […]

Ver más noticias en Indie Hoy.

La exnovia de Bad Bunny podría continuar con la demanda que interpuso contra el cantante de reguetón por usar una grabación de su voz diciendo “Bad Bunny baby” en su canción ‘Dos Mil 16’ de 2022 sin su permiso.

En un fallo de 80 páginas obtenido por Rolling Stone, la Corte Suprema de Puerto Rico dictaminó que Carliz De La Cruz Hernández puede seguir adelante con su demanda, alegando que el uso de la grabación violó su derecho a proteger su identidad de la explotación comercial. Bad Bunny, cuyo nombre real es Benito Martínez Ocasio, ha estado luchando contra la demanda desde que fue presentada en 2023.

En su declaración, De La Cruz Hernández afirma que comenzó una relación con Bad Bunny en 2011 y grabó la frase a petición de él en 2015. La pareja se separó, se reconcilió en 2017 y volvió a romper, aunque continuaron comunicándose intermitentemente hasta 2019, según afirma.

Según De La Cruz Hernández, ella nunca autorizó el uso de la grabación en ‘Pa Ti’, lanzada en 2015, ni en ‘Dos Mil 16’, tema del exitoso álbum Un Verano Sin Ti. Alega que Bad Bunny y su compañía, Rimas Entertainment, utilizaron su nota de voz en plataformas de streaming, redes sociales, televisión, radio y campañas promocionales, convirtiéndola en un gancho publicitario que avivó el interés en la intermitente relación de la pareja e impulsó las ventas. Afirma que los demandados se lucraron injustamente con su voz sin compensarla, y la Corte Suprema determinó que presentó pruebas suficientes para respaldar su alegación de un uso comercial plausible.

Si bien De La Cruz Hernández puede seguir adelante con su demanda relacionada con ‘Dos Mil 16’, el tribunal determinó que esperó demasiado tiempo para reclamar daños y perjuicios por ‘Pa Ti’. El plazo de prescripción para la canción anterior había expirado, dictaminó el tribunal.

En su dictamen, la mayoría también revocó la desestimación previa de la demanda por derechos de autor de De La Cruz Hernández. Determinó que ella tenía derecho a continuar con sus alegaciones de que la grabación de su interpretación vocal personal e inconfundible podría estar protegida por derechos de autor.

Los intentos de contactar a los abogados de ambas partes el viernes no tuvieron éxito de inmediato. Un juez disidente afirmó que habría desestimado ambas demandas, al considerar que ninguna estaba fundamentada legalmente.

The post La exnovia de Bad Bunny gana la ronda en la batalla por la nota de voz utilizada en <i>Un Verano Sin Ti</i> appeared first on Rolling Stone en Español.

Judeline es misticismo, magia y poder. Su música nace de un universo propio, construido a partir de todas las influencias que la han acompañado a lo largo de su vida, como si en cada canción dejara un pedazo de sí misma. Ahora, al despedirse de la era de Bodhiria, su primer álbum de estudio, la artista firma un nuevo capítulo cargado de emoción. Una mirada a esos instantes que se viven con la certeza de que podrían desaparecer al amanecer; a esa nostalgia que se instala en la memoria y convierte un recuerdo fugaz en algo imposible de olvidar. Esa sensación de añorar incluso mientras aún se está viviendo. De eso trata ‘BESITO’, su nuevo sencillo.

En esta entrevista exclusiva con ROLLING STONE en Español, Judeline se sentó a platicar con nosotros en pleno corazón de Madrid sobre, tal vez, algunos temas que le quitan el sueño en la madrugada: melancolía, nostalgia, su edad, el presente, el paso del tiempo, la pérdida de la juventud, entre otras cosas. Y es que, ¿quién en sus 20 años no ha sobrepensado todos estos tópicos?

Lee aquí nuestra plática completa con Judeline:

Acabas de lanzar ‘BESITO’, ¿cómo te sientes?

¿Te gustó?

Me encantó. 

Muchas gracias, la verdad. Pues estoy súper contenta. 

Es una súper canción. Cuéntame la historia detrás de ella. ¿Cómo nació?

Es una canción que hice hace como un año y medio. La tenía planeada para salir en VERANO SAUDADE, ya que el concepto es ser eternamente joven. También es como vivir en un verano eterno. Sin embargo, estaba esperando una colaboración que no pasó y se retrasó. Lo dejé y lo dejé pasar, así que ahora decidí hacerla yo sola. 

Me parece interesante lo de la colaboración esperada y no realizada. ¿Qué nos cuentas sobre eso?

Tenía una colaboración en concreto. Si algún día me hago una canción con esa persona, pues lo diremos en plan “jaja”. Pero era una persona que se necesitaba en la canción, pero estaba ocupada y no pasó. 

Prefieres no decir el nombre…

No, no. Saldrá si hacemos una canción algún día. 

¿Era un tipo de colaboración soñada?

No. De hecho, era algo súper random, pero pasa que lo necesitaba para esta canción. Su voz me daba la vibra de esta canción. 

Me cuentas que es una canción que hiciste hace más de un año, y en ese tiempo pasan muchas cosas. ¿Crees que mutó demasiado?

