Logo
search
Logo

Síguenos en Redes

TikTok Instagram Facebook YouTube

La música de Cien años de soledad enfrenta un desafío semejante al de su adaptación audiovisual: convertir en sonidos un universo donde el tiempo gira sobre sí mismo, los muertos permanecen cerca de los vivos y una tragedia familiar puede adquirir las dimensiones de una leyenda. No basta con reproducir el folclor del Caribe ni con musicalizar cada aparición fantástica. Es necesario encontrar aquello que mantiene unido a Macondo mientras sus habitantes, sus pasiones y hasta su geografía comienzan a desintegrarse.

Camilo Sanabria encontró la identidad musical de ese mundo durante la primera temporada de la serie de Netflix. Para la segunda debía conservar algunas de sus sonoridades y, al mismo tiempo, conducirlas hacia otra etapa: la llegada de nuevos personajes, el choque entre el catolicismo y el folclor, las guerras del coronel Aureliano Buendía, la decadencia de la estirpe y la destrucción final del pueblo.

En esta conversación, Sanabria explica por qué cada personaje necesitaba una sonoridad propia, cómo la historia latinoamericana se repite musicalmente y de qué manera el trabajo solitario del compositor le permitió acercarse al sentimiento central de la obra de Gabriel García Márquez.

Camilo Sanabria: “Preguntarse a qué suena Macondo es preguntarse qué somos”
Cortesía de Netflix

Macondo cambia constantemente, pero el espectador necesita sentir que continúa habitando el mismo universo. ¿Cuál fue el desafío de construir una identidad musical capaz de sobrevivir a varias generaciones de los Buendía?

En la primera temporada ya había encontrado un sonido para Macondo. El comienzo del trabajo en la segunda consistió en decidir cuáles elementos de esa identidad debían continuar y cómo podían evolucionar. Se escucharán guiños y sonoridades que ya estaban presentes, pero la propuesta también era encontrar un sonido nuevo para esta etapa sin perder aquello que habíamos construido.

La novela está llena de imágenes que parecen sueños, recuerdos y profecías al mismo tiempo. ¿Cómo se traduce esa ambigüedad al lenguaje musical sin volverla evidente?

Una cosa es la experiencia de leer la novela y otra la visión que los directores construyeron mediante las imágenes. Trabajé con Laura Mora y Carlos Moreno, dos directores increíbles, y coincidíamos en que no queríamos subrayar lo evidente. Cuanto más sutil fuera la música, mejor.

Con Laura (Mora) hablábamos mucho de la música como un comentario del espíritu. En esta segunda temporada queríamos trascender la emoción inmediata. Nos hacíamos preguntas como: ¿cómo convertir la destrucción de Macondo en algo bello?, ¿cómo acercarnos a lo onírico y encontrar el tono preciso sin explicar lo que el espectador ya está viendo?

Cortesía de Netflix

¿Trabajaste temas reconocibles para determinados personajes o preferiste acompañarlos desde sonoridades menos explícitas?

No construí temas melódicos tradicionales para cada personaje, pero sí les asigné sonoridades específicas. Fernanda del Carpio es un ejemplo muy claro porque llega cargada con todo el peso del catolicismo y debe enfrentarse al universo de Macondo. Musicalmente, lo más interesante fue explorar el choque entre esos mundos: lo católico frente a lo folclórico.

Ese encuentro produjo algunos de los pasajes más interesantes de la temporada. La primera parte estaba concentrada en un sonido de Macondo que evolucionaba a través del tiempo; en la segunda, la música surge con mayor frecuencia del encuentro y el enfrentamiento entre los personajes.

Cortesía de Netflix

En Cien años de soledad, la historia avanza en círculos y los destinos parecen repetirse. ¿Cómo trabajaste musicalmente esa recurrencia?

La repetición de la historia estuvo presente desde el comienzo, no solo dentro de la familia Buendía, sino también como una reflexión sobre Latinoamérica. Somos cíclicos y volvemos constantemente sobre los mismos acontecimientos.

Hay un tema recurrente, casi hipnótico, que atraviesa las dos temporadas. Quizá un espectador que escucha de manera pasiva no lo reconozca de inmediato porque no está presentado explícitamente, pero permanece allí. El reto para quien presta atención consiste en descubrirlo y comprender cómo regresa transformado.

Otros compositores suelen hablar de la intuición y la emoción al trabajar una escena. En este caso, ¿la música debía responder al sentimiento inmediato o dialogar con la memoria histórica de Colombia?

Es una mezcla de todo. En algunos momentos se responde a lo que necesita la escena y en otros hay que ir mucho más lejos. Algunos pasajes exigían una profundidad enorme, y eso también dependía de los personajes. Úrsula es extraordinariamente compleja, al igual que José Arcadio Buendía. Cada uno posee diferentes niveles y la música debe reaccionar según quién esté presente, qué relación se esté desarrollando y qué sucede en ese momento.

Componer para Cien años de soledad fue un trabajo muy complejo. Tiene rigor, investigación e intuición. Para mí también era importante que lo hiciera un colombiano, porque al componer cargamos con muchas cosas. Somos el resultado de una mezcla de culturas: dialogamos con Occidente, pero también tenemos profundas influencias africanas y caribeñas.

Bogotá reúne muchas de las culturas que conforman Colombia. En ese sentido, Macondo también es una mezcla. Preguntarse a qué suena Macondo es preguntarse qué somos y cómo convivimos con todas esas tradiciones. Cada personaje llega con una combinación distinta de ellas.

La historia transcurre entre lo íntimo y lo mítico. ¿Cómo conseguiste que la música pasara de una tragedia familiar a una dimensión legendaria sin romper su unidad?

Esta temporada tiene mucho que ver con lo íntimo. Seguimos de cerca distintas historias de amor y eso se refleja en la música. Pero hay momentos en los que lo personal y lo histórico suceden al mismo tiempo.

En uno de los capítulos ocurre una revolución amorosa mientras también se desarrolla una revolución de los trabajadores. Decidimos unir ambas mediante una misma sonoridad porque, en el fondo, el sentimiento era semejante. Son dos revoluciones diferentes, pero nacen de una energía común. Ese tipo de conexiones permitía pasar de lo privado a lo colectivo sin fragmentar musicalmente el relato.

¿Qué tan presente estuvo el Caribe como referencia y cuándo decidiste alejarte de esa identidad para buscar otros territorios sonoros?

La investigación sobre el Caribe fue muy importante, pero nunca quisimos hacer un documental sobre la música caribeña. Cien años de soledad también cuenta una historia universal. Me interesaba trabajar con el folclor, pero descontextualizarlo.

Normalmente escuchamos esas músicas dentro de contextos muy específicos, como los rituales o la fiesta. Sacarlas de allí y utilizar sus sonoridades para construir emociones diferentes podía producir algo nuevo. Era como disponer de una paleta sonora vinculada a nuestro territorio y emplearla para expresar todo aquello que necesitaba la serie sin limitarla a una reproducción convencional del folclor.

La soledad está en el título, en los personajes y en el destino de Macondo. ¿Encontraste una forma musical de comprenderla?

Creo que sí, y debo responder desde algo muy personal: el trabajo del compositor es profundamente solitario. Esa emoción está siempre dentro de lo que hago. En Cien años de soledad no tuve que buscarla desde afuera porque permaneció conmigo durante todo el proceso.

¿Hubo algún pasaje que pareciera casi imposible de musicalizar y te obligara a replantear tu trabajo?

Hubo muchos. Fue un proceso largo y difícil. Recuerdo especialmente la muerte del coronel Aureliano Buendía, la muerte de Úrsula y los finales de varios capítulos. Eran escenas muy importantes y no siempre resultaba claro si debían ser grandes, épicas o íntimas.

También fue complicado encontrar el sonido de la decadencia de Macondo: una música que pudiera degradarse y erosionar poco a poco. El final de la serie producía cierto temor porque había que descubrir la belleza dentro de la destrucción, encontrarla en el momento en que las cosas terminan y el mundo conocido se acaba.