Cambié un par de cosas, como las partes de la colaboración que no se dio. También cambié las letras porque habían unas partes que estaban destinadas para él, pero, al final, salió súper bien porque la module para hacerla yo sola. El feeling quedó igual. 

“Tengo mucha hambre de crear música”: Judeline 
Kirill Reitenbach

Me encanta esa sensación que evoca la canción de vivir en plenitud los 20: la libertad, estar presente en un momento que no se repetirá. ¿Cómo vives estos conceptos como artista y persona?

Yo le doy un montón de importancia. Voy de fiesta o estoy con amigas y me digo: “Joder, qué bien es tener 20”, bueno, en mi caso 23. Aprecio mucho este momento. Llevo toda la vida escuchando a las mamás diciendo que aprovechemos esta edad porque es súper importante y especial, y pues joder, si tanto lo dicen ha de ser por algo. Yo lo estoy disfrutando un montón. Amo tener 23 años, y seguro también me encantará tener 35 años. 

Yo siento que la edad dorada son los 23. 

¿¡SI!? ¿CREES? Pero en los 25 dicen que se termina de desarrollar el cerebro. Igual, qué guay. 

¿Crees que vives en una constante nostalgia sobre esta década de vida?

Sí, totalmente. Vivo con mucha nostalgia todo el rato. Diariamente. De que vivo un momento y ya pienso que lo voy a extrañar. Todo el rato. Desde que cumplí 21 siento mucho este sentimiento. 

Algo que me encanta de ‘BESITO’ son los toques de sintetizadores con los que exploras. ¿Cómo ha sido esta búsqueda de sonidos y encontrarte en ella?

Pues hombre, los sinte y todo eso es un sonido muy del EDM, de la música electrónica, pero la verdad es que me inspiré sonoramente en los teclados que mete el compa, que es un género de ID. Esto me gusta un montón: meter los sintes en la parte final de la canción, donde uno tiene que bailar. Siempre me ha fascinado. 

¿Crees que es un camino sonoro en el que te gustaría seguir explorando en una nueva etapa?

Yo creo que no. Me veo haciendo canciones más parecidas a ‘BESITO’ porque también he encontrado un sonido donde me siento más segura y volveré a él en momentos, pero no es una nueva etapa. Solo estoy disfrutando un montón de las melodías. Yo creo que ‘BESITO’ solo se queda en un single. Es una búsqueda de ir para atrás de cosas que ya he hecho o de ir para delante. Solo fluyo en el estudio sin pensar a qué quiero llegar.

Cortesía prensa 

Podríamos decir que no hay un sonido que te defina…

¿O sí? [Risas]. Es que para mí los géneros no son sonidos. Yo diría que aunque me haga un trap o una bachata, pues suena a mí. La elección de sonidos y colores entran en mi universo. 

Entonces, si pudieras definir tu sonido, ¿cómo sería?

No lo sé [Risas]. Realmente la elección siempre tira a lugares que dan mucho a un imaginario de película y melodías un poco épicas. Son sonidos envolventes. 

La producción del video oficial de ‘BESITO’ tuvo la colaboración de productores de diferentes partes del mundo, como España, Francia e Inglaterra. ¿Cómo viviste esta experiencia?

Fue muy buena. Estaba haciendo música en Madrid con todos. Fue súper guay que vinieran todos y trabar aquí. Se dio muy natural. Esa canción se ha trabajado bastante después, pero la idea principal se hizo ese día. Fue muy guay. 

En una entrevista con nosotros, dijiste que exclusivamente te sentías como otra persona en el escenario, y en tus palabras, también en el sexo. Solo esos dos lugares podían ver una Judeline más segura de sí misma. Sin embargo, con el video oficial de ‘BESITO’ pudimos ver que también lo eres en tus producciones. ¿Lo sientes así? ¿Sientes que has dado un paso contundente en tus videos?

¿Eso dije? [Risas]. Justo me siento así en ese video. Pero siempre que soy artista me siento así. Me refiero a cuando estoy frente a una cámara, en un escenario y en una interpretación de mi música. 

¿Cómo viviste la grabación del videoclip de ‘BESITO’?

Fue muy guay. Lo grabamos en Marsella, Francia. Fue muy divertido y fácil. Es verdad que era verano y de pronto había muchos bichos en el agua que se me metían porque venían a la luz y todo alrededor estaba oscuro. Todo fue muy guay y salió justo como me lo imaginaba. Estoy súper contenta con el resultado. Además, fue en luna llena. 

Justo una de nuestras redactoras, Melisa Parada, dijo que ya tenías cierta conexión con la noche y la luna. 

Sí, total. Siempre me va a jalar la luna llena. Estoy completamente conectada con Catalina. Hay una canción en donde le dicen al sol Lorenzo y a la luna Catalina, ahí el por qué de los nombres. 

¿Cuál crees que es tu conexión con ella?

Yo qué sé. Es que me puedo poner muy hippie. Hay muchas personas conectadas con la naturaleza y la espiritualidad, y la luna es un símbolo muy importante en todo esto. Yo creo que la luna es la energía femenina más grande que hay. No quiero discriminar a los hombres, pero lo que ellos sienten por la luna, no es lo mismo que siente una mujer. Es nuestra Diosa y patrona. 