Otro desafío fue la mezcla de universos y personajes. Carlos Moreno me invitaba a pensar en conceptos como lo extraño y el humor dentro de García Márquez, que musicalmente son muy difíciles de alcanzar. Incluso hubo que encontrar una sonoridad capaz de hacer que el sexo adquiriera una cualidad extraña y disparatada. Ese choque entre lo católico, lo folclórico, lo sensual y lo absurdo terminó siendo uno de los retos más grandes, pero también uno de los aspectos más fascinantes.

Después de convivir tanto tiempo con Macondo, ¿qué descubriste sobre la relación entre la música y el realismo mágico?

En la primera temporada, lo mágico estaba mucho más presente. En la segunda descubrimos que la realidad termina superando a la ficción. Las situaciones más absurdas podrían encontrarse dentro de la propia historia, y allí estaba finalmente lo mágico.

Leí la novela en el colegio y recuerdo que conocí la masacre de las bananeras por García Márquez, no en una clase de Historia. Cuando después comprendí que aquello realmente había sucedido, no podía creerlo. Esa experiencia resume la relación entre el realismo mágico y nuestra historia: pensamos que estamos frente a un delirio hasta que descubrimos que la realidad fue todavía más terrible.

También existe una cercanía con Don Quijote. En ambos casos, el comienzo está dominado por la magia y el delirio, pero progresivamente la realidad aplasta a los personajes. La cordura va ocupando el espacio mientras el sueño queda atrás. En la segunda temporada de Cien años de soledad, la música acompaña precisamente ese tránsito: de la fundación maravillada de un mundo hacia la certeza de que incluso los mundos más extraordinarios pueden desaparecer.

The post Camilo Sanabria: “Preguntarse a qué suena Macondo es preguntarse qué somos” appeared first on Rolling Stone en Español.

Rosalía siempre se ha abierto su propio camino como estrella del pop, y eso es especialmente cierto cuando se trata de su gira mundial Lux. Cada noche, la cantante española ofrece un espectáculo con visuales impresionantes, movimientos de ballet y voces operísticas. Entre estos elementos, Rosalía también ha desarrollado el imaginerío religioso presente en todo Lux con una idea única: cada noche, invitados especiales hacen una confesión a la cantante dentro de un confesionario gótico recreado, justo antes de que ella interprete el mordaz tema “La Perla”.

Desde que comenzó la gira de 57 fechas, Rosalía ha invitado a un puñado de famosas estrellas, músicos y modelos por igual a desahogarse sobre sus secretos y pecados más profundos y oscuros relacionados con sus vidas amorosas. Aquí está la lista de todas las confesiones de celebridades hasta el momento.

1. Lali Espósito

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Lali INFO (@infolalioficial)

“Voy a hablar mal de mí misma”, advirtió Lali Espósito durante su momento en el confesionario, tomando una página del libro de Tokischa y usándola para reconocer un error que cometió. En una ocasión, la argentina llevó a una cita —que casualmente era español— a un hotel elegante para pasar un buen rato. Pero luego el invitado encendió un porro en la habitación e inmediatamente le prendió fuego a la estancia. “Salí corriendo desnuda, solo con una camiseta de tirantes, a pedir ayuda”, dijo, provocando los gritos del público. Sin embargo, ¿lo peor de toda la odisea? “Fui una idiota que terminó pagando los daños de esa persona y nunca me devolvió ni un solo centavo”, admitió Espósito. —Maya Georgi

2. Francisca Valenzuela

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Francisca Valenzuela (@franciscamusic)

Para sus paradas de la gira en Chile, Rosalía recurrió a una de las cantantes más queridas del país, Francisca Valenzuela, para que se uniera a ella en el confesionario. La artista chileno-estadounidense compartió una historia bastante desgarradora sobre un romance que se apagó tan rápido como comenzó. Cuando estaba soltera, terminó hablando con un compañero músico, y la cosa pareció ponerse seria rápidamente. La pareja se reunió en una ciudad mientras estaban en sus respectivas giras para pasar tres días románticos juntos. “Al tercer día, me escribió una canción”, dijo Valenzuela. Poco después, el músico invitó a Valenzuela a un concierto y a la fiesta posterior. Allí, lo encontró besándose con otra chica. “Me vio, salió y dijo: ‘¡Mi amor, muchas gracias por venir!’”. Rosalía no tardó mucho en declarar que el músico anónimo era una “perla”. —M.G.

3. Tokischa

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Tokischa Altagracia Peralta (@tokischa.sol)

¿A alguien le sorprende que Tokischa haya compartido la confesión de celebridad más escandalosa hasta la fecha? La provocadora favorita de la música latina cambió el guion en el confesionario cuando salió en el show de Rosalía en Bogotá y admitió algo indecoroso que hizo. La cantante dominicana contó una historia sobre cuando se convirtió en sugar baby durante un período en el que estaba “en la quiebra”. Su novio de aquel entonces no lo aprobaba, pero según Tokischa, él tampoco tenía trabajo. “Mi sugar daddy quería hacer un trío”, dijo. “Una de mis mejores amigas era la prima de mi novio en ese momento, así que la llevé… Nos lo pasamos genial, ella y yo, y mi sugar daddy, a quien, por cierto, no se le levantaba”, añadió. “Así que básicamente terminamos divirtiéndonos solo nosotras dos”. —M.G.

4. Chappell Roan

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Las confesiones más reveladoras de famosos en la gira ‘Lux’ de RosalíaFans de RosalíaLas confesiones más reveladoras de famosos en la gira ‘Lux’ de Rosalía (@fansderosalia1)

Chappell Roan ya ha compartido la inspiración detrás de su dolorosa canción “Casual” en entrevistas pasadas, pero durante el concierto de Rosalía en Oakland, la cantante entró en más detalles que nunca. “Vi la confesión de Lola Young y me recordó algo un poco similar”, dijo Roan antes de describir una situación de coqueteo en la que estuvo durante la pandemia con un coescritor. “Hablamos durante tres meses por internet… Nos enviábamos mensajes, yo mandaba fotos y esas cosas”, recordó la cantante. Roan estaba tan ilusionada que incluso viajó a Los Ángeles para tener una cita con esa persona. “Pero luego no supe nada de ellos durante cuatro días”, dijo. Tras encarar la situación, le informaron de que habían conocido a otra persona en ese breve lapso de tiempo. ¿Lo peor de todo? “Le dijeron a esta artista, de quien yo era amiga, que sabían que deberían estar tristes y preocuparse por mí, pero que no lo estaban y que no sabían por qué yo estaba tan molesta si solo era algo casual”, dijo. La estrella terminó su confesión con la parte más jugosa: “Nunca he contado esta historia porque escriben con otros artistas que tal vez conozcan”. —M.G.

5. Karol G

Rosalía hizo que su primera noche en el Kia Forum de Los Ángeles fuera extra especial cuando sacó a la escena a nada menos que a Karol G. La cantante española le dio a la superestrella una presentación a la altura: “Es una estrella del rock, una leyenda, una mujer fuerte… un aplauso enorme para la bichota”. La cantante colombiana se unió al confesionario y reveló que a su exnovio “no le gustaba celebrar su cumpleaños conmigo”. Continuó: “La parte más chimba, la más curiosa, eran las excusas que surgían año tras año para que yo no estuviera en su cumpleaños”. Karol se guardó el detalle más desgarrador para el final: “En el último año [que estuvimos juntos] nos íbamos a ir de viaje [por su cumpleaños]”, dijo. “Pero no apareció en el aeropuerto, me quedé sola en la sala de espera… Esto me hizo darme cuenta aún más de cómo se había convertido en un patrón de falta de consideración”. Pero Karol siempre recuerda su lado bichota. “Me bajé completamente del avión”, dijo guiñando un ojo al público. —M.G.