¿Qué tanto significa ‘BESITO’ para esta etapa de tu carrera? ¿Puede ser el comienzo de algo?

No. Creo que es un single que va a definir una sensación a la que regresaré, pero no es el comienzo de una nueva etapa. Lo dejaría como que es VERANO SAUDADE y que lo próximo empezará después. 

¿No hay fecha para lo próximo?

Aún no.

Pero ya está en tu cabeza.

Siempre lo está [Risa]. 

Después de Bodhiria dijiste que acabaste un poco quemada con la música, ahora, en esta etapa, ¿cómo es tu relación con ella?

Ahora estoy muy hambrienta de música. Tengo mucha hambre de crear música. Me muero por entrar en un estudio. Ya no puedo más. He dado tantos conciertos y mucho tiempo sin entrar al estudio que en el segundo en el que entre buaaafff. Pero la verdad me ha venido muy bien entrar en esta gira tan larga. Ya solo quedan un par de shows para terminar la era de Bodhiria. Se acaba en septiembre. 

Pero siempre va a vivir en ti tu primer bebé. 

Claro, totalmente. Cantaré lo de Bodhiria en las demás giras. No todo el disco ni el show está enfocado en el universo de ello, que me da pena, pero sí. Estoy muy emocionada en ver qué puedo evolucionar. 

¿Algo que nos quieras compartir sobre el “limbo” en el que te encuentras?

Me queda una etapa de creación, que seguramente será más silenciosa y tranquila para volver con el mejor trabajo que pueda, pero no sé cuándo pueda pasar. No hay mucho que pueda decir. Solo estoy esperando. Uno tiene que llevar su propio ritmo.

The post “Tengo mucha hambre de crear música”: Judeline  appeared first on Rolling Stone en Español.

Pocos actores transitaron con tanta naturalidad entre el cine de autor y las superproducciones como Sam Neill. Nacido en Irlanda del Norte y criado en Nueva Zelanda, Nigel John Dermot Neill desarrolló una carrera de más de cinco décadas en la que nunca fue una superestrella al estilo de Tom Cruise o Harrison Ford, pero pocas filmografías reúnen semejante variedad de registros. Trabajó con Jane Campion, Steven Spielberg, John Carpenter, Andrzej Żuławski, Phillip Noyce, Robert Redford y Taika Waititi, y transitó el terror, el drama, la ciencia ficción, el romance, la aventura y la comedia sin perder jamás esa mezcla de inteligencia, humanidad y elegancia que definía cada una de sus interpretaciones.

Su presencia transmitía serenidad, severidad y una rara capacidad para expresar emociones complejas con apenas una mirada. Lo mismo podía interpretar a un paleontólogo enfrentado a dinosaurios que a un marido devastado por los celos, un sacerdote destinado al Apocalipsis, un escritor atrapado por la locura o un hombre común en medio de uno de los mayores hitos científicos del siglo XX.

La televisión fue otro territorio donde Sam Neill dejó una huella profunda. Interpretó al legendario mago artúrico en las miniseries Merlin (1998) y Merlin’s Apprentice (2006); dio vida al ambicioso cardenal Thomas Wolsey en The Tudors (2007); encarnó al implacable mayor Chester Campbell en las dos primeras temporadas de Peaky Blinders (2013-2014), uno de los grandes antagonistas de la serie; y protagonizó producciones como Reilly, Ace of Spies (1983), Crusoe (2008-2009), Happy Town (2010), Alcatraz (2012) y prestando su voz para las series animadas The Simpsons y Rick & Morty.

Su muerte, ocurrida el 13 de julio de 2026 a los 78 años luego de un cáncer agresivo, generó un aluvión de homenajes de colegas y espectadores que recordaron no solo su enorme talento, sino también su calidez humana.

Estas son diez películas fundamentales para recorrer su extraordinaria filmografía.

10. The Horse Whisperer (1998)

Director: Robert Redford

Aquí Neill interpreta a Robert MacLean, el esposo de Annie (Kristin Scott Thomas), un editor neoyorquino cuya estabilidad matrimonial comienza a resquebrajarse mientras su esposa (Kristin Scott Thomas) y su hija (Scarlett Johansson en uno de sus primeros papeles), encuentran una inesperada conexión con el personaje de Robert Redford, un susurrador de caballos. Lo admirable de la actuación de Neill es que nunca convierte a Robert en un obstáculo romántico convencional. Al contrario, construye a un hombre decente cuya incapacidad para comprender el cambio emocional de su familia vuelve el conflicto mucho más doloroso. En una película donde Redford y Scott Thomas concentran la atención, Neill aporta la dignidad silenciosa que evita cualquier simplificación moral.

9. The Omen III: The Final Conflict (1981)

Director: Graham Baker

Neill se enfrentó a un desafío enorme al sustituir a Damien Thorn, el niño inquietante de las dos películas anteriores, pero resolvió el problema construyendo un Anticristo elegante, sofisticado y aterrador precisamente porque jamás necesita levantar la voz. Su serenidad aristocrática convierte al Anticristo en un hombre con ambiciones políticas capaz de seducir antes que intimidar. Aunque la película nunca alcanza la grandeza del original de Richard Donner, la interpretación de Neill cierra con broche de oro la trilogía de La profecía y sigue siendo uno de los mejores villanos sobrenaturales del cine de terror de los ochenta.