6. Marcello Hernández

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Las confesiones más reveladoras de famosos en la gira ‘Lux’ de RosalíaFans de RosalíaLas confesiones más reveladoras de famosos en la gira ‘Lux’ de Rosalía (@fansderosalia1)

Para su segunda noche en el MSG, Rosalía invitó a la estrella de SNL y comediante Marcello Hernández al confesionario. En espanglish, contó una historia que admitió que nunca antes había compartido: hace diez años, echó toda la carne al asador para una cita de San Valentín en casa. “Cociné. Usé un tutorial de YouTube. Puse la mesa: tenedor, cuchillo, cuchara… formal. Compré dos botellas de vino con mi identificación falsa. Cometí un delito por esta dama”, dijo Hernández. “Hice el esfuerzo”. Pero su devoción fue en vano después de que su cita le dijera que llegaría una hora tarde… luego dos horas tarde… y al final terminó cancelando. Hernández confesó: “Me tomé una botella de vino por FaceTime con mi mamá”. Pobrecito. —M.G.

7. Maggie Rogers

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Las confesiones más reveladoras de famosos en la gira ‘Lux’ de RosalíaFans de RosalíaLas confesiones más reveladoras de famosos en la gira ‘Lux’ de Rosalía (@fansderosalia1)

Maggie Rogers causó un gran revuelo en el show de Rosalía en el Madison Square Garden cuando fue al confesionario y divulgó detalles jugosos sobre una cita que tuvo con un periodista anónimo del New York Times. “Me llama y me dice: ‘Tengo un auto clásico, ¿puedo pasar a buscarte?’”, le contó Rogers a la cantante española. Según Rogers, la pareja terminó cerca de las oficinas vacías del Times… y terminaron besándose en una de las salas de conferencias de la redacción. “Fue una gran jugada, pero era la una de la mañana… fue un momento realmente bueno”, dijo. Pero por la mañana, la música descubrió que el “atractivo” y “soltero” periodista no estaba tan soltero después de todo. “Mi amiga me dice: ‘Dios mío, ese es el novio de mi amiga’”, reveló Rogers. Ella dedujo que, después de todo, el tipo era un “perdedor” (cierto), y que nunca hay que confiar en un periodista en primer lugar (no tan cierto), dándole a Rosalía mucho material con el que trabajar antes de su canción “La Perla”. —M.G.

9. Cara Delevingne

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Europa FM (@europafm)

Para su segunda noche en Londres, Rosalía invitó a la polifacética Cara Delevingne al confesionario. Delevingne nunca ha sido de las que se esconden de la verdad, y expuso realmente todas sus inseguridades románticas. “Soy lesbiana, y mi debilidad solían ser las mujeres heterosexuales”, le admitió a la cantante española. “Pero ahora estoy en una relación comprometida, y la cosa es… antes me encantaba ser la dominante. Me encantaba tomar el control, pero creo que era porque tenía miedo de ser vista. Tenía miedo de ser sumisa porque no quería recibir amor. Pero ahora creo que estoy lista. Estoy lista”.

“Esta confesión me impactó mucho. Muchísimo”, dijo Rosalía, a lo que Delevingne respondió: “Mi anillo dice ‘dyke’ [bollera], así que…”. —M.G.

9. Aitana

Cortesía

Aitana pareció soltar la sopa sobre su relación pasada con el cantante colombiano Sebastián Yatra durante su confesión en Madrid. Aunque la cantante española nunca nombró a Yatra directamente, la historia que le contó a Rosalía sobre un ex que admitió que estaba destinado a ser infiel tras un año de noviazgo coincide con las propias declaraciones públicas de Yatra. “Decidí darle otra oportunidad, pero luego salieron esas declaraciones”, dijo Aitana, lo que los fans tomaron como una referencia a los comentarios similares de Yatra en un podcast.

Inmediatamente, Rosalía unió los puntos y le preguntó a Aitana: “¿Podría ser el [cantante] que hizo una maniobra de marketing diciendo algo sobre mí?”. Cuando la cantante española lo confirmó, Rosalía añadió: “Lo sabía. Tengo que confesar algo más aquí: él me pidió disculpas y no lo perdoné… lo siento”. —M.G.

10. Lola Young

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por ROSALÍA CHILENIS (@rosaliachilenis._)

Cuando la cantante española se presentó en el O2 Arena de Londres durante su gira, sacó a la potente vocalista Lola Young para la sección del confesionario, y Young no decepcionó con una jugosa historia sobre una llamada que salió mal.

“Estuve viendo a alguien durante unos cuatro meses, se estaba poniendo bastante serio”, dijo. “Tengo que confesar que pensé que me estaba enamorando. Él era un poco mayor, como un ser humano más maduro. Los hombres parecen madurar mucho más despacio”. Continuó diciendo que los dos habían estado juntos en la cama una noche cuando las cosas dieron un giro: “Le suena el teléfono justo cuando está a punto de terminar, se levanta de un salto y dice: ‘Vuelvo en dos minutos’”, recordó. Él no se dio cuenta de que su teléfono estaba conectado a través de un altavoz Bluetooth mientras atendía la llamada. “Baja las escaleras, habla por teléfono y su esposa le pide que traiga pañales para sus hijos. Lo escuché todo por el altavoz Bluetooth”.

Young, abiertamente bisexual, dijo que eso fue todo lo que necesitó para jurar que no volvería a estar con hombres. “Perdí un poco el control”, dijo. “Pensé: ‘No puedo con esto, vuelvo con las mujeres’”. —Julyssa Lopez

11. Guitarricadelafuente

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por El HuffPost (@elhuffpost)

El cantante español Guitarricadelafuente es conocido por sus letras profundamente personales, por lo que los fans no podían esperar a escuchar lo que diría al entrar al confesionario de Rosalía. Contó una historia divertida y un poco vergonzosa sobre un viaje a Sevilla Santa Justa, donde él y su pareja se alojaron en una casa rústica en una noche helada de diciembre. Recordó que no tenía electricidad ni agua corriente y que las ventanas estaban cerradas con persianas, lo cual no impresionó a su pareja romántica.

Al final, la noche fue tan mala que rompieron con él: “Me dijo que necesitaba más calle”. —J.L.

12. Kika Nazareth

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por 🪽✨♱ RUSI LA MILLOR ♱✨🪽 (@rusi_la_millor)

Kika Nazareth, la jugadora del Barça, se unió a Rosalía en el escenario para confesar que una vez se vio envuelta en un triángulo amoroso con otras dos mujeres. En su confesión, Nazareth relata la dramática historia de haber invitado a una chica que le gustaba a su fiesta de cumpleaños, donde la chica se enamoró de otra de sus amigas, con quien la propia futbolista ya se había acostado en el pasado. “Me gusta liarme”, dijo Nazareth.

Rosalía finalmente declaró: “Kika, lo que pasaba era que te gustaban las dos”, antes de dedicar el tema de desamor al triángulo amoroso de Nazareth. —M.G.

13. Bad Gyal

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Las confesiones más reveladoras de famosos en la gira ‘Lux’ de RosalíaFans de RosalíaLas confesiones más reveladoras de famosos en la gira ‘Lux’ de Rosalía (@fansderosalia1)

Bad Gyal y Rosalía tuvieron un encuentro de chicas de Barcelona en su ciudad natal, un lugar de reencuentro muy apto para ambas. Los fans rugieron cuando Rosalía presentó a Bad Gyal en catalán y le pidió que tomara asiento en el confesionario.

Bad Gyal no decepcionó con su historia. Se mostró intensamente honesta y compartió el recuerdo de un chico con el que se estaba liando que tuvo la audacia de decirle que necesitaba implantes. El público y Rosalía se quedaron atónitos, y la conversación dio un giro empoderador sobre cómo las mujeres no necesitan que unos idiotas les digan qué hacer con sus cuerpos. —J.L.

The post Las confesiones más reveladoras de famosos en la gira ‘Lux’ de Rosalía appeared first on Rolling Stone en Español.

“Mirarte a los ojos se ha vuelto contracultural”, versa “Inquieto”, tema devenido manifiesto con el que La Chancha Muda cierra el repertorio de A todos mis santos, su más reciente álbum de estudio. Contemplar ese pasaje estampado en la pantalla de El Teatro Flores, durante la presentación del disco, caldea la potencia del mensaje. En una época en la que la música popular contemporánea argentina eligió la obviedad por encima de la metáfora, esa imagen se convirtió en una bajada de línea para comprender uno de los problemas básicos de la pospandemia. Mientras en el encierro se auguraba el advenimiento de un mundo mejor, el desenlace decantó en una realidad neomedieval. Y es que “ver lo que está delante nuestro requiere de un esfuerzo constante”, como bien advirtió George Orwell en uno de sus tantos aforismos.  

En las semanas previas al estreno oficial del quinto álbum de estudio, los músicos ultimaban los pasos a seguir de esta novel etapa en su búnker, situado en ese límite invisible entre Parque Centenario y Caballito. A contramano de todo, al igual que ese Cid Campeador erigido cerca de ahí. Porque las canciones de la banda bien podrían tener un contacto con las hazañas del superhéroe español de la Edad Media, ya que están ataviadas de lealtad, valentía, épica y dignidad: valores en peligro de extinción. Por eso no es fortuito que la versión de Cristopher Nolan de La odisea haya conectado tan fuerte entre las nuevas generaciones de espectadores, al revisitar, a partir de un relato clásico, la ética, la culpa, el pesimismo y el optimismo. Todo aquello de lo que adolece la fauna opinóloga que abunda en la era 5.0.

Hay que armarse asimismo de heroísmo para subir la cantidad de escalones que separan el suelo porteño de la sala de ensayo del grupo. Ejercicio no apto para los que sufren de huesos de cristal. Una vez conquistada la cima, en la habitación más inmediata retumba ese barullo propio de la pausa. Con los pósters de recitales del pasado como testigos, y el vaho canábico a manera de fragancia ambientadora, el mate pasa en torno a la mesa dispuesta en medio del lugar. Los integrantes del septeto esperan al bajista Maximiliano Vera, quien se mantiene en vilo ante lo que el destino le tiene preparado a su perro enfermo. La preocupación se retrata en su rostro, apenas llega, y el silencio respalda la angustia. Tras participar en las fotos que acompañan a esta entrevista, vuelve a su casa para estar al lado de su compañero. Otro signo de nobleza.

Los 12 temas que dan forma a su flamante repertorio irradian una luminosidad inédita en la obra de La Chancha Muda, lo que se torna en un acto de rebeldía en estos tiempos oscuros que envuelven a la Argentina. No obstante, como si se tratara de un oxímoron, nada de esto pareciera opacar a su atractiva actitud combativa, ni deja en suspenso su quimérica cruzada de hacer del rock una trinchera guerrillera. Lo que sí probaron esta vez fue darle una vuelta de tuerca a esa narrativa corajuda que suele marcar a sus historias, transformándola en una ofrenda casi religiosa a la resistencia frente a esta realidad adversa. En eso consiste la esperanza, desde la perspectiva inconformista.

La Chancha Muda: el rock, el barrio y la metáfora como trinchera contracultural
La Chancha Muda presentando su último disco en El Teatro de Flores. FOTOS: SANTIAGO BENÍTEZ

“Antes veníamos de escupir o de vomitar más, y ahora preferimos decir: ‘Yo me agarro de lo contracultural, de mirarte a los ojos, de escaparme y del flash’. Encontramos otras cosas, y tratar de rescatar eso me parece interesante”, afirma el cantante y frontman Gonzalo Pascual. “El hecho, en el fondo, es el mismo. Todo sabemos que la vida puede ser durísima, pero vos podés elegir quedarte denunciando la época. O también tenés la opción de seguir adelante, que, al menos a mí, es lo que me hace bien en este momento. Leí un comentario de alguien del público que fue a uno de nuestros shows, y nos dijo: ‘Fui a recibir un cachetazo, y me dieron amor’. Eso también es revolucionario, no sólo lo es la bomba molotov. Por eso este disco tiene una mirada más optimista. Pusimos el foco en lo que tenemos y en lo que quisiéramos tener: lo bueno, lo malo, el refugio”.

¿Creen que esa reflexión podría algún tipo de impacto fuera de su público?  

Gonzalo Pascual: Si bien “contracultural” tiene una connotación ochentosa, estuvo bueno que fuera la palabra que cierre el disco. Nos pareció súper potente. Uno nunca sabe dónde termina desarrollándose todo, por más que hace 20 años esta cuestión era impensada. Y con esto me refiero a la relación de la gente con el teléfono. Para mí el deber que tenemos, siendo artistas, es tratar de que aquello que nos atraviesa como sociedad lo podamos volcar en una canción para que otro que se sienta identificado por la misma historia. Así podrá encontrar palabras sobre algo que está atravesando.

Hoy mirar a los ojos en el bondi incomoda un montón.  

Gonzalo Pascual: Es considerado hasta invasivo. Y es que hoy tu espacio privado sos vos y tu teléfono. Si interrumpís eso, claro que puede incomodar.

En 1975, el filósofo e historiador francés Michel Foucault publicó el libro Vigilar y castigar, donde analiza la sociedad disciplinaria y los cuerpos dóciles. Al tiempo que reflotaba la idea del panóptico, concebida por el utilitarista Jeremy Bentham y que proponía el diseño de un edificio perfecto para ejercer la vigilancia. Su efecto esencial era inducir en el detenido un estado consciente y permanente de visibilidad que garantizaría el funcionamiento automático del poder. En la era digital, ese rol lo tomaron los teléfonos inteligentes, logrando que Google y las redes sociales alteren el comportamiento de la sociedad en cuanto a la privacidad. La ensayista Sherry Ning lo graficó de esta manera: “El peligro de las redes sociales no está en que nos vigilen, sino en que nos convertimos en quienes vigilan”.

El panoptismo logró incluso redefinir el concepto de under, a tal instancia que en abril Spotify Argentina llevó adelante una campaña en la que intentó desapropiar ese espacio creativo físico para instalarlo en el imaginario dactilar. Para ello, recurrió a la resignificación a través de una pregunta tan simple como peligrosa: “¿Qué es el under?”. “El under es probablemente algo que no conozca esa persona a la que le estás contando eso que viste y que te flasheó”, cavila el cantante de La Chancha Muda. “O sea, cada uno tiene su propio under. Me parece que es eso. Ahí siguen naciendo esas cosas que terminan siendo enormes. Creo que todos, en algún momento, vivimos esa experiencia. Pero hoy, para serte sincero, no sé qué está pasando en el under. Todos, en algún momento, transitamos por ese mundo”.

Entonces el baterista Diego Chiaradía pide la palabra. “Vamos a ver bandas amigas todo el tiempo, en lugares como el Salón Pueyrredón o Uniclub”, ilustra. “Está clarísimo que el under que curtimos nosotros cambió muchísimo. La última movida así que viví fue cuando Pablito, que es un loco hermoso con el que ensayamos hace un millón de años, montó Otra Historia (lo más próximo al under berlinés que existe en Buenos Aires, abierto en Villa Ortúzar antes de que el barrio se gentrificara). Desde esa época, él ya estaba pensando en hacer algo así. Después de muchos años, retomamos el contacto y nos invitó a conocer su centro cultural. Es una cueva hermosa, con habitaciones por todos lados en la que pasan cosas distintas en simultáneo. Nos alegra que haya cumplido con su sueño”.