8. Jurassic Park (1993)

Director: Steven Spielberg

Alan Grant podría haber sido un simple científico destinado a explicar conceptos al público, pero gracias a Sam Neill termina convirtiéndose en el corazón emocional de la película. Su evolución, desde un hombre que se siente incómodo con los niños hasta un auténtico protector, acompaña la aventura con una humanidad que equilibra el espectáculo visual. La química con Laura Dern y el contraste intelectual con el irreverente Ian Malcolm de Jeff Goldblum enriquecen una película que revolucionó para siempre los efectos especiales y redefinió el blockbuster moderno. Neill repetiría su papel en las secuelas Jurassic Park III (2001) y Jurassic World Dominion (2022).

7. My Brilliant Career (1979)

Director: Gillian Armstrong

Este fue el primer gran papel internacional de Sam Neill. Frente a una extraordinaria Judy Davis, interpreta a Harry Beecham, un terrateniente profundamente enamorado de una mujer que se niega a sacrificar sus aspiraciones personales como escritora. Lo fascinante del personaje es que nunca representa el patriarcado agresivo, sino el amor sincero enfrentado a una mujer adelantada a su tiempo. La película marcó el renacimiento del cine australiano y convirtió a ambos actores en figuras internacionales.

6. Dead Calm (1989)

Director: Phillip Noyce

El duelo interpretativo entre Nicole Kidman, Billy Zane y Sam Neill convierte esta adaptación de la novela de Charles Williams en un ejercicio magistral de tensión psicológica. Neill interpreta a John Ingram, un oficial naval obligado a sobrevivir no solo al psicópata interpretado por Zane, sino también a la culpa que consume su matrimonio. Su interpretación combina vulnerabilidad física, inteligencia y determinación, mientras Phillip Noyce transforma el océano abierto en uno de los escenarios más claustrofóbicos del cine contemporáneo.

5. In the Mouth of Madness (1994)

Director: John Carpenter

Neill ofrece una de las interpretaciones más fascinantes de toda su carrera como John Trent, un racionalista obligado a aceptar que la lógica ha dejado de existir. Carpenter mezcla a H. P. Lovecraft, Stephen King y el horror metafísico para construir una película donde la cordura se desintegra progresivamente. El descenso psicológico de Neill sostiene toda la propuesta y convierte a Trent en uno de los grandes protagonistas del terror de los noventa.

4. The Dish (2000)

Director: Rob Sitch

Basada en hechos reales, esta cinta narra el papel decisivo de un radiotelescopio australiano durante la transmisión televisiva de la llegada del hombre a la Luna. Neill interpreta al director del observatorio Parkes con una mezcla irresistible de autoridad, humor y humanidad. Lejos del dramatismo épico habitual de las historias espaciales, la película encuentra emoción en científicos corrientes enfrentados a una responsabilidad extraordinaria. Es una celebración del trabajo colectivo y una de las comedias más entrañables del cine australiano.

3. Hunt for the Wilderpeople (2016)

Director: Taika Waititi

Como el viejo granjero cascarrabias Hec Faulkner, Neill demuestra una vez más que pocos actores dominaban tan bien la combinación entre dureza y ternura. Su relación con el joven Ricky Baker, interpretado por Julian Dennison, evoluciona desde la desconfianza hasta convertirse en uno de los vínculos paterno-filiales más conmovedores del cine reciente. Waititi mezcla aventura, humor y melancolía en una película profundamente humanista.

2. Possession (1981)

Director: Andrzej Żuławski

En este clásico definitivo del cine de terror, una separación matrimonial se transforma en una pesadilla donde la locura, el deseo y lo sobrenatural terminan confundiendo cualquier frontera entre realidad y delirio. Frente a la legendaria interpretación de Isabelle Adjani, Neill jamás queda opacado. Su Mark pasa del desconcierto a la paranoia y finalmente al horror absoluto con una intensidad física extraordinaria. Considerada una de las grandes obras del horror psicológico europeo, Possession es también uno de los mejores trabajos interpretativos de toda su carrera.

1. The Piano (1993)

Directora: Jane Campion

Una de las mejores películas de todos los tiempos nos presenta a una mujer muda que llega a Nueva Zelanda para contraer matrimonio con un hombre al que nunca ha visto, mientras su piano se convierte en el centro de un intenso conflicto amoroso con un indígena Maori. Neill interpreta a Alisdair Stewart, quizá el personaje más complejo de toda su filmografía. Podría haber sido un simple marido autoritario, pero el actor construye un hombre profundamente incapaz de comprender el universo emocional de su esposa, interpretada magistralmente por Holly Hunter. La tensión con el personaje de Harvey Keitel nunca se reduce al triángulo amoroso convencional, sino que representa el choque entre la posesión y el deseo, entre el deber y la libertad. Ganadora de la Palma de Oro en Cannes y de tres premios Óscar, The Piano sigue siendo una de las obras maestras del cine y el mejor testimonio del inmenso talento dramático de Sam Neill. Descanse en paz.