Sólo dos años transcurrieron desde que La Chancha Muda pasó de agotar el Salón Pueyrredón, bastión de la contracultura y el under porteño, a dar el salto a La Trastienda, una de las vitrinas del mainstream de la ciudad. La hazaña se registró en el primero de sus discos en vivo, titulado La Chancha Muda (en vivo, La Trastienda), publicado un año después, en noviembre de 2020. “Me acuerdo de estar acá planificando cada paso del show en el Salón Pueyrredón: cómo vendíamos las entradas, por dónde promocionábamos, la puesta en escena. Esa cuestión de núcleo sigue estando, por eso nos seguimos sintiendo muy autogestivos”, espeta el vocalista. “Eso nace en esta sala. Así que para mí todo forma parte de lo mismo, aunque se agranden algunas cosas y se sume más gente al equipo de trabajo”.

A todos mis santos es el segundo disco que publicó el grupo mediante una disquera top argentina, tras haber puesto a circular sus primeros tres álbumes de manera independiente. Pese al abanico de posibilidades que brinda esta decisión, dejarse tentar por las mieles del capitalismo generó dudas en la cofradía. “La sólo idea de pensarlo fue todo un dilema que nos llevó años de charlas entre nosotros y de entender qué hacer o cómo se podía acoplar a lo que hacemos”, revela Pascual. “El 80 por ciento de la historia de La Chancha tuvo que ver con la independencia y la autogestión. Pero llegó un momento en el que comprendimos que para seguir avanzando, existiendo y creciendo necesitábamos encontrar nuevas maneras de laburar. Ahí es donde se empiezan a abrir las puertas”. 

Gonzalo Pascual, al frente de La Chancha Muda en El Teatro de Flores. FOTOS: SANTIAGO BENÍTEZ

¿Cuánto afectó esto a su idiosincrasia artística? 

Gonzalo Pascual: Seguimos siendo los mismos porque, en el fondo, nuestras canciones hablan más o menos de lo que veníamos hablando anteriormente. Lo que cambió fue la forma en que se plantea o las palabras que utilizamos. No es lo mismo componer una canción a los 25 que a los 45, hay una gran diferencia. En los primeros discos, esa cosa militante, de barricada, también tenían que ver con el amor. Capaz que ese sentimiento se abrió a más cosas. Creo que las canciones de La Chancha se mantienen en la misma línea, aun cuando parezca que hoy haya menos intensidad en las palabras.

El tercer material de la agrupación, La peste del cazador, es un híbrido entre libro y disco publicado en 2019. El entusiasmo por semejante obra conceptual experimentó un pinchazo de realidad cuando los músicos se dieron cuenta de que no sabían cómo darle salida. “De repente, teníamos acá las mil copias que mandamos a hacer metidas en las cajas”, recrea el frontman. “Nos miramos las caras preguntándonos cómo hacíamos para venderlas. Nos entró esa sensación de que nos habíamos quedado sin nafta. En esa época, las redes sociales se encontraban en un proceso bastante primario, y nosotros, de paso, estábamos en bolas con respecto a ese mundo. Así fue como decidimos dar ese paso fuera de la autogestión, porque era injusto que esas canciones tan tremendas se quedaran en la nada”.

FOTO: GUSTAVO CORREA

“¡Qué nunca se nos muera el espíritu combativo!”, concluye “Asfixia”, tema clave de La peste del cazador. Ese repertorio ahonda en la cosmogonía anarquista que la banda enarboló tres años antes en el álbum Sinfonía libertaria, periodo donde hasta el punk más corrosivo, identificado históricamente con el movimiento ácrata, se había desentendido de esas ideas. “Nunca me consideré militante”, desestima la voz cantante. “Después de la adolescencia, comencé a encontrarme con lecturas y cosas que me fueron marcando, y que yo sentía que debía retransmitir. Cuando empecé a adentrarme en la literatura de Osvaldo Bayer, tuve mayor conciencia del anarquismo y de lo libertario. Valores e ideales que hoy son difíciles de ver plasmados en la realidad”.

De hecho, Bayer recita el remate de “La chispa”, canción que cierra La peste del cazador. ¿Cómo lo conocieron?

Gonzalo Pascual: Fui a su casa, y hablamos un ratito, meses antes de que falleciera. Me puse en el papel del periodista, y llevé unas cinco preguntas armadas porque no hubiera sabido qué preguntarle en el momento. Esa semana se realizó acá la Cumbre del G-20, y se iban a reunir todos los presidentes en el Teatro Colón. La biografía que Bayer escribió acerca de Severino Di Giovanni (anarquista italiano establecido en la Argentina al que las crónicas periodísticas de hace un siglo atrás tildaban como “El hombre más peligroso de Buenos Aires”) arranca en el Teatro Colón, repartiendo panfletos. Entonces le dije: “Qué loco, ¿no? Hoy es impensado que alguien pudiera hacer algo así”. A lo que me respondió: “¿Por qué no vas, y lo hacés vos?”.

¿Te animaste a hacerlo?

Gonzalo Pascual: En el momento, fantaseé con hacerlo. Pero al final no pasó.

¿Bayer llegó a ver el disco editado?

Gonzalo Pascual: No, no. Sí se lo mostré a su hija, Ana.

Diego Chiaradía: Cuando Gonza trajo la idea de la participación de Bayer, caímos en la cuenta de que la música también es un arma. No sólo estábamos informando, sino también mostrándole un universo a un montón de gente.

La aparición de Javier Milei en el mapa político agudizó la confusión sobre las ideas libertarias. Vale la pena destacar que el término “libertario” surgió en el siglo XIX como sinónimo de “anarquismo”, concebido para evitar la persecución policial de quienes se autopercibían de esa manera. Pero en las últimas décadas su significado cambió debido a corrientes de la derecha económica. La Chancha Muda padeció esa desapropiación. “Eso dio mucha bronca porque que un tipo como él traiga ese término para transmitir lo que transmite, es lo más alejado de esos valores”, se indigna Pascual. “Tuvimos que explicarlo en algunos shows para que el público entendiera que nosotros le aplicábamos otro sentido, totalmente opuesto a lo que este chabón intenta hacernos creer”.

La vuelta del neoliberalismo y el proyecto de reformar al Estado coincidieron con el retro cool, el regreso del rolinguismo, la reivindicación de la opulencia postiza y el humor berreta. ¿No sienten que su nuevo disco vio la luz en medio de un déjà vu?

Gonzalo Pascual: Lo veo como una cultura medio nostálgica, en todos los sentidos. Imaginate que hay un montón de bandas tributo. No sé si es que vuelve lo rolinga como contestación de lo que está pasando, me parece que existe una tendencia al refrito. Cada vez es más difícil encontrar algo que rompa para adelante, y cuando aparece es juzgado. La gente busca lo seguro, el lugar conocido. En nuestro caso, cuando nos escuchás o nos ves en vivo te termina de llegar un universo más amplio.

Así como “Inquieto”, “Tsunamis” es otro de los temas recientes que conecta con el tiempo presente. En él instan a regresar a la sencillez, antes de que sea tarde. ¿A la gente de verdad le gustaría volver a lo simple?

Gonzalo Pascual: Nos quedamos sin tiempo para conversar de cualquier cosa. Ya no hay tiempo para nada, en realidad, porque existe esa sensación de urgencia constante. Eso aplica incluso para nosotros. A veces, nos pasa que terminamos de ensayar, nos sentamos acá y capaz los siete vamos y agarramos el teléfono. Ni siquiera te das cuenta. Siempre hay algo que atender, algo por lo que correr. 

A contramano de esa urgencia, cada disco de la banda es una oportunidad para probar diferentes filtros. Eso se nota no sólo en las temáticas, sino también en la manera de encarar la propuesta musical. “Está bueno ir variando el filtro”, cavila “El Pela”, álter ego del guitarrista Federico Fassa.  “En algún momento, dijimos: ‘Che, a ver qué se siente apretar dos distorsiones, en vez de tres’. Abordamos distintas formas de hablar de lo mismo, que es el mundo, y eso lo acompañamos con un crecimiento musical y artístico. Con el tercer disco, llegamos a un punto muy denso. Lo que se refleja instrumentalmente. Si bien podés escuchar a una banda súper rockera y pesada, al mismo tiempo estábamos envueltos en una atmósfera oscura. A partir de ahí, empezamos a ver la necesidad de despegar un poco de eso”.