The post Sam Neill en 10 películas appeared first on Rolling Stone en Español.

Nunca es muy tarde para alcanzar tus sueños: Anthony Hopkins, 88 años, firmó con Decca Classsics para publicar Life Is a Dream, un nuevo proyecto de grabación que comprende más de seis décadas de composiciones originales. Las pistas del álbum fueron conducidas por Gustavo Dudamel y tocadas por la Orquesta Philharmonia.

Hopkins toca el piano desde los cuatro años. De adolescente, empezó a componer música para obras de teatro locales. El primer sencillo del álbum, ‘Bracken Road’, pertenece a su obra 1947: Suite for Solo Piano and Orchestra. La pieza está “inspirada en recuerdos de su infancia en Margam, Gales del Sur”, y “es un retrato musical nostálgico de las calles, prados, tierras de cultivo y montañas que rodeaban la casa de su familia en la década de 1940” según el comunicado de prensa.

Otros temas del álbum incluyen ‘My Fatherland’, inspirada en melodías tradicionales galesas, y composiciones inspiradas en el cine, la esposa del actor y su sobrina.

“La música fue mi primer deseo, mi primera vocación”, declaró Hopkins. “He compuesto música toda mi vida. Algunas de estas piezas han vivido conmigo durante décadas y aún hoy me encuentro volviendo a ellas”.

Añadió: “Firmar con Decca es el honor de mi vida. Ha sido un verdadero privilegio colaborar con la distinguida Orquesta Philharmonia y los ‘virtuoso solists’, el violonchelista Gregorio Nieto y el pianista clásico Sergio Tiempo. Mi más profundo agradecimiento y respeto va dirigido al Maestro Gustavo Dudamel, cuyo arte es parte integral de este viaje musical. Con la delicada precisión de su batuta, transformó cada nota con un significado profundo e imborrable, creando un paisaje sonoro que invita al oyente a sentir e imaginar algo único y personal.”

Junto a Dudamel y la Philharmonia, el álbum cuenta con la participación del pianista Sergio Tiempo, el chelista Gregorio Nieto, el Bach Choir y los Niños Coristas de la Catedral de Winchester. Fue grabado en el Alexandra Palace de Londres en abril.

Dudamel comentó: “Sir Anthony Hopkins es uno de esos artistas excepcionales cuya voz creativa trasciende cualquier medio. La misma profundidad de imaginación, humanidad y verdad emocional que ha caracterizado su extraordinario trabajo en el teatro y el cine está presente en su música. Al escuchar su composición, me impresiona su belleza, su maestría artesanal y la inconfundible sensación de asombro que la anima.”

Continuó: “Anthony aborda la música con el corazón de un narrador y los instintos de un poeta, creando universos sonoros que son, ambos, profundamente personales y a la vez universalmente resonantes. Ha sido un privilegio colaborar con él en esta grabación junto a mis amigos Gregorio Nieto, Sergio Tiempo y la Orquesta Philharmonia; y ayudar a dar vida a la voz musical de un artista cuya creatividad no conoce límites.”

The post Anthony Hopkins lanzará un álbum de compositores originales appeared first on Rolling Stone en Español.

«Tengo una regla: no empiezo nada que no pueda terminar», anuncia Jack White al comienzo de la incesante descarga de este álbum —una mezcla de blues marcial y contundente con una puesta en escena digna de un ejército de guitarras—, resumiendo su código moral entre el ritmo entrecortado y los arrebatos de distorsión aguda de «Derecho Demonico» (así, en español). Y hay más: «Lo que hago, cómo lo hago y por qué lo hago… nada de eso es asunto tuyo», advierte, disparando cada verso como si escupiera balas. Más vale no cruzarse en el camino de este tipo.

Frozen Charlotte es el octavo álbum en solitario de White —el cuarto en otros tantos años— y su fiesta de estudio más sostenida en clave de garage maximalista desde aquel arrollador éxito de los White Stripes: Elephant (2003). Había más espacio para tomar aliento entre la arrogancia y la densidad de Led Zeppelin II que en la vertiginosa sucesión de temas de White: desde la diablura de «Derecho Demonico» hasta el riff en avalancha y el órgano Hammond en llamas de «There’s Nobody There»; pasando por la lluvia intensa de percusión tribal y los cánticos a gritos de «Raising the Grain»; y el caos desenfrenado al estilo de la Motor City de 1968 de «You’ll Never Fix Me».

En esta última descarga, White y su actual y demoledora banda de gira —el bajista Dominic Davis (uno de los Buzzards originales del líder), el baterista Patrick Keeler (The Greenhornes, The Raconteurs) y el mago del órgano B-3 Bobby Emmett (exmiembro de los enérgicos The Sights, de Detroit)— tocan con la intensidad de un cartel de sábado por la noche en el Grande Ballroom junto a SRC y MC5, añadiendo además el toque final de una estela fantasmal de mellotrón cortesía de Emmett.

Este disco —que toma su nombre de la escultura de White que aparece en la portada, una imagen de inocencia rota y amenaza inminente derivada, a su vez, de una canción folclórica tradicional sobre la vanidad fatal de una joven— encarna a la perfección la furia de nuestros tiempos: son 13 canciones de desorden perpetuo, vínculos puestos a prueba e idealismo bajo asedio. White no teme señalar casos concretos en internet; menciona nombres y denuncia hipocresías descaradas en sus publicaciones. Sin embargo, aquí la fuerza de su argumentación es a la vez más críptica y universal: una reacción en cadena frenética de juegos de palabras escurridizos, chistes internos y aforismos explosivos —como granadas de mano— que igualan la intensidad de los golpes sonoros, fuertes y retorcidos, de la música.

«Oye, estoy confundido y apuesto a que se nota», confiesa White en «Nobody Knows», intercalando una referencia a los denisovanos (una subespecie asiática de los neandertales; tuve que buscarlo) y citando a Isaac Newton, Albert Einstein y Pitágoras como si se tratara de una rueda de reconocimiento policial sacada de una canción de Bob Dylan de 1965. Más adelante, entre el estruendo de guitarra con efecto marmolado de «All Alone Again», White prescribe una medida extrema como si estuviera charlando contigo sobre la valla del jardín: «Para encontrar una aguja en un pajar / bueno, es facilísimo: / simplemente quemas el pajar / y entonces encontrarás lo que necesitas».

Bob Dylan tenía razón: todo está roto. También la tenía Iggy Pop en 1973: «El poder puro seguro vendrá corriendo hacia ti». En «G.O.D. and the Broken Ribs», White abre el álbum con su propia versión de esa contradicción empoderadora, probando sonido en un Jardín del Edén del fin de los tiempos («Prueba de micrófono: uno-dos, uno-dos») con una confianza creciente que se manifiesta en acordes secos y guturales, furiosos rellenos instrumentales y la agitación superpuesta de sus armonías de «ángel sucio» interpretadas por él mismo: «Parece que tenemos un / pequeño lugar para hacer / las cosas que necesitamos hacer ahora».

Nada resulta fácil, por supuesto. Abundan las pruebas y tribulaciones en las relaciones entre hombre y mujer en medio de toda esa estática temática: el «cementerio de poses de cocina» en «There’s Nobody There» o el alboroto suplicante de «Thick as Thieves». Y el inquietante y paranoico cierre de «Neighbor Blues» —un tema de combustión lenta al estilo de «Ball and Biscuit» de Elephant, pero blindado para la era de la vigilancia— culmina con White invocando su propio vudú («Sobre tu tumba, tres gallos montan guardia»).

Nada de esto ofrece una resolución inmediata. Tampoco hay rendición, aunque sí una gran vía de escape. La guitarra slide de White en «Dollar Bill» suena como una National Steel con esteroides hasta llegar al solo, momento en que se transforma en algo parecido a un theremín fuera de control. «I Can’t Believe What I’m Hearing» cuenta con un estribillo de gran factura pop, más cercano a los Pretty Things que a Son House. Y no hay que pasar por alto el comentario irónico de White sobre el antiguo mito fundacional de los White Stripes en la segunda estrofa de «G.O.D.», justo antes de abordar el verdadero asunto de la canción. «Bueno, ahora es el comienzo del mundo», declara al final del tema. «Hagámoslo todo de nuevo».

The post Crítica: el nuevo disco de Jack White es pura furia para los tiempos que corren appeared first on Rolling Stone en Español.

¿Psicópata es bueno?“. La pregunta se la hizo Tomás, el hijo mayor de Mario Pergolini, cuando era chico y se encontró con una de las históricas tapas de Rolling Stone Argentina protagonizadas por su padre. La anécdota la contó el propio Mario en una charla con La Nación en la que el conductor repasó las cuatro portadas que hizo para la revista y reflexionó sobre las distintas etapas de su vida y su carrera.

El conductor del ciclo, José Del Río, le mostró al invitado las cuatro tapas juntas. La primera correspondía al número 2 de Rolling Stone Argentina, publicado en 1998, y lo devolvió a los años en los que comenzaba a consolidarse Cuatro Cabezas mientras atravesaba uno de sus mejores momentos en radio y televisión.

“¿Psicópata es bueno?”, la pregunta del hijo de Mario Pergolini al ver una histórica tapa de Rolling Stone
Cuatro tapas de la revista Rolling Stone que reflejan las mil vidas de Mario Pergolini. (Foto: Hernan Zenteno – La Nacion)

“Era una buena etapa de mi vida. Ya habíamos empezado Cuatro Cabezas con Diego y con Gebel. Me iba muy bien en radio y había dado el paso a la televisión con La TV Ataca y Hacelo por mí“, recordó.

Luego apareció una de las tapas más recordadas de la revista: la que llevaba el título “Anatomía de un psicópata”. Pergolini contó que esa misma imagen también fue utilizada para la tapa de un libro recopilatorio de Rolling Stone y recordó la reacción de su hijo cuando visitaron una muestra dedicada a la revista.

Me acuerdo de que fuimos a ver la muestra, que había que entrar por mi boca. Tomás era chico y me preguntó: ‘¿Psicópata es bueno?’. Le dije: ‘Sí, es bueno’“, contó entre risas.