En sintonía con ¿Quién autoriza?, su álbum anterior, lanzado hace tres años, lo nuevo de La Chancha Muda vuelve a hurgar en las emociones para ampliar el espectro de matices sonoros de ese rock con impronta porteña que bien supieron tallar. Traccionado por esa voz siempre conmovida, con dejo arrabalero, de Gonzalo Pascual, y respaldado por unapared de caños. Alcanzando el orgasmo en una canción del temperamento de la ensimismada “Fábulas”, en tanto el vértigo pide cancha en “Cuchillo”. Y si “Refucilo” evidencia el galope hacia adelante, “Nos a caer” saca a relucir su veta crepuscular. La estampa epopéyica que se encargaron de cultivar desde 2003 esta vez hace gala de su reinvención, de la mano de “Cosecharemos”, cuya intro, silbido mediante, le inyecta buqué a spaghetti western.

Por más que es notoria su evolución estética, se suele simplificar lo que hacen metiéndolos en la bolsa del rock barrial. ¿No sienten que esa contextualización los termina estigmatizando?  

Gonzalo Pascual: En este disco nos planteamos resaltar colores a los que antes no les prestamos tanta atención. Sin embargo, lo que tiene La Chancha es que somos de barrio, y contamos lo que nos pasa. Usamos este canal no solamente para decirlo como queremos, sino que buscamos también llegar a un lugar más amplio. Eso lo hacemos a través de toda la información musical que fuimos recabando en nuestra historia. Curtimos mucho la década de los 90 y de los 2000, donde hubo un montón de bajada de línea y de reflexiones pulsantes gracias a grupos como Sumo y los Redondos.  Cuando te metés en nuestra obra, te das cuenta de que no tiene sentido catalogarla de rock barrial. Pero, más allá de la necesidad de etiquetar, nos consideramos una banda barrial porque ese rock está en nuestras raíces.

A una semana de que el rock argentino experimentara otra vez la tragedia de la orfandad, tras la muerte del Indio Solari, los de Parque Centenario inauguraron en el sur de la ciudad esta actual era. En una de las alocuciones de las dos horas y media de show, Pascual, quien lució una remera alusiva a la tapa del álbum Oktubre, avisó: “Toda esta noche estará dedicada al querido Indio. Es una de las razones por las cuales estamos acá”. Amén de ofrendarle uno de sus flamantes temas, “Alteraciones”, mientras en las pantallas fluía un collage de imágenes del otrora líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, más adelante el vocalista quedó solo en el escenario para pelar la guitarra acústica en su revisita al himno ricotero “Juguetes perdidos”.

Al Indio se le debe esa mística que cambió para siempre la razón de ser de la canción en la música popular contemporánea local. Justamente, sobre ese patrimonio hace referencia “La canción sagrada”, otro de los clímax en el relato de la banda partícipe de A todos mis santos. “Llegamos a pensar en cortarla, pero después entendimos que la canción era medio como una escalera. Tampoco era fácil sacarle algo porque encima tiene cuerdas”, detalla el frontman. A lo que el baterista añade: “Lo bueno de una formación como la nuestra es que, además de que está buenísima, todo lo hacemos de forma colectiva. Construimos con un estilo muy de equipo, todo el tiempo en comunión. Eso nos deja tranquilos porque sabemos que la canción siempre va a salir”.

A propósito de su entelequia de la canción, la métrica rapera la convirtieron en una herramienta habitual. Lo que queda de manifiesto en un tema como “La última”.

Gonzalo Pascual: Nuestro lado más rockero siempre tuvo esa cosa más rapeada. Eso está en todos los discos de La Chancha eso está más o menos explorado. Creo que es parte clave de nuestra propuesta. Y si vemos que no llega a estar decimos: “Falta esta voz”. Es un color que nos gusta. Entran dos palabras, empieza la lata. Yo escucho rap desde hace muchos años, antes del auge de la música urbana, que tampoco es tan rapera. No sé. Estoy hablando de los grandes, de esos tracks memorables, de esas barras que escasean.

Con la progresiva pluralidad de cultos que se instaló luego de la última dictadura militar, tomó cada vez más fuerza el sincretismo. Si bien en otras partes de Latinoamérica tiene atributos aún más mestizos, en la Argentina esa veneración a deidades, fiestas y costumbres surgieron de la mezcla de creencia de los pueblos originarios con las imposiciones de la religión católica (para zafar de su autoridad). Esta versión popular de la fe representa en buena medida el trasfondo del título del disco, en el que la Virgen de Luján, San Cayetano o San Expedito coexisten con el Guachito Gil, la Difunta Correa o Ceferino Namuncurá. En consonancia con el trabajo territorial de los curas villeros, en especial luego del estallido social de 2001, y la necesidad de poder sobrellevar la imparable crisis económica.

“Aunque fallen todos los cañones, aunque no me salgan las canciones, aunque todo parezca romper y romper y romper y romperse, le agradezco a todos mis santos. En este mundo tan cruel, que derrama furia y llanto, y se ve tan radiante y convulsionado. Agradezco tenerte acá a mi lado”, reza unos de los fragmentos del tema que abre el track list y al mismo tiempo le da título a este quinto trabajo de estudio. “Trata sobre encontrar símbolos a los qué agarrarse, para refugiarse o protegerse”, confiesa Pascual. “Seguramente, uno de los santos que nosotros tenemos es la música. Entonces tiene que ver para mí también con eso: con jugar con lo sagrado, y, a la vez, darle importancia a la música y a nuestras canciones. Por eso mismo de que la ‘canción es algo sagrado’. Pero es más una ofrenda que un pedido”.

¿A qué se refieren con esto último?

Diego Chiaradía: Es como sentirse agradecido por lo que hicimos, que está bueno; y porque uno no se engañó durante este tiempo. Es una ofrenda a nosotros mismos o a todos tus santos. Resultó de algo muy personal. Te pone en ese lugar de decir: ‘Vení que te voy a contar una historia’.

La invocación se encuentra a contramano de una de las máximas anarquistas, que niega la existencia de dioses o de nuncios de la fe. Puede sonar tan contradictorio como lo es la especie humana, ¿pero llegaron a cuestionarse este contraste?

Gonzalo Palacios: A lo largo de todos los discos, el tema de Dios y de la Iglesia siempre estuvieron presentes, de alguna manera o haciendo alguna reflexión. Como antecedente está la canción “Fábulas paganas”. Mi santo es Osvaldo Puliese (considerado el patrono de los músicos en Argentina) o un ser querido que no está. Nace de todo este contexto tan de mierda en el que estamos. Pero podemos seguir practicando el ejercicio colectivo, al igual que espiritual. Eso no los puede sacar nadie. No nos consideramos tan concretos ni tan materialistas, lo que nos lleva a poder encomendarnos.

Diego Chiaradía: También está atravesado por el hecho de haber vivido nuestras infancias en colegios católicos. Lo sagrado puede pasar por ahí o por tener un palo santo. Buscamos darle un resignificado a todo eso. Somos medios espirituales, pero es muy curiosa nuestra ingratitud con la fe.

The post La Chancha Muda: el rock, el barrio y la metáfora como trinchera contracultural appeared first on Rolling Stone en Español.

En el marco de su exitosa gira Latinaje en vivo, que incluyó una histórica escala en el Madison Square Garden, Cazzu anunció el primer concierto en un estadio de fútbol de su carrera.  Originalmente estaba programado para el sábado 12 de septiembre, pero debido a algunas modificaciones en el calendario del torneo de fútbol que afectan la disponibilidad del recinto para la realización del evento, el show de Cazzu en Jujuy, fue reprogramado para el sábado 3 de octubre.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por cazzu (@cazzu)

Las entradas adquiridas para la fecha original seguirán siendo válidas para la nueva función, sin necesidad de realizar ningún trámite.

Quienes no puedan asistir en la nueva fecha podrán solicitar el reembolso a través de NORTETICKET.COM o escribiendo a compras@norteticket.com.

Cazzu finalizó el primer tramo de Latinaje en Vivo por Estados Unidos que la llevó a ciudades como Chicago, Las Vegas, Phoenix, San Diego, Inglewood, Nueva York, San Antonio, Irving, Houston, El Paso y Miami. Las funciones fueron a sala llena, un nuevo hito en su carrera.

En medio de este tour 2026, llegó por primera vez al festival Tecate Emblema de México, donde compartió cartel con figuras como Jonas Brothers y Louis Tomlinson. Allí estuvo acompañada por el Ballet de Atahualpa Yupanqui. También se presentó en el Teatro Josefa Ortiz de Dominguez, en Querétaro, México.

La próxima parada es Bolivia con escalas en Santa Cruz el miércoles 5 de agosto, La Paz (el viernes 7) y Cochabamba el sábado 8.. Mientras que en septiembre los destinos son Guatemala, Costa Rica y Uruguay

Hacia fin de año visitará España con conciertos agendados en Madrid y  Barcelona

The post Cazzu reprograma su primer estadio de fútbol: dónde toca y cuándo es la nueva fecha appeared first on Rolling Stone en Español.

La cuenta regresiva para Primavera Sound Buenos Aires 2026 ya empezó y ya se sabe cuál será la sede. El festival confirmó que su próxima edición se realizará los días 28 y 29 de noviembre en el Club Ciudad de Buenos Aires.

El Club Ciudad, escenario de conciertos y festivales masivos, fue anfitrión a lo largo de las últimas décadas de presentaciones de Radiohead, R.E.M., Depeche Mode, Morrissey, Blondie y Daft Punk.

Ahora, será el turno de Gorillaz, The Strokes y FKA twigs, además de nombres como Yung Lean, Lily Allen, Courtney Barnett, CMAT, Nation of Language, Cara Delevingne y Danny L Harle.

También habrá representación argentina: Santiago Motorizado, Juana Molina, Marilina Bertoldi, Juliana Gattas, Juana Aguirre, Babeblade, Chechi de Marcos, Fin del Mundo, Lisa Scha, María Wolff, El Nota, Pizza, Sunlid, Wiranda Johanssen y Jaime sin Tierra.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Primavera Sound Buenos Aires (@primaverasoundbuenosaires)

Como parte del anuncio, Primavera Sound compartió una pieza audiovisual protagonizada por Lucía Taubas, cantante de Sunlid. En el video, la artista recorre distintos puntos emblemáticos de Buenos Aires, desde Puente Barracas y la Avenida 9 de Julio hasta la Floralis Genérica y el Teatro Colón, mientras suena una canción de Gorillaz. El recorrido culmina en el Club Ciudad, donde una multitud se reúne atraída por la música bajo el lema: “En Buenos Aires la música está más cerca de lo que parece. Primavera Sound también”.

Los abonos y tickets por día estarán disponibles a través de Enigma Tickets, mientras que los clientes de BBVA podrán acceder a hasta seis cuotas sin interés durante todas las etapas de venta.

The post Primavera Sound Buenos Aires: anunciaron la sede de su próxima edición appeared first on Rolling Stone en Español.

Rihanna has made a habit of returning home to Barbados during carnival season for the annual Crop Over festival. This year’s event took place from July 4-Aug. 3, culminating with the Grand Kadooment Day Parade on Monday (Aug. 3).

That’s where you would have found Rihanna, who once again stunned in a wildly colorful, elaborate costume covered in jewels, sparkles and peacock-colored feathers. The singer, 38, walked, and danced, in the parade, blowing kisses to fans along the way and then swapped out her towering headpiece for a more manageable one before boarding a float to enjoy the festivities at a remove while she waved to fans.

According to Glamour, the costume was by celebrated Barbadian designer Lauren Astin and featured “crystal embellishments, bold jewel tones, dramatic feather detailing and a statement headpiece worthy of a carnival queen.” The outfit also had a number of bold cut-outs on the bodice — mostly cut-outs, honestly, as the eye-popping piece strategically covered bits of RihRih’s body with jewels, leaving not much to the imagination.

Crop Over is Barbados’ biggest and most vibrant carnival celebration, with roots in the 1700s as a party marking the end of the island’s sugar cane harvest. The contemporary version features weeks of music-driven parties and cultural events leading up to Monday’s Grand Kadooment Day, the massive carnival parade where thousands of citizens don their finest masks and sparkling costumes to dance through the streets of Barbados.

Though fans are still holding out for the singer’s ninth studio album, the long-awaited follow-up to 2016’s ANTI, Rih gave them a tease recently when she was a surprise guest at the final gig in Jay-Z’s run of Yankee Stadium shows, popping out at the Extra Innings Concert on July 12. She popped out to perform “Run This Town” and B–ch Better Have My Money” at the gig, her first public performance since Super Bowl LVII three years ago.


Rihanna Rocks Wildly Colorful Headdress With Jewel-Dripping Carnival Outfit Featuring Bold Cut-Outs For Barbados’ Kadooment Day Parade

Daniel Caesar has expanded his Son of Spergy Tour with Australian and Latin American dates, extending what is both his biggest global run to date and his first-ever headline arena tour.

The Australian leg opens Thursday, Nov. 5 at Afterpay Arena in Sydney — the venue formerly known as Qudos Bank Arena — followed by Melbourne’s Rod Laver Arena on Sunday, Nov. 8 and Brisbane Entertainment Centre on Thursday, Nov. 12. Caesar then heads to Latin America for shows in Bogotá, São Paulo, Buenos Aires and Lima, closing the global run Thursday, Dec. 10 at Movistar Arena in Santiago, Chile.

Australian tickets go on general sale Friday, Aug. 7 at 2 p.m. local time via livenation.com.au, with Mastercard, Vodafone and Live Nation presales starting Wednesday, Aug. 5. VIP packages including premium tickets, pre-show soundcheck access and early entry will also be available.

The tour launched in May with a run across Asia and is currently working through North America, where Caesar played a second sold-out hometown show at Toronto’s Scotiabank Arena. Remaining North American dates — with support from 070 Shake — include Ottawa, Montreal, Winnipeg, Edmonton, Calgary, Vancouver, Portland, San Francisco and Anaheim, before the tour moves to the U.K. and Europe with stops at London’s All Points East and The O2, Manchester’s Co-op Live, Amsterdam’s Ziggo Dome, Brussels, Paris and Cologne.

The run supports Caesar’s fourth studio album, Son of Spergy, which arrived Oct. 24, 2025 and became his commercial high-water mark. The album debuted at No. 1 on both Top R&B Albums and Top R&B/Hip-Hop Albums — his first leader on each — while launching at No. 4 on the Billboard 200 for his first top 10 on the all-genre chart. It opened with 43,000 equivalent album units, including 34.1 million official streams, and also reached No. 4 on Top Album Sales and No. 11 on Top Streaming Albums.

The album marked a steady escalation across Caesar’s catalog. His 2017 breakthrough Freudian peaked at No. 16 on Top R&B/Hip-Hop Albums, followed by 2019’s Case Study 01 at No. 10 and 2023’s Never Enough at No. 6. Son of Spergy also sent 10 tracks onto Hot R&B/Hip-Hop Songs, led by “Who Knows” at No. 23 — his best showing as a lead artist. He has twice topped the Hot 100 in featured roles, on Justin Bieber‘s “Peaches” and Tyler, The Creator‘s “St. Chroma.”

Recorded largely in Jamaica and built around themes of reconciliation with his father, the album features Sampha, Bon Iver, Blood Orange, Yebba and Caesar’s father, gospel singer Norwill Simmonds.

“I have a lot of respect for my dad, and I hold him in high regard. The album is about me realizing that I am exactly like him,” Caesar said of the record. “In that sense, it’s about having patience, respect, and admiration for myself.”