“Anatomía de un psicópata”, reza el título de la nota de tapa de Mario Pergolini, editada en abril de 2002.

Las otras dos tapas funcionaron como disparadores para hablar de momentos decisivos de su trayectoria. Una de ellas remite a su apuesta temprana por Internet y el streaming, cuando todavía eran tecnologías incipientes.

“Le dije a la gente de Rock & Pop que había una nueva tecnología que podíamos usar para hacer contenido diferente. No creían mucho en eso, así que dije: ‘Bueno, me hago cargo yo’. Hicimos el primer programa que se hacía vía streaming a nivel mundial. Hasta desarrollamos tecnología para hacerlo“, aseguró.

La última portada, en cambio, representa uno de los momentos más difíciles de su carrera: su salida de Rock & Pop después de casi dos décadas. “Yo sentía que el juego de los medios estaba cambiando. Ellos no lo veían y también les doy la derecha porque era muy difícil imaginarlo en ese momento”, explicó.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Rolling Stone Argentina (@rollingstonear)

Al ver las cuatro tapas reunidas, Pergolini encontró un hilo conductor entre todas ellas. “Nosotros fuimos un bardo organizado. Éramos los que no le iban a dar voz. Representamos muy bien esa generación del rock, esa cultura, porque éramos eso. Las tapas de Rolling Stone representan quién era. Ahora que las vi a las cuatro juntas se ve una evolución”, reflexionó.

Sobre el final de la charla, José Del Río bromeó con la posibilidad de una nueva portada. “Le podemos sumar la quinta ahora“, le dijo. “La quinta es yo en silla de ruedas“, remató Pergolini.

Mirá la entrevista completa:

The post “¿Psicópata es bueno?”, la pregunta del hijo de Mario Pergolini al ver una histórica tapa de Rolling Stone appeared first on Rolling Stone en Español.

Nada es para siempre. “Celebrating Life Through Death” es la gira internacional con la que Sepultura celebra sus más de 40 años de trayectoria y marca su despedida definitiva de los escenarios. La banda brasileña hará escala en Buenos Aires el próximo 6 de octubre para ofrecer un concierto en el complejo C Art Media, en el barrio porteño de Chacarita.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por SEPULTURA (@sepultura)

Durante la presentación, la agrupación repasará las canciones de los discos más significativos de su carrera, como Beneath the Remains (1989), Arise (1991), Chaos A.D. (1993) y el icónico Roots (1996), producciones que posicionaron al metal brasileño en el ámbito internacional e influyeron en el desarrollo del género a nivel global.

El repertorio promete para recorrer toda su historia musical, incluyendo temas emblemáticos como “Refuse/Resist”, “Roots Bloody Roots”, “Territory” y “Ratamahatta”, en lo que será su último encuentro en vivo con el público argentino.

Mientras recorre el mundo con su gira de despedida “Celebrating Life Through Death”, Sepultura decidió inmortalizar su último capítulo creativo con The Cloud of Unknowing, un EP que marca la despedida discográfica de la banda. Grabado junto al baterista estadounidense Greyson Nekrutman, incorporado en 2024, el trabajo nació de manera espontánea durante diez días en los históricos Criteria Studios de Miami, donde el grupo dio forma a nuevas composiciones sin una planificación previa, guiado únicamente por la química surgida entre sus integrantes.

El resultado son cuatro canciones que reflejan tanto la intensidad como la diversidad que caracterizaron a Sepultura a lo largo de su carrera. Desde la potencia de “All Souls Rising” hasta la introspectiva “Beyond the Dream”, el EP combina la agresividad del metal con nuevas exploraciones sonoras y una fuerte carga emocional, abordando temas como la transformación personal, la unión frente a las divisiones sociales y la búsqueda de identidad.

The post Sepultura se despide de Buenos Aires: dónde tocan, cuándo es el show y cómo conseguir las entradas appeared first on Rolling Stone en Español.

Jay-Z spent the weekend blowing fans’ minds during his epic three-show run at New York’s Yankee Stadium. But after night one brought cameos from wife Beyoncé, daughter Blue Ivy, Nas and Alicia Keys and night two dialed up an even wilder lineup featuring Eminem, Slick Rick and Pharrell, Sunday’s (July 12) show hit a snag.

Following a three-hour delay in kicking off last night’s final gig, Jay addressed the delay after taking the stage, telling fans that the start of the show was pushed back due to security concerns caused by a large crowd gathered outside the venue.

“Let me explain the delay to you guys. It was like 10,000 people outside, and we closed all the doors, and somebody rushed the door,” Jay said after finally taking the stage after midnight ET on Monday morning (July 13), according to a video posted by XXL. “They closed the door for you guys’ safety and everyone’s safety outside. There’s 10,000 people outside; I don’t want to start the music and people get trampled. I’m really sorry for the inconvenience, but I had to make sure everyone was OK. I appreciate your patience.”

Jigga then promised his faithful that he had plenty more surprises in store for the epic Extra Innings finale of his Yankee Stadium run, which started nearly three hours later than the previous editions on Friday and Saturday night and was not constrained by the album anniversary-focused nature of the first two night’s shows.

The faithful who stuck around until nearly three in the morning were treated to a rare live appearance from Rihanna, who joined in on “Run This Town” before taking a solo turn with her 2015 Billboard Hot 100 No. 15 trap anthem “Bitch Better Have My Money,” as well as another cameo from Beyoncé on “Drunk in Love” and a cameo from multi-hyphenate Teyana Taylor, who joined Jay to sing the Mary J. Blige hook on “Can’t Knock the Hustle.”

Usher also popped-in for “Heart of the City (Ain’t No Love)” and “Throwback,” while Pharrell came out again for a medley run that included “Love U (Give It 2 Me)” and “Frontin’,” and The-Dream subbed in for Frank Ocean on “No Church in the Wild” from Jay and Ye’s 2011 joint Watch the Throne album. Other guests included Jermaine Dupri, Fat Joe and Jadakiss, the Clipse, Jeezy and Swizz Beatz.

The weekend run was a celebration of, respectively, the 25th anniversary of Jay’s The Blueprint and the 30th anniversary of his seminal 1996 debut, Reasonable Doubt. Jay’s first significant run of shows since his 2017 4:44 tour will include a Sept. 4 show at Tottenham Hotspur Stadium in London, a Sept. 10 gig at Stade de France in Paris and an Oct.23 date at SoFi Stadium in Inglewood, Calif.


Final Jay-Z Yankee Stadium Show Delayed Three Hours Due to Gate-Crashers: ‘I Don’t Want to Start the Music and People Get Trampled’

The night before Confessions II officially became Madonna’s 10th No. 1 album on the Billboard 200, the Queen of Pop transformed Queens’ Knockdown Center into the New York City edition of Club Confessions on Saturday (July 11) night to celebrate her latest album.

Related

Despite being nowhere near a subway stop (or much else, unless you’re in the market for a chandelier), Knockdown Center plays host to some of the hottest dance music tickets in town, so it’s not a surprise to see big crowds outside the sizable venue. Even so, the lines for Madonna were beyond the norm, extending several blocks down the street. But for a free (yes, free) party boasting Madonna, Stuart Price (who co-produced Confessions II and 2005’s Confessions on a Dance Floor), Honey Dijon (a frequent Madge remixer who contributed to the Confessions II: Afterhours Edition release), Fcukers, Junior Sanchez and Sam-E, what the hell do you expect?

As on Club Confession’s previous London stop, entrance to the affair involved walking through a giant inflatable of a woman’s lower torso, legs spread, with speakers subbing in for the NSFW anatomy. After that, you strolled through a green laser-laden forest, evocative of the “Good for the Soul” portion of Madonna’s Confessions II short film (directed by TORSO), both of which served up TikTok/Instagram fodder for attendees.

A fantastic Fcukers set had the fashion-forward crowd (which, over the course of the night, included Kim Petras, Pabllo Vittar, Sky Ferreira, Christian Sirano, Julio Torres, Bob the Drag Queen and Plane Jane) moving, but when Stuart Price took the boards to usher in the entrance everyone was waiting for, the temperature in the room shifted. Madonna hit the stage at 1:10 a.m. (fairly early, considering the doors didn’t even open until 10 p.m.) with a declaration and a challenge: “New York, I love you so much – but are you ready?!”

Fans, many of whom stood in line for an hour, responded with a roar of love and a sea of cellphones. “It’s mother” intoned a deep voice over a thumping beat. Between Price’s deft ability to keep a crowd moving and Madonna’s larger-than-life aura, school was indeed in session at Club Confessions thanks to the seasoned dance club faculty on stage — including Honey Dijon, who took the decks toward the end of Madonna’s appearance.

Confessions II songs occupied most of the setlist, with “Get Together” from the O.G. Confessions and a few choice vintage cuts (“Thief of Hearts” from Erotica and “Physical Attraction” from her self-titled debut) making appearances. Highlights included hundreds of people singing (and feeling) the chorus of “I Feel So Free”; Madonna head-banging next to Honey Dijon during a “Love Sensation” remix; and the Queen of Pop gyrating her hips and mouthing along to the 1983 throwback “Physical Attraction.” But “Danceteria” was the standout cut. Even though the album has been out just over a week, it seemed like everyone at Club Confessions knew the lyrics to “Danceteria,” right down to the pointed pauses (“He’s the DJ / hide the cocaine”) and her laundry list of early ‘80s scenesters. Beyond that, the experience of listening to the autobiographical “Danceteria” while dancing in front of Madonna herself was a surreal treat.

After Madonna and Price left the stage, Dijon delivered a phenomenal set that led the room through ecstatic release – sure, Madonna was the main attraction, but when she left the building, so did just enough people that you could truly dance on the dance floor. (As opposed to body bumping — not that there’s anything wrong with a little body bumpin’.)

Less than 12 hours after Club Confessions New York City closed up, Billboard reported that Madonna’s Confessions II had debuted atop the Billboard 200, marking her 10th No. 1 on the chart and her biggest streaming week ever. That win also puts the Club Confessions host in an exclusive club of artists with 10 or more albums to their name – something only 11 acts, Madonna included, can boast.