Caesar also took the International Achievement Award at the 2026 JUNOs, along with wins for contemporary R&B recording of the year and songwriter of the year.

Daniel Caesar’s Son of Spergy Tour Australian and Latin American dates:

Thursday, Nov. 5 — Afterpay Arena, Sydney
Sunday, Nov. 8 — Rod Laver Arena, Melbourne
Thursday, Nov. 12 — Brisbane Entertainment Centre, Brisbane
Sunday, Nov. 29 — Vive Claro Music Hall, Bogotá, Colombia
Wednesday, Dec. 2 — Suhai Music Hall, São Paulo, Brazil
Saturday, Dec. 5 — Estadio Obras, Buenos Aires, Argentina
Tuesday, Dec. 8 — Costa 21 Duomo, Lima, Peru
Thursday, Dec. 10 — Movistar Arena, Santiago, Chile

Vicki Wickham, the pioneering British television producer, music executive and artist manager who worked on the television series Ready, Steady, Go!, died Aug. 1 in New York City following an extended illness. She was 87.

Wickham played a defining role in promoting the acts behind the British beat explosion. As talent booker and later producer of ITV’s Ready, Steady, Go!, a live pop performance show, from 1963 to 1966, she helped introduce a generation of artists – including The Beatles, The Rolling Stones, The Who, The Kinks, The Yardbirds and Cilla Black – to millions of viewers at home.

The Beatles appeared on Ready, Steady, Go! three times in 1963 and 1964 as Beatlemania spread around the globe, while Wickham was pivotal in showcasing Motown to British audiences. Wickham booked The Supremes, Stevie Wonder, Marvin Gaye, Smokey Robinson & the Miracles and The Temptations, among others, for the programme.

Wickham also produced an hour-long live television special devoted to James Brown. She later brought in performers such as Ike & Tina Turner, Otis Redding, Sam & Dave, Patti LaBelle and Berry Gordy for subsequent specials.

Quoted in Andy Neill’s 2020 book, Ready, Steady, Go!: The Weekend Starts Here, Gordy recalled: “The wonderful Vicki Wickham had convinced her boss to do a one-hour TV special. The Sound of Motown was a big moment for us because it brought our music and our artists to the U.K.’s national television audience for the first time. We will always remember and appreciate the love and the loyalty of the British people and the part Ready, Steady, Go! played in our success around the world.”  

Born in Newbury, Berkshire, England, Wickham began her career at London publisher Cassell & Co. before joining BBC Radio’s Light Entertainment Department, where she worked on audio documentaries. A chance introduction to producer Elkan Allan led to her involvement with Ready, Steady, Go! just as the first wave of British pop music was starting to take off.

She went on to manage Labelle and Dusty Springfield, guiding the latter’s career through the late 1980s and bringing Springfield together with Pet Shop Boys for the 1987 hit “What Have I Done to Deserve This?”. Wickham later co-authored Springfield’s biography, Dancing With Demons, with Penny Valentine.

Wickham received the Music Industry Woman of the Year Lifetime Achievement Award in 1999, and in 2013 was appointed an Officer of the Order of the British Empire (OBE) for services to music, receiving the honour from then-Prince Charles.

Wickham is survived by her wife, singer-songwriter Nona Hendryx. The couple first met in the 1960s when Hendryx performed with Labelle and married in 2011. Private family gatherings will be held in New York City and London, with a larger public celebration of Wickham’s life to be announced at a later date.

Ariana Grande kicked off her Eternal Sunshine Tour nearly two months ago — and boy, a lot has changed since.

She’s famously tweaked a key lyric in “Thank U, Next” (changing: “wrote some songs about Ricky/ now I listen and laugh” to: “wrote some songs about Ricky/ we always find our way back”) to reflect their alleged rekindled relationship; she released her eighth studio album, petal, adding songs from the project into her setlist; and, most recently, a rep announced Grande’s upcoming break from the public, including recasting her role in the West End revival of Sunday in the Park with George.

As a result of so much change, The Eternal Sunshine Tour has become this ever-evolving, real-time commentary on Grande’s life straight from the source. And at a time when so many have so much to say about her — with social media aflame over everything from her actions to her appearance — Grande did something refreshing. She commented on that, too.

On Sunday (Aug. 3), a representative for Grande shared with People: “Ariana will be taking a step back from visibility after she completes the Eternal Sunshine Tour. She looks forward to finishing the tour and ending it on a high note, both healthily and happily, and then taking a much-deserved break from public-facing work and appearances, which has led to endless, ongoing public scrutiny. This tour has been a beautiful experience for her. She loves her fans and has loved every minute of this tour so much.”

Grande confirmed the last bit herself, beginning Act II of her set with a near five-minute speech. “Is it okay if I talk to you guys for a little bit?” she asked instead of diving right into “eternal sunshine” as per usual. “First of all, I just want to say I love you so much and I’m so happy to be here with you. There’s nowhere else I’d rather be.”

Then, in a rare move for anyone let alone a pop star at her level, she shared thoughts she had typed down in direct response to the comments and headlines about her that had reached a boiling point over the last 24 hours. And yes, of course, some will surely find fault with what she shared — or didn’t. But the placement of this speech within the set was entirely intentional. Once she was down with what she had to say, she immediately created an echo chamber via pedal loop of her own voice repeating in harmony: “I don’t care what people say is true.”

And during her first Chicago show, that sentiment stayed top of mind; Grande very well may care what people say, but when it comes to the truth, she is the only one who can discern that for herself.

From her speech to the live debut of petal songs added to the setlist, read below for all that changed in Grande’s first show since the album — and the headlines — dropped last weekend.


Rihanna Rocks Wildly Colorful Headdress With Jewel-Dripping Carnival Outfit Featuring Bold Cut-Outs For Barbados’ Kadooment Day Parade

Live Nation Entertainment is building its first venue in São Paulo, partnering with Brazilian urban development group Cidade Center Norte on a 21,000-capacity arena slated to open in 2028.

The project will be developed through a Live Nation-led joint venture with Cidade Center Norte, and will sit within the company’s planned urban living district in the city’s North Zone.

Live Nation says São Paulo Arena will be Brazil’s first purpose-built, world-class arena and the largest indoor live entertainment venue in South America. Construction is expected to begin in the second half of 2026.

The economics are substantial. According to projections from Oxford Economics cited by Live Nation, the arena is expected to generate roughly US$159.9 million in direct attendee spending and more than US$311.2 million in total annual economic impact across Brazil by its fifth year of operation, while supporting approximately 1,800 jobs annually. Once operational, the venue is projected to host more than 200 concerts and sporting events a year and draw over 2 million attendees annually.

“São Paulo deserves an arena that reflects the energy, passion and cultural influence of one of the world’s great cities,” Live Nation president/CEO Michael Rapino said in a statement. “São Paulo Arena will be the new home for Brazilian and international artists and the fans who make this city one of the most exciting live entertainment markets.”

Cidade Center Norte CEO Flavio Fernandes called the venue “a dream project coming to life,” framing it as an extension of the company’s commitment to the city’s North Zone alongside its existing malls, exhibition space, hospitality, residential and commercial holdings.

The arena is being designed by Blueprint Studio, Live Nation’s in-house design and development arm, whose credits include Austin’s Moody Center and New York’s Barclays Center. Plans call for three seating levels, a dedicated VIP suite tier, climate control and acoustics engineered to limit noise impact on surrounding neighborhoods, plus a 2,000-space parking garage, rideshare and taxi zones and direct links to major roadways and public transit.

The investment deepens Live Nation’s already significant Brazilian footprint. The company promotes tours in the market for artists including Madonna, Coldplay, Bruno Mars, Shakira and The Weeknd, alongside Brazilian acts such as Caetano Veloso, Maria Bethânia and Djavan. It also holds a majority stake in Rock World, the Brazilian company behind Rock in Rio and The Town and the producer of Lollapalooza Brasil